{"id":12362,"date":"2025-03-03T11:28:16","date_gmt":"2025-03-03T11:28:16","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/necromandio\/"},"modified":"2025-03-05T09:50:53","modified_gmt":"2025-03-05T09:50:53","slug":"necromandio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/necromandio\/","title":{"rendered":"NECROMAND\u00cdO"},"content":{"rendered":"<p>\u201cAll\u00ed atracar\u00e1s el bajel a la orilla  del oc\u00e9ano profundo y t\u00fa marcha  a las aguanosas casas de Hades.\u201d   (Homero. Odisea. Canto X, 511 \u2013 513)<\/p>\n<p>Saliendo desde Io\u00e1nnina por la calle Dodonis cogemos la Egnat\u00eda Odos, salimos en el enlace de Paramithi\u00e1, en el km 22. Pasamos Karvounari y Morfi y cogemos la carretera de la costa. Una raqueta bajo la carretera nos conduce directamente hasta Mesop\u00f3tamos en donde se encuentra el yacimiento. El antiguo N\u03b5\u03ba\u03c1\u03bf\u03bc\u03b1\u03bd\u03c4\u03b5\u03af\u03bf se alzaba en una baja colina donde conflu\u00edan los r\u00edos Aqueronte y Kokit\u00f3s, y dominaba el lago Aquerusio (hoy seco).<\/p>\n<p>En los tiempos antiguos, el santuario pertenec\u00eda a Thesprotia, habitada por los thesprotes, una de las primeras razas hel\u00e9nicas que se instalaron en el \u00c9piro en torno al 2000 a.C., y que ocupaban una gran parte de la regi\u00f3n.  El antiguo uso de la cumbre de la colina se remonta a la \u00e9poca mic\u00e9nica a la cual pertenecen tres tumbas de ni\u00f1o. Con las migraciones de las razas hel\u00e9nicas del NO y la ocupaci\u00f3n del este del \u00c9piro por los molosos y otras razas en el siglo XII a.C., los thesprotes se desplazaron gradualmente hacia el oeste. Despu\u00e9s de la secesi\u00f3n de los kasopeos (400 a.C.) que ocuparon entre ambas fechas el Aqueronte y la regi\u00f3n del golfo de Ambraqu\u00eda, Kosopea, Thesprotia qued\u00f3 reducida a un territorio entre Kalam\u00e1 y el Aqueronte, y el Necromand\u00edo sigui\u00f3 en territorio de los thesprotes. El funcionamiento del santuario en el siglo VII a.C. confirma la informaci\u00f3n de Her\u00f3doto en relaci\u00f3n con una delegaci\u00f3n enviada por Per\u00edandro, tirano de Corinto, al Necromand\u00edo del Aqueronte en torno al 600 a.C. para consultar al esp\u00edritu de su mujer donde estaba escondido cierto tesoro. En las monedas que acu\u00f1aron los eleos (370 \u2013 340 a.C.) aparece la cabeza de Pers\u00e9fone y Cerbero, as\u00ed como Pegaso y el tridente representando a Poseid\u00f3n. El culto a Poseid\u00f3n, se\u00f1or del mundo subterr\u00e1neo y de los terremotos, est\u00e1 demostrado en el \u00c9piro pues lleg\u00f3 en torno al a\u00f1o 2000 a.C. con los primeros pobladores hel\u00e9nicos. Se le representaba con forma de caballo.   El or\u00e1culo era muy conocido en los siglos III y II a.C. pero fue quemado por los romanos en el 167 a.C. como otros muchos centros del \u00c9piro, por el apoyo que prest\u00f3 el \u201cCom\u00fan\u201d de los epirotas al rey Perseo de Macedonia.<\/p>\n<p>A la bah\u00eda del Aqueronte (Glyc\u00f3s Kolpos) arriba Odiseo siguiendo las indicaciones de la hechicera Circe, tras obtener de ella el permiso para abandonar su isla y el mandato de dirigirse al reino de Plut\u00f3n para solicitar el or\u00e1culo del tebano Tiresias. Llegados a esta playa, Odiseo y sus compa\u00f1eros abandonan la nave cerca de la arena y se internan a pie por los ca\u00f1averales remontando el curso sombr\u00edo del Aqueronte. Siguiendo lo prescrito por la hechicera, Odiseo cava un hoyo de un codo de lado en el promontorio donde se juntan las corrientes del Aqueronte y el Kokit\u00f3s y, seguidamente, realiza libaciones en honor de todos los difuntos, primero con leche y miel, despu\u00e9s con vino y, por \u00faltimo, s\u00f3lo con agua. A continuaci\u00f3n, tras espolvorear el hoyo con harina, Odiseo promete a los muertos el sacrificio de su mejor vaca a\u00fan no parida cuando llegue a su patria y, dirigi\u00e9ndose al alma de Tiresias, jura sacrificar en su honor la oveja negra que m\u00e1s sobresalga de todos sus reba\u00f1os.  