{"id":12329,"date":"2025-03-03T11:28:13","date_gmt":"2025-03-03T11:28:13","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/korinthos\/"},"modified":"2025-03-06T10:56:35","modified_gmt":"2025-03-06T10:56:35","slug":"korinthos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/korinthos\/","title":{"rendered":"KORINTHOS"},"content":{"rendered":"<p>\u201cSe dice que los corintios fueron los primeros  en ocuparse de las construcciones navales con t\u00e9cnicas muy semejantes a las actuales y que las   primeras trirremes de Grecia se construyeron en Corinto.\u201d  (Tuc\u00eddides. Historia de la guerra del Peloponeso. Libro I, 13, 2)<\/p>\n<p>(DESDE NAUPLIO) Se toma la carretera general en direcci\u00f3n Argos\/Atenas. Se gira por detr\u00e1s del yacimiento de Tirinto y se toma la carretera con direcci\u00f3n Atenas\/Corinto. Llegamos hasta el enlace con la autopista y aqu\u00ed tomamos direcci\u00f3n Corinto. Una vez en la autopista se toma la salida en que se indica Solomos\/Antigua Corinto. Con direcci\u00f3n Antigua Corinto se llega directamente al yacimiento.<\/p>\n<p>La antigua ciudad de \u00c9fira, despu\u00e9s llamada Corinto, controlaba las rutas terrestres entre el Norte de Grecia y el Peloponeso y, gracias a sus dos puertos, Lequeo (golfo de Corinto) y C\u00e9ncreas (golfo de Sar\u00f3nica), tambi\u00e9n la navegaci\u00f3n entre oriente y occidente. El territorio de Corinto hab\u00eda estado ocupado en \u00e9poca mic\u00e9nica e, incluso, en el istmo se conoce parte de un inmenso muro datable entre los a\u00f1os finales del siglo XIII e inicios del siglo XII a.C. que se construy\u00f3, tal vez por parte de los palacios de la Arg\u00f3lida para proteger el Peloponeso de incursiones de gentes del Norte. La fundaci\u00f3n de la ciudad de Corinto tuvo lugar hacia el 1000 a.C. por los fenicios.  En los tiempos de Homero, Corinto era una peque\u00f1a ciudad de provincias que depend\u00eda pol\u00edticamente de Micenas, en donde reinaba Agamen\u00f3n.  Su apogeo tuvo lugar dos siglos despu\u00e9s de que se instalaran los dorios en la villa (la \u201cdorizaci\u00f3n\u201d de la ciudad parece haber comenzado hacia el 900 a.C.) expandi\u00e9ndose r\u00e1pidamente. Reinaban en ella D\u00f3ridas e Hi\u00e1ntidas cuando Aletes, rey de los dorios, la invadi\u00f3 y tom\u00f3 el poder. Aletes y sus descendientes (Ixi\u00f3n, \u00c1gelas, Primnis) reinaron hasta Baquis durante cinco generaciones y despu\u00e9s de \u00e9ste los llamados B\u00e1quidas (\u00c1gelas, Eudemo, Aristomedes, Agem\u00f3n, Alejandro, Telestes y Aut\u00f3menes) ejercieron la tiran\u00eda durante otras cinco generaciones m\u00e1s (750 a 656 a.C.). En esta \u00e9poca los corintios fundaron dos colonias importantes en Occidente: Corf\u00fa y Siracusa. A los B\u00e1quidas les derrot\u00f3 K\u00edpselo en 656 a.C. y el mismo se convirti\u00f3 en tirano, y su casa permaneci\u00f3 en el poder durante tres generaciones (K\u00edpselo, Periandro y Psam\u00e9tico) hasta el 583 a.C. Una prueba de la riqueza de esta casa la constituye la ofrenda que K\u00edpselo hizo a Olimpia: una estatua de oro gigantesca trabajada a martillo.  Su hijo Per\u00edandro, conocido como uno de los siete sabios de Grecia, fue una de las personalidades m\u00e1s controvertidas de la antig\u00fcedad. Fue el primero que pens\u00f3 en hacer un canal en el Istmo de Corinto. Per\u00edandro se cas\u00f3 con Melisa, la hija del tirano de Epidauro, a la que mat\u00f3 a golpes estando embarazada de Licofr\u00f3n.  Licofr\u00f3n fue expulsado por su padre de Corinto y se neg\u00f3 a sucederle en la tiran\u00eda.  El esplendor de Corinto termina con las guerras m\u00e9dicas, debido a los conflictos con otra potencia mar\u00edtima de an\u00e1logos intereses: Atenas. Se coalig\u00f3 con Esparta en la Guerra del Peloponeso, pero m\u00e1s tarde cambi\u00f3 de bando y se uni\u00f3 a Atenas, Argos y Tebas para luchar contra su antigua aliada. En el 394 a.C., algunas personas que aspiraban a la democracia, ayudadas por los argivos, dieron un golpe de mano y asesinaron a ciento veinte ciudadanos y desterraron a quinientos. Mientras los lacedemonios se preparaban para restablecer a los exiliados, los atenienses y los beocios acud\u00edan en ayuda de los autores de la matanza a fin de atraer a la ciudad a su \u00f3rbita. Esta fue la llamada Guerra de Corinto que duro ocho a\u00f1os, entre 394 y 386 a.C.  