{"id":12415,"date":"2025-03-03T11:28:21","date_gmt":"2025-03-03T11:28:21","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/tebas\/"},"modified":"2025-03-06T09:16:24","modified_gmt":"2025-03-06T09:16:24","slug":"tebas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/tebas\/","title":{"rendered":"TEBAS"},"content":{"rendered":"<p>\u201cPero de Tideo no me acuerdo, porque a\u00fan  peque\u00f1o me dej\u00f3, cuando en Tebas pereci\u00f3  la hueste de los aqueos\u201d   (Homero. Il\u00edada. Canto VI, 222)<\/p>\n<p>Se toma la PATHE con direcci\u00f3n a Lam\u00eda y un enlace de la autopista nos lleva a Tebas.<\/p>\n<p>Trozos de cer\u00e1mica del periodo Neol\u00edtico, que dan fe de una probable ocupaci\u00f3n, se han encontrado en \u03a0\u03c5\u03c1\u03af, al NO de Tebas, y en el sector norte de de la Kadme\u00eda. Pero, restos que no ofrecen dudas de la ocupaci\u00f3n durante el Neol\u00edtico se han encontrado recientemente en el valle al NE de Tebas. Tebas fue habitada sin interrupciones desde el Bronce Antiguo hasta hoy en d\u00eda. Durante el periodo protohel\u00e1dico (2800 \u2013 1900 a.C.) se desarroll\u00f3 un denso y amplio poblamiento, parte del cual han sacado a la luz las excavaciones. Hubo en Tebas un importante asentamiento tambi\u00e9n durante el periodo mesohel\u00e1dico (1900 \u2013 1600 a.C.). Sin embargo, el rico ciclo mitol\u00f3gico, el cual parece que contiene datos hist\u00f3ricos, y la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica durante m\u00e1s de cien a\u00f1os ponen de manifiesto que el periodo de mayor esplendor de la ciudad corresponde con la \u00e9poca mic\u00e9nica.  Un primer palacio, denominado \u201cviejo Kadme\u00edo\u201d, fue destruido por un ataque enemigo.  Un nuevo palacio, el \u201cnuevo Kadme\u00edo\u201d fue construido despu\u00e9s muy cerca del primero. Su destrucci\u00f3n fue repentina y sucedi\u00f3 a finales del siglo XIII a.C., cuando la ciudad se encontraba en su apogeo. Fue producida por un incendio probablemente causado por un terremoto.    Despu\u00e9s de la ca\u00edda del palacio, algunos grupos de poblaci\u00f3n permanecieron en el lugar y conservaron vivas sus tradiciones. Con el tiempo se crearon peque\u00f1os n\u00facleos de poblaci\u00f3n en torno a la Kadme\u00eda, incluso, ocuparon una parte de ella, dejando el resto para necr\u00f3polis.  Del protogeom\u00e9trico y el geom\u00e9trico medio no se han encontrado huellas de ocupaci\u00f3n, pero, con seguridad, la Kadme\u00eda volvi\u00f3 a ser habitada durante finales del periodo geom\u00e9trico. En esta \u00e9poca la ciudad era un importante centro cultural, el m\u00e1s importante de Beocia, con influencias del \u00c1tica, Eubea, las C\u00edcladas, Corinto y Argos y en ella se desarrollaron importantes talleres cer\u00e1micos y metal\u00fargicos.  Desde principios de los tiempos hist\u00f3ricos se crearon en Beocia diferentes ciudades aut\u00f3nomas, entre las cuales destacaban Tebas y Orchomen\u00f3s. A pesar de su autonom\u00eda, estas dos ciudades ten\u00edan lazos entre ellas y muy pronto, en el 520 a.C., fundaron un estado federal, la famosa Liga Beocia, una confederaci\u00f3n de ciudades contra sus enemigos comunes los tesalios y los atenienses. Centros de la Liga eran dos grandes santuarios: el de Atenea Iton\u00eda en \u039a\u03bf\u03c1\u03ce\u03bd\u03b5\u03b9\u03b1 y el de Poseid\u00f3n en \u039f\u03b3\u03c7\u03b7\u03c3\u03c4\u03cc\u03c2. La jefatura de la Liga se encontraba en Tebas. La dura pol\u00edtica que impuso provoc\u00f3 el desagrado de varias ciudades que decidieron separase de la Liga. As\u00ed, a finales del siglo VI a.C., Platea y otras muchas ciudades se aliaron con Atenas. La guerra se hizo inevitable y en ella vencieron los tebanos lo que fue el origen de una secular enemistad entre atenienses y beocios. Durante las guerras m\u00e9dicas, Tebas, junto con el resto de ciudades beocias, se aliaron con los persas porque pensaban que s\u00f3lo de esta manera pod\u00edan conservar la cohesi\u00f3n de la Confederaci\u00f3n. S\u00f3lo Platea y Tespia se aliaron con el resto de los griegos. La victoria de Platea en el 479 a.C. hizo que Tebas perdiera la jefatura de la Liga Beocia, jefatura que volver\u00eda a recuperar en el 446 a.C. tras la derrota ateniense en \u039a\u03bf\u03c1\u03ce\u03bd\u03b5\u03b9\u03b1. En la guerra del Peloponeso los beocios participaron del lado de los lacedemonios. La guerra empieza en 431 a.C. con el ataque de los tebanos a los platenses que eran aliados de los atenienses. En 424 a.C., los tebanos vencieron a los atenienses en la batalla de Delio y reforzaron su posici\u00f3n en la jefatura de la Liga Beocia. Despu\u00e9s de la guerra, las aspiraciones econ\u00f3micas y territoriales tebanas no fueron atendidas por los espartanos por lo que se lleg\u00f3 al extremo de formar una alianza con los atenienses.  Esparta ocupa Beocia con la ayuda del rey de los persas y con la Paz del Rey de 386 a.C. Beocia se ve obligada a disolver su Liga.  En 382 a.C. los espartanos gobernaban Tebas y construyeron una fortaleza en la acr\u00f3polis dela Cadm\u00eda. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, en 379 a.C., los tebanos consiguieron deshacerse del yugo espartano y los lacedemonios respondieron con tres campa\u00f1as contra suelo beocio sin \u00e9xito. En 377 a.C., cuando los atenienses fundaron la Segunda Liga Ateniense los tebanos participaron en ella. Entre tanto, Tebas se dedic\u00f3 a reunificar la liga Beocia. En esta nueva Liga las decisiones las tomaba la Ekklesia del Demos y su ejecuci\u00f3n el cuerpo de los beotarcas. Tebas ten\u00eda nuevamente la jefatura de la Liga con cuatro beotarcas entre los cuales estaban los famosos Pel\u00f3pidas y Epaminondas. La exigencia de los tebanos de firmar la paz con Esparta en 371 a.C. como representantes de la Liga Beocia, condujo al decisivo enfrentamiento entre espartanos y tebanos que tuvo lugar en Leuctra que acab\u00f3 con la victoria tebana gracias a una nueva estrategia militar de Epaminondas y a la valent\u00eda del llamado Batall\u00f3n Sagrado de Pel\u00f3pidas. Como recuerdo de esta batalla, los beocios levantaron en la llanura donde tuvo lugar la batalla un trofeo de m\u00e1rmol con nueve escudos grabados, parte del cual se ha restaurado hoy en d\u00eda. Despu\u00e9s de la batalla de Leuctra, Tebas se convirti\u00f3 en la primera ciudad de Grecia, posici\u00f3n que ocup\u00f3 hasta el a\u00f1o 362 a.C. cuando el ej\u00e9rcito tebano al mando de Epaminondas (quien muri\u00f3 en la batalla) fue derrotado en Mantinea por los espartanos y sus aliados, entre los cuales estaban los atenienses.  Tebas deja a los macedonios la primac\u00eda en Grecia cuando tebanos y atenienses son derrotados en la batalla de Queronea en el 338 a.C. Despu\u00e9s de esta victoria, Filipo II instal\u00f3 un sistema olig\u00e1rquico en todas las ciudades beocias y una guarnici\u00f3n maced\u00f3nica en la Kadme\u00eda. La Liga Beocia no se disolvi\u00f3, pero los tebanos perdieron su posici\u00f3n preponderante en ella. Cuando despu\u00e9s de la muerte de Filipo II (336 a.C.) los tebanos intentaron expulsar a las fuerzas macedonias de la Cadm\u00eda, lleg\u00f3 de repente Alejandro con su ej\u00e9rcito (335 a.C.) y ocup\u00f3 la ciudad realizando una feroz matanza a la que sigui\u00f3 la destrucci\u00f3n de la ciudad y la esclavitud de sus habitantes. Este hecho supuso la pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n de la ciudad convirti\u00e9ndose en tierra desierta sin ninguna posibilidad de desarrollo. Su territorio fue repartido entre las ciudades beocias de su alrededor y la ciudad dej\u00f3 de existir. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe la Kadme\u00eda volvi\u00f3 a ser ocupada por una guarnici\u00f3n maced\u00f3nica.  Las cosas cambiaron para Tebas veinte a\u00f1os despu\u00e9s, cuando en 316\/315 a.C. el rey macedonio Casandro decidi\u00f3 reconstruirla lo que oblig\u00f3 a las ciudades beocias que se hab\u00edan beneficiado de la adici\u00f3n de territorio tebano a devolverlo. La reconstrucci\u00f3n de la ciudad y la vuelta de los ciudadanos que la hab\u00edan abandonado en su momento dur\u00f3 bastantes a\u00f1os. Lo primero que hizo Casandro fue reconstruir la muralla de la Ciudad Baja. Tebas ser\u00eda utilizada hasta el 287 a.C. como base para las campa\u00f1as maced\u00f3nicas. En 290 a.C. Tebas cay\u00f3 en manos de Demetrio Poliorcetes sin que fuera destruida. En 288 a.C. Demetrio expuls\u00f3 a la guarnici\u00f3n maced\u00f3nica de la ciudad y concedi\u00f3 autonom\u00eda a los tebanos. En 287 a.C. la ciudad volvi\u00f3 a ganarse la simpat\u00eda de las ciudades beocias vecinas y volvi\u00f3 a integrarse en la Liga Beocia sin tener, sin embargo, la primac\u00eda. En 245 a.C. tom\u00f3 parte, como miembro de la Liga Beocia, en la batalla de Queronea contra los etolios a los que vencieron. Desde entonces, y hasta el 198 a.C., la ciudad no tom\u00f3 parte en ninguna campa\u00f1a militar. En 197 a. C., fue conquistada por Roma.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del entierro de Telefasta, Cadmo y sus compa\u00f1eros fueron al or\u00e1culo d\u00e9lfico. Cuando Cadmo pregunt\u00f3 d\u00f3nde se pod\u00eda encontrar a Europa, la pitonisa le aconsej\u00f3 que abandonara su b\u00fasqueda y, en cambio, siguiera a una vaca y edificara una ciudad all\u00ed donde se dejara caer fatigada. Partiendo por el camino que lleva de Delfos a la F\u00f3cide Cadmo encontr\u00f3 algunos vaqueros al servicio del rey Pelagonte quienes le vendieron una vaca marcada con una luna llena blanca en cada ijada. Condujo a ese animal hacia el este a trav\u00e9s de Beocia sin permitirle que se detuviera hasta que por fin se acost\u00f3 donde se halla ahora la ciudad de Tebas, y all\u00ed erigi\u00f3 una imagen de Atenea, a la que llam\u00f3 por su nombre fenicio de Onga. Cadmo advirti\u00f3 a sus compa\u00f1eros que la vaca deb\u00eda ser sacrificada a Atenea sin demora y los envi\u00f3 en busca del agua lustral de la Fuente de Ares, llamada ahora la Fuente Castalia, pero no sab\u00eda que estaba guardada por una gran serpiente. Esta serpiente mat\u00f3 a la mayor\u00eda de los hombres de Cadmo y \u00e9l se veng\u00f3 aplast\u00e1ndole la cabeza con una roca. Tan pronto como ofreci\u00f3 el sacrificio a Atenea se le apareci\u00f3 ella, lo elogi\u00f3 por lo que hab\u00eda hecho y le orden\u00f3 que sembrara en la tierra los dientes de la serpiente. Cuando \u00e9l la obedeci\u00f3, inmediatamente surgieron de la tierra Espartos u Hombres Sembrados armados, quienes chocaban sus armas. Cadmo arroj\u00f3 una piedra entre ellos y empezaron a alborotarse, acus\u00e1ndose mutuamente de haberla arrojado, y pelearon tan ferozmente que al final s\u00f3lo cinco quedaron vivos: Equi\u00f3n, Udeo, Ctonio, Hiperenor y Peloro, quienes un\u00e1nimemente ofrecieron a Cadmo sus servicios. Pero Ares exigi\u00f3 venganza por la muerte de la serpiente y Cadmo fue condenado por un tribunal divino a ser su esclavo durante un Gran A\u00f1o. Seg\u00fan Graves, Heracles tirio, a quien Teseo rend\u00eda culto en Olimpia, era el dios Melkarth, y una peque\u00f1a tribu que hablaba un lenguaje semita parece haberse trasladado desde las llanuras sirias hasta Cadmea en Caria \u2014Cadmo es una palabra semita que significa \u00aboriental\u00bb\u2014, desde donde cruzaron a Beocia hacia el final del segundo milenio, se apoderaron de Tebas y se hicieron los amos del pa\u00eds. El mito de los Hombres Sembrados y la esclavitud de Cadmo a Ares indican que los cadmeos invasores aseguraron su dominio en Beocia interviniendo con buen \u00e9xito en una guerra civil entre las tribus pelasgas que pretend\u00edan ser aut\u00f3ctonas, y que aceptaron el gobierno local por el rey sagrado durante un per\u00edodo de ocho a\u00f1os. Cadmo mat\u00f3 a la serpiente en el mismo sentido en que Apolo mat\u00f3 a la Pit\u00f3n en Delfos.  Cuando Cadmo hubo servido durante ocho a\u00f1os a Ares como esclavo, para expiar la muerte de la serpiente castalia, Atenea le otorg\u00f3 la regi\u00f3n de Beocia. Con la ayuda de sus Hombres Sembrados construy\u00f3 la Acr\u00f3polis de Tebas, llamada \u00abla Kadme\u00eda\u00bb en su honor, y, despu\u00e9s de iniciarse en los misterios que Zeus hab\u00eda ense\u00f1ado a Yasi\u00f3n, se cas\u00f3 con Harmon\u00eda, hija de Afrodita y Ares; algunos dicen que Atenea se la hab\u00eda dado cuando visit\u00f3 Samotracia. Esta fue la primera boda de seres mortales a la que asistieron los ol\u00edmpicos. Se instalaron doce tronos de oro para ellos en la residencia de Cadmo, situada donde se halla ahora el mercado de Tebas; y todos ellos llevaron regalos. Afrodita regal\u00f3 a Harmon\u00eda el famoso collar de oro hecho por Hefesto \u2014originalmente hab\u00eda sido el regalo de amor de Zeus a la hermana de Cadmo, Europa\u2014 que confer\u00eda a quien lo llevaba una belleza irresistible. Atenea le regal\u00f3 una t\u00fanica dorada que tambi\u00e9n confer\u00eda la dignidad divina a quien la llevaba, y tambi\u00e9n, un surtido de flautas; Hermes, una lira. El regalo de Cadmo a Harmon\u00eda fue otra hermosa t\u00fanica. Y Electra, madre de Yasi\u00f3n, le ense\u00f1\u00f3 los ritos de la Gran Diosa, en tanto que Dem\u00e9ter le asegur\u00f3 una abundante cosecha de cebada acost\u00e1ndose con Yasi\u00f3n en un campo arado tres veces durante las celebraciones. Los tebanos muestran todav\u00eda el lugar en que las Musas tocaban la flauta y cantaban en esa ocasi\u00f3n y en que Apolo toc\u00f3 la lira.  