Hechos los votos y vuelta la cabeza hacia el \u00c9rebo, Odiseo deg\u00fcella sobre el pozo un carnero y una borrega negra, tras lo cual comienzan a aproximarse las almas errantes de los difuntos entre las que el h\u00e9roe reconoce la de su amada madre, a quien hab\u00eda dejado con vida al partir para Troya. Recordando las palabras de Circe, Odiseo desenvaina su espada y, puesto en guardia, impide que los muertos prueben la sangre de las v\u00edctimas hasta haber obtenido de Tiresias el or\u00e1culo que le se\u00f1ale el modo de volver a su patria.  Los or\u00e1culos de los muertos Los antiguos cre\u00edan que grietas en el terreno, cuevas y profundos barrancos eran entradas que conduc\u00edan al Mundo Subterr\u00e1neo, al reino de los muertos. El alma era parecida a una sombra y una vez liberada del cuerpo terrenal adquir\u00eda poderes sobrehumanos y pod\u00eda llegar a predecir el futuro. A las almas les faltaba, sin embargo, la conciencia, puesto que no ten\u00edan ni carne ni sangre, y eran a menudo vengativas, sobre todo si se trataba de almas de j\u00f3venes o de muertos por violencia que hab\u00edan abandonado el mundo antes de tiempo.  El contacto de los mortales con los muertos no estaba exento de peligros. Por eso el que quer\u00eda contactar con ellos ten\u00eda que prepararse f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente, purificarse, lavarse y rezar y atraer las almas de los muertos con ofrendas de miel y vino y, en particular, de sangre de animales sacrificados. Bebiendo las ofrendas las almas obten\u00edan la conciencia, se hac\u00edan presentes y pod\u00edan predecir el futuro. Incluso, los que hab\u00edan entrado en comunicaci\u00f3n con los muertos peligraban por el contacto con la muerte. Cuando se acercaban a los muertos callaban para no perder su voz y cuando los dejaban atr\u00e1s proced\u00edan r\u00e1pidamente a purificarse.<\/p>\n<p>Las excavaciones en la cima de la roca (1958 \u2013 1964 y 1976 \u2013 1977), que se llevaron a cabo por la Sociedad Arqueol\u00f3gica ateniense bajo la direcci\u00f3n de \u03a3\u03c9\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf\u03c2 \u0394\u03ac\u03ba\u03b1\u03c1\u03b7\u03c2 y despu\u00e9s por iniciativa del profesor \u03a3\u03c0\u03cd\u03c1\u03bf\u03c2 \u0393. \u039c\u03bf\u03c5\u03c3\u03b5\u03bb\u03af\u03bc\u03b7\u03c2, sacaron a la luz bajo el cementerio de la iglesia del monasterio de San Juan Prodromos, el antiguo Necromand\u00edo.  Para su construcci\u00f3n fue necesario escavar una gran extensi\u00f3n de roca de forma que pudiera construirse un recinto ortogonal de dimensiones 62,40 x 46,30 m con entrada por el norte. Este recinto tiene en su interior un edificio de planta cuadrangular, el santuario principal (4), con lados de longitud de 22 m. Los muros exteriores, con un bonito dise\u00f1o poligonal, tienen un grosor excesivo de 3,3 m y se conservan en una altura de 3,30 m. La parte superior del muro estaba construida con ladrillos cocidos de adobe. Este edificio se divide, por dos muros paralelos, en