Corinto fue elegida por Filipo II como sede de la coalici\u00f3n antipersa (Liga de Corinto, 338 a.C.). En el 303 a.C. Corinto, que estaba en manos de Prepelao, general de Casandro, fue tomada por Demetrio Poliorcetes, y sus habitantes fueron liberados.  Se uni\u00f3 a la liga Aquea en 243 a.C. y fue destruida en el 146 a.C. por los romanos.<\/p>\n<p>En Corinto se instalan Medea y Jas\u00f3n aceptando la hospitalidad del rey Creonte. Durante diez largos a\u00f1os conocer\u00e1n juntos la felicidad y disfrutar\u00e1n de tres hermosos hijos. Transcurrido este tiempo se desatar\u00e1 la tragedia. Jas\u00f3n se enamora de la princesa Glauce, hija de Creonte, y alegando ante Medea el inter\u00e9s de sus futuros descendientes, decide desposarse con la joven.  Medea, sinti\u00e9ndose ultrajada, toma un hermoso peplo y una fina corona de oro y, tras impregnarlos con sus letales p\u00f3cimas, se los hace llegar a la novia por la mano inocente de los hijos menores, M\u00e9rmero y Feres, habidos con Jas\u00f3n. Glauce muere, pues la corona desprend\u00eda un fuego que todo lo devoraba y el peplo le ro\u00eda su blanca carne. El padre, al verla muerta, se arroja sobre ella y, al tocar el peplo, tambi\u00e9n muere. Medea, despu\u00e9s se apresta a matar a sus hijos. Pausanias, no obstante, dice que los hijos fueron apedreados por los corintios.  Dicen que Glauce, envuelta en llamas, intent\u00f3 salvarse arroj\u00e1ndose a una fuente que estaba al lado del palacio, pero todo fue en vano. La fuente de Glauce, que hoy podemos ver en el yacimiento, nos recuerda la tr\u00e1gica muerte de la hija de Creonte.  A Creonte le sucedi\u00f3 S\u00edsifo y a \u00e9ste Belerofonte.   Nieto de S\u00edsifo era Belerofonte, h\u00e9roe nacional corintio, quien tuvo que abandonar la ciudad despu\u00e9s de asesinar a su hermano, y busco la protecci\u00f3n de Preto, rey de Tirinto. Anteia, mujer de Preto, a la que otros llaman Estenebea, acus\u00f3 falsamente a Belerofonte ante su marido de intentar seducirla por lo que \u00e9ste le envi\u00f3 con una carta lacrada al padre de Anteia, Y\u00f3bates, rey de Licia, en la cual llevaba escritas instrucciones para que fuera asesinado. El rey licio desando restituir el honor de su casa env\u00eda a Belerofonte a dar muerte a Quimera, monstruosa criatura nacida de Tif\u00f3n y Equidna, a quien mat\u00f3 con la ayuda de Pegaso, el caballo alado nacido de la sangre de Medusa y a quien Belerofonte hab\u00eda capturado mientras beb\u00eda en el manantial dedicado a la ninfa Pirene (mujer de Poseid\u00f3n) en Corinto con la ayuda de una brida de oro que hab\u00eda recibido de Atenea. Y\u00f3bates, contrariado, lo env\u00eda entonces a luchar contra los s\u00f3limos y, m\u00e1s tarde, tras una nueva victoria del h\u00e9roe, contra las amazonas. De nuevo victorioso Belerofonte se topa a su regreso con una emboscada preparada por el propio Y\u00f3bates, quien, finalmente, al ver al h\u00e9roe abatir en solitario a los mejores guerreros, abandona su prop\u00f3sito y decide revelarle la existencia de la funesta carta. Luego, convencido de que por sus venas hab\u00eda de correr sangre divina, concede a Belerofonte la mano de su hija Filono\u00e9 y comparte con \u00e9l su reino. Belerofonte, en la cumbre de su fortuna, emprendi\u00f3 presuntuosamente a lomos de Pegaso un vuelo al Olimpo como si fuera inmortal, pero Zeus envi\u00f3 un t\u00e1bano que pic\u00f3 a Pegaso bajo la cola y le hizo encabritarse y arrojar a Belerofonte ignominiosamente a la tierra. Pegaso termin\u00f3 el vuelo al Olimpo, y all\u00ed Zeus lo utiliza ahora como animal de carga para conducir los rayos. Belerofonte err\u00f3 por la tierra, ciego, solitario y maldito, evitando siempre los caminos de los hombres. Seg\u00fan Graves, la lucha de Belerofonte contra la Quimera (le\u00f3n, cabra y serpiente) era el combate de coronaci\u00f3n de un rey contra hombres disfrazados de animales que representaban las diferentes estaciones del A\u00f1o Sagrado tripartito de la Gran Diosa: el le\u00f3n simboliza a la primavera, la cabra al verano y la serpiente al invierno.  