{"id":12379,"date":"2025-03-03T11:28:18","date_gmt":"2025-03-03T11:28:18","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/vergina\/"},"modified":"2025-03-03T12:46:17","modified_gmt":"2025-03-03T12:46:17","slug":"vergina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/vergina\/","title":{"rendered":"VERGINA"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u2026dej\u00f3 en la ciudad una guarnici\u00f3n de galos reclutados  entre los que hab\u00edan combatido con \u00e9l [Pirro]. Estos galos, gentes de una codicia insaciable, se pusieron a excavar  las tumbas de los reyes all\u00ed enterrados, saquearon sus riquezas y desperdigaron sacr\u00edlegamente sus huesos.\u201d  (Plutarco. Vida de Pirro. 26, 11-12).<\/p>\n<p>Desde Tesal\u00f3nica se sale por la calle Politechniou y despu\u00e9s continuamos por la calle Stathmou hasta coger la autopista PATHE en direcci\u00f3n Katerini. Un enlace entre autopistas nos permite tomar, en un momento determinado, la Egnat\u00eda Odos en direcci\u00f3n Veria y Vergina. Saliendo de esta \u00faltima, en el enlace se\u00f1alado al efecto, llegamos al pueblo de Vergina desde donde se puede acceder a las distintas partes del yacimiento.<\/p>\n<p>El extraordinario descubrimiento realizado en 1977 de un grupo de tumbas reales ha confirmado que Vergina era Aig\u00e9s (propuesto en 1968 por N. Hammond), la antigua capital del reino macedonio. Como indican las antiguas tumbas de la vasta necr\u00f3polis que se extiende sobre decenas de hect\u00e1reas, el primer asentamiento data de principios del siglo X a.C., y los objetos funerarios (en particular, armas y joyas) sugieren un alto nivel de vida en este importante asentamiento de la edad del hierro que dur\u00f3 hasta el siglo VII a.C. En la primera mitad del siglo VII a.C., la dinast\u00eda macedonia de los Arg\u00e9adas, del alto valle de Chaliakm\u00f3n, conquistaron la regi\u00f3n y fundaron Aig\u00e9s (\u201ccabras\u201d) como su capital. Cuenta la leyenda que P\u00e9rdicas I recibi\u00f3 un or\u00e1culo en Delfos que dec\u00eda que fundase una ciudad all\u00e1 donde viera cabras blancas como la nieve con brillantes cuernos.  El r\u00edo proteg\u00eda a la ciudad de los peligros que pudieran llegar por el norte, a la vez que la aseguraba una f\u00e1cil salida al mar que, en aquella \u00e9poca, se encontraba mucho m\u00e1s cerca. Adem\u00e1s, aqu\u00ed se encontraban el eje principal de comunicaciones que, atravesando Pier\u00eda, conectaba la cuenca de Macedonia con el sur de Grecia, con la v\u00eda que, empezando en los puertos de Pier\u00eda y al pie de las monta\u00f1as, conduc\u00eda al norte y al este.  Durante los siglos VI y V a.C. la ciudad alcanz\u00f3 un periodo de gran esplendor.       A principios del siglo IV a.C., Aquelao desplaz\u00f3 la corte a Pella, pero los reyes y la nobleza siguieron despos\u00e1ndose y recibiendo sepultura en Aig\u00e9s. La ciudad mantuvo un alto nivel de prosperidad, sobre todo desde el favor que le dispens\u00f3 Filipo II, quien hizo construir all\u00ed un palacio con un teatro y un santuario. Fue en ese mismo teatro donde Filipo ser\u00eda asesinado en el verano del 336 a.C. a la vista de todos los espectadores.  En el 274 a.C., Pirro, en guerra contra Ant\u00edgono Gonat\u00e1s, ocupo la ciudad y sus mercenarios g\u00e1latas saquearon la necr\u00f3polis.  En 168 a.C. la ciudad es destruida por los romanos, pero la vida en ella continua. Se construyen nuevas casas con los escombros de las murallas y de los antiguos edificios oficiales.  Se conserva poca informaci\u00f3n del periodo romano, pero las excavaciones en curso sugieren que la ciudad fue un centro importante que estuvo habitado, al menos, hasta el inicio de la era cristiana.<\/p>\n<p>El descubrimiento de las tumbas reales de Vergina se llev\u00f3 a cabo en octubre de 1977 por Manolis Andr\u00f3nikos. El gran arque\u00f3logo, tras encontrar trozos de estelas funerarias en el gran t\u00famulo, as\u00ed como otros restos, reafirm\u00f3 el punto de vista del ingl\u00e9s N. Hammond seg\u00fan el cual hab\u00eda encontrado la antigua ciudad de Aig\u00e9s. El antiguo palacio hab\u00eda sido objeto de excavaciones en su sector oriental en el a\u00f1o 1861 que fueron llevadas a cabo por el arque\u00f3logo galo L. Heuzey. Durante el periodo 1938 \u2013 1941 las excavaciones continuaron a las ordenes de K. Romaios, descubri\u00e9ndose una parte de las alas sur y oeste y del patio central. Despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, K. Romaios y X. Macaronas continuaron las excavaciones durante el periodo 1954 \u2013 1956. M. Andr\u00f3nikos y G. Bakalakis con la colaboraci\u00f3n de I. Traulo\u00fa las continuaron desde 1959 hasta 1970. El cementerio de la edad del hierro fue excavado por el propio M. Andr\u00f3nikos en la d\u00e9cada de los 50.  En la d\u00e9cada de los 80 se descubrieron el teatro y el \u00e1gora con el santuario de Eucle\u00eda.  En 1990 empez\u00f3 la excavaci\u00f3n del Mitroon y de 1995 a 2000 han salido a la luz otras importantes tumbas. El centro de Aig\u00e9s, con el palacio, los santuarios y la ciudad ocupaba una extensi\u00f3n de unas 80 hect\u00e1reas y se desarrollaba en siete terrazas al sur del cementerio. La ciudad carec\u00eda de un planeamiento urban\u00edstico organizado. El palacio estaba edificado en una altura en el sector oeste de la ciudad. A su lado, en la ladera que baja suavemente hacia el norte, se encontraban el teatro y los santuarios m\u00e1s importantes de la ciudad, junto con el resto de los edificios p\u00fablicos.  La ciudad estaba protegida por murallas (2) sin embargo, una gran parte de la poblaci\u00f3n se estableci\u00f3 fuera del centro amurallado en un mont\u00f3n de peque\u00f1os n\u00facleos.  Desde el 1980 se desarroll\u00f3 una campa\u00f1a para descubrir las murallas de la ciudad y se delimit\u00f3 el lugar que ocupaba una de sus puertas. M\u00e1s tarde se localiz\u00f3 una peque\u00f1a puerta en la parte oeste y un lugar cubierto de la guarnici\u00f3n en el lado este. Han salido a la luz peque\u00f1os tramos de la muralla norte al igual que puertas y torres de la muralla este. La visita empieza en el t\u00famulo de las tumbas reales (10) (110 m de di\u00e1metro, 12 m de altura), en el que M. Andr\u00f3nikos, de la Universidad de Tesal\u00f3nica, encontr\u00f3 cuatro tumbas y los cimientos de un edificio usado con fines funerarios. Las tumbas estaban cubiertas por dos t\u00famulos, uno encima del otro. Despu\u00e9s del saqueo de los g\u00e1latas, Ant\u00edgono Gonat\u00e1s hizo construir un nuevo t\u00famulo sobre el original para proteger las tumbas que estaban a\u00fan intactas de mayor depredaci\u00f3n. Gracias a ello, han permanecido intactas dos tumbas hasta la actualidad. La c\u00e1mara de la Tumba 1 (A) (Tumba de Pers\u00e9fone) no conten\u00eda objetos funerarios pues hab\u00eda sido saqueada en la antig\u00fcedad por los g\u00e1latas. Est\u00e1 construida con grandes bloques de piedra de poros y tiene forma de gran caj\u00f3n de dimensiones interiores 3,5 x 2,09 x 3 m de altura, siendo una de las mayores tumbas de su clase que se han descubierto hasta el momento. No tiene ni fachada ni entrada, habi\u00e9ndose realizado el enterramiento por la parte superior. Est\u00e1 datada en torno al 350 a.C. Pertenece a una mujer joven de unos 25 a\u00f1os que debi\u00f3 morir durante el parto y fue enterrada aqu\u00ed junto con su hijo. Los huesos de un hombre que se encontraron bajo la tierra parece que se relacionan con el posterior saqueo.  La vecindad de la tumba con la de Filipo II muestra que es posible que perteneciera a una de las siete mujeres del rey, posiblemente a Nikis\u00edpolis de Feres, la madre de Tesal\u00f3nica.  