tres estancias: una sala central de dimensiones 15 x 4,25 m y dos naves laterales que se dividen a su vez a trav\u00e9s de paredes transversales en tres habitaciones (\u0399, II, III y IV, V, VI), que se comunican entre s\u00ed y con la nave central. Debajo de la nave central se encuentra otra sala de iguales medidas tallada en la roca, probablemente en el lugar en que se encontraba la primitiva cueva de culto prehist\u00f3rica. Quince arcos de piedra de poros sostienen el techo de la cripta subterr\u00e1nea que es a su vez el suelo de la sala superior. Los arcos est\u00e1n tallados con sumo cuidado. La cripta es el palacio subterr\u00e1neo de Pers\u00e9fone y Plut\u00f3n. Este edificio junto con los tres pasillos que le rodean, as\u00ed como las habitaciones 1\u2019, 1\u201d y 2\u2019 est\u00e1n datados en los primeros tiempos helen\u00edsticos (finales del siglo IV a principios del siglo III a.C.). M\u00e1s tarde, a finales del siglo III a.C., se a\u00f1adi\u00f3 al oeste del primitivo santuario un conjunto de habitaciones y almacenes alrededor de un patio central (H). Al patio se acced\u00eda a trav\u00e9s de la entrada norte. Las habitaciones se utilizaban para la espera de los sacerdotes y de los visitantes antes de entrar en el santuario de Plut\u00f3n. Estos edificios fueron destruidos en gran parte por la construcci\u00f3n de un edificio romano y un palacio fortificado durante el periodo otomano. En el fondo del patio se ha descubierto una cista mic\u00e9nica (siglo XVI a.C.).  Desde aqu\u00ed, el visitante pasaba al pasillo norte (1), que ten\u00eda tres puertas en arco. A la izquierda del pasillo hab\u00eda dos habitaciones y un ba\u00f1o (1\u2019, 1\u201d) que se utilizaban para la preparaci\u00f3n de los peregrinos. Aqu\u00ed, en la impenetrable oscuridad, el peregrino com\u00eda carne de cerdo, habas, pan de cebada y ostras, es decir, comidas que ten\u00edan relaci\u00f3n con los banquetes funerarios y los muertos, y beb\u00eda leche, miel y agua. Se introduc\u00eda en pr\u00e1cticas m\u00e1gicas y o\u00eda relatos fant\u00e1sticos del sacerdote gu\u00eda, as\u00ed como oraciones, cantinelas y ruegos incomprensibles hacia los demonios subterr\u00e1neos, y hac\u00eda abluciones en la habitaci\u00f3n contigua para purificarse y salir ileso de su contacto con las visiones de los muertos. Antes de entrar en el pasillo este (2) tiraba hacia su derecha un amuleto de piedra para alejar las malas influencias y ejecutaba un ritual de purificaci\u00f3n lav\u00e1ndose las manos en una gran tinaja llena de agua que se encontraba a la izquierda de la tercera puerta. Despu\u00e9s, entraba en la habitaci\u00f3n norte del pasillo este para la preparaci\u00f3n final. No se sabe cu\u00e1nto tiempo permanec\u00eda aqu\u00ed el peregrino, solo y entregado a pr\u00e1cticas m\u00e1gicas. Cuando llegaba finalmente el instante de comunicarse con los muertos entraba el peregrino acompa\u00f1ado del sacerdote en el pasillo este llevando consigo todo lo necesario para las ofrendas y el sacrificio. En el pasillo sacrificaba una oveja. Despu\u00e9s entraba en el laberinto (3), un pasillo que daba al visitante la impresi\u00f3n de que estaba en los oscuros y tortuosos pasillos del Hades. El laberinto ten\u00eda tres puertas en forma de arco, armadas con estructura de hierro, como las puertas del Hades. De estas puertas se conservan en buen estado la mediana y la tercera, que conduc\u00edan a la sala central. En el laberinto, parece que el peregrino ofrec\u00eda la harina de cebada. Finalmente, atravesando la \u00faltima puerta, llegaba a la sala central. Aqu\u00ed arrojaba todav\u00eda un amuleto de piedra y vert\u00eda en el suelo la leche y la miel para los dioses del mundo subterr\u00e1neo Plut\u00f3n y Pers\u00e9fone que viv\u00edan en la sala subterr\u00e1nea. En este lugar acababa su camino puesto que aqu\u00ed aparecer\u00edan las im\u00e1genes de los muertos para comunicarse con \u00e9l.   