En su ancianidad, para aplacar a Ares, quien todav\u00eda no le hab\u00eda perdonado por completo por haber matado a la serpiente, Cadmo renunci\u00f3 al trono de Tebas en favor de su nieto Penteo, a quien su hija Agave hab\u00eda tenido con Equi\u00f3n, el Hombre Sembrado, y que viv\u00eda tranquilamente en la ciudad. Seg\u00fan Graves, el casamiento de Cadmo con Harmon\u00eda en presencia de los doce dioses ol\u00edmpicos corre parejo con el casamiento de Peleo con Tetis, y parece registrar un reconocimiento hel\u00e9nico general de los conquistadores cadmeos de Tebas, despu\u00e9s de haber sido patrocinados por los atenienses e iniciados decentemente en los Misterios samotracios.  En Tebas, seg\u00fan lo dispuesto por las Ninfas, se casa Aristeo con Antinoe, hija de Cadmo y Harmon\u00eda. Con ella engendrar\u00e1 despu\u00e9s a Macris, la futura nodriza de Di\u00f3nisos, y al desafortunado Acte\u00f3n.  Zeus, disfrazado de mortal, ten\u00eda un amor\u00edo secreto con S\u00e9mele (\u00abluna\u00bb), hija del rey Cadmo de Tebas, y la celosa Hera, disfrazada de vecina anciana, aconsej\u00f3 a S\u00e9mele, que entonces estaba ya embarazada de seis meses, que le hiciera a su amante misterioso una petici\u00f3n: que no siguiera enga\u00f1\u00e1ndola y se le manifestara en su verdadera naturaleza y forma. De otro modo, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda saber que \u00e9l no era un monstruo? S\u00e9mele sigui\u00f3 su consejo y cuando Zeus rechaz\u00f3 su s\u00faplica, ella le neg\u00f3 nuevo acceso a su lecho. Entonces, Zeus se encoleriz\u00f3; se le apareci\u00f3 en la forma de trueno y rayo e incendi\u00f3 el palacio, pereciendo S\u00e9mele. Pero Hermes salv\u00f3 a su hijo seismesino: lo cosi\u00f3 dentro del muslo de Zeus para que madurara all\u00ed tres meses m\u00e1s, y a su debido tiempo asisti\u00f3 al parto. Por eso a Di\u00f3nisos se le llama \u00abnacido dos veces\u00bb o \u00abel hijo de la puerta doble\u00bb. Seg\u00fan Graves, el relato de S\u00e9mele, hija de Cadmo, parece recordar la acci\u00f3n sumaria emprendida por los helenos de Beocia para terminar con la tradici\u00f3n del sacrificio regio: Zeus ol\u00edmpico afirma su poder, toma al rey condenado bajo su protecci\u00f3n y destruye a la diosa con su propio rayo. Di\u00f3nisos se hace as\u00ed inmortal, despu\u00e9s de renacer de su padre inmortal. S\u00e9mele era adorada en Atenas durante las Leneas, el festival de las mujeres desenfrenadas, cuando un toro que representaba a Di\u00f3nisos era cortado en nueve pedazos y sacrificado a la diosa anualmente: un pedazo era quemado y los otros comidos crudos por los adoradores. S\u00e9mele es explicada habitualmente como una forma de Selene (\u00abluna\u00bb) y nueve era el n\u00famero tradicional de las sacerdotisas orgi\u00e1sticas de la luna en esos festivales.   Algunos dicen que cuando Zeus sedujo a Ant\u00edope, hija de Nicteo el tebano, ella huy\u00f3 al palacio del rey de Sici\u00f3n, quien accedi\u00f3 a casarse con ella, y eso ocasion\u00f3 una guerra en la que muri\u00f3 Nicteo. Lico, el t\u00edo de Ant\u00edope, venci\u00f3 poco despu\u00e9s a los sicionios en una batalla sangrienta y llev\u00f3 a Ant\u00edope, ya viuda, de vuelta a Tebas. Despu\u00e9s de dar a luz en un soto situado junto al camino a los mellizos Anfi\u00f3n y Zeto, a los que Lico abandon\u00f3 inmediatamente en el monte Citer\u00f3n, fue maltratada cruelmente durante muchos a\u00f1os por su t\u00eda Dirce. Al fin consigui\u00f3 escaparse de la prisi\u00f3n en que estaba encerrada y huy\u00f3 a la choza en que viv\u00edan entonces Anfi\u00f3n y Zeto, a quienes hab\u00eda salvado un vaquero transe\u00fante. Pero ellos tomaron equivocadamente a Ant\u00edope por una esclava huida y se negaron a darle albergue. Dirce corri\u00f3 all\u00e1 presa de un frenes\u00ed b\u00e1quico, se apoder\u00f3 de Ant\u00edope y la arrastr\u00f3 fuera de la choza. Los mellizos salieron inmediatamente en su persecuci\u00f3n, salvaron a Ant\u00edope y ataron a Dirce por el cabello a los cuernos de un toro bravo que en seguida termin\u00f3 con ella. Otros dicen que el r\u00edo Asopo era el padre de Ant\u00edope y que una noche el rey de Sici\u00f3n se disfraz\u00f3 de Lico, con quien ella estaba casada, y la sedujo. Como consecuencia Lico se divorci\u00f3 de Ant\u00edope y se cas\u00f3 con Dirce, dejando as\u00ed a Zeus en libertad para cortejar a la solitaria Ant\u00edope y dejarla encinta. Dirce, sospechando que eso era obra de Lico, encerr\u00f3 a Ant\u00edope en un calabozo oscuro, del cual, no obstante, la sac\u00f3 Zeus justo a tiempo para que diera a luz a Anfi\u00f3n y Zeto en el monte Citer\u00f3n. Los mellizos se criaron entre los vaqueros con los que se hab\u00eda refugiado Ant\u00edope, y cuando tuvieron bastante edad para comprender lo mal que hab\u00eda sido tratada su madre, ella les incit\u00f3 a que la vengasen. Encontraron a Dirce vagando por las laderas del monte Citer\u00f3n presa de un frenes\u00ed b\u00e1quico, la ataron por el cabello a los cuernos de un toro bravo y cuando estuvo muerta arrojaron su cuerpo al suelo, donde surgi\u00f3 una fuente, llamada luego la Fuente Dircea. Pero Dioniso veng\u00f3 la muerte de su adoradora; hizo que Ant\u00edope recorriese enfurecida toda Grecia hasta que por fin Foco, un nieto de S\u00edsifo, la cur\u00f3 y se cas\u00f3 con ella en la F\u00f3cida.  Anfi\u00f3n y Zeto fueron a Tebas, donde expulsaron al rey Layo y edificaron la ciudad baja (Anfi\u00f3n fue el art\u00edfice de la construcci\u00f3n de las murallas y de las famosas siete puertas de la ciudad). Cadmo hab\u00eda construido ya la alta. Ahora bien, Zeto se burlaba con frecuencia de Anfi\u00f3n por su afici\u00f3n a la lira que le hab\u00eda dado Hermes. \u00abTe distrae \u2014le dec\u00eda\u2014 del trabajo \u00fatil.\u00bb Pero cuando se hicieron alba\u00f1iles, las piedras de Anfi\u00f3n se mov\u00edan al son de su lira y se colocaban suavemente en su lugar en tanto que Zeto se ve\u00eda obligado a emplear la fuerza y se rezagaba mucho en comparaci\u00f3n con su hermano. Los mellizos gobernaron conjuntamente en Tebas, donde Zeto se cas\u00f3 con Tebas, cuyo nombre lleva ahora la ciudad, que anteriormente se llamaba Cadm\u00eda; y Anfi\u00f3n se cas\u00f3 con N\u00edobe. Pero todos sus hijos, excepto dos, fueron muertos por Apolo y Artemis, a cuya madre Leto ella hab\u00eda ofendido. Anfi\u00f3n mismo fue muerto por Apolo por haber tratado de vengarse de los sacerdotes d\u00e9lficos, y adem\u00e1s se le castig\u00f3 en el T\u00e1rtaro. Anfi\u00f3n y Zeto est\u00e1n enterrados en una sola tumba de Tebas, que es guardada cuidadosamente cuando el sol est\u00e1 en Tauro; pues entonces los habitantes de Titorea en F\u00f3cide tratan de robar tierra del t\u00famulo y colocarla en la tumba de Foco y Ant\u00edope. Un or\u00e1culo dijo en una ocasi\u00f3n que este acto aumentar\u00eda la fertilidad de toda F\u00f3cide a expensas de Tebas. Seg\u00fan Graves, estas dos versiones del mito de Dirce muestran lo libres que se sent\u00edan los mit\u00f3grafos para hacer que su narraci\u00f3n se ajustase a los elementos principales de una tradici\u00f3n literaria que, en este caso, parece haber sido deducida de una serie de im\u00e1genes sagradas. Ant\u00edope saliendo alegremente de su calabozo y seguida por la ce\u00f1uda Dirce recuerda la reaparici\u00f3n anual de Core en compa\u00f1\u00eda de H\u00e9cate. En este contexto se la llama Ant\u00edope (\u00abhaciendo frente\u00bb porque tiene el rostro levantado hacia el cielo y no inclinado hacia el Infierno, e \u00abHija de la Noche\u00bb \u2014 Nicteis o Nicteo\u2014 porque sale de la oscuridad. El \u00abfuror en la monta\u00f1a\u00bb de Dirce y Ant\u00edope ha sido interpretado err\u00f3neamente como una org\u00eda b\u00e1quica; la suya era claramente una danza del t\u00e1bano er\u00f3tica, en la que actuaban como novillas de la Luna en celo. El nombre de Dirce (\u00abdoble\u00bb) se refiere a los cuernos de la luna y la imagen de la que est\u00e1 tomado el mito la mostrar\u00eda, no atada al toro como castigo, sino cas\u00e1ndose ritualmente con el rey-toro. La fuente Dircea, como la Hipocrene, deb\u00edan tener forma de luna. Los hijos de Ant\u00edope son los mellizos familiares que daba a luz la diosa Luna: su rey sagrado y el sucesor de \u00e9ste. Layo, hijo de L\u00e1bdaco se cas\u00f3 con Yocasta y gobern\u00f3 en Tebas. Afligido por no haber tenido hijos durante largo tiempo, consult\u00f3 en secreto con el or\u00e1culo de Delfos, el cual le inform\u00f3 que esa aparente desgracia era un beneficio, porque cualquier hijo nacido de Yocasta ser\u00eda su asesino. En consecuencia, repudi\u00f3 a Yocasta, aunque sin darle explicaci\u00f3n alguna de su decisi\u00f3n, cosa que le ofendi\u00f3 a ella de tal modo que, despu\u00e9s de hacer que se emborrachara, consigui\u00f3 ma\u00f1osamente que volviera a sus brazos en cuanto hubo anochecido. Cuando, nueve meses despu\u00e9s, Yocasta dio a luz un hijo, Layo lo arranc\u00f3 de los brazos de la nodriza, le taladr\u00f3 los pies con un clavo, se los at\u00f3 el uno al otro y lo dej\u00f3 abandonado en el monte Citer\u00f3n. Pero las Parcas hab\u00edan decidido que ese ni\u00f1o llegara a una vejez lozana. Un pastor corintio lo encontr\u00f3, le llam\u00f3 Edipo porque sus pies estaban deformados por las heridas hechas con el clavo, y lo llev\u00f3 a Corinto, donde el rey P\u00f3libo reinaba en aquel momento junto con su esposa Peribea. Un d\u00eda, habi\u00e9ndole vituperado un joven corintio dici\u00e9ndole que no se parec\u00eda lo m\u00e1s m\u00ednimo a sus supuestos padres, Edipo fue a preguntar al or\u00e1culo de Delfos qu\u00e9 era lo que le reservaba el futuro. \u00ab\u00a1Al\u00e9jate del altar, desdichado! \u2014le grit\u00f3 la pitonisa, con repugnancia\u2014 \u00a1Matar\u00e1s a tu padre y te casar\u00e1s con tu madre!\u00bb Como Edipo amaba a P\u00f3libo y Peribea y no deseaba causarles un desastre, decidi\u00f3 inmediatamente no volver a Corinto. Pero sucedi\u00f3 que en el estrecho desfiladero entre Delfos y D\u00e1ulide se encontr\u00f3 con Layo, quien le orden\u00f3 \u00e1speramente que saliese del camino y dejara pasar a sus superiores. Se debe explicar que Layo iba en carro y Edipo a pie. Edipo replic\u00f3 que no reconoc\u00eda m\u00e1s superiores que los dioses y sus propios padres. Layo orden\u00f3 a su cochero, Polifontes, que siguiera adelante. Una de las ruedas magull\u00f3 el pie de Edipo, quien, impulsado por la ira, mat\u00f3 a Polifontes con la lanza. Luego derrib\u00f3 a Layo, quien cay\u00f3 al camino enredado en las riendas, fustig\u00f3 a los caballos e hizo que \u00e9stos lo arrastraran y le mataran. El rey de Platea tuvo que enterrar ambos cad\u00e1veres. Layo se estaba dirigiendo al or\u00e1culo para preguntarle c\u00f3mo pod\u00eda librar a Tebas de la Esfinge. Este monstruo era hija de Tif\u00f3n y Equidna o, seg\u00fan dicen algunos, del perro Ortro y la Quimera, y hab\u00eda volado a Tebas desde la parte m\u00e1s distante de Etiop\u00eda. Se la reconoc\u00eda f\u00e1cilmente por su cabeza de mujer, cuerpo de le\u00f3n, cola de serpiente y alas de \u00e1guila. Hera hab\u00eda enviado recientemente a la Esfinge para castigar la ciudad de Tebas porque Layo hab\u00eda raptado en Pisa al ni\u00f1o Crisipo; habi\u00e9ndose instalado en el monte Picio, cerca de la ciudad, propon\u00eda a cada viajero tebano que pasaba por all\u00ed un enigma que le hab\u00edan ense\u00f1ado las Tres Musas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser, con s\u00f3lo una voz, tiene a veces dos pies, a veces tres, a veces cuatro y es m\u00e1s d\u00e9bil cuantos m\u00e1s pies tiene?\u00bb A los que no pod\u00edan resolver el enigma los estrangulaba y devoraba en el acto, y entre esos infortunados estaba Hem\u00f3n, el sobrino de Yocasta. Edipo, quien se acercaba a Tebas inmediatamente despu\u00e9s de haber matado a Layo, adivin\u00f3 la respuesta: \u00abEl hombre \u2014contest\u00f3\u2014, porque se arrastra a gatas cuando es ni\u00f1o, se mantiene firmemente en sus dos pies en la juventud, y se apoya en un bast\u00f3n en la vejez.\u00bb La Esfinge, mortificada, salt\u00f3 desde el monte Picio y se despedaz\u00f3 en el valle de abajo. En vista de esto los tebanos, agradecidos, aclamaron a Edipo como rey, y se cas\u00f3 con Yocasta, ignorando que era su madre. Entonces una peste invadi\u00f3 Tebas y cuando se consult\u00f3 una vez m\u00e1s al or\u00e1culo de Delfos, contest\u00f3: \u00ab\u00a1Expulsad al asesino de Layo!\u00bb Edipo, que no sab\u00eda con qui\u00e9n se hab\u00eda encontrado en el desfiladero, maldijo al asesino de Layo y lo conden\u00f3 al destierro. El ciego Tiresias, el adivino m\u00e1s famoso de Grecia en esa \u00e9poca, pidi\u00f3 a Edipo una audiencia.  