El interior de la tumba es totalmente austero, sin ning\u00fan detalle arquitect\u00f3nico. Un peque\u00f1o friso, de entre 19 y 22 cm, pintado con flores a las que rodean quimeras aladas y grifos, las criaturas que vigilan la entrada al mundo subterr\u00e1neo, recorre las paredes en su parte central. La parte inferior, hasta 1,5 m de altura, est\u00e1 p\u00ecntada con el caracter\u00edstico rojo oscuro que recuerda a la sangre. La parte superior est\u00e1 pintada de blanco. En las paredes norte, este y sur es donde se desarrolla el fresco, una de las dos obras de arte de la pintura antigua griega que han llegado hasta nosotros. La pintura de la pared norte representa a Hades en un carro de cuatro caballos blancos raptando a Pers\u00e9fone desnuda, mientras una amiga suya, Kiani, aterrorizada contempla la escena. En el otro lado de la escena aparece Hermes conduciendo el carro hacia el oeste, a la regi\u00f3n de los muertos.  En la pared este hay otra figura sentada en una roca que, impotente ante el destino de su hija, contempla el rapto. Se trata, claro est\u00e1, de Dem\u00e9ter.  En la pared sur hay tres figuras femeninas de las que la central ha desaparecido casi totalmente. Se han identificado por Manolis Andr\u00f3nikos como las Moiras. De ser as\u00ed podemos reconocer sucesivamente de este a oeste a Cloth\u00f3s, que hila el hilo de la vida, a L\u00e1chesis y a \u00c1tropos, la m\u00e1s peligrosa de las tres, que determina la muerte. Se cree que el fresco pudo ser pintado por Nic\u00f3maco.  Una escalera desciende hacia la Tumba 2 (B) (Tumba de Filipo) en el centro del t\u00famulo. En la fachada en forma de templo, la gran puerta de dos hojas de m\u00e1rmol gris est\u00e1 enmarcada por dos semicolumnas d\u00f3ricas que sostienen el arquitrabe y el friso d\u00f3rico (con policrom\u00eda original en azul, rojo y amarillo). Este friso consta de triglifos pintados de azul y metopas. Encima hay otro friso (1,16 x 5,56 m) pintado de una caza real con diez personajes (7 a pie y 3 a caballo). El jinete que persigue al le\u00f3n con la lanza es probablemente Filipo II, a quien se ha atribuido la tumba. Filipo fue asesinado en el teatro en el 336 a.C. El joven jinete del centro ser\u00eda, por tanto, Alejandro, su sucesor.  El friso guarda semejanzas con el famoso mosaico de Pompeya que representa a Alejandro luchando contra Dar\u00edo III en la batalla de Isos. Dado que este mosaico est\u00e1 basado en un original de alrededor del a\u00f1o 320 a.C. que Casandr\u00f3 encarg\u00f3 al pintor Fil\u00f3xeno de Eretria, es posible que \u00e9ste sea el pintor, tambi\u00e9n, del friso de la tumba de Filipo.  Adem\u00e1s, Fil\u00f3xeno era alumno de Nic\u00f3maco, al cual se atribuyen los frescos de la tumba de Pers\u00e9fone, por lo que, no se puede descartar tampoco que ambos pintores trabajasen en el mencionado friso.  La tumba est\u00e1 construida totalmente con piedra de poros a excepci\u00f3n de las dos puertas y los umbrales de \u00e9stas que son de m\u00e1rmol. La fachada est\u00e1 cubierta de un mortero blanco de excelente calidad que la confiere la impresi\u00f3n de ser de m\u00e1rmol. Muchos de sus detalles arquitect\u00f3nicos nos muestran que la tumba fue construida con mucha rapidez, ante lo inesperado de la muerte de su morador. Por ejemplo, en su interior, los muros no tienen las tres capas de mortero que son habituales en este tipo de tumbas. Dentro de la tumba hay dos salas, en cada una de las cuales se encontr\u00f3 una colecci\u00f3n extraordinaria de objetos funerarios (ver las vitrinas en el museo). La antec\u00e1mara (3,36 x 4,46 x 5,3 m de altura) estaba pintada de blanco en la parte inferior y de rojo en la superior. En los muros se han encontrado muchos clavos en donde habr\u00eda colgados diferentes objetos. M\u00e1s de cien discos de oro con una estrella de ocho puntas se encontraron aqu\u00ed. Dentro de un sarc\u00f3fago de m\u00e1rmol de dimensiones 1,01 x 0,56 x 0,68 m (construido, probablemente, para una de las mujeres de Filipo), hab\u00eda un cofre de oro. Ten\u00eda unas dimensiones de 32 x 38 x 20 cm de altura. Est\u00e1 decorado con una estrella de doce puntas en su parte superior y granadas en las laterales. Conten\u00eda los huesos de una mujer (de 23 a 25 a\u00f1os), envueltos en un pa\u00f1o de p\u00farpura y oro, y una espl\u00e9ndida diadema de oro con motivos vegetales y animales. Dado que c\u00e1mara y antec\u00e1mara se construyeron a la vez y ambas se cerraron juntas para no abrirse jam\u00e1s, est\u00e1 claro que los dos cuerpos se enterraron al mismo tiempo. Ello excluye la identificaci\u00f3n de la difunta con la \u00faltima mujer de Filipo, Cleopatra, la sobrina de \u00c1talo, que muri\u00f3 despu\u00e9s. Por lo que s\u00f3lo puede ser Mida, la hija del rey de los getas, Kothilas, la princesa tracia con la que Filipo se cas\u00f3 cuando regres\u00f3 de su campa\u00f1a en Skith\u00eda, el 339 a.C. que a la hora de su muerte tendr\u00eda entre 20 y 25 a\u00f1os, y \u00b4que seguir\u00eda la costumbre de su raza que, como nos cuenta Her\u00f3doto, era la de acompa\u00f1ar a su pareja en la muerte de \u00e9sta. As\u00ed pues, la joven extranjera parece que se suicid\u00f3 cuando el rey fue asesinado. Junto al sarc\u00f3fago hab\u00eda ca\u00eddo desde lo alto una corona de oro con 112 flores de cinco p\u00e9talos   y 80 hojas de mirto     En la antec\u00e1mara hab\u00eda, adem\u00e1s, una armadura, una aljaba de oro y dos espinilleras de bronce.   En la c\u00e1mara principal (4,46 x 4,46 x 5,3 m de altura) hab\u00eda otro sarc\u00f3fago que conten\u00eda un cofre de oro mayor, ricamente decorado, con los huesos del difunto. Tambi\u00e9n ten\u00eda en su interior una corona de oro de hojas de encina. En el suelo hay armas (piezas de una armadura de hierro con decoraciones en oro, un casco, una espada, una daga y espinilleras), y un servicio de plata para banquetes que, en su origen, estaba colocado sobre una mesa de madera. En una esquina hab\u00eda un conjunto de recipientes de bronce para las libaciones funerarias y en otra otro conjunto de recipientes tambi\u00e9n de bronce. Sobre el suelo se encontr\u00f3 un soberbio escudo ceremonial de oro y marfil, y decoraciones en marfil y oro de un lecho con una serie de peque\u00f1as cabezas: Filipo, su mujer Olimp\u00edada y Alejandro. El lecho estaba colocado, en origen, sobre el sarc\u00f3fago. NOTA IMPORTANTE: Un nuevo estudio realizado por el prestigioso paleoantrop\u00f3logo Juan Luis Arsuaga de los tres esqueletos encontrados en la Tumba 1 ha puesto de manifiesto que dicha tumba es la tumba de Filipo II, su mujer Cleopatra y un hijo de ambos reci\u00e9n nacido. La Tumba 2 ser\u00eda entonces la tumba de Filipo III, hijo de Filipo II y hermanastro de Alejandro Magno. Dicen que parte de la armadura hallada aqu\u00ed puede pertenecer al propio Alejandro.    La parte frontal de la Tumba 3 (C) (Tumba del Pr\u00edncipe), estaba encerrada entre dos semipilares en las esquinas que ten\u00edan a los lados de la puerta de m\u00e1rmol de de dos hojas dos grandes escudos que, originalmente, estaban pintados con caras quiz\u00e1s de la Gorgona, y que hoy no se distinguen en absoluto. Las semicolumnas faltan. Estaba constituida por dos c\u00e1maras de dimensiones totales 6,35 x 5,08 x 3,00 m de altura unidas por una puerta de m\u00e1rmol de una sola hoja. El arquitrabe d\u00f3rico, constituido como siempre por triglifos pintados de azul oscuro y metopas pintadas de blanco, sosten\u00eda a un friso j\u00f3nico (5 x 0,63 m) decorado con volutas que recuerdan a acroteras. Los muros de las antec\u00e1maras estaban cubiertos con estuco blanco y decorados, a una altura de 2,05 m sobre el suelo, con un friso pintado con una carrera de carros. Veinti\u00fan carros pintados de rojo conducidos por dos caballos blancos cada uno y por j\u00f3venes jinetes corren sobre un fondo azul oscuro. El pintor, un h\u00e1bil artesano, logra crear la impresi\u00f3n de la tercera dimensi\u00f3n en la composici\u00f3n.  A espaladas de la c\u00e1mara de enterramiento hab\u00eda un pedestal de m\u00e1rmol, con un agujero en el centro, sobre el que apoyaba una hidr\u00eda de plata. La hidr\u00eda conten\u00eda los huesos incinerados de un muchacho de 13 o 14 a\u00f1os. En el cuello de la hidr\u00eda brillaba la corona de oro de hojas de roble.  