Pirene llor\u00f3 tanto la muerte accidental de su hijo C\u00e9ncreas a manos de Artemisa que se convirti\u00f3 en fuente. El sileno Marsias encuentra un d\u00eda en un bosque de Frigia las flautas que Atenea hab\u00eda fabricado con hueso de ciervo y posteriormente maldecido al comprobar que al tocarlas le deformaban el rostro. El sileno, feliz con su hallazgo, recorre las tierras de Frigia unido al cortejo de la diosa Cibeles, despertando con su m\u00fasica la admiraci\u00f3n de las gentes. Apolo, molesto por la jactancia de Marsias, lo desaf\u00eda a un duelo musical ante las Musas que el sileno no duda en aceptar. Ambos convienen en que el vencedor dispondr\u00e1 del vencido a su antojo. Cuando el certamen parece igualado, Apolo invierte la c\u00edtara y reta a Marsias a tocar tambi\u00e9n con las flautas invertidas. El sileno resulta vencido y Apolo lo desuella y cuelga su piel de un pino junto a las fuentes del r\u00edo que desde entonces lleva su nombre.     En el Templo de Apolo, en Corinto, fueron ofrendadas las flautas del sileno Marsias.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n m\u00e1s conocida de la ciudad antigua es el \u00e1gora romana de la \u00e9poca imperial. Las ruinas del templo arcaico de Apolo son casi los \u00fanicos vestigios de la \u00e9poca prerrom\u00e1nica. Las excavaciones empezaron en 1892 por la Sociedad Arqueol\u00f3gica Griega y continuaron en 1896 por la Escuela Americana de Estudios Cl\u00e1sicos de Atenas. Desde la calle que rodea al yacimiento pueden verse el Mercado del Norte, el P\u00f3rtico Norte y el Teatro. El P\u00f3rtico Norte, junto al Mercado Norte, es de \u00e9poca cl\u00e1sica. Queda muy poco del teatro (30), ya que durante siglos se us\u00f3 como cantera para materiales de construcci\u00f3n. Las secciones que mejor han sobrevivido son las de las gradas construidas por los griegos en la colina, que quedaron parcialmente cubiertas por las adiciones del tiempo de la dominaci\u00f3n romana. Levantado en el siglo IV a.C., se agrand\u00f3 la c\u00e1vea en la primera mitad del siglo III a.C. a la vez que se a\u00f1adi\u00f3 un edificio permanente para las representaciones. El espacio libre al este del Ode\u00f3n, y hoy ocupado por el aparcamiento antes de la entrada al yacimiento, estuvo ocupado quiz\u00e1s por el santuario de Atenea \u03a7\u03b1\u03bb\u03b9\u03bd\u03af\u03c4\u03b9\u03b4\u03b1 (24) la diosa que le dio la brida (\u03c7\u03b1\u03bb\u03b9\u03bd\u03ac\u03c1\u03b9) de oro a Belerofonte. Seg\u00fan Pausanias, la diosa ten\u00eda una imagen de madera con el rostro, las manos y las puntas de los pies de m\u00e1rmol blanco. La entrada al yacimiento se encuentra al lado de la Fuente de Glauce. La fuente de Glauce (26) ten\u00eda una fachada decorada con 3 pilastras labradas en una gran masa de caliza c\u00fabica. Contiene 4 grandes dep\u00f3sitos. No cobijaba a ning\u00fan manantial, sino que el agua llegaba a ella a trav\u00e9s de conductos desde un manantial que se encuentra m\u00e1s al sur. La fachada arquitect\u00f3nica ha desaparecido. La fuente se utilizaba ya en la \u00e9poca arcaica pero su forma actual se debe a los romanos. El Templo de Apolo (22) tiene pronaos y opistodomos d\u00edstilos. Es un templo de 6&#215;15 columnas d\u00f3ricas de las que siete se mantienen en pie, concretamente cinco de la parte trasera del templo dos laterales contiguas. El templo fue erigido por la oligarqu\u00eda corintia entre el 550 y el 540 a.C. para celebrar el fin de la tiran\u00eda. El templo se construy\u00f3 en el lugar que ocupaba otro templo antiguo, dedicado tambi\u00e9n a Apolo, construido en el siglo VII en los tiempos en que gobernaba