Tiresias se present\u00f3 en la corte de Edipo, apoy\u00e1ndose en el bast\u00f3n de madera de cornejo que le hab\u00eda dado Atenea, y revel\u00f3 a Edipo la voluntad de los dioses: que la peste cesar\u00eda solamente si un Hombre Sembrado mor\u00eda en beneficio de la ciudad. El padre de Yocasta, Meneceo, uno de los que hab\u00edan brotado de la tierra cuando Cadmo sembr\u00f3 los dientes de la serpiente, se arroj\u00f3 inmediatamente de las murallas, y toda Tebas elogi\u00f3 su abnegaci\u00f3n c\u00edvica. Tiresias anunci\u00f3 luego: \u201cMeneceo ha obrado bien y la peste cesar\u00e1. Pero los dioses tienen en consideraci\u00f3n a otro de los Hombres Sembrados, uno de la tercera generaci\u00f3n pues ha matado a su padre y se ha casado con su madre. \u00a1Sabed, reina Yocasta, que ese hombre es tu marido Edipo!\u201d. Al principio nadie quiso creer a Tiresias, pero pronto sus palabras quedaron confirmadas por una carta de Peribea desde Corinto. Escrib\u00eda que la s\u00fabita muerte del rey P\u00f3libo le permit\u00eda ahora revelar las circunstancias de la adopci\u00f3n de Edipo, y lo hac\u00eda con detalles condenatorios. Yocasta se ahorc\u00f3 de verg\u00fcenza y de pena y Edipo se ceg\u00f3 con un alfiler que tom\u00f3 de los vestidos de ella. Algunos dicen que, aunque atormentado por las Erinias, que le acusaban de haber causado la muerte de su madre, Edipo sigui\u00f3 reinando en Tebas durante un tiempo, hasta que muri\u00f3 en una batalla. Seg\u00fan otros, sin embargo, el hermano de Yocasta, Cr\u00e9onte, le expuls\u00f3, pero no antes que maldijera a Eteocles y Polinices \u2014que eran al mismo tiempo hijos y hermanos suyos\u2014 cuando insolentemente le enviaron la parte inferior de un animal sacrificado, o sea el anca en vez del cuarto delantero que correspond\u00eda al rey. En consecuencia, observaron sin derramar l\u00e1grimas c\u00f3mo abandonaba la ciudad que hab\u00eda librado del poder de la Esfinge. Despu\u00e9s de vagar durante muchos a\u00f1os de un pa\u00eds a otro, guiado por su fiel hija Ant\u00edgona, Edipo lleg\u00f3 por fin a Colono en el \u00c1tica, donde las Erinias, que tienen all\u00ed un bosquecillo, le persiguieron hasta matarlo, y Teseo enterr\u00f3 su cad\u00e1ver en el recinto de los Solemnes de Atenas, y lo llor\u00f3 al lado de Ant\u00edgona. Seg\u00fan Graves, la f\u00e1bula de Layo, Yocasta y Edipo ha sido deducida de una serie de iconos sagrados mediante una corrupci\u00f3n deliberada de su significado.  El asesinato de Layo es un recuerdo de la muerte ritual del rey solar por su sucesor: derribado de un carro y arrastrado por los caballos cuando terminaba el primer a\u00f1o de su reinado. La an\u00e9cdota de la Esfinge ha sido deducida, evidentemente, de una ilustraci\u00f3n en que aparec\u00eda la diosa Luna alada de Tebas, cuyo cuerpo compuesto representa las dos partes del a\u00f1o tebano \u2014el le\u00f3n a la parte creciente y la serpiente a la parte menguante\u2014 y a quien el nuevo rey ofrece sus devociones antes de casarse con su sacerdotisa, la Reina. Parece tambi\u00e9n que el enigma que la Esfinge aprendi\u00f3 de las Musas ha sido inventado para explicar una ilustraci\u00f3n de un infante, un guerrero y un anciano, los tres adorando a la diosa triple: cada uno de ellos rinde homenaje a una persona diferente de la tr\u00edada. Pero la Esfinge, vencida por Edipo, se mat\u00f3, y lo mismo hizo su sacerdotisa Yocasta. \u00bfFue Edipo un invasor de Tebas en el siglo XIII que suprimi\u00f3 el antiguo culto de la diosa y reform\u00f3 el calendario? Bajo el viejo sistema, el nuevo rey, aunque extranjero, hab\u00eda sido te\u00f3ricamente un hijo del rey viejo al que mat\u00f3 y con cuya viuda se cas\u00f3; costumbre que los invasores patriarcales tergiversaron consider\u00e1ndola como parricidio e incesto.  Aunque los patriotas tebanos, poco dispuestos a admitir que Edipo era un extranjero que tom\u00f3 su ciudad por asalto, prefer\u00edan hacer de \u00e9l el heredero perdido del reino, la verdad es revelada por la muerte de Meneceo, miembro de la raza pre-helena que celebraba el festival de las Pelonas en memoria del demiurgo Ofi\u00f3n, de cuyos dientes pretend\u00edan haber nacido. Se lanz\u00f3 a la muerte con la esperanza desesperada de aplacar a la diosa. Sin embargo, muri\u00f3 en vano; de otro modo la Esfinge y su suprema sacerdotisa no se habr\u00edan visto obligadas a suicidarse. La f\u00e1bula de la muerte de Yocasta por ahorcamiento es probablemente un error; se dice que la Helena del culto del olivo, lo mismo que Er\u00edgone y Ariadna del culto del vino, murieron de ese modo, quiz\u00e1 para explicar las figurillas de la diosa Luna que colgaban de las ramas de los \u00e1rboles en los huertos como un talism\u00e1n de la fertilidad. En Tebas se utilizaban figurillas an\u00e1logas y cuando Yocasta se suicid\u00f3 lo hizo indudablemente arroj\u00e1ndose desde una roca, lo mismo que la Esfinge. La aparici\u00f3n de \u00abTiresias\u00bb, t\u00edtulo com\u00fan de los adivinos en toda historia legendaria de Grecia indicaba que Zeus le hab\u00eda concedido a Tiresias una vida notablemente larga.  Sobreviven dos relatos incompatibles de la muerte de Edipo. Seg\u00fan Homero, muri\u00f3 gloriosamente en batalla. Seg\u00fan Apolodoro e Higinio, fue desterrado por el hermano de Yocasta, un miembro de la casa real cadmea, y vag\u00f3 como mendigo ciego por las ciudades de Grecia hasta que lleg\u00f3 a Colono, en el \u00c1tica, donde las Furias le persiguieron hasta darle muerte.  Seg\u00fan la f\u00e1bula no hom\u00e9rica, el desaf\u00edo de la diosa de la ciudad por Edipo fue castigado con el destierro, y \u00e9l muri\u00f3 luego v\u00edctima de sus temores supersticiosos. Es probable que sus innovaciones fuesen repudiadas por los tebanos conservadores; y, ciertamente, la renuencia de sus hijos y hermanos a concederle el cuarto delantero de la v\u00edctima sacrificada equival\u00eda a negarle su autoridad divina. \u00bfTrat\u00f3 Edipo, como S\u00edsifo, de sustituir las leyes de sucesi\u00f3n matrilineales por las patrilineales y le desterraron sus s\u00fabditos? Parece probable. Teseo de Atenas, otro revolucionario patriarcal del Istmo, quien destruy\u00f3 el antiguo clan ateniense de los Pal\u00e1ntidas, es asociado por los dramaturgos atenienses con el entierro de Edipo, y tambi\u00e9n fue desterrado al final de su reinado. Tiresias figura aqu\u00ed dram\u00e1ticamente como el profeta de la deshonra final de Edipo, pero la f\u00e1bula, tal como sobrevive, parece haber sido invertida. En un tiempo puede haber sido algo as\u00ed: \u201cEdipo de Corinto conquist\u00f3 Tebas y lleg\u00f3 a ser rey cas\u00e1ndose con Yocasta, una sacerdotisa de Hera. Luego anunci\u00f3 que el reino pasar\u00eda en adelante de padre a hijo siguiendo la l\u00ednea masculina, que es una costumbre corintia, en vez de seguir siendo el don de Hera la Estranguladora. Edipo confes\u00f3 que se sent\u00eda deshonrado por haber dejado que los caballos del carro arrastraran y dieran muerte a Layo considerado su padre, y por haberse casado con Yocasta, quien le hab\u00eda hecho rey mediante una ceremonia de renacimiento. Pero cuando trat\u00f3 de cambiar estas costumbres, Yocasta se suicid\u00f3 como protesta y Tebas fue v\u00edctima de una peste. Por consejo de un or\u00e1culo, los tebanos negaron entonces a Edipo la paletilla sagrada y le desterraron. Muri\u00f3 en una tentativa in\u00fatil de reconquistar su trono mediante la guerra\u201d. Tantos pr\u00edncipes visitaron Argos con la esperanza de casarse con Egiea o De\u00edpile, las hijas del rey Adrasto, que, temiendo hacerse enemigos si escog\u00eda a dos de ellos como yernos, consult\u00f3 con el or\u00e1culo de Delfos. La respuesta de Apolo fue: \u00abUnce a un carro de dos ruedas el jabal\u00ed y el le\u00f3n que luchan en tu palacio.\u00bb Entre los menos afortunados de esos pretendientes se hallaban Polinices y Tideo. Polinices y su mellizo Eteocles hab\u00edan sido elegidos co-reyes de Tebas despu\u00e9s del destierro de Edipo, su padre. Convinieron en reinar durante a\u00f1os alternados, pero Eteocles, a quien le toc\u00f3 el primer plazo, no quiso entregar el trono al final del a\u00f1o, alegando la mala disposici\u00f3n mostrada por Polinices, y lo desterr\u00f3 de la ciudad. Tideo, hijo de \u00c9neo de Calid\u00f3n, hab\u00eda matado a su hermano Melanipo en una cacer\u00eda; aunque alegaba que se trataba de un accidente, se hab\u00eda profetizado que Melanipo le matar\u00eda a \u00e9l y en consecuencia los calidonios sospechaban que hab\u00eda tratado de prevenir su destino y lo desterraron a \u00e9l tambi\u00e9n. Ahora bien, el emblema de Tebas es un le\u00f3n y el de Calidonia un jabal\u00ed, y los dos pretendientes fugitivos exhib\u00edan esas figuras en sus escudos. Esa noche, en el palacio de Adrasto, comenzaron a disputar sobre las riquezas y las glor\u00edas de sus ciudades respectivas y habr\u00eda habido un asesinato si Adrasto no los hubiera separado y reconciliado. Luego, teniendo en cuenta la profec\u00eda, cas\u00f3 a Egiea con Polinices y a De\u00edpile con Tideo, con la promesa de restablecer a ambos pr\u00edncipes en sus reinos, pero dijo que primeramente marchar\u00edan sobre Tebas, que quedaba m\u00e1s cerca. Adrasto reuni\u00f3 a sus jefes argivos: Capaneo, Hipomedonte, su cu\u00f1ado Anfiarao el adivino, y su aliado arcadio Partenopeo, hijos de Meleagro y Atalanta, y les pidi\u00f3 que se armaran y partieran hacia el este. S\u00f3lo uno de esos paladines se mostr\u00f3 mal dispuesto a obedecer: era Anfiarao, quien, previendo que todos ellos, excepto Adrasto, morir\u00edan luchando contra Tebas, al principio se neg\u00f3 a ir. Sucedi\u00f3 que Adrasto hab\u00eda disputado anteriormente con Anfiarao respecto a los asuntos de estado argivos y los dos hombres enfurecidos habr\u00edan podido matarse mutuamente de no ser por Enfile, la hermana de Adrasto, que estaba casada con Anfiarao. Tomando su rueca, se interpuso entre ellos, les sac\u00f3 las espadas a golpes y les hizo jurar que acatar\u00edan siempre su decisi\u00f3n en cualquier disputa futura. Informado de este juramento, Tideo llam\u00f3 a Polinices y le dijo: \u2014Enfile teme que est\u00e9 perdiendo su belleza; ahora bien, si t\u00fa le ofreces el collar m\u00e1gico que fue el regalo de boda de Afrodita a tu antepasada Harmon\u00eda, la esposa de Cadmo, pronto arreglar\u00eda la disputa entre Anfiarao y Adrasto oblig\u00e1ndole a \u00e9l a venir con nosotros. Esto se hizo discretamente y parti\u00f3 la expedici\u00f3n encabezada por los siete paladines: Polinices, Tideo y los cinco argivos. Pero algunos dicen que Polinices no era uno de los siete y agregan el nombre del argivo Eteoclo, hijo de Ifis. Su marcha los llev\u00f3 a trav\u00e9s de Nemea, donde reinaba Licurgo. Cuando pidieron permiso para que sus soldados pudieran beber en su regi\u00f3n, Licurgo se lo dio y su sierva Hips\u00edpila los condujo al manantial m\u00e1s pr\u00f3ximo. Hips\u00edpila era una princesa lemnea, pero cuando las mujeres de Lemnos juraron matar a todos sus hombres en venganza por el da\u00f1o que les hab\u00edan hecho, ella salv\u00f3 la vida de su padre Toante, por lo que la vendieron inmediatamente como esclava, y all\u00ed estaba, como ni\u00f1era de Ofeltes, el hijo de Licurgo. Dej\u00f3 al ni\u00f1o un momento mientras guiaba al ej\u00e9rcito argivo al manantial, ocasi\u00f3n que aprovech\u00f3 una serpiente para enroscarse alrededor de la criatura y morderla mortalmente. Adrasto y sus soldados volvieron del manantial demasiado tarde para hacer otra cosa que matar a la serpiente y enterrar al ni\u00f1o. Cuando Anfiarao les advirti\u00f3 que \u00e9sa era una se\u00f1al de mal ag\u00fcero, ellos instituyeron los Juegos Nemeos en honor del ni\u00f1o.  Cuando llegaron a Citer\u00f3n, Adrasto envi\u00f3 a Tideo como heraldo para que exigiese a los tebanos que Eteocles abdicase el trono en favor de Polinices. Al ser rechazada esa exigencia, Tideo desafi\u00f3 a sus jefes a combate singular, uno despu\u00e9s de otro, y sali\u00f3 victorioso de todos los encuentros; pronto no hubo ya m\u00e1s tebanos que se atreviesen a presentarse. Entonces los argivos se acercaron a las murallas de la ciudad, y cada uno de los paladines se apost\u00f3 delante de una de las siete puertas. El adivino Tiresias, con quien consult\u00f3 Eteocles, profetiz\u00f3 que los tebanos saldr\u00edan victoriosos s\u00f3lo si un pr\u00edncipe de la casa real se ofrec\u00eda voluntariamente como sacrificio a Ares; inmediatamente Meneceo, el hijo de Creonte, se dio muerte delante de las puertas, as\u00ed como su hom\u00f3nimo y abuelo se hab\u00eda arrojado de cabeza desde las murallas en una ocasi\u00f3n anterior. La profec\u00eda de Tiresias se realiz\u00f3: los tebanos fueron derrotados en una escaramuza y se retiraron a la ciudad, pero tan pronto como Capaneo coloc\u00f3 una escala de sitio contra la muralla y comenz\u00f3 a subir por ella, Zeus lo mat\u00f3 con un rayo. Al ver eso, los tebanos se envalentonaron, hicieron una salida furiosa y mataron a otros tres de los siete paladines; y uno de ellos, que por casualidad se llamaba Melanipo, hiri\u00f3 a Tideo en el vientre. Atenea sent\u00eda afecto por Tideo y, compadecida de \u00e9l cuando yac\u00eda medio muerto, se apresur\u00f3 a pedir a su padre Zeus un elixir infalible que muy pronto le habr\u00eda puesto de nuevo en pie. Pero Anfiarao odiaba a Tideo porque hab\u00eda obligado a los argivos a marchar y, como era perspicaz, corri\u00f3 adonde estaba Melanipo y le cort\u00f3 la cabeza. \u00ab\u00a1Esta es tu venganza!