Frente a la urna estaban colocados el lecho con decoraci\u00f3n crisoelefantina y una mesa de madera sobre la que hab\u00eda vasijas y platos de plata. Los dulces y los frutos que deber\u00edan hallarse sobre la mesa, han desaparecido.   Los elementos de madera de los muebles, as\u00ed como los trozos de elementos de la decoraci\u00f3n del lecho, que mostraban a Di\u00f3nisos ebrio acompa\u00f1ado por Pan y por una mujer joven, se encontraron esparcidos por el suelo.  Una segunda corona de hojas de mirto, ba\u00f1ada en oro, hab\u00eda ca\u00eddo de la pared. Ten\u00eda frutos de arcilla y esqueleto de marfil. La tumba fue construida unos 30 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Filipo para acoger a otro miembro de la familia real. Aunque el cad\u00e1ver fue quemado, no se encontraron restos de la pira funeraria, lo que nos conduce a pensar que las cenizas fueron tra\u00eddas de otro lugar para ser depositadas aqu\u00ed. Todo ello nos lleva a suponer que el muchacho enterrado aqu\u00ed pudo haber sido Alejandro IV, hijo de Alejandro Magno y Roxana, asesinada junto con su hijo por Casandro en Anf\u00edpolis en el 311 a.C. En la orilla del gran t\u00famulo se encontraron las ruinas de la Tumba 4 (D) (Tumba de las columnas), un monumento de una sola c\u00e1mara que se edific\u00f3 en el siglo III a.C. quiz\u00e1s para recibir los restos de Ant\u00edgono Gonat\u00e1s. Esta tumba, que no estaba protegida por los grandes vol\u00famenes de tierra del gran t\u00famulo, no s\u00f3lo fue saqueada, sino que fue destruida, con el resultado de haberse encontrado solamente las huellas de las paredes y varios trozos de las columnas de su fachada, lo que, no obstante, ha sido suficiente para reconstruir su forma. Las cuatro columnas d\u00f3ricas libres forman una rudimentaria stoa en la fachada del edificio, lo que constituye una aut\u00e9ntica singularidad arquitect\u00f3nica ya que, en el resto de las tumbas maced\u00f3nicas est\u00e1n incrustadas en forma de semicolumnas en el muro. La stoa se coronaba con el tradicional arquitrabe d\u00f3rico de triglifos y metopas. En vez de front\u00f3n, y al igual que sucede en la tumba de Alejandro IV y de Filipo, existe aqu\u00ed un friso j\u00f3nico, otra particularidad que muestra como el constructor pretend\u00eda acoplarse a la tradici\u00f3n arquitect\u00f3nica iniciada con la construcci\u00f3n de las tumbas vecinas.  Junto a la tumba se encuentran los cimientos de un edificio, posiblemente un heroon (segunda mitad del siglo IV a.C.). Tiene unas dimensiones de 9,6 x 8 m y era utilizado para realizar ceremonias en honor de los difuntos enterrados en las tumbas adyacentes. Estaba construido con bloques de m\u00e1rmol y se alzaba, directamente sobre la tierra, al sur del t\u00famulo. Su parte norte descansa sobre el relleno de la Tumba 1. Fue destruido antes de la construcci\u00f3n del Gran T\u00famulo.  La tumba de Romaios (7) data de finales del siglo III a.C. y es una de las m\u00e1s conocidas por la elegancia de su arquitectura.  Su fachada, de piedra de poros enlucida, consta de cuatro semicolumnas j\u00f3nicas, un friso decorado con flores y un front\u00f3n. La puerta era de m\u00e1rmol y cada hoja ten\u00eda unas dimensiones de 3,14 x 0,85 m.  La antec\u00e1mara ten\u00eda unas dimensiones de 4,56 x 2,50 m y la c\u00e1mara principal unas dimensiones de 4,56 x 4,56 m. En la antec\u00e1mara, a una altura de 2,2 m, hab\u00eda una banda decorada con flores y tallos. Otra banda parecida hab\u00eda en la c\u00e1mara principal, saqueada en la antig\u00fcedad, en la que ha permanecido roto en pedazos un trono de m\u00e1rmol y un lecho de piedra. El trono deb\u00eda ser impresionante. Ten\u00eda una altura de 2 m, estaba pintado y dos esfinges decoraban la espalda y los brazos. Es extra\u00f1o que esta tumba no estuviera cubierta por un t\u00famulo.   Otra gran tumba se encontr\u00f3 al este de la anterior en 1987, y se la conoce como la Tumba de Eur\u00eddice. Data de mediados del siglo IV a.C. y pudo haber sido el lugar de enterramiento de Eur\u00eddice, madre de Filipo II. Estaba saqueada y se compon\u00eda de antec\u00e1mara y c\u00e1mara con unas dimensiones totales de 10,6 x 7,9 m y una altura de 5,8 m. Su fachada estaba totalmente sin decorar. Sin embargo, en el interior, la decoraci\u00f3n arquitect\u00f3nica del muro trasero de la c\u00e1mara de enterramiento semeja la fachada de un edificio con cuatro semicolumnas j\u00f3nicas que enmarcan una puerta y dos ventanas. S\u00f3lo queda un gran trono de m\u00e1rmol en la tumba, pero es especial, tanto por su tama\u00f1o como por su espl\u00e9ndida decoraci\u00f3n. El respaldo est\u00e1 enmarcado por un elegante bajorrelieve pol\u00edcromo de volutas. En el centro hay una bella pintura de Hades y Pers\u00e9fone en una cuadriga, ciertamente la obra de un maestro. Contin\u00faa la visita por el camino que lleva al palacio (3).  Es el palacio m\u00e1s importante que se ha encontrado en Macedonia. Es un complejo rectangular erigido antes del 336 a.C., donde Filipo II, con la excusa de las bodas de su hija Cleopatra con Alejandro del \u00c9piro, celebr\u00f3 aqu\u00ed su omnipotencia. Es el \u00fanico palacio de la \u00e9poca cl\u00e1sica que conocemos. Tiene unas dimensiones de 88,5 x 104,5 m. En su centro ten\u00eda un gran patio (44,5 x 44,5 m) rodeado de un peristilo d\u00f3rico con 16 columnas de piedra de poros en cada lado, en donde cabr\u00edan sentadas unas 3.500 personas. Las stoas estaban techadas y vert\u00edan a un caz de piedra excavado en el suelo que recorr\u00eda los cuatro lados del patio. Todas las aguas se concentraban en la esquina NE, que era el punto m\u00e1s bajo, y desde aqu\u00ed eran evacuadas al exterior mediante un colector que atravesaba el ala norte. Las habitaciones de las cuatro alas del palacio se organizaban alrededor del peristilo. Gran parte del edificio ten\u00eda dos pisos. Los elementos arquitect\u00f3nicos son de piedra de poros y est\u00e1n cubiertos por un fin\u00edsimo mortero, que brillaba como el m\u00e1rmol en los elementos blancos, pero que pod\u00eda ser tambi\u00e9n de colores azul y rojo.  Quiz\u00e1s su arquitecto fuese P\u00edtheos quien trabaj\u00f3 tambi\u00e9n en el Mausoleo de Halicarnaso.   La entrada est\u00e1 en el lado este que estaba formado por un p\u00f3rtico de dos niveles (U \u2013X) (d\u00f3rico y j\u00f3nico). La entrada tiene tres vest\u00edbulos (Pr.1 a Pr.3) que est\u00e1n situados uno tras otro y que conducen al patio. El primero (10 x 6 m) ten\u00eda columnas d\u00f3ricas en su fachada este que armonizaban con la columnata exterior. Desde aqu\u00ed se pasaba al segundo vest\u00edbulo que ten\u00eda en las paredes derecha e izquierda aberturas a dos habitaciones alargadas (T \u2013 V(Y)). Una puerta con dos semicolumnas comunicaba con el tercer vest\u00edbulo que ten\u00eda una profundidad mayor que los anteriores (10 x 10 m) y un propileo al fondo que comunicaba ya con el patio. Inmediatamente a la izquierda del tercer vest\u00edbulo est\u00e1 el Tholos (Th), la estancia m\u00e1s distintiva de todo el edificio. Tiene el acceso directamente desde el patio. Cuadrado por el exterior, por dentro es circular con nichos y una base de asientos en el muro. Una inscripci\u00f3n con una dedicatoria a Heracles (el antepasado m\u00edtico de los Arg\u00e9adas) identifica la sala como un lugar de culto. Junto al Tholos estaba el archivo (A, A1, A2, B).  Un particular car\u00e1cter oficial parece que ten\u00edan las cuatro habitaciones del p\u00f3rtico sur. En el centro hab\u00eda un vest\u00edbulo com\u00fan (F) que se abr\u00eda al peristilo a trav\u00e9s de tres columnas j\u00f3nicas dobles. Las habitaciones laterales (E, G) conectaban con el vest\u00edbulo com\u00fan, mientras que las dos habitaciones extremas (H, D) comunicaban directamente con el peristilo. Todas las habitaciones ten\u00edan suelo de mosaico. Los \u00fanicos figurativos eran el de la habitaci\u00f3n E y el de la G. El de la primera parece una alfombra. En el cuadrado del centro se inscribe un motivo floral circular y en las esquinas hay figuras femeninas que salen de sendos c\u00e1lices florales. El de la segunda recrea el conocido tema del rapto de Europa. Alrededor de cada mosaico hay un ancho escal\u00f3n sobre el cual se colocaban los lechos, pues con toda probabilidad eran salas de banquetes.   