la ciudad el tirano Per\u00edandros. Sus dimensiones son 53,8 x 21,58 m. Constaba de pronaos, naos y opist\u00f3domos. Una cavidad construida en la pronaos fue quiz\u00e1s el lugar donde se guardaba el tesoro del templo. La nave principal comprende dos cellas sin comunicaci\u00f3n entre ellas. En la m\u00e1s peque\u00f1a existen huellas de un gran pedestal, probablemente de la estatua de culto. En el arquitrabe estaban colocados elementos votivos como, por ejemplo, escudos. Fue destruido en el siglo VI d.C. probablemente por un terremoto. Hoy, aparte de la cimentaci\u00f3n del templo, permanecen en pie 6 columnas del lado oeste y dos columnas del lado sur y, adem\u00e1s, la esquina SO del arquitrabe.  En su estado primitivo, la fuente de Pirene y la fuente de Glauce eran contempor\u00e1neas del templo. El P\u00f3rtico Noroeste, situado al sur del templo antiguo, detr\u00e1s de las tiendas romanas del NO, es de \u00e9poca helen\u00edstica. El P\u00f3rtico Sur (12) es de \u00e9poca cl\u00e1sica y est\u00e1 situado detr\u00e1s de La Tribuna. La fuente de Pirene (7) que vemos hoy se construy\u00f3 en el siglo II por Herodes \u00c1tico. El dise\u00f1o original (siglo VI a.C.) era bastante m\u00e1s sencillo, con seis aberturas para el agua, cada una con su propio dep\u00f3sito. Durante el periodo helen\u00edstico la fuente fue embellecida espl\u00e9ndidamente con una fachada de arcos y pilastras j\u00f3nicas. Los vestigios p\u00e9treos del antiguo estadio, al SE de la fuente de Pirene, y el peque\u00f1o templo (A) en medio del lado oeste del Per\u00edbolo de Apolo datan de la \u00e9poca cl\u00e1sica. Entre la fachada de los b\u00e1rbaros y las tiendas del Noroeste pueden verse los restos de un complejo de culto que data del periodo griego, aunque el complejo estaba ya enterrado en tiempos de la destrucci\u00f3n de Corinto. Descendiendo un tramo de escalones puede llegarse a un manantial subterr\u00e1neo que fue objeto de culto desde el periodo arcaico al siglo III a.C. El muro junto a los escalones, decorado con triglifos, ocultaba la entrada a un corredor subterr\u00e1neo que conduc\u00eda a un templo absidal, templo B, del siglo V a.C., probablemente usado para actividad oracular. En el extremo oeste del muro con los triglifos y las metopas se conserva el pedestal de una estatua con la epigraf\u00eda \u201cLisipo lo hizo\u201d. La salida del yacimiento se realiza a trav\u00e9s de la v\u00eda de \u039b\u03b5\u03c7\u03ac\u03b9\u03bf\u03bd (1). Cerca del borde norte de la ciudad, a unos 450 m del templo de Apolo, est\u00e1 el santuario de Asclepio, uno de los santuarios m\u00e1s importantes de la ciudad. Para llegar hasta \u00e9l hay que coger la calle norte con la que limita el moderno campo de futbol. Antes de llegar al campo desde la antigua Corinto y dejando el teatro a nuestra izquierda sale una calle a la derecha. Cogemos dicha calle y luego la primera a la izquierda que nos lleva al yacimiento. No existe ning\u00fan tipo de indicaci\u00f3n. El santuario fue excavado por la Escuela Americana de Estudios Cl\u00e1sicos.  En este lugar est\u00e1 atestiguada la existencia anterior de un santuario dedicado a Apolo (s. VI a.C.) al lado del que se levant\u00f3 en el siglo V a.C. otro dedicado al hijo de Asclepio. A finales del siglo IV a.C., posiblemente a causa de un se\u00edsmo destructivo, el santuario se reedific\u00f3 y en \u00e9l se levanto un nuevo templo (5) tetr\u00e1stilo, pr\u00f3stilo con pronaos y naos, con entrada (1) por el este y dedicado a Asclepio y, probablemente, a Higeia. Frente al templo, al este, se construy\u00f3 un altar y un tesoro (3), y en lado oeste un \u00e1bato (6 y 7), un edificio en donde ten\u00edan lugar los sue\u00f1os sagrados. Dos huecos sim\u00e9tricos (4) tallados en la roca, a uno y otro lado del templo quiz\u00e1s se utilizasen para las serpientes sagradas del dios. Hab\u00eda, tambi\u00e9n una cisterna (2) en la esquina SO del santuario.      