\u00bb \u2014exclam\u00f3\u2014 \u00ab\u00a1Abre el cr\u00e1neo y tr\u00e1gate los sesos!\u00bb Tideo lo hizo, y Atenea, que lleg\u00f3 en aquel momento con el elixir, lo verti\u00f3 en tierra y se retir\u00f3 disgustada. S\u00f3lo Polinices, Anfiarao y Adrasto quedaban de los siete paladines; y Polinices, para evitar m\u00e1s muertes, propuso que se decidiera la sucesi\u00f3n al trono mediante un combate singular con Eteocles. Eteocles acept\u00f3 el desaf\u00edo ante la puerta de Apolo de la ciudad y en una lucha enconada cada uno de ellos hiri\u00f3 mortalmente al otro. Creonte, su t\u00edo, se hizo cargo del mando del ej\u00e9rcito tebano y venci\u00f3 a los argivos desalentados. Anfiarao huy\u00f3 en su carro por la ribera del r\u00edo Ismeno, y estaba a punto de ser atravesado por la espalda por un tebano que le persegu\u00eda cuando Zeus abri\u00f3 la tierra con un rayo y Anfiarao desapareci\u00f3 sin dejar rastro, con carro y todo, y ahora reina vivo entre los muertos. Bat\u00f3n, su auriga, desapareci\u00f3 con \u00e9l. Al ver que hab\u00edan sido derrotados, Adrasto mont\u00f3 en su caballo alado Ari\u00f3n y huy\u00f3; pero cuando m\u00e1s tarde se enter\u00f3 de que Creonte no permit\u00eda que se enterrara a los enemigos muertos, fue a Atenas como suplicante y convenci\u00f3 a Teseo para que marchara sobre Tebas y castigara la impiedad de Creonte. Teseo tom\u00f3 la ciudad en un ataque sorpresa, encarcel\u00f3 a Creonte y entreg\u00f3 los cad\u00e1veres de los paladines muertos a sus parientes, quienes hicieron una gran pira para quemarlos. Pero Evadne, la esposa de Capaneo, puesto que su marido hab\u00eda sido convertido en h\u00e9roe por el rayo de Zeus, no quiso separarse de \u00e9l. Como la costumbre exig\u00eda que el hombre herido por un rayo fuese enterrado aparte de los dem\u00e1s, y se cercase su tumba, se arroj\u00f3 a la pira general y se quem\u00f3 viva. Ahora bien, antes de la llegada de Teseo a Tebas, Ant\u00edgona, hermana de Eteocles y Polinices, hab\u00eda desobedecido las \u00f3rdenes de Creonte encendiendo secretamente una pira y colocando sobre ella el cad\u00e1ver de Polinices. Pero al mirar por la ventana de su palacio, Creonte advirti\u00f3 un resplandor distante que parec\u00eda provenir de una pira ardiente, fue a investigar y sorprendi\u00f3 a Ant\u00edgona en su acto de desobediencia. Llam\u00f3 a su hijo Hem\u00f3n, con quien Ant\u00edgona estaba comprometida en casamiento, y le orden\u00f3 que la enterrara viva en la tumba de Polinices. Hem\u00f3n fingi\u00f3 que se apresuraba a hacer lo que se le ordenaba, pero en lugar de eso se cas\u00f3 con Ant\u00edgona en secreto y la envi\u00f3 a vivir entre sus pastores. Ella le dio un hijo, que muchos a\u00f1os despu\u00e9s, fue a Tebas e intervino en ciertos juegos f\u00fanebres, pero Creonte, que segu\u00eda siendo rey de Tebas, sospech\u00f3 su identidad por la marca de una serpiente que ten\u00eda en el cuerpo y que llevaban todos los descendientes de Cadmo, y le conden\u00f3 a muerte. Heracles intercedi\u00f3 en favor de su vida, pero Creonte se mostr\u00f3 inflexible, por lo que Hem\u00f3n mat\u00f3 a Ant\u00edgona y se dio muerte a s\u00ed mismo.  Seg\u00fan Graves, el or\u00e1culo del le\u00f3n y el jabal\u00ed de Apolo sin duda expresaba originalmente el buen criterio de constituir reinos dobles para evitar la lucha pol\u00edtica entre el rey sagrado y su heredero, como la que provoc\u00f3 la ca\u00edda de Tebas. Pero el emblema de Tebas era un le\u00f3n, debido a su diosa anterior, la Esfinge con cuerpo de le\u00f3n; y el emblema de Calid\u00f3n era un jabal\u00ed, probablemente porque a Ares, que ten\u00eda un templo all\u00ed, le gustaba adoptar ese disfraz. Por tanto, el or\u00e1culo se ha aplicado a una situaci\u00f3n diferente. Escudos con dibujos de animales se utilizaban regularmente al comienzo de la \u00e9poca cl\u00e1sica. No se explica lo de los \u00abreba\u00f1os de Edipo\u00bb, pero Hes\u00edodo se refer\u00eda, sin duda, a esta guerra entre Eteocles y Polinices, en la que los argivos apoyaron a un candidato sin suerte para el trono de Tebas. La causa de una disputa an\u00e1loga entre hermanos fue el vellocino de oro, por el que contendieron Atreo y Tiestes; su posesi\u00f3n puso a su due\u00f1o en el trono de Micenas. Tambi\u00e9n Zeus ten\u00eda carneros con vell\u00f3n de oro en el monte Lafistio, los cuales parecen haber sido la insignia regia de la vecina Orc\u00f3meno y causaron mucho derramamiento de sangre.  Hips\u00edpile (\u00abpuerta alta\u00bb) era probablemente un t\u00edtulo de la diosa Luna, cuyo curso describe un alto arco en el firmamento; y los Juegos Nemeos, como los Ol\u00edmpicos, deb\u00edan celebrarse al final del per\u00edodo del rey sagrado, cuando hab\u00eda reinado durante sus cincuenta meses lunares como marido de la suma sacerdotisa. El mito conserva la tradici\u00f3n de que anualmente se sacrificaban ni\u00f1os a la diosa como sustitutos del rey.  \u00c9l fin de \u00c1nfiarao es otro ejemplo m\u00e1s de la muerte del rey sagrado a consecuencia de estrellarse su carro.  La autoinmolaci\u00f3n de Evadne recuerda el mito de Alcestes. Las reliquias de una cremaci\u00f3n regia encontradas en una tumba de Dendra, cerca de Micenas, indican que, en este caso particular, el rey y la reina fueron enterrados al mismo tiempo; y A. W. Persson cree que la reina muri\u00f3 voluntariamente. Pero los dos pueden haber sido asesinados, o haber muerto de la misma enfermedad, y no hay noticia de un entierro mic\u00e9nico an\u00e1logo en ninguna otra parte. La inmolaci\u00f3n de la viuda en la hoguera del marido, que parece haber sido una pr\u00e1ctica hel\u00e9nica, pas\u00f3 pronto de moda. \u00c9l rayo era una prueba de la presencia de Zeus, y como \u00absagrado\u00bb e \u00abimpuro\u00bb significan casi lo mismo en la religi\u00f3n primitiva \u2014los animales proscriptos en el Levitico eran impuros porque eran sagrados\u2014 la tumba de un hombre muerto por un rayo era aislada por una cerca, como la de un ternero que muere de \u00e1ntrax en una granja moderna, y se le conced\u00edan ritos heroicos.  Los hijos de los siete paladines ca\u00eddos en Tebas juraron vengar a sus padres. Se los llama los Ep\u00edgonos. El or\u00e1culo de Delfos les prometi\u00f3 la victoria si Alcme\u00f3n, hijo de \u00c1nfiarao, se hac\u00eda cargo del mando. Pero \u00e9l no deseaba atacar a Tebas y discuti\u00f3 acaloradamente la conveniencia de la campa\u00f1a con su hermano Anf\u00edloco. Al ver que no lograban ponerse de acuerdo sobre si deb\u00edan o no hacer la guerra, sometieron la decisi\u00f3n a su madre Erifile. Como esta situaci\u00f3n no se daba por primera vez, Tersandro, el hijo de Polinices, sigui\u00f3 el ejemplo de su padre: soborn\u00f3 a Erifile con la t\u00fanica m\u00e1gica que Atenea hab\u00eda dado a su antepasada Harmon\u00eda al mismo tiempo que Afrodita le hab\u00eda entregado el collar m\u00e1gico. Erifile se decidi\u00f3 por la guerra y Alcme\u00f3n asumi\u00f3 el mando a rega\u00f1adientes. En la batalla librada ante las murallas de Tebas los Ep\u00edgonos perdieron a Egialeo, hijo de Adrasto, y Tiresias, el adivino, advirti\u00f3 a los tebanos que su ciudad ser\u00eda saqueada. Anunci\u00f3 que las murallas estaban destinadas a resistir s\u00f3lo mientras permaneciera vivo uno de los siete paladines originales, y Adrasto, el \u00fanico sobreviviente, morir\u00eda de pena cuando se enterara de la muerte de Egialeo. En consecuencia, lo mejor que pod\u00edan hacer los tebanos era huir esa misma noche. Tiresias a\u00f1adi\u00f3 que le daba igual que siguieran o no su consejo, pues estaba destinado a morir tan pronto como Tebas cayera en poder de los argivos. As\u00ed pues, a cubierto de la oscuridad, los tebanos escaparon hacia el norte con sus esposas, hijos, armas y unos cuantos bienes, y cuando se hallaron lo bastante lejos hicieron alto y fundaron la ciudad de Hestiea. Al amanecer, Tiresias, que iba con ellos, se detuvo para beber en el manantial de Tilfusa y falleci\u00f3 repentinamente. Ese mismo d\u00eda, que fue el mismo en que Adraste se enter\u00f3 de la muerte de Egialeo y muri\u00f3 d\u00e9 pena, los argivos, al ver que hab\u00eda sido evacuada Tebas, entraron en ella, demolieron las murallas y recogieron el bot\u00edn. Enviaron la mejor parte a Apolo en De\u00edfos, incluyendo a la hija de Tiresias, Manto o Dafne, que se hab\u00eda quedado en la ciudad y que lleg\u00f3 a ser su pitonisa. Seg\u00fan Graves, esto es una narraci\u00f3n de bardo popular que contiene pocos elementos m\u00edticos y que pod\u00eda ser relatada en Tebas o Argos sin ofender a nadie; ten\u00eda inter\u00e9s para los habitantes de Ps\u00f3fide, Nemea y el valle del Aque\u00cdoo, se propon\u00eda explicar la fundaci\u00f3n de Hestiae y la colonizaci\u00f3n de Acarnania y pose\u00eda un fuerte sabor moral. Ense\u00f1aba la inestabilidad del juicio femenino, la insensatez de los hombres que complacen la vanidad o la codicia de las mujeres, la prudencia de escuchar a los adivinos que est\u00e1n fuera de toda sospecha, el peligro de interpretar equivocadamente los or\u00e1culos y la inevitable maldici\u00f3n que recae sobre cualquier hijo que mata a su madre, aunque sea para aplacar al esp\u00edritu de su padre asesinado. Anfitri\u00f3n, despu\u00e9s de matar accidentalmente al rey Electri\u00f3n de Micenas fue desterrado de Arg\u00f3lide por su t\u00edo Est\u00e9nelo. Acompa\u00f1ado por Alcmena, huy\u00f3 a Tebas, donde el rey Creonte le purific\u00f3 y dio a su hermana Perimede en casamiento a Licimio, el \u00fanico hijo sobreviviente de Electri\u00f3n, bastardo nacido de una frigia llamada Midea. Pero la piadosa Alcmena no quer\u00eda yacer con Anfitri\u00f3n hasta que vengase la muerte de sus ocho hermanos que hab\u00edan muerto cuando los tafios hab\u00edan intentado expulsar del trono de Micenas a su padre. En consecuencia, Creonte le dio permiso para que reclutase un ej\u00e9rcito beocio con ese prop\u00f3sito y con la condici\u00f3n de que liberase a Tebas de la zorra teumesia; cosa que \u00e9l hizo pidiendo al ateniense C\u00e9falo que le prestase el c\u00e9lebre sabueso Lelaps. Luego, ayudado por contingentes atenienses, focenses, argivos y locrios, Anfitri\u00f3n venci\u00f3 a los telebeos y tafios y don\u00f3 sus islas a sus aliados, entre ellos a su t\u00edo Heleos. Entretanto, Zeus, aprovechando la ausencia de Anfitri\u00f3n, tom\u00f3 la figura de \u00e9l y, asegurando a Alcmena que sus hermanos estaban vengados, puesto que, en efecto, Anfitri\u00f3n hab\u00eda ganado la victoria requerida aquella ma\u00f1ana misma, yaci\u00f3 con ella toda una noche, a la que dio la duraci\u00f3n de tres. Pues Hermes, por orden de Zeus, hab\u00eda mandado a Helio que apagase los fuegos solares y a las Horas que desunciesen su tiro y se quedasen al d\u00eda siguiente en casa; porque la procreaci\u00f3n de un palad\u00edn tan grande como el que se propon\u00eda engendrar Zeus no se pod\u00eda realizar apresuradamente. Helio obedeci\u00f3, rezongando con el recuerdo de los buenos tiempos pasados, cuando el d\u00eda era d\u00eda y la noche era noche; y cuando Crono, el entonces Dios Omnipotente, no abandonaba a su esposa legal para irse a Tebas en busca de aventuras amorosas. Hermes orden\u00f3 luego a la Luna que siguiese lentamente su \u00f3rbita, y al Sue\u00f1o que amodorrase a la humanidad de tal modo que nadie se diera cuenta de lo que suced\u00eda. Alcmena, completamente enga\u00f1ada, escuch\u00f3 complacida el relato de Zeus acerca de la aplastante derrota infligida a Pterelao en Ecalia, y holg\u00f3 inocentemente con su supuesto marido durante aquellas treinta y seis horas. Al d\u00eda siguiente, cuando Aifitri\u00f3n volvi\u00f3, rebosante de entusiasmo por la victoria y lleno de pasi\u00f3n por ella, Alcmena no le acogi\u00f3 en el lecho matrimonial con el arrobamiento que \u00e9l esperaba. \u00abAnoche no cerramos los ojos\u2014 se quej\u00f3 ella\u2014 y seguramente no esperar\u00e1s que escuche por segunda vez el relato de tus haza\u00f1as.