El lado oeste del peristilo estaba flanqueado por tres despensas (L, K, I) y dos grandes habitaciones (M1 y M3), usadas tal vez como comedores. Estaban rodeadas interiormente por un z\u00f3calo con decoraci\u00f3n de mosaicos sobre el que se pondr\u00edan los lechos para el banquete. Ten\u00edan entrada desde el patio y daban a un espacio de unos 280 m2 que era, quiz\u00e1s, la sala del trono (M2). Los tres cuartos eran pr\u00e1cticamente cuadrados, de 17 m de lado, con suelos de m\u00e1rmol. El ala norte del palacio nos ha llegado en una situaci\u00f3n que nos impide saber con exactitud su composici\u00f3n. Lo m\u00e1s probable es que existiera un muro exterior con una columnata de tal forma que hubiese una terraza. Ten\u00eda cuatro habitaciones (N1, N3, N5 y P), dos de las cuales se abr\u00edan a un vest\u00edbulo com\u00fan (N2) y otras dos a un pasillo (O) que daba a su vez al peristilo. Los techos se cubr\u00edan con teja del tipo corintio. En la \u00e9poca de los antig\u00f3nidas, en el siglo III a.C., una nueva ala con peristilo se a\u00f1adi\u00f3 tras el ala oeste del palacio para atender a las necesidades crecientes de sus inquilinos. Dispon\u00eda tambi\u00e9n de patio central con peristilo. El teatro (4) se alzaba en las pendientes bajo el ala norte y estaba conectado funcionalmente con la residencia real. El palacio y el teatro pudieron haberse construido en el mismo periodo siguiendo el modelo de la ciudad helen\u00edstica visto en otras grandes capitales. Todos los asientos, a excepci\u00f3n de los correspondientes a las primeras filas, eran de madera. La primera fila se ha conservado completa. Los asientos ten\u00edan una anchura de 33 cm y eran de piedra de poros.  Nueve sectores constituyen toda la c\u00e1vea. Estaban separados por pasillos empedrados en rampa de 74 cm de anchura y 20 m de longitud. A salido a la luz, tambi\u00e9n, la parte este de los cimientos de la escena de 12,4 m de longitud y 2,5 m de anchura, as\u00ed como la base del altar del teatro.   En la periferia de la orchestra, y rodeando a la primera fila de asientos, hab\u00eda un caz que recog\u00eda las aguas de lluvia y las enviaba fuera del teatro, por la esquina oeste, para que no inundaran la orchestra.  Fue en el teatro donde, en el 336 a.C., Filipo II fue asesinado por un tal Pausanias mientras asist\u00eda a la procesi\u00f3n de las estatuas de los Doce Dioses. El joven Alejandro fue proclamado rey de inmediato. Un gran santuario se descubri\u00f3 en 1990 al noroeste del palacio. Es el llamado santuario de la Madre de los dioses o Mitroon (6), un gran solar de dimensiones 32 x 32 m con muchos espacios ortogonales que ten\u00edan paredes de ladrillos de adobe, suelo de tierra y un tejado bajo. Aqu\u00ed se encontraba un edificio del siglo IV a.C. que se derrumb\u00f3 y sobre \u00e9l se construy\u00f3 uno nuevo a principios del siglo III a.C. que fue destruido en el siglo II a.C. Los diferentes espacios ten\u00edan bien funci\u00f3n de culto, bien funciones auxiliares con altares y hogares. En uno de los locales se guardaban figuras de Cibeles y de otros dioses, mientras que en otro lugar se encontraron llaves de plata, incensiarios, figuras de animales, ofrendas y una gran tinaja con una epigraf\u00eda que hac\u00eda menci\u00f3n a la Madre de los Dioses, diosa que a partir del siglo VI a.C. se asimil\u00f3 a Cibeles. Este santuario es uno de los m\u00e1s importantes de los dedicados a esta diosa en suelo griego.  Cerca del teatro, y concretamente en el sitio ocupado por el \u00e1gora, se desenterr\u00f3 en 1981 uno de los m\u00e1s importantes santuarios maced\u00f3nicos: El santuario de Eucleia (5). En \u00e9l se alzaba un peque\u00f1o templo d\u00f3rico con pronaos (2,5 x 4 m) y naos (4 x 4 m). De \u00e9l quedan solo los cimientos. En el fondo de la naos se encontraron pedestales y restos de una mesa. A peque\u00f1a distancia de la entrada se encontraron los cimientos del altar. En el lado oeste del templete hab\u00eda tres bases de estatuas, en una de las cuales se inscribi\u00f3 una dedicatoria a Eucle\u00eda (hija de Heracles y diosa de la buena fama) por Eur\u00eddice, hija de Sirra. Esta inscripci\u00f3n est\u00e1 datada como de la segunda mitad del siglo IV a.C. La tal Eur\u00eddice era la esposa de Amintas III y madre de Filipo II y quiz\u00e1s dedico la estatua a la diosa tras la victoria de su hijo en Queronea.  En la parte norte del santuario se emplazaba un templo d\u00f3rico \u201cin antis\u201d con una \u201cschara\u201d en el centro de la naos, donde tal vez se veneraba a Zeus Melichios pues en \u00e9l se ha encontrado la parte inferior de una serpiente de m\u00e1rmol de 1,8 m de altura que era la representaci\u00f3n del dios.  El cercano t\u00famulo de Bella (8) (que debe su nombre a la familia que acog\u00eda) ten\u00eda cuatro tumbas. El t\u00famulo ten\u00eda un di\u00e1metro de 45 m y una altura de 1 m. De las cuatro tumbas tres han sido saqueadas.  La fachada de la primera (segunda mitad del siglo III a.C.) ten\u00eda su entrada por el sur y un camino de 7,8 m de longitud conduc\u00eda hasta ella. La entrada a la antec\u00e1mara no estaba cerrada con una puerta sino con bloques de piedra. Su fachada de 4 x 4,8 m constaba de cuatro semicolumnas j\u00f3nicas que sosten\u00edan el arquitrabe, el friso d\u00f3rico y el front\u00f3n. A la c\u00e1mara de enterramiento se entraba por una puerta de m\u00e1rmol.  La antec\u00e1mara (1,23 x 3,02 m) estaba enlucida y pintada de blanco en la parte inferior y de rojo en la superior. Ambas zonas estaban separadas por una banda a una altura de 1,75 m.  La c\u00e1mara ten\u00eda unas dimensiones de 3,06 x 3,04 m y estaba pintada de la misma forma que la antec\u00e1mara. Dentro hab\u00eda un lecho de m\u00e1rmol labrado para parecerse a una cama de madera y estaba decorado con relieves de palmas, rosetas y espirales en las patas. En la secci\u00f3n central se pint\u00f3 un friso de grifos amarillos sobre fondo rojo. La segunda tumba ten\u00eda su entrada por el oeste y est\u00e1 datada como de principios del siglo III a.C. Su fachada no ten\u00eda elemento arquitect\u00f3nico alguno. Sin embargo, sobre la puerta estaban pintadas, sobre un enlucido blanco, tres figuras: un joven guerrero en el centro que representaba sin duda al difunto; a la derecha, una figura alta de mujer de perfil que tiende una corona de oro hacia el guerrero; y a la izquierda un joven que podr\u00eda ser la personificaci\u00f3n de la guerra o del dios Ares. No ten\u00eda antec\u00e1mara. D\tentro de la c\u00e1mara hab\u00eda un trono de m\u00e1rmol sin respaldo, pero con un dibujo de \u00e9ste sobre la pared en que se apoyaba. La representaci\u00f3n del respaldo estaba compuesta de cuadrados rojos sobre un rect\u00e1ngulo blanco. El trono dispon\u00eda, adem\u00e1s, de reposapi\u00e9s. En la parte superior del reposapi\u00e9s estaban pintadas las plantas de dos pies. Una tercera tumba (finales del siglo III a.C.) ten\u00eda un gran sarc\u00f3fago en la c\u00e1mara de enterramiento. Era la m\u00e1s peque\u00f1a de las cuatro con unas dimensiones de 2,53 x 2,32 m. Su fachada estaba sin decorar y ten\u00eda un peque\u00f1o front\u00f3n.   