Pero en la \u00e9poca helen\u00edstica la fe en el mito parece que se hab\u00eda tambaleado. Muchos recelaban de la aparici\u00f3n de las im\u00e1genes de los muertos. Y es que, al parecer, (y de acuerdo con los hallazgos de ruedas dentadas y contrapesos que se han encontrado en el lugar) se utilizaban ingenios mec\u00e1nicos tipo gr\u00faa con contrapeso de la que se colgaban mu\u00f1ecos simulando la imagen de los muertos. El visitante, cuando abandonaba el lugar, no retornaba por el mismo camino para no encontrase con los dem\u00e1s visitantes. La salida parece ser que ten\u00eda lugar por el pasillo este que comunicaba, a trav\u00e9s de una puerta, con el pasillo exterior (5).  En el extremo norte del pasillo se han encontrado restos de una habitaci\u00f3n (6) donde permanecer\u00eda el peregrino durante la purificaci\u00f3n de tres d\u00edas de duraci\u00f3n. Desde aqu\u00ed saldr\u00eda a la ladera este de la monta\u00f1a guardando absoluto silencio sobre todo lo que hab\u00eda visto y o\u00eddo.  Las seis habitaciones (\u0399, II, III y IV, V, VI) que se comunican entre s\u00ed y con la nave central, se utilizaban para el almacenaje de las ofrendas dentro de grandes tinajas que han permanecido hasta hoy, debido al incendio que sufrieron por los romanos. Entre los hallazgos m\u00e1s importantes habidos en las excavaciones se encuentran la cer\u00e1mica con la ornamentaci\u00f3n llamada \u201c\u03b4\u03c5\u03c4\u03b9\u03ba\u03ae\u03c2 \u03ba\u03bb\u03b9\u03c4\u03cd\u03bf\u03c2\u201d, en referencia a la encontrada en la ladera oeste de la acr\u00f3polis de Atenas, algunas figuritas de Pers\u00e9fone y Cerbero y una cabeza de terracota que representa a la Muerte. Son raros los hallazgos anteriores al siglo IV a.C. La explanaci\u00f3n de la roca para la construcci\u00f3n del gran santuario helen\u00edstico llev\u00f3 consigo la desaparici\u00f3n de los restos anteriores. Sin embargo, en la ladera oeste de la monta\u00f1a se encontraron restos de cer\u00e1mica y figuritas de terracota de la diosa que datan de mediados del siglo VII a.C.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"490\" height=\"400\" data-id=\"14589\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.3-Vista-aerea-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14589\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14599\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.4-El-patio-H-y-las-habitaciones-de-los-sacerdotes.jpg\" alt=\"\" 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has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1997\" height=\"2229\" data-id=\"14590\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.1-Planta-del-yacimiento-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14590\"\/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAll\u00ed atracar\u00e1s el bajel a la orilla del oc\u00e9ano profundo y t\u00fa marcha a las aguanosas casas de Hades.\u201d (Homero. Odisea. Canto X, 511 \u2013 513) Saliendo desde Io\u00e1nnina por la calle Dodonis cogemos la Egnat\u00eda Odos, salimos en el enlace de Paramithi\u00e1, en el km 22. 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