En la parte oeste del santuario, y bastante m\u00e1s bajo que su explanaci\u00f3n, se encuentra un patio central con peristilo (8) que se construy\u00f3 para albergar la fuente natural de Lerna, cuya agua era imprescindible para la terapia de los enfermos. Estaba rodeado de p\u00f3rticos, tres salas de banquetes (9) y estanques (10).  La vida del santuario fue superior a 800 a\u00f1os pues, aunque dej\u00f3 de funcionar con la destrucci\u00f3n de la ciudad en el 146 a.C., fue puesto en funcionamiento durante el imperio romano y fue visitado por Pausanias, quien da cuenta de que hab\u00eda dos estatuas de piedra blanca en el interior del templo: una de Asclepio y otra de la diosa Higeia. Cerca del yacimiento se encuentra Acrocorinto, una colina abrupta y rocosa en donde se erig\u00eda la acr\u00f3polis de Corinto en la antig\u00fcedad. En la pendiente septentrional se encontraban numerosos santuarios como el de Dem\u00e9ter y Core, las Moiras, la Gran Madre, Helios, Isis y Serapis. En la cima del Acrocorinto se encontraba un templo dedicado a Afrodita. La fuente que est\u00e1 detr\u00e1s del templo es la de Pirene y el agua de la ciudad corre desde all\u00ed bajo tierra.<\/p>\n<p>El museo se encuentra en el yacimiento. Se construy\u00f3 en el 1931-32, por iniciativa de la Escuela Americana de Estudios Cl\u00e1sicos, con proyecto del arquitecto W. Stuart Thompson. Durante la d\u00e9cada de 1950 se le a\u00f1adi\u00f3 el ala oriental.  Modernamente, ha sido totalmente reformado, tanto en su dise\u00f1o como en la colecci\u00f3n de piezas que se exponen.    El museo consta de cuatro salas principales de exposici\u00f3n y una galer\u00eda y un patio en donde tambi\u00e9n se expone material principalmente escult\u00f3rico y epigr\u00e1fico. En la SALA I: CORINTO UNA CIUDAD ESTADO FUERTE, se exponen los hallazgos de los periodos geom\u00e9trico, arcaico, cl\u00e1sico, helen\u00edstico de la regi\u00f3n de la Antigua Corintia. Entre los hallazgos m\u00e1s importantes de esta sala est\u00e1n: Los kouroi de Tenea (Corinto) rescatados de las manos de saqueadores de tumbas. Datan del 530 \u2013 520 a.C. Es el \u00fanico conjunto escult\u00f3rico funerario arcaico encontrado en suelo griego. Se levantaban uno al lado del otro en un determinado punto del cementerio de Tenea, se\u00f1alando una peque\u00f1a tumba con dos sarc\u00f3fagos de dos hombres de unos 35 a\u00f1os. Figura masculina de terracota (425 \u2013 415 a.C.).   Figura masculina de terracota (550 &#8211; 525 a.C.).   Antefijas y sema del techo del templo de Apolo (siglos VII \u2013 VI a.C.). Cabeza masculina de m\u00e1rmol (575 \u2013 550 a.C.). Esfinge de piedra de poros proveniente de una tumba Cabeza de terracota de Afrodita del 300 a.C. Esfinge de m\u00e1rmol de un monumento funerario (575 \u2013 550 a.C.) Figurita de mujer sentada del siglo VI a.C. Lecho funerario de caliza de una tumba de c\u00e1mara del \u00e1rea de Cheliot\u00f3mylos. Finales dl siglo IV a.C. Kylix encontrado dentro del sarc\u00f3fago correspondiente a los kouroi de Tenea (575 \u2013 525 a.C.).  Kylix \u00e1tico de figuras negras con auriga conduciendo una cuadriga entre esfinges. Siglo VI a.C. Le\u00f3n de piedra de poros pintado con colores negro y rojo. Se levantaba sobre una columna colocada sobre una tumba. La altura total del monumento era de 3,5 m. Encontrado en la colina de K\u00f3rakos. (550 \u2013 540 a.C.). Altar de terracota con la representaci\u00f3n de dos figuras masculinas con caballos. Siglo IV a.C.   Oinochoe con la representaci\u00f3n de un barco. Encontrado en la antigua Krommyon. Siglo VIII a.C. \u00c1nfora con dos gallos enfrentados. 600 a.C. Alabastros corintios con escenas de animales. 600 a.C. Cr\u00e1tera de Poseidonia. Siglo VI a.C.  En la SALA II: CORINTIA EN LOS TIEMPOS PREHIST\u00d3RICOS, se exponen los hallazgos de los tiempos prehist\u00f3ricos de la regi\u00f3n de la Antigua Corinto, de la colina K\u00f3karos y de Ziguri\u00e9s, Entre los hallazgos m\u00e1s importantes de esta sala est\u00e1n: Kylix mic\u00e9nico del siglo XIII a.C. Cr\u00e1tera de la \u00e9poca mic\u00e9nica con guerreros en un carro. Siglo XII a.C. Skyfos con decoraci\u00f3n restaurada. En el umbral de la puerta de entrada a la GALER\u00cdA se encuentra un trozo de suelo mosaico con la representaci\u00f3n de dos grifos que despedazan a un caballo. Es de una casa encontrada bajo la stoa sur del \u00c1gora romana y pertenece al periodo cl\u00e1sico (siglo V \u2013 principios del siglo IV a.C.).    