\u00bb Anfitri\u00f3n, que no pudo comprender esas palabras, consult\u00f3 con el adivino Tiresias, quien le dijo que Zeus le hab\u00eda hecho cornudo; y en adelante no se atrevi\u00f3 a volver a dormir con Alcmena por temor a incurrir en los celos divinos. Nueve meses despu\u00e9s, en el Olimpo, Zeus se jact\u00f3 casualmente de que hab\u00eda engendrado un hijo, que estaba a punto de nacer, quien se llamar\u00eda Heracles, que significa \u00abGloria de Hera\u00bb, y gobernar\u00eda la noble casa de Perseo. Al o\u00edr esto, Hera le hizo prometer que si a la casa de Perseo le nac\u00eda alg\u00fan pr\u00edncipe antes de anochecer ser\u00eda Rey Supremo. Cuando Zeus hizo al respecto un juramento inviolable, Hera fue inmediatamente a Micenas, donde apresur\u00f3 los dolores de parto de Nicipe, esposa del rey Est\u00e9nelo. Luego corri\u00f3 a Tebas y se sent\u00f3 con las piernas cruzadas ante la puerta de Alcmena, con las ropas atadas en nudos y los dedos fuertemente entrelazados; de ese modo demor\u00f3 el nacimiento de Heracles hasta que Euristeo, hijo de Est\u00e9nelo, sietemesino, estuvo ya en su cuna. Cuando naci\u00f3 Heracles, con una hora de retraso, se encontr\u00f3 con que ten\u00eda un hermano mellizo llamado Ificles, hijo de Anfitri\u00f3n y una noche m\u00e1s joven. Pero algunos dicen que Heracles, y no Ificles, era una noche m\u00e1s joven; y otros, que los mellizos fueron engendrados en la misma noche y nacieron juntos y que el Padre Zeus ilumin\u00f3 divinamente la alcoba donde nacieron. Al principio se llam\u00f3 a Heracles Alceo o Palem\u00f3n. Cuando Hera volvi\u00f3 al Olimpo y se jact\u00f3 tranquilamente de haber conseguido mantener a Ilit\u00eda, diosa del parto, alejada de la puerta de Alcmena, Zeus fue presa de una gran ira; asi\u00f3 a su hija mayor Ate, quien le hab\u00eda impedido ver el enga\u00f1o de Hera, jur\u00f3 que nunca volver\u00eda a visitar el Olimpo, la hizo girar alrededor de su cabeza sujet\u00e1ndola por la cabellera dorada y la lanz\u00f3 a la tierra. Aunque Zeus no pod\u00eda violar su jurament\u00f3 y permitir a Heracles que gobernase la casa de Perseo, convenci\u00f3 a Hera para que accediese a que, despu\u00e9s de realizar cualesquiera doce trabajos que le se\u00f1alara Euristeo, su hijo se convirtiese en un dios. Ahora bien, a diferencia de los anteriores amores humanos de Zeus, desde N\u00edobe en adelante, Alcmena hab\u00eda sido elegida no tanto por su placer \u2014aunque superaba a todas las dem\u00e1s mujeres de su \u00e9poca en belleza, dignidad y prudencia\u2014, sino con el prop\u00f3sito de engendrar un hijo lo bastante poderoso para proteger tanto a los dioses como a los hombres contra la destrucci\u00f3n. Alcmena, decimosexta descendiente de N\u00edobe, fue la \u00faltima mujer mortal con la que yaci\u00f3 Zeus, pues no ve\u00eda la posibilidad de engendrar a otro h\u00e9roe que pudiera igualarse a Heracles; y honr\u00f3 a Alcmena tanto que, en vez de violarla rudamente, se molest\u00f3 en disfrazarse de Anfitri\u00f3n y la cortej\u00f3 con palabras y caricias afectuosas. Sab\u00eda que Alcmena era incorruptible y cuando al amanecer le regal\u00f3 una copa carquesia, ella la acept\u00f3 sin dudar como un bot\u00edn ganado en la victoria: un legado de Posid\u00f3n a su hijo Telebo.  Algunos dicen que fue Ilit\u00eda quien impidi\u00f3 el parto por orden de Hera, y una fiel sirvienta de Alcmena, la rubia Galantis, o Galen, la que sali\u00f3 de la alcoba para anunciar, falsamente, que Alcmena hab\u00eda dado a luz. Cuando Ilit\u00eda se levant\u00f3 sorprendida, desentrelaz\u00f3 los dedos y descruz\u00f3 las piernas, naci\u00f3 Heracles y Galantis se ech\u00f3 a re\u00edr ante el buen \u00e9xito del enga\u00f1o, lo que hizo que Ilit\u00eda la asiese por el cabello y la convirtiese en una comadreja.  Seg\u00fan Graves, Alcmena (\u00abfuerte en la ira\u00bb) ser\u00eda originalmente un t\u00edtulo mic\u00e9nico de Hera, cuya soberan\u00eda divina protegi\u00f3 Heracles (\u00abgloria de Hera\u00bb) contra las usurpaciones de su enemigo aqueo Perseo (\u00abdestructor\u00bb). Los aqueos vencieron finalmente y sus descendientes reclamaron a Heracles como miembro de la casa usurpadora de Perseo. El aborrecimiento que sent\u00eda Hera por Heracles es probablemente una invenci\u00f3n posterior; le adoraban los dorios que invadieron Elide y humillaron el poder de Hera La f\u00e1bula de Heracles es, en verdad, una clavija de la que se han colgado gran n\u00famero de mitos relacionados, no relacionados y contradictorios. En lo principal, no obstante, representa al rey sagrado t\u00edpico de la Grecia hel\u00e9nica primitiva, consorte de una ninfa tribal, la diosa Luna encarnada; su mellizo Ificles actuaba como su heredero. Esta diosa Luna tiene numerosos nombres: Hera, Atenea, Auge, Yola, Hebe, etc\u00e9tera.  Se hace que Zeus personifique a Anfitri\u00f3n porque cuando el rey sagrado renac\u00eda en su coronaci\u00f3n se convert\u00eda nominalmente en hijo de Zeus y renunciaba a su ascendencia mortal. Sin embargo, la costumbre exig\u00eda que el heredero mortal \u2014m\u00e1s bien que el rey de nacimiento divino, el mayor de los mellizos\u2014 acaudillase las expediciones militares; y la inversi\u00f3n de esta regla en el caso de Heracles sugiere que en un tiempo hab\u00eda sido \u00e9l el heredero, e Ificles el rey sagrado.  El culto tebano de Galintias es una reliquia del culto de Hera primitivo, y cuando las brujas demoraron el nacimiento de Heracles se disfrazar\u00edan de comadrejas. Este mito es m\u00e1s confuso de lo que son habitualmente los mitos; si bien parece que el olimpianismo de Zeus se sent\u00eda agraviado por la opini\u00f3n religiosa conservadora de Tebas y Arg\u00f3lide y que las brujas lanzaron un ataque concertado contra la casa de Perseo.  A Tebas acudi\u00f3 C\u00e9falo tras ser desterrado de Atenas por el asesinato involuntario de su esposa Procris. Aqu\u00ed encuentra asilo en la casa de Anfitri\u00f3n. Alcmena, temiendo los celos de Hera, abandon\u00f3 a su hijo reci\u00e9n nacido en un campo fuera de las murallas de Tebas, y all\u00ed, por instigaci\u00f3n de Zeus, Atenea llev\u00f3 a Hera a dar un paseo casual. \u00ab\u00a1Mira querida, qu\u00e9 ni\u00f1o tan maravillosamente robusto! \u2014exclam\u00f3 Atenea, simulando sorpresa, mientras se deten\u00eda para recogerlo\u2014. Su madre deb\u00eda de estar loca para abandonarlo en un campo pedregoso. Ven, t\u00fa tienes leche. \u00a1Dale de mamar a la pobre criaturita!\u00bb Irreflexivamente, Hera lo tom\u00f3 y se desnud\u00f3 el pecho, del que Heracles chup\u00f3 con tal fuerza que el dolor hizo que la diosa lo arrojara al suelo; un chorro de leche ascendi\u00f3 al firmamento y se convirti\u00f3 en la V\u00eda L\u00e1ctea. \u00ab\u00a1Peque\u00f1o monstruo!\u00bb, exclam\u00f3 Hera. Pero Heracles era ya inmortal y Atenea se lo devolvi\u00f3 sonriendo, dici\u00e9ndole que lo conservara y lo criara bien. Los tebanos muestran todav\u00eda el lugar donde se le hizo a Hera esa treta, y lo llaman \u00abLa Llanura de Heracles\u00bb. Sin embargo, algunos dicen que Hermes llev\u00f3 al infante Heracles al Olimpo, que Zeus mismo lo puso en el pecho de Hera mientras \u00e9sta dorm\u00eda, y que la V\u00eda L\u00e1ctea se form\u00f3 cuando ella se despert\u00f3 y lo rechaz\u00f3, o cuando \u00e9l mam\u00f3 vorazmente m\u00e1s leche de la que pod\u00eda contener su boca y la arroj\u00f3 tosiendo. De todos modos, Hera fue la madre de leche de Heracles, aunque s\u00f3lo por poco tiempo; y por tanto los tebanos le llaman hijo suyo y dicen que se llamaba Alceo antes que ella le diera de mamar, pero cambi\u00f3 de nombre en su honor. Una noche, cuando Heracles ten\u00eda ocho o diez meses de edad o, seg\u00fan dicen otros, un a\u00f1o, y estaba todav\u00eda sin destetar, Alcmena, despu\u00e9s de lavar y amamantar a sus mellizos, los acost\u00f3 para que descansaran bajo una colcha de lana de cordero, sobre el ancho escudo de bronce del que Anfitri\u00f3n hab\u00eda despojado a Pterelao. A medianoche Hera envi\u00f3 dos prodigiosas serpientes de escamas azuladas a la casa de Anfitri\u00f3n, con \u00f3rdenes estrictas de dar muerte a Heracles. Las puertas se abrieron al acercarse ellas, se deslizaron por el umbral y por los pisos de m\u00e1rmol hasta el cuarto de los ni\u00f1os, con los ojos arrojando llamas y el veneno goteando de sus colmillos. Los mellizos se despertaron y vieron a las serpientes retorcerse a su alrededor y sacando como dardos sus lenguas bifurcadas, pues Zeus volvi\u00f3 a iluminar divinamente la habitaci\u00f3n. Ificles grit\u00f3, arroj\u00f3 la colcha de un puntapi\u00e9 y en una tentativa para escapar rod\u00f3 del escudo al suelo. Sus gritos de espanto y la extra\u00f1a luz que resplandec\u00eda bajo la puerta del cuarto de los ni\u00f1os despertaron a Alcmena. \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate, Anfitri\u00f3n!\u00bb, exclam\u00f3. Sin esperar a ponerse las sandalias, Anfitri\u00f3n salt\u00f3 del lecho de madera de cedro, tom\u00f3 su espada, que colgaba de la pared cerca de \u00e9l, y la sac\u00f3 de su vaina pulida. En aquel momento se apag\u00f3 la luz en el cuarto de los ni\u00f1os. Mientras gritaba a sus esclavos so\u00f1olientos que acudieran con l\u00e1mparas y antorchas, Anfitri\u00f3n entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n, y Heracles, que ni siquiera hab\u00eda lanzado un sollozo, le mostr\u00f3 con orgullo las serpientes, que estaba estrangulando, una con cada mano. Cuando murieron, se ech\u00f3 a re\u00edr, se puso a saltar alegremente y arroj\u00f3 las serpientes a los pies de Anfitri\u00f3n. Mientras Alcmena consolaba al aterrado Ificles, Anfitri\u00f3n volvi\u00f3 a cubrir a Heracles con la colcha y fue a acostarse. Al amanecer, cuando el gallo hab\u00eda cantado tres veces, Alcmena llam\u00f3 al anciano Tiresias y le refiri\u00f3 el prodigio. Tiresias, despu\u00e9s de predecir las futuras haza\u00f1as de Heracles, aconsej\u00f3 a Alcmena que hiciera una gran fogata con haces de aulaga, abrojos y zarzas, y quemara en ella a las serpientes a la medianoche. Por la ma\u00f1ana una sirvienta deb\u00eda recoger las cenizas, llevarlas a la roca donde se hab\u00eda posado la Esfinge, diseminarlas a los vientos y alejarse corriendo sin mirar hacia atr\u00e1s. A su regreso, el palacio deb\u00eda ser purificado con vapores de azufre y agua de manantial salada, y su techo coronado con acebuche. Finalmente, hab\u00eda que sacrificar un jabal\u00ed en el altar de Zeus. Todo eso hizo Alcmena.  Cuando Heracles dej\u00f3 de ser un ni\u00f1o, Anfitri\u00f3n le ense\u00f1\u00f3 a conducir un carro y a dar vuelta a las esquinas sin rozar las columnas. Castor le dio lecciones de esgrima y le instruy\u00f3 en el manejo de las armas, las t\u00e1cticas de la infanter\u00eda y la caballer\u00eda y los rudimentos de la estrategia. Uno de los hijos de Hermes fue su maestro de pugilato, bien Aut\u00f3lico o bien Harp\u00e1lico, quien ten\u00eda un aspecto tan horrendo cuando peleaba que nadie se atrev\u00eda a enfrentarlo. Eurito le ense\u00f1\u00f3 el manejo del arco; o quiz\u00e1s fuera el escita Teutaro, o uno de los pastores de Anfitri\u00f3n, o inclusive Apolo. Pero Heracles pronto super\u00f3 a todos los arqueros nacidos hasta entonces, inclusive a su compa\u00f1ero Alc\u00f3n, padre del argonauta Palero, quien pod\u00eda hacer pasar la flecha a trav\u00e9s de una serie de anillos colocados en los yelmos de soldados puestos en fila, y hender flechas sujetas en las puntas de espadas o lanzas.  Eumolpo ense\u00f1\u00f3 a Heracles a cantar y tocar la lira, en tanto que Lino, hijo del dios fluvial Ismeno, le inici\u00f3 en el estudio de la literatura. En una ocasi\u00f3n en que Eumolpo estuvo ausente, Lino le dio tambi\u00e9n lecciones de lira; pero Heracles se neg\u00f3 a cambiar los principios que le hab\u00eda ense\u00f1ado Eumolpo, y como Lino le golpe\u00f3 por su terquedad, lo mat\u00f3 con un golpe de la lira. En su juicio por homicidio, Heracles cit\u00f3 la ley de Radamantis que justificaba la resistencia en\u00e9rgica a un agresor, y as\u00ed consigui\u00f3 que lo absolviesen. Sin embargo, Anfitri\u00f3n, temiendo que el muchacho pudiera cometer m\u00e1s delitos de violencia, lo envi\u00f3 a una hacienda de ganado, donde permaneci\u00f3 hasta que cumpli\u00f3 los dieciocho a\u00f1os, superando a sus contempor\u00e1neos en altura, fuerza y valor. All\u00ed lo eligieron portador del laurel del Apolo ismenio, y los tebanos todav\u00eda conservan el tr\u00edpode que le dedic\u00f3 a Anfitri\u00f3n en esa ocasi\u00f3n. No se sabe qui\u00e9n ense\u00f1\u00f3 a Heracles la astronom\u00eda y la filosof\u00eda, pero estaba versado en ambas ciencias. Mucho tiempo despu\u00e9s, cuando Heracles volvi\u00f3 a Tebas una vez terminados sus trabajos, dio a Megara, su esposa, que entonces ten\u00eda treinta y tres a\u00f1os, en matrimonio a su sobrino y auriga Yolao, que ten\u00eda s\u00f3lo diecis\u00e9is, haciendo la observaci\u00f3n de que su uni\u00f3n con ella hab\u00eda sido desdichada. Luego busc\u00f3 una esposa m\u00e1s joven y m\u00e1s afortunada; y, habi\u00e9ndose enterado de que su amigo \u00c9urito, hijo de Melanio, rey de Ecalia, hab\u00eda ofrecido casar a su hija Yole con el arquero que pudiera disparar sus flechas a mayor distancia que \u00e9l y que sus cuatro hijos, se encamin\u00f3 hacia all\u00e1. Seg\u00fan Graves, el amamantamiento de Heracles por Hera es un mito que se basa aparentemente en el renacimiento ritual del rey sagrado de la reina madre. Una ilustraci\u00f3n antigua en la que se basa la f\u00e1bula posthom\u00e9rica de las serpientes estranguladas mostrar\u00eda quiz\u00e1s a Heracles acarici\u00e1ndolas mientras le limpiaban las orejas con las lenguas, como le sucedi\u00f3 a Melampo, Tiresias, Casandra y probablemente los hijos de Laocoonte. La ilustraci\u00f3n fue interpretada err\u00f3neamente por P\u00edndaro, o su informante, como una alegor\u00eda del Ni\u00f1o del Nuevo A\u00f1o Solar, que destruye el poder del invierno, simbolizado por las serpientes.  