La cuarta tumba del t\u00famulo ten\u00eda forma de gran caj\u00f3n y se encontr\u00f3 sin saquear con una corona de oro sobre los huesos quemados. La Necr\u00f3polis de los t\u00famulos (9) est\u00e1 situada entre Aig\u00e9s y Palatistia y contiene m\u00e1s de 300 t\u00famulos, que se extienden sobre una superficie de casi 1 km2, en su mayor\u00eda a\u00fan sin explorar. Si consideramos como centro del cementerio las tumbas m\u00e1s antiguas (s. XI a VII a.C.) la necr\u00f3polis se extendi\u00f3 hacia el sur en la \u00e9poca arcaica, hacia el oeste en la cl\u00e1sica y hacia el este en la helen\u00edstica. Cada t\u00famulo conten\u00eda varias tumbas (entre 5 y 15) para los varones y mujeres de una misma familia y se us\u00f3 durante un largo periodo de tiempo. A la mujer se la enterraba con sus joyas y al var\u00f3n con sus armas. En muy pocas ocasiones se incineraron los cad\u00e1veres. La mayor\u00eda de los t\u00famulos tienen un di\u00e1metro entre 15 y 20 m y una altura entre 50 y 100 cm. Las tumbas son de todo tipo: fosas, cistas o tinajas.  Un conjunto especial de tumbas es el grupo de tumbas de los Tem\u00e9nidas. En \u00e9l se encontraron 21 tumbas que ocupan un periodo hist\u00f3rico que abarca desde la \u00e9poca arcaica (1\u00aa mitad del siglo VI a.C.) hasta los primeros a\u00f1os de la \u00e9poca helen\u00edstica (finales del siglo IV \u2013 principios del siglo III a.C.). En torno al 575 a.C., en un espacio vac\u00edo, empieza la construcci\u00f3n de las tumbas funerarias de la familia. Son del tipo pira funeraria al lado de la cual se excavaba la caracter\u00edstica tumba de fosa. Se han encontrado 4 de este tipo.  En torno al 540\/530 a.C. las tumbas de fosa dieron paso a las cistas construidas, de las cuales se han encontrado 12. Durante el siglo V a.C. estas tumbas se hicieron cada vez mayores llegando a presentar salas de entre 35 \u2013 40 m2. El conjunto se completa con tres grandes tumbas maced\u00f3nicas que datan de finales del siglo IV \u2013 principios del siglo III a.C. Se encontraron en la parte oriental del conjunto. Las dos m\u00e1s al norte, construidas una al lado de la otra, y que miran hacia el este, debieron estar cubiertas por un mismo t\u00famulo, mientras que la tercera, que est\u00e1 al sur y est\u00e1 orientada en esa direcci\u00f3n, probablemente ten\u00eda un t\u00famulo separado.   Las tres tumbas estaban no s\u00f3lo profanadas sino destruidas, conserv\u00e1ndose s\u00f3lo parte de su estructura. Las dos primeras, M1 y M3, datan de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo IV a.C. La M3, de la cual se conservan sus partes S y SE hasta la altura del joyero de la c\u00e1mara, ten\u00eda una pachada con cuatro semicolumnas d\u00f3ricas coronadas por un friso pintado de tipo j\u00f3nico. Con una c\u00e1mara cuadrada amplia y la caracter\u00edstica antec\u00e1mara poco profunda, da la impresi\u00f3n de que estaba destinada a una sola persona. Son de rese\u00f1ar los adornos vegetales de tipo corintio que adornan la moldura sobre el friso, una caracter\u00edstica inusual que aparece tambi\u00e9n en la tumba de Alejandro IV, el hijo de Alejandro Magno y Roxana. La tumba M1, de la cual s\u00f3lo se conservan una parte de la fachada y los cimientos de los muros, ten\u00eda una fachada j\u00f3nica con front\u00f3n y anthemia sobre los extremos del mismo y, como la tumba de Filipo II, presenta la extraordinaria peculiaridad de tener una c\u00e1mara y una antec\u00e1mara de la misma profundidad, lo que implica un enterramiento doble, probablemente de una pareja.  La imagen arqueol\u00f3gica de estas dos tumbas se corresponde con la descripci\u00f3n de Diodoro del triple enterramiento descrito en (19, 52.1 -5) y quiz\u00e1s se trata de los monumentos funerarios que acogen los cuerpos de Cina (hija de Filipo II y madre de Eur\u00eddice) y de la pareja Filipo III Arideo y Eur\u00eddice. Muy diferente parece que era la gran tumba maced\u00f3nica M2 que data de entorno al 300 a.C. Estaba desmoronada y su fachada totalmente destruida. Sin embargo, su tama\u00f1o, las grandes puertas de m\u00e1rmol y la \u00fanica escalera monumental que sube hacia el sur, donde se encontraba la calle central que un\u00eda la ciudad de Aig\u00e9s con las otras ciudades del reino, no ofrecen duda de su importancia. Quiz\u00e1s se trataba de la tumba de Casandro, a quien su mujer Tesal\u00f3nica enterr\u00f3 como miembro de la familia de los Tem\u00e9nidas.<\/p>\n<p>Con el descubrimiento de las tumbas reales en 1977 comenzaron inmediatamente las labores de conservaci\u00f3n de las famosas pinturas que las decoraban, \u00fanicas obras de grandes pintores griegos de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica que han llegado hasta nosotros. Paralelamente, se mont\u00f3 un taller de conservaci\u00f3n \u201cin situ\u201d para la restauraci\u00f3n de los excepcionales hallazgos que conten\u00edan. Para la protecci\u00f3n de las tumbas reales se construy\u00f3 en 1993 un edificio subterr\u00e1neo que abarca y protege las tumbas.  Esta construcci\u00f3n tiene la forma de un t\u00famulo y en ella se exponen desde noviembre de 1997 los tesoros que se encontraron en las tumbas reales. Estos tesoros no se han alejado del lugar en que se encontraron, sino que se exponen al lado de las tumbas que los conten\u00edan. El museo consta de 4 salas hexagonales con techo piramidal y 2 salas rectangulares con techo de b\u00f3veda.  El visitante accede al museo por el PASILLO 1. Llega a la SALA 2 en la que se exponen una serie de 10 estelas de m\u00e1rmol pintadas datadas de entre 350 a 275 a.C. Las estelas, procedentes de la necr\u00f3polis de los t\u00famulos, se encontraron mezcladas con la tierra del t\u00famulo. Entra ellas destaca la estela de Kle\u00f3nimos (330 \u2013 320 a.C.). En el t\u00edmpano se representa una nereida que florece del c\u00e1liz de una flor, un motivo t\u00edpico de la \u00e9poca. Despu\u00e9s, en el cuerpo de la estela, aparecen los nombres y los personajes que aparecen dentro de un marco que recuerda a una stoa. A la derecha, sentado, aparece el jefe de familia, Kle\u00f3nimos, el difunto. Frente a \u00e9l su hijo \u00c1dimos estrecha la mano de su padre mientras que Pefk\u00f3laos, un muchachito juega con un cachorrillo. En pie, y detr\u00e1s de su suegro, Krin\u00f3 extiende la mano hacia su marido. Los colores se conservan bastante bien.  Continuando se llega a la SALA 4 que est\u00e1 ocupada por la Tumba de las columnas.  En el peque\u00f1o trozo de suelo que se ha conservado de las columnas se encontraron los trozos de un lecho crisoelefantino que estaba ricamente decorado con, al menos, un friso en relieve con multitud de figuras. De la excelencia de su trabajo dan muestra las dos cabezas de marfil encontradas correspondientes a una mujer y a un hombre con barba.  La SALA 5 contiene el heroon y la tumba de Pers\u00e9fone  La tumba destruida del siglo III a.C., el derruido heroon, lugar de culto a los reyes, y la fascinaci\u00f3n y la pena que desprende el rapto de Pers\u00e9fone preparan al espectador para acercarse al rey difunto. Entra, entonces, en escena Filipo. En la SALA 6 se encuentra su tumba, mientras que en las SALAS 2 y 3 se muestran los objetos encontrados en la tumba de Filipo y en la llamada del Pr\u00edncipe.   Las resplandecientes armas dan la medida de la fuerza del gran caudillo. La armadura de la antec\u00e1mara est\u00e1 compuesta por el protector del cuello, el pectoral, las espinilleras ba\u00f1adas en oro y la aljaba. El protector del cuello posiblemente pertenec\u00eda a un jefe tracio y no a un macedonio. Bajo el oro hay piel y hierro. Est\u00e1 decorado con relieves de granadas y figuras geom\u00e9tricas. En el interior de cuatro c\u00edrculos se representan cuatro jinetes y a uno y otro lado la cabeza de un joven, posiblemente Heracles.  El pectoral, construido con tela y piel y que se parec\u00eda mucho al encontrado en la c\u00e1mara, est\u00e1 totalmente desecho y de \u00e9l se han conservado solamente las abrochaderas de oro macizo, que se asemejan a flores y las dos cabezas de Gorgona que lo adornaban y que proteg\u00edan al rey del mal de ojo.   