En la SALA III: CORINTO, UNA COLONIA ROMANA se exponen los hallazgos de los tiempos romanos. Entre los hallazgos m\u00e1s importantes de esta sala est\u00e1n: Dos estatuas romanas colosales de esclavos b\u00e1rbaros del gran p\u00f3rtico de los \u201cB\u00e1rbaros Cautivos\u201d que se encontraba en el \u00e1gora romana entre los propileos y las tiendas del noroeste.  Sarc\u00f3fago del siglo II d.C. que muestra en uno de sus lados la muerte de Ofeltes estrangulado por una serpiente y en otro la expedici\u00f3n de los Siete contra Tebas.   Mosaicos de villas romanas.  En la SALA IV: EL ASCLEPIEION se exponen los hallazgos del santuario de Asclepio y del cementerio paleocristiano de la ciudad. Colecci\u00f3n de esculturas romanas y de epigraf\u00edas griegas y latinas en el PATIO del museo. A la salida del museo se encuentra un capitel votivo de orden d\u00f3rico del Barrio del Cer\u00e1mico. (550 \u2013 525 a.C.).<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"610\" height=\"440\" data-id=\"16829\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.2-Vista-aerea-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16829\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"6579\" height=\"2841\" data-id=\"16900\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.4-Reconstruccion-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16900\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16864\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.5-El-Mercado-Norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16864\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16866\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.6-El-Portico-Norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16866\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16859\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.7-El-teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16859\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16893\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.8-El-teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16893\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"5152\" height=\"3864\" data-id=\"16890\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.9-Fuente-de-Glauce.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16890\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16870\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.10-Fuente-de-Glauce.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16870\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16868\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.11-Fuente-de-Glauce.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16868\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"646\" height=\"460\" data-id=\"16830\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.12-Templo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16830\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16865\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.13-El-Templo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16865\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16861\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.14-El-Templo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16861\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16855\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.15-El-Templo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16855\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16875\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.17-Tiendas-del-Noroeste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16875\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