El Heracles dorio comedor de tortas, al contrario de sus cultos predecesores eolios y aqueos, era un simple rey del ganado, dotado con las limitadas virtudes de su condici\u00f3n, y no pretend\u00eda poseer conocimientos de m\u00fasica, filosof\u00eda o astronom\u00eda.  Parece que la tarea original de un candidato a rey hab\u00eda sido disparar una flecha a trav\u00e9s del enroscamiento de una serpiente de oro, que simbolizaba la inmortalidad, colocada en el tocado que llevaba un ni\u00f1o regio; pero m\u00e1s tarde, cuando la punter\u00eda mejor\u00f3, a trav\u00e9s de una hilera de anillos de yelmo, la prueba impuesta a Alc\u00f3n; o una hilera de hojas de hacha, la prueba impuesta a Odiseo.<\/p>\n<p>La acr\u00f3polis mic\u00e9nica de Tebas, la Kadme\u00eda, ocupa el centro de la ciudad actual. Se levanta sobre una gran colina que, a pesar de su urbanizaci\u00f3n, conserva su forma primitiva. A. \u039a\u03b5\u03c1\u03b1\u03bc\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5\u03bb\u03bb\u03bf\u03c2 fue el primero que realiz\u00f3 excavaciones en Kadme\u00eda, una vasta colina en forma de pera (800 x 500 m), a principios del siglo XX 1906 \u2013 1929), dedicando particular inter\u00e9s a la muralla de la ciudad y a la situaci\u00f3n de sus famosas siete puertas. Podemos recordar aqu\u00ed quienes, seg\u00fan la mitolog\u00eda, fueron los siete aqueos apostados en las siete puertas de Tebas y sus siete oponentes tebanos: Tideo: frente a la puerta Pr\u00e9tide. A \u00e9l opone Eteocles al hijo de \u00c1staco. Capaneo: frente a la puerta de Electra. A \u00e9l opone Eteocles a Polifonte. Eteoclo: frente a la puerta Neiste. A \u00e9l opone Eteocles a Megareo, hijo de Creonte. Hipomedonte: frente a la puerta Ogigia. A \u00e9l opone Eteocles a Hiperbio, hijo de Enopo. Partenopeo Arcadio: frente a la puerta Crenea. A \u00e9l opone Eteocles a Actor, hermano de Hiperbio. Anfiareo: frente a la puerta Homoloide. A \u00e9l opone Eteocles a L\u00e1stenes. Polinices: frente a la puerta H\u00edpsista. A \u00e9l se opone el propio Eteocles. La Kadme\u00eda limita al este con el barranco de Chryssorroas y al oeste con el arroyo Dirce.  De los restos de las murallas cicl\u00f3peas, que se encontraron en diferentes lugares de la Kadme\u00eda, se desprende que la muralla mic\u00e9nica segu\u00eda una curva de nivel de la colina. \tHoy pueden verse restos en cuatro lugares: 1) En el patio del Museo; 2) Sobre la ladera oeste de de la Kadme\u00eda  (un poco al norte de la actual Plate\u00eda Pouros); 3) En el extremo SE de la Kadme\u00eda, bajo los vestigios m\u00e1s recientes de la puerta de Electra; y 4) Cerca del puente del Chryssorroas, frente a la colina de Megalo Kastelli, en el cruce de las calles Tseva G. con Dim. Vourdoumpa.  De las siete puertas de la ciudad no queda rastro alguno de esta \u00e9poca y los que quedan pertenecen a la \u00e9poca helen\u00edstica (315 a.C.) y se identifican con la llamada puerta de Electra que se encontraba entre dos torres circulares, c\u00f3nicas en la base y un patio interno circular. Restos pueden verse hoy en la calle \u03a0\u03bf\u03bb\u03c5\u03bd\u03b5\u03af\u03ba\u03bf\u03c5\u03c2. As\u00ed pues, se supone que estas puertas estaban colocadas en las siete entradas actuales a la ciudad.  En el interior de la antigua acr\u00f3polis, en la calle Pindarou, detr\u00e1s del actual mercado de la ciudad, han salido a la luz partes de un gran edifico palacial, destruido por el fuego. Se identifica con la \u201cCasa de Cadmo\u201d (1) que, de acuerdo con la tradici\u00f3n, fue reducida a cenizas por los rayos de Zeus y sus restos fueron conservados como santuario infranqueable. En este sector del palacio, conocido como \u201cantiguo palacio\u201d o \u201cantiguo Kadme\u00edo\u201d (s. XIV \u2013 XIII a.C.), se descubrieron trozos de un gran fresco con la representaci\u00f3n de una procesi\u00f3n de mujeres, uno de los m\u00e1s antiguos y bellos de la \u00e9poca mic\u00e9nica. Adem\u00e1s, en el extremo de un pasillo, cerca de los apartamentos reales, se encontr\u00f3 un gran conjunto de \u00e1nforas con epigraf\u00edas en Lineal B. Se refieren a los nombres de los productores del vino o el aceite que conten\u00edan y a los nombres del lugar de fabricaci\u00f3n. De acuerdo con los an\u00e1lisis realizados, las \u00e1nforas proceden de Creta occidental.  Unos restos de muros (3) y (7) han salido a la luz, en la esquina de las calles Pindarou y Antigonis y se conservan, respectivamente, en la zona de la cimentaci\u00f3n del Banco Comercial y en frente de dicha entidad. El segundo gran descubrimiento en la Kadmeiatuvo lugar a principios de la d\u00e9cada de los 60. El profesor N. \u03a0\u03bb\u03ac\u03c4\u03c9\u03bd y el arque\u00f3logo E. \u03a4\u03bf\u03c5\u03bb\u03bf\u03cd\u03c0\u03b1 sacaron a la luz la llamada \u201cC\u00e1mara del Tesoro\u201d (2) (situada 40 m al SO de la Casa de Cadmo, en la esquina de las calles Pindarou y Antigonis) y parte del edificio conocido como \u201cArmer\u00eda\u201d (4).  La primera debe su nombre a los hallazgos de joyas de oro, azurita, \u00e1gata y marfil que en ella se encontraron y a un aut\u00e9ntico tesoro de 42 cilindro-sellos de procedencia oriental, guardados en una caja de madera, que pertenec\u00edan a reyes y pr\u00edncipes de oriente. El segundo debe su nombre al conjunto de objetos de bronce (armas, armaduras, etc.) que en \u00e9l se encontraron. Aqu\u00ed se desenterraron tambi\u00e9n las primeras tablillas de Lineal B de Tebas. En el mismo lugar, se encontr\u00f3 en 1995 un conjunto de objetos de lujo de marfil consistente en elementos de decoraci\u00f3n para muebles, carros o caballos. En otro lugar de la Kadme\u00eda, en el n\u00ba14 de la calle Oidipodos, en la zona de la cimentaci\u00f3n de la Oficina de Correos, \u03a3. \u03a3\u03c5\u03bc\u03b5\u03ce\u03bd\u03bf\u03b3\u03bb\u03bf\u03c5 descubri\u00f3 en 1964 \u2013 65 un sector del taller palacial (5) para la fabricaci\u00f3n de joyas donde recogi\u00f3 muchas hechas de cristal y de piedras semipreciosas, algunas en estado de elaboraci\u00f3n.  En 1968, N. \u03a6\u03b1\u03c1\u03ac\u03ba\u03bb\u03b1\u03c2 excav\u00f3, unos 20 m al norte de la \u201cCasa de Cadmo\u201d, en la esquina de las calles Dim Vourdoumpa y Pindarou, unos restos de almacenes (6) y en 1973 K. \u0394\u03b7\u03bc\u03b1\u03ba\u03bf\u03c0\u03bf\u03cd\u03bb\u03bf\u03c5 restos de otro taller de joyer\u00eda (9), en el n\u00ba 29 de la calle Pindarou. A 80 m al SO de la \u201cC\u00e1mara del Tesoro\u201d, en la esquina de Dimokritou con Epaminondou, se encontraron en 1970 por \u0398. \u03a3\u03c0\u03c5\u03c1\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5\u03bb\u03bf otro grupo de tablillas de Lineal B en las que se hac\u00eda referencia a divinidades (Hera, Hermes y Potnia) y a importantes ofrendas de lana a las mismas y a sus respectivos santuarios. Las tablillas se encontraban en una parte de un edificio de dos habitaciones, una de las cuales era un ba\u00f1o (8), como prueban los restos encontrados de una ba\u00f1era de terracota, y la otra podr\u00eda ser un archivo. En 1982, durante unos trabajos de conservaci\u00f3n llevados a cabo por X. \u03a0\u03b9\u03c4\u03b5\u03c1\u03cc\u03c2, se encontraron 56 sellos con epigraf\u00eda referente a sacrificios de animales y banquetes p\u00fablicos. El \u00faltimo gran descubrimiento en la Kadme\u00eda tuvo lugar en 1993 \u2013 1995 por \u0392. \u0391\u03c1\u03b1\u03b2\u03b1\u03bd\u03c4\u03b9\u03bd\u03cc\u03c2 quien, frente a la \u201cArmer\u00eda\u201d, en la calle \u03a0\u03b5\u03bb\u03bf\u03c0\u03af\u03b4\u03b1, descubri\u00f3 238 tablillas de Lineal B de diferentes tipos que parecen tener relaci\u00f3n con el mundo religioso. En ellas aparecen nombres de personas, deidades, santuarios y de multitud de lugares geogr\u00e1ficos de la regi\u00f3n. La mayor\u00eda de estas tablillas aparecieron en una habitaci\u00f3n, ca\u00eddas boca abajo desde el estante en donde estaban colocadas. Esta habitaci\u00f3n formaba parte del \u201cArchivo\u201d (9) de palacio.   Los restos arquitect\u00f3nicos de la Kadme\u00eda referidos arriba, que han salido a la luz desde la d\u00e9cada de los 60 hasta ahora, pertenecen, seg\u00fan los estudiosos, al llamado \u201cnuevo palacio\u201d o \u201cnuevo Kadme\u00edo\u201d (mediados del siglo XIII a.C.) el cual se construy\u00f3 a poca distancia al SO del \u201cantiguo Kadme\u00edo\u201d, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de \u00e9ste por un ataque enemigo. Los hallazgos encontrados en \u00e9ste demuestran que Tebas fue un important\u00edsimo centro mic\u00e9nico, comparable a Micenas, con relaciones comerciales con regiones de oriente y del Egeo.      Los cementerios mic\u00e9nicos se encuentran alrededor de la acr\u00f3polis, en las colinas \u0391\u03bd\u03c6\u03b5\u03af\u03bf, \u039c\u03b9\u03ba\u03c1\u03cc y \u039c\u03b5\u03b3\u03ac\u03bb\u03bf \u039a\u03b1\u03c3\u03c4\u03ad\u03bb\u03b9, \u0399\u03c3\u03bc\u03ae\u03bd\u03b9\u03bf y \u039a\u03bf\u03bb\u03c9\u03bd\u03ac\u03ba\u03b9 y est\u00e1n constituidos por un conjunto de tumbas de c\u00e1mara, excavadas en la roca blanda, que han proporcionado tambi\u00e9n ricos hallazgos.  Trabajos de conservaci\u00f3n empezaron a efectuarse en 1994 para la de la tumba de c\u00e1mara monumental llamada tumba de los hijos de Edipo (10) (Eteocles y Polinices) en \u039c\u03b5\u03b3\u03ac\u03bb\u03bf \u039a\u03b1\u03c3\u03c4\u03ad\u03bb\u03b9. En realidad, son dos tumbas de c\u00e1mara (unidas para formar un rect\u00e1ngulo con entradas separadas) de \u00e9pocas diferentes: la mayor del periodo mic\u00e9nico III a (1350 a.C.) y la otra del mic\u00e9nico III b (1250 a.C.). No lejos del museo, en la peque\u00f1a colina de \u0391\u03bd\u03c6\u03b5\u03af\u03bf, hay un t\u00famulo sobre una pir\u00e1mide escalonada con una cista denominada Tumba de Anfi\u00f3n y Zeto (11) de finales del Hel\u00e1dico Medio, aunque contiene materiales m\u00e1s recientes que se remontan al periodo mic\u00e9nico.        La Kadme\u00eda volvi\u00f3 a ser habitada durante finales del periodo geom\u00e9trico, como lo demuestra el descubrimiento de dos grandes necr\u00f3polis en sus partes NE y NO, el primero de los cuales ha sido excavado recientemente (1999 \u2013 2001) por \u0392. \u0391\u03c1\u03b1\u03b2\u03b1\u03bd\u03c4\u03b9\u03bd\u03bf\u03cd.  En el SE de la Kadme\u00eda, en la colina con pinos que se encuentra entre la necr\u00f3polis de \u0386\u03b3\u03b9\u03bf\u03c2 \u039b\u03bf\u03cd\u03ba\u03b1\u03c2 y la puerta de Electra, estaba el santuario de Apolo Ismenio (12) (siglo VIII a.C.) cuyo templo se quem\u00f3 en torno al 700 a.C.  Era un importante centro de adivinaci\u00f3n cuyos or\u00e1culos se daban mediante la observaci\u00f3n del fuego y el humo de las cenizas de las v\u00edctimas. Cada a\u00f1o, un muchacho cuyos padres vivieran, era investido sacerdote y conduc\u00eda la procesi\u00f3n de las fiestas de los \u201cLaureados\u201d desde la ciudad al templo llevando una rama de laurel.  A finales del siglo VI a.C. el santuario ten\u00eda influencia incluso fuera de las fronteras beocias. Fue excavado por \u0391. \u039a\u03b5\u03c1\u03b1\u03bc\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5\u03bb\u03bb\u03bf\u03c2 en 1916. El primitivo templo fue sustituido por otro en el periodo arcaico. Sin embargo, los restos encontrados pertenecen a un templo d\u00f3rico de dimensiones 46,25 x 22,83 m con una per\u00edstasis de 12 x 6 columnas, pronaos d\u00edstila y opist\u00f3domos in antis que se construy\u00f3 probablemente despu\u00e9s de la victoria de Leuctra (371 a.C.). Del templo arcaico se conservan \u00fanicamente trozos de las tejas cer\u00e1micas que lo cubr\u00edan.  