Las espinilleras difieren 3,5 cm en altura algo que podr\u00eda estar relacionado con la cojera que a Filipo le atribuyen Plutarco y Dem\u00f3stenes. Otra explicaci\u00f3n podr\u00eda ser que conviene que una espinillera sea m\u00e1s corta para poder arrodillarse bien sobre una pierna cuando se dispara el arco. La aljaba est\u00e1 construida con piel sobre una armadura de madera en su parte inferior, todo ello cubierto con una l\u00e1mina de plata ba\u00f1ada en oro. En ella se guardaba el arco y las flechas.  La lujosa l\u00e1mina estaba grabada con escenas de la ca\u00edda de una ciudad, posiblemente Troya, con luchas entre hombres y mujeres corriendo.  La armadura de oro de la c\u00e1mara es una de las m\u00e1s lujosas que se construyeron jam\u00e1s en suelo griego. Est\u00e1 constituida por el casco, el protector del cuello, el pectoral, las espinilleras, la espada y el gran escudo crisoelefantino. El pectoral estaba revestido con tela de color p\u00farpura y reforzado con l\u00e1minas de hierro. Est\u00e1 constituido por ocho piezas forradas de piel. De piel estaba confeccionada tambi\u00e9n la caracter\u00edstica doble falda que proteg\u00eda la parte inferior del cuerpo. L\u00e1minas de oro lo decoraban. Los botones de la armadura eran cabezas de le\u00f3n de oro macizo. Un peque\u00f1o relieve ortogonal de Atenea decoraba su lado izquierdo.    El escudo crisoelefantino es el arma m\u00e1s lujosa que conocemos del mundo antiguo. Estaba construido con madera, piel y tela que cubre su parte interior. Una l\u00e1mina de plata ba\u00f1ada en oro, cosida con muchos clavitos de plata, cubr\u00eda el escudo en su interior. Esta l\u00e1mina estaba grabada con leones y Nikes. En el exterior otra l\u00e1mina totalmente ba\u00f1ada en oro estaba grabada con una composici\u00f3n geom\u00e9trica que recorre el borde del escudo. En el centro se encontraba una composici\u00f3n crisoelefantina de un guerrero griego que derrota a una amazona, posiblemente Aquiles y Pentesilea.    El casco era de hierro y estaba revestido de piel por dentro. La figura de Atenea en su parte superior asegura la salvaci\u00f3n del rey en la batalla. La espada, de un lujo sin paralelos, estaba dentro de su funda de madera. En un buen estado se conserva su rica decoraci\u00f3n crisoelefantina de sus extremos, y particularmente impresionante es su empu\u00f1adura de hierro reforzada y adornada por una l\u00e1mina de oro. Un peque\u00f1o casco de oro de 1,5 cm de di\u00e1metro cubre la parte superior de la empu\u00f1adura. El mont\u00f3n de restos de la pira funeraria, que se encontraron todos juntos arrojados sobre la tumba, recuerda el tr\u00e1gico holocausto. Sigue el cofre de oro que conten\u00eda los huesos de Filipo II y la corona de hojas de roble de oro que llevaba el difunto. La urna de oro (40 x 34 x 20 cm de altura) de 24 quilates que pesa 8 kilos tiene su tapa decorada con la estrella macedonia de diecis\u00e9is puntas con una granada en su interior, y sus lados con adornos vegetales y granadas. Quiz\u00e1s esta urna no se fabric\u00f3 especialmente para la tumba, sino que pertenecer\u00eda a Filipo y en ella guardar\u00eda joyas y otros objetos preciosos. La corona de oro es la m\u00e1s pesada de las encontradas en Grecia. Est\u00e1 compuesta por 313 hojas y 68 bellotas de oro. Pesa 714 gramos. En el mismo lugar se encuentra el cofre de Mida, su diadema de oro y el vestido con bordados de oro que envuelve sus restos (336 a.C.). Y tambi\u00e9n, los dos lechos crisoelefantinos, testigos de los esplendorosos banquetes reales.  Los lechos, que eran objetos de uso ordinario, ten\u00edan un esqueleto de madera y estaban ricamente adornados con marfil, cristal y oro. Hechos a mano por importantes artesanos constituyen dos obras maestras \u00fanicas de la artesan\u00eda griega. Dos lechos se quemaron junto con los restos del rey y de su esposa y otros dos se colocaron dentro de la tumba. El lecho de la antec\u00e1mara era sin duda uno de los m\u00e1s impresionantes construidos jam\u00e1s. Estaba decorado con relieves de marfil y oro en todos sus lados, lo que no sucede en ninguna otra ocasi\u00f3n. Bajo las placas de cristal de la cabecera vemos, en uno de los lados, a amorcillos y m\u00e9nades que bailan con s\u00e1tiros. En el otro lado, mujeres aladas que florecen de c\u00e1lices de flores y Nikes que conducen cuadrigas. En los frisos de los lados largos se representan luchas de griegos y b\u00e1rbaros.  El lecho de la c\u00e1mara (0,8 x 1,8 m) estaba decorado con oro, marfil y cristal solo en su parte delantera. En los otros tres lados hay relieves dorados realizados directamente sobre la madera. En el friso de su lado largo hay dos escenas: la primera, en un friso estrecho, muestra dentro de un santuario al aire libre a una Musa que toca la lira a Di\u00f3nisos y frente a \u00e9l a Sileno. La segunda, en un friso ancho colocado en el centro, con 14 figuras hist\u00f3ricas de las cuales se han conservado solo las cabezas, las manos y los pies que eran de marfil, pues, al parecer, el resto de los cuerpos estaba realizado en madera que no se ha conservado. Se conservan las 14 cabezas, todas sin cabellera, una de las cuales de 3,4 cm se ha identificado con Alejandro en su juventud y otra de 3,2 cm con Filipo II. \u00c9sta \u00faltima tiene el ojo derecho m\u00e1s grande que el izquierdo (como si estuviera tuerto) y, por lo que sabemos, Filipo se hab\u00eda quedado tuerto en la batalla de Mezoni, el 355 a.C. Una tercera cabeza se ha identificado como de Olimp\u00edada.  Con la colaboraci\u00f3n de un importante artista griego actual, Christos Bokoros, estas obras maestras, que se hab\u00edan desecho totalmente, se han recompuesto a tama\u00f1o natural. Un conjunto de 20 vasijas de plata se encontr\u00f3 tambi\u00e9n en la tumba para que fuera disfrutada por el difunto en sus banquetes en los Campos El\u00edseos. Destacan entre los recipientes dos jarras para el vino en las que una cabeza de Sileno, trabajada separadamente, fue despu\u00e9s incrustada en la vasija. La SALA 7 cobija la Tumba 3 o Tumba del Pr\u00edncipe.  En la \u00faltima unidad expositiva se presentan los hallazgos de la Tumba 3, que pertenece probablemente a Alejandro IV, el hijo de Alejandro y Roxana, que fue asesinado por Casandro en 310 a.C. Principal hallazgo es la urna de plata con los huesos del joven, flanqueada por las obras maestras de los relieves de marfil de su lecho. La urna es una hidr\u00eda sobre la que se encontraba colocada la corona de oro con 27 bellotas y 151 hojas de encina. Lo m\u00e1s importante del lecho es la representaci\u00f3n que se desarrolla en la traviesa de madera de su parte frontal. Un excelente relieve de marfil (310 a.C.) muestra a Di\u00f3nisos sonriente coronado con una corona de oro, con barba y con una antorcha en la mano, abrazando por el hombro a su compa\u00f1era dirigi\u00e9ndose a la fiesta. Un joven s\u00e1tiro conduce a la pareja tocando la flauta mientras s\u00e1tiros y m\u00e9nades se arremolinan en un lugar sagrado que delimitan tr\u00edpodes. Desgraciadamente faltan muchas de las figuras.  El PASILLO 8 nos conduce a la salida.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1638\" height=\"581\" data-id=\"13063\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.5-El-Gran-Tumulo-en-los-anos-50.