16892\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.18-El-Portico-Noroeste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16892\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16878\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.19-El-Portico-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16878\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16879\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.20-El-Portico-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16879\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16880\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.21-El-Portico-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16880\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2635\" height=\"2018\" data-id=\"16871\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.22-Reconstruccion-del-Portico-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16871\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16884\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.23-Fuente-Pirene.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16884\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16873\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.24-Fuente-Pirene.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16873\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2507\" height=\"1451\" data-id=\"16876\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.25-Reconstruccion-de-la-Fuente-Pirene-de-epoca-griega.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16876\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1620\" height=\"860\" data-id=\"16851\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.26-Entrada-de-la-Fuente-de-Pirene-en-el-Acrocorinto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16851\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"492\" height=\"788\" data-id=\"16831\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.27-Entrada-de-la-Fuente-de-Pirene-en-el-Acrocorinto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16831\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16883\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.28-Peribolo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16883\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16896\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.29-El-pequeno-templo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16896\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2215\" height=\"1934\" data-id=\"16857\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.31-Reconstruccion-del-complejo-de-culto-con-la-fuente-sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16857\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16904\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.32-El-complejo-de-culto-griego-y-la-fuente-sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16904\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16899\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.33-El-complejo-de-culto-griego-y-la-fuente-sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16899\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16894\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.34-El-complejo-de-culto-griego-y-la-fuente-sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16894\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16874\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.35-Via-Lechaion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16874\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"16877\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.36-Via-Lechaion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16877\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1938\" height=\"1056\" data-id=\"16856\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.37-Vista-aerea-del-santuario-de-Asclepio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16856\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4294\