Recientes excavaciones realizadas en el entorno de la llamada puerta de Electra (zona de la iglesia de Agios Nik\u00f3laos) han sacado a la luz un santuario que se identifica con la llamada \u201cCasa de Heracles\u201d (13) donde, de acuerdo con la mitolog\u00eda, naci\u00f3 el h\u00e9roe y donde m\u00e1s tarde matar\u00eda y enterrar\u00eda a sus hijos. Este descubrimiento ha puesto de manifiesto la existencia de un culto a Heracles y sus hijos que se instaur\u00f3 en Tebas a finales del siglo VIII a.C. Cuenta Pausanias, que Tras\u00edbulo y los atenienses que con \u00e9l derrocaron la tiran\u00eda de los Treinta \u2013 pues cuando regresaron partieron de Tebas \u2013 ofrendaron en el Heracleo las estatuas en m\u00e1rmol pent\u00e9lico de Atenea y Heracles, obras de Alc\u00e1menes de tama\u00f1o colosal. La Tebas de la \u00e9poca cl\u00e1sica no se limitaba solamente a la Kadme\u00eda sino que se extend\u00eda sobre una gran extensi\u00f3n alrededor de \u00e9sta y dispon\u00eda de un segundo amurallamiento de 7 km de per\u00edmetro. Pausanias describe muchos santuarios y edificios p\u00fablicos de esta \u00e9poca que se encontraban dentro de las murallas de la Kadme\u00eda y tambi\u00e9n dentro del amurallamiento de la Ciudad Baja. Sin embargo, los restos de las casas, cuando existen, son s\u00f3lo de cimentaciones lo que no es suficiente para tener una idea siquiera aproximada de cu\u00e1l era la topograf\u00eda de la Tebas cl\u00e1sica. Se han excavado sectores de las necr\u00f3polis de esta \u00e9poca, situadas en varios lugares alrededor de la ciudad que han proporcionado ricos hallazgos. Los restos de la \u00e9poca helen\u00edstica s\u00ed nos han proporcionado, sin embargo, una idea de la extensi\u00f3n y de la topograf\u00eda de la ciudad en esta \u00e9poca. El descubrimiento de partes de la muralla de la Ciudad Baja nos proporciona la idea de la m\u00e1xima extensi\u00f3n que tuvo la ciudad, mientras que los restos encontrados de viviendas, instalaciones industriales y edificios p\u00fablicos dentro del recinto, nos dan una idea bastante aproximada de su funcionamiento. A unos 350 m al SE de la estaci\u00f3n de ferrocarril y a unos 100 m al SO de los almacenes de la \u0395\u03bd\u03ce\u03c3\u03b7\u03c2 \u0393\u03b5\u03c9\u03c1\u03b3\u03b9\u03ba\u03ce\u03bd \u03a3\u03c5\u03bd\u03b5\u03c4\u03b1\u03b9\u03c1\u03b9\u03c3\u03bc\u03ce\u03bd se ha descubierto un sector de un gran edificio rectangular que se identifica con una stoa p\u00fablica de tiendas (14) que formar\u00eda parte del \u00e1gora de la ciudad durante las \u00e9pocas cl\u00e1sica y helen\u00edstica. En una de las tiendas, escondido dentro de una vasija bajo el suelo, se encontr\u00f3 un tesoro de 8 monedas de plata y 449 de cobre datadas del 288 al 146 a.C., y joyas de oro y piedras semipreciosas. Restos de una segunda \u00e1gora se han excavado al oeste del arroyo \u0394\u03af\u03ba\u03c1\u03b7, en las eras del barrio de \u03a0\u03c5\u03c1\u03af. Las necr\u00f3polis de la \u00e9poca helen\u00edstica estaban situadas tanto dentro como fuera del recinto amurallado de la ciudad, as\u00ed como en los alrededores de la misma.  El  museo  El museo se encuentra situado en la calle \u0398\u03c1\u03b5\u03c8\u03b9\u03ac\u03b4\u03bf\u03c5, 1 en el centro de la ciudad. Las primeras excavaciones en Beocia sacaron a la luz importantes objetos, y ya desde principios del siglo XX se configur\u00f3 en Tebas una peque\u00f1a colecci\u00f3n arqueol\u00f3gica. El Museo Arqueol\u00f3gico se fund\u00f3 en 1905 por \u0391\u03bd\u03c4\u03ce\u03bd\u03b9\u03bf \u039a\u03b5\u03c1\u03b1\u03bc\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5\u03bb\u03bb\u03bf\u03c2 en un edificio de dos plantas en el extremo norte de la acr\u00f3polis hist\u00f3rica de Cadm\u00eda. Este museo fue reemplazado por otro m\u00e1s moderno en el mismo lugar. Fue inaugurado en 1962, despu\u00e9s de las importantes excavaciones de Cadm\u00eda. A los hallazgos de \u00e9stas se sumaron los correspondientes a las excavaciones alemanas en el Cabirio y a las excavaciones de Tebas, Orchomen\u00f3s y Tanagra. Los hallazgos de la necr\u00f3polis mic\u00e9nica de Tanagra se expusieron en una sala particular que fue abierta al p\u00fablico en 1972. La necesidad de un nuevo museo acorde con la historia secular de Beocia ha llevado a la radical reconstrucci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del antiguo edificio y a la casi total renovaci\u00f3n de su material, el cual proviene principalmente de excavaciones recientes. El nuevo Museo Arqueol\u00f3gico dispone de una superficie de exposici\u00f3n de unos 1.000 m2 desarrollados en dos niveles.  La exposici\u00f3n se divide en 18 unidades tem\u00e1ticas, once de las cuales siguen criterios cronol\u00f3gicos en lo que a la dataci\u00f3n de las piezas se refiere, abarcando el periodo comprendido entre el Paleol\u00edtico y la dominaci\u00f3n turca (Unidades 3 a 14), y en las que se exponen hallazgos correspondientes a la cultura, vida cotidiana y a la vida social y pol\u00edtica en Beocia. La UNIDAD 1 est\u00e1 dedicada a la historia del Museo Arqueol\u00f3gico y de las primeras excavaciones en la regi\u00f3n. La UNIDAD 2 est\u00e1 dedicada a los mitos que tienen relaci\u00f3n con la regi\u00f3n de Beocia. A ella pertenecen las siguientes piezas: Skyphos con grabado de la fundaci\u00f3n de Tebas por Cadmo encontrada en Tanagra. Siglo II a.C. Sarc\u00f3fago mic\u00e9nico de Tanagra con representaci\u00f3n de esfinges (siglo XIII \u2013 XII a.C.). Kylix de figuras negras con la representaci\u00f3n de Heracles y el le\u00f3n de Nemea (siglo V a.C.) encontrado en Akontio. Kylix de figuras negras con la representaci\u00f3n de Heracles y el toro de Creta (siglo V a.C.) encontrado en Akontio. Figurita de bronce de Heracles atacando (siglo V a.C.) encontrada en \u039f\u03af\u03c4\u03b7. Figurita de Sileno sentado encontrada en Ritsona del siglo VI a.C. Cr\u00e1tera de figuras rojas con Di\u00f3nisos, Ariadna y una pantera, encontrada en Tebas (siglo IV a.C.). La UNIDAD 3 est\u00e1 dedicada a los primitivos n\u00facleos neol\u00edticos. En ella destaca la vasija cerrada con decoraci\u00f3n pintada del 6000 a.C. La UNIDAD 4 est\u00e1 dedicada a los asentamientos de la Edad del Bronce. A ella pertenecen las siguientes piezas: Vasija beocia (Tebas) del 2400 al 2200 a.C. Figurita de marfil de una mujer del tipo cicl\u00e1dico (Tebas 2200 \u2013 2000 a.C.). Pithos con decoraci\u00f3n pintada de Eutresis (2000 \u2013 1700 a.C.). Rit\u00f3n zoomorfo y rit\u00f3n con forma de odre, importados a Beocia desde las C\u00edcladas (Eutresis. 2600 \u2013 2400 a.C.). La UNIDAD 5 est\u00e1 dedicada a los centros mic\u00e9nicos, principalmente a Tebas y Orchomen\u00f3s.  A ella pertenecen las siguientes piezas: Tablilla de lineal B de los archivos del palacio de Tebas. Dibujo de la tablilla y su traducci\u00f3n. Objetos del palacio de Tebas (siglo XIII a.C.) y trozo de fresco del palacio de Orchomen\u00f3s. Reconstrucci\u00f3n del tejado de un edificio del palacio de Tebas con tejas cer\u00e1micas (siglo XIII a.C.).  Fresco con espirales y rosetas de un edificio palacial de Orchomen\u00f3s. Siglo XIII a.C. Fresco con representaci\u00f3n de delfines de Gla. Siglo XIII a.C. Cilindrosellos orientales de azurita del nuevo palacio de Tebas (1300 a.C.).  Sarc\u00f3fago mic\u00e9nico de Tanagra de las cinco pla\u00f1ideras. Mediados del siglo XIV a.C. Sarc\u00f3fago mic\u00e9nico de Tanagra de los \u00eddolos en las esquinas. Mediados del siglo XIV a.C. Sarc\u00f3fago mic\u00e9nico de Tanagra de figuras rojas y negras. Mediados del siglo XIV a.C. Sarc\u00f3fago mic\u00e9nico de Tanagra de los pilares sagrados. Mediados del siglo XIV a.C.  \u00c1nfora mic\u00e9nica del antiguo palacio de Tebas, importada de Creta, con la representaci\u00f3n de un pulpo. Siglo XIV a.C. \u00c1nfora con inscripci\u00f3n en Lineal B procedente del antiguo palacio. Siglo XIV a.C. Patas de marfil de un trono, con relieves de papiro procedentes de la \u201cArmer\u00eda\u201d del palacio de Tebas. Siglo XIII a.C.    P\u00edxide marfil procedente de la tumba de Megalo Kasteli (Tebas) con representaci\u00f3n de esfinge. Siglo XIII a.C. Placa de marfil con representaci\u00f3n de cabras procedente del palacio de Tebas. Siglo XIII a.C. Reconstrucci\u00f3n del fresco de la procesi\u00f3n de las mujeres del antiguo palacio de Tebas con una longitud original de unos 14 m. Mediados del siglo XIV a.C. \u00c1nfora de tres asas de estilo palacial procedente de la necr\u00f3polis de Kolonaki de Tebas (siglo XVI a.C.). Joyas mic\u00e9nicas procedentes del nuevo palacio de Tebas. Siglo XIII a.C. Sello mic\u00e9nico del nuevo palacio de Tebas con representaci\u00f3n de una taurokathapsia. Siglo XIII a.C. Fresco del palacio de Orchomen\u00f3s en donde se muestra una ciudad costera. Siglo XIII a.C. Fresco del palacio de Orchomen\u00f3s en donde se muestra una escena de caza. Siglo XIII a.C. La UNIDAD 6 est\u00e1 dedicada a los periodos geom\u00e9trico y protogeom\u00e9trico. A ella pertenecen las siguientes piezas: Figurita acampanada de mujer con pies m\u00f3viles. Tebas, primera mitad del siglo VII a.C. Tr\u00edpode de piedra de Platea. Finales del siglo VIII \u2013 principio del siglo VII a.C. Pithos funerario procedente de Tebas de finales del siglo VIII a.C.  \u00c1nfora de asas retorcidas de Vranezi. Finales del siglo IX \u2013 principios del siglo VIII a.C. Cr\u00e1tera con representaci\u00f3n de guerreros y caballos. Paralimni. Finales del siglo VIII a.C. La UNIDAD 7 est\u00e1 dedicada al periodo arcaico y la fundaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n Beocia. A esta unidad pertenecen las siguientes piezas: Figurita de mujer sentada en un trono. Akrefnio. Principios del siglo V a.C.  Torso de un peque\u00f1o kouros de Ptoo de 0,63 m. (550 \u2013 540 a.C.) Kouros de Ptoo en m\u00e1rmol gris de 1,42 m de altura. Mediados del siglo VI a.C. Cabeza de kouros de Ptoo (540 \u2013 530 a.C.). Torso de una estatua femenina ded\u00e1lica de Liatani. Segunda mitad del siglo VII a.C. \u00cddolo plano beocio con forma de mujer. Akrefnio. Finales del siglo VI \u2013 principios del siglo V a.C. Figurita de un hombre haciendo queso de Ritsona. Finales del siglo VI a.C. \u00cddolo plano beocio de Ritsona. Primer cuarto del siglo V a.C. Kouros, quiz\u00e1s Apolo, de E\u00fatresis de 1,22 m de altura. Principios del siglo V a.C. La UNIDAD 8 est\u00e1 dedicada a la \u00e9poca cl\u00e1sica y a la hegemon\u00eda tebana. A ella pertenecen las siguientes piezas: Skyphos cabirio. Finales del siglo Va.C. Estela funeraria de Pyri (Tebas) con representaci\u00f3n de hoplita vestido con chit\u00f3n, copia de la estela de Aristion del Museo Arqueol\u00f3gico Nacional. Obra \u00e1tica de principios del siglo V a.C. K\u00e1ntharos policromado con guerrero subi\u00e9ndose a un carro y jinete. Primer cuarto del siglo V a.C. Ritsona. Estela funeraria de Thespi\u00e9s con el difunto sentado en un trono. Segunda mitad del siglo V a.C. La inscripci\u00f3n es muy posterior al relieve. Figuritas de mujeres de la segunda mitad del siglo V a.C. Tebas.  La UNIDAD 9 est\u00e1 dedicada a los conflictos que tuvieron lugar en la regi\u00f3n durante la \u00e9poca helen\u00edstica. Cabeza de estatua de mujer de Livadi\u00e1. Siglo III a.C. Entablamento funerario helen\u00edstico de finales del siglo III a.C., con el nombre de \u03a3\u0399\u039b\u0391\u039d\u0391. Tebas. La UNIDAD 10 est\u00e1 dedicada a la \u00e9poca romana. Las UNIDADES 11 a 14 abracan el periodo que va desde la \u00e9poca prebizantina hasta la fundaci\u00f3n del nuevo Estado Griego en 1840.   La UNIDAD 15 est\u00e1 dedicada a las tragedias del ciclo tebano y a una selecci\u00f3n de antig\u00fcedades. La UNIDAD 16 est\u00e1 dedicada al lugar arqueol\u00f3gico que ocupan los cimientos del museo. En \u00e9l se conservan parte de una casa del siglo III a.C., tumbas del siglo XVII a.C. y los cimientos de la muralla mic\u00e9nica de Kadme\u00eda del siglo XIII a.C. Un sector de los monumentos es visible en la sala dedicada al periodo arcaico (7).  La UNIDAD 17 se desarrolla en el patio del museo donde se exponen estelas, estatuas y restos arquitect\u00f3nicos. A ella pertenecen las siguientes piezas: Le\u00f3n de m\u00e1rmol de tama\u00f1o colosal de Pyr\u00ed (Tebas) con la epigraf\u00eda de Fast\u00edas, el cual probablemente se identifica con el hom\u00f3nimo beotarca de principios del siglo IV a.C., los otros leones m\u00e1s peque\u00f1os proceden de monumentos funerarios de Thespi\u00e9s.  Le\u00f3n de piedra. Extra\u00f1a escultura de un taller beocio del siglo IV a.C. Thespi\u00e9s. Palmeta de m\u00e1rmol de una estela funeraria con la epigraf\u00eda \u201c\u0395\u03c0\u03af \u0394\u03b9\u03c9\u03bd\u03c5\u03c3\u03af\u03c9\u201d. \u039fbra \u00e1tica del siglo IV a.C. Platea.  Estatua arcaizante de H\u00e9cate procedente de \u00c1ulide de finales de la \u00e9poca helen\u00edstica. La UNIDAD 18 est\u00e1 constituida por la torre medieval.