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13063\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"632\" height=\"420\" data-id=\"13062\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.6-El-Gran-tumulo-hoy-en-dia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13062\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13136\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.7-El-Gran-tumulo-hoy-en-dia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13136\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1560\" height=\"1056\" data-id=\"13120\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.8-Interior-de-la-Tumba-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13120\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1619\" height=\"545\" data-id=\"13078\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.9-Friso-interior-de-la-Tumba-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13078\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"741\" height=\"542\" data-id=\"13061\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.10-El-rapto-de-Persefone-de-la-Tumba-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13061\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1337\" height=\"1046\" data-id=\"13089\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.11-Demeter-en-la-Tumba-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13089\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"843\" height=\"1027\" data-id=\"13118\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.12-Moira-en-la-Tumba-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13118\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"608\" height=\"700\" data-id=\"13069\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.13-Tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13069\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"713\" height=\"523\" data-id=\"13064\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.14-Tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13064\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2307\" height=\"2228\" data-id=\"13135\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.15-Friso-y-friso-reconstruido-de-la-Tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13135\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"944\" height=\"548\" data-id=\"13083\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.17-Alejandro-en-el-friso-de-la-tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13083\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"959\" height=\"780\" data-id=\"13115\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.18-Filipo-en-el-friso-de-la-tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13115\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1377\" height=\"1145\" data-id=\"13125\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.19-Reconstruccion-de-la-tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13125\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"842\" height=\"892\" data-id=\"13088\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.20-Tumba-de-Alejandro-IV.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13088\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"909\" height=\"460\" data-id=\"13067\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.21-El-friso-de-la-tumba-de-Alejandro-IV.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13067\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1053\" height=\"525\" data-id=\"13079\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.22-El-friso-de-la-tumba-de-Alejandro-IV.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13079\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"853\" height=\"536\" data-id=\"13065\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.23-Tumba-de-las-columnas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13065\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"713\" height=\"537\" data-id=\"13077\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.24-Tumba-de-Romaios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13077\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1811\" height=\"1425\" data-id=\"13132\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.25-Tumba-de-Euridice.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13132\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"939\" height=\"2287\" data-id=\"13130\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.26-Decoracion-del-trono-de-la-Tumba-de-Euridice.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13130\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2181\" height=\"1414\" data-id=\"13131\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.27-Vista-aerea-del-palacio-y-el-teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13131\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1231\" height=\"673\" data-id=\"13117\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.30-Reconstruccion-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13117\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"672\" data-id=\"13114\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.32-Reconstruccion-del-vestibulo-de-entrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13114\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"688\" height=\"794\" data-id=\"13086\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.33-Reconstruccion-de-una-columna-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13086\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13137\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.34-Palacio.-Muro-norte-de-sostenimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13137\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13153\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.35-Palacio.-Patio-desde-la-esquina-NE.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13153\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13150\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.36-Palacio.-Habitaciones-del-lado-norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13150\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13156\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.37-Palacio.-Patio-desde-la-esquina-NO.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13156\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13148\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.38-Palacio.-Habitacion-M3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13148\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13145\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.39-Palacio.-Habitacion-M2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13145\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13151\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.40-Palacio.-Habitacion-M1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13151\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13154\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.41-Palacio.-El-patio-desde-la-esquina-SO.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13154\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3716\" height=\"2903\" data-id=\"13138\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.42-Palacio.-Vestibulo-comun-F.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13138\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1824\" height=\"1471\" data-id=\"13133\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.43-El-mosaico-de-la-habitacion-E.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13133\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"790\" height=\"1121\" data-id=\"13123\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.44-Detalle-del-mosaico-de-la-habitacion-E.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13123\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13155\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.45-Palacio.-El-patio-desde-la-esquina-SE.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13155\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4180\" height=\"2209\" data-id=\"13149\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.46-Palacio.-La-esquina-SE-del-patio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13149\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13141\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.47-Palacio.-El-Archivo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13141\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4288\" height=\"1967\" data-id=\"13143\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.48-Palacio.-El-tholos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13143\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"677\" data-id=\"13101\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.49-El-teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13101\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4262\" height=\"1840\" data-id=\"13139\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.50-teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13139\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1204\" height=\"661\" data-id=\"13116\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.53-Reconstruccion-del-templo-de-Eucleia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13116\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3525\" height=\"1414\" data-id=\"13134\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.54-El-Santuario-de-Eucleia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13134\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"666\" data-id=\"13087\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.55-La-primera-tumba-del-tumulo-de-Bella.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13087\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1801\" height=\"1329\" data-id=\"13128\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.56-El-lecho-de-la-primera-tumba-del-tumulo-de-Bella.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13128\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"530\" height=\"598\" data-id=\"13080\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.57-La-segunda-tumba-del-tumulo-de-Bella.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13080\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"445\" height=\"1008\" data-id=\"13085\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.58-Figura-pintada-sobre-la-puerta-de-la-segunda-tumba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13085\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13152\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.61-La-tumba-M3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13152\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"2361\" data-id=\"13146\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.62-La-tumba-M1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13146\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4249\" height=\"2665\" data-id=\"13144\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.63-La-tumba-M1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13144\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3857\" height=\"2459\" data-id=\"13140\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.64-La-tumba-M2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13140\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4244\" height=\"2120\" data-id=\"13142\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.65-La-tumba-M2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13142\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13147\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.67-La-entrada-al-museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13147\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"310\" height=\"420\" data-id=\"13068\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.68-Estela-de-Kleonimo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13068\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"781\" height=\"1462\" data-id=\"13122\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.69-La-madona-de-Vergina-s-III-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13122\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"580\" height=\"420\" data-id=\"13072\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.70-Cabezas-de-marfil-de-un-lecho-de-la-Tumba-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13072\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"420\" data-id=\"13075\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.71-El-protector-del-cuello-de-la-armadura-de-la-antecamara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13075\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"572\" height=\"420\" data-id=\"13084\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.72-Detalle-del-protector-del-cuello.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13084\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"572\" height=\"420\" 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src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.76-Panoplia-de-oro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13073\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"310\" height=\"420\" data-id=\"13070\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.77-El-pectoral-de-la-armadura-de-la-camara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13070\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"618\" height=\"420\" data-id=\"13082\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.78-Detalle-del-escudo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13082\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"634\" height=\"420\" data-id=\"13081\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.79-Detalle-del-interior-del-escudo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13081\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"307\" height=\"420\" data-id=\"13100\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.80-Detalle-del-escudo-con-guerrero-derrotando-a-amazona-en-marfil.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13100\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"309\" height=\"420\" data-id=\"13104\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.81-El-casco-de-la-armadura.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13104\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"184\" data-id=\"13103\" 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class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"578\" height=\"420\" data-id=\"13091\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.101-Detalle-del-lecho-de-Alejandro-IV.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13091\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"575\" height=\"420\" data-id=\"13107\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.102-Detalle-del-lecho-de-Alejandro-IV.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13107\"\/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">PLANOS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" 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width=\"2427\" height=\"1960\" data-id=\"13121\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.51-El-santuario-de-Eucleia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13121\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2043\" height=\"1267\" data-id=\"13119\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.59-Planta-del-conjunto-funerario-de-los-Temenidas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13119\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1176\" height=\"764\" data-id=\"13099\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-4.92-El-lecho-de-la-camara-de-la-Tumba-de-Filipo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13099\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" 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Estos galos, gentes de una codicia insaciable, se pusieron a excavar las tumbas de los reyes all\u00ed enterrados, saquearon sus riquezas y desperdigaron sacr\u00edlegamente sus huesos.\u201d (Plutarco. Vida de Pirro. 26, 11-12). Desde Tesal\u00f3nica se sale por la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13060,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,13],"tags":[],"class_list":["post-12379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-macedonia","category-yacimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12379"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13158,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379\/revisions\/13158"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}