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15474\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.5-La-puerta-de-Electra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15474\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15488\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.6-la-puerta-de-Electra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15488\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"2378\" height=\"1458\" data-id=\"15420\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.7-la-puerta-de-Electra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15420\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3803\" height=\"2154\" data-id=\"15477\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.8-La-puerta-de-Electra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15477\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2987\" height=\"1945\" data-id=\"15414\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.10-Reconstruccion-de-la-puerta-de-Electra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15414\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15482\" 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src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.33-Kylix-de-figuras-negras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15448\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3862\" height=\"2929\" data-id=\"15459\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.34-Kylix-de-figuras-negras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15459\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2176\" height=\"3162\" data-id=\"15445\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.35-Figurita-de-bronce-de-Heracles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15445\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2209\" height=\"2820\" data-id=\"15430\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.36-Figurita-de-Sileno-sentado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15430\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"15473\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.37-Kratera-de-figuras-rojas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15473\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2396\" height=\"2955\" data-id=\"15431\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.38-Vasija-con-decoracion-pintada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15431\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3128\" height=\"3286\" data-id=\"15456\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.39-Vasija-beocia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15456\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"914\" height=\"1142\" data-id=\"15401\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.40-Figurita-de-marfil-de-una-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15401\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2576\" height=\"2910\" data-id=\"15442\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.41-Pithos-con-decoracion-pintada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15442\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4204\" height=\"2044\" data-id=\"15453\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.42-Ritones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15453\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2460\" height=\"2982\" data-id=\"15457\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.43-Tablilla-de-lineal-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15457\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1324\" height=\"1326\" data-id=\"15404\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.44-Dibujo-de-la-tablilla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15404\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3900\" height=\"2005\" data-id=\"15443\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.45-Objetos-del-palacio-de-Tebas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15443\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4217\" height=\"2108\" data-id=\"15461\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.46-Reconstruccion-del-tejado-de-un-edificio-palacial.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15461\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4268\" height=\"2599\" data-id=\"15479\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.47-Fresco-con-espirales-y-rosetas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15479\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2768\" height=\"1827\" data-id=\"15450\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.48-Fresco-con-representacion-de-delfines.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15450\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3468\" height=\"674\" data-id=\"15413\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.49-Cilindrosellos-orientales.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15413\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1696\" height=\"1075\" data-id=\"15409\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.50-Cilindrosellos-orientales.-Detalle.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15409\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15480\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.51-Sarcofago-de-Tanagra-de-las-cinco-planideras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15480\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2331\" height=\"3192\" data-id=\"15429\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.52-Sarcofago-de-Tanagra-de-los-idolos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15429\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3660\" height=\"2861\" data-id=\"15454\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.53-Sarcofago-de-Tanagra-de-figuras-rojas-y-negras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15454\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2381\" height=\"3184\" data-id=\"15438\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.54-Sarcofago-de-Tangra-de-figuras-rojas-y-negras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15438\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15472\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.55-Sarcofago-de-Tanagra-de-los-pilares-sagrados.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15472\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2119\" height=\"3037\" data-id=\"15426\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.56-Anfora-micenica-con-pulpo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15426\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2688\" height=\"3073\" data-id=\"15436\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.57-Anfora-con-inscripcion-en-lineal-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15436\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2272\" height=\"2668\" data-id=\"15424\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.58-Patas-de-marfil-de-un-trono.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15424\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2428\" height=\"2517\" data-id=\"15419\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.59-Pixide-de-marfil.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15419\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3056\" height=\"3000\" data-id=\"15462\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.60-Placa-de-marfil.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15462\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3582\" height=\"1776\" data-id=\"15451\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.61-Reconstruccion-del-fresco-de-las-mujeres.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15451\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2208\" height=\"3220\" data-id=\"15427\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.62-Anfora-de-tres-asas-de-estilo-palacial.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15427\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15466\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.63-Joyas-micenicas-procedentes-del-nuevo-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15466\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3773\" height=\"1282\" data-id=\"15411\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.64-Sello-micenico-con-taurokathapsia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15411\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3582\" height=\"1369\" data-id=\"15449\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.65-Fresco-de-Orchomenos-con-ciudad-costera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15449\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3836\" height=\"1495\" data-id=\"15452\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.66-Fresco-de-Orchomenos-con-escena-de-caza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15452\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1692\" height=\"2851\" data-id=\"15418\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.67-Figurita-acampanada-de-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15418\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2156\" height=\"2603\" data-id=\"15433\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.68-Tripode-de-piedra-de-Platea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15433\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2321\" height=\"3053\" data-id=\"15446\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.69-Pithos-funerario-de-Tebas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15446\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2235\" height=\"3005\" data-id=\"15434\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.70-Anfora-con-las-asas-retorcidas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15434\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2480\" height=\"2678\" data-id=\"15437\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.71-Cratera-con-representacion-de-guerreros-y-caballos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15437\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1739\" height=\"3029\" data-id=\"15425\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.72-Figurita-de-mujer-sentada-en-un-trono.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15425\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2133\" height=\"3232\" data-id=\"15428\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.73-Torso-de-pequeno-kouros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15428\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1849\" height=\"3963\" data-id=\"15422\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.74-Kouros-de-Ptoo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15422\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2125\" height=\"3061\" data-id=\"15417\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.75-Cabeza-de-kouros-de-Ptoo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15417\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2341\" height=\"3030\" data-id=\"15435\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.76-Torso-de-estatua-femenina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15435\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2226\" height=\"4303\" data-id=\"15460\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.77-Idolo-plano-con-froma-de-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15460\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3429\" height=\"3017\" data-id=\"15441\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.78-Figurita-de-un-hombre-haciendo-queso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15441\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1042\" height=\"1989\" data-id=\"15405\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.79-Idolo-plano-beocio-de-Ritsona.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15405\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1713\" height=\"3888\" data-id=\"15447\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.80-El-kouros-de-Eutresis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15447\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3894\" height=\"2667\" data-id=\"15481\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.81-Skiphos-cabirio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15481\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2128\" height=\"4195\" data-id=\"15458\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.82-Estela-funeraria-de-Pyri.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15458\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2081\" height=\"1840\" data-id=\"15408\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.83-Kantharos-policromado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15408\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1999\" height=\"2978\" data-id=\"15432\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.84-Estela-funeraria-de-Thespies.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15432\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1813\" height=\"2362\" data-id=\"15423\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.85-Figuritas-de-mujeres.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15423\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2017\" height=\"2457\" data-id=\"15415\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.86-Cabeza-de-estatua-de-mujer-de-Livadia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15415\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3510\" height=\"2079\" data-id=\"15439\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.87-Entablamento-funeraio-helenistico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15439\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15468\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.88-Leones-de-marmol.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15468\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1599\" height=\"2506\" data-id=\"15416\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-7.89-Leon-de-piedra-de-taller-beocio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15416\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2768\" height=\"3164\" data-id=\"15440\" 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Il\u00edada. Canto VI, 222) Se toma la PATHE con direcci\u00f3n a Lam\u00eda y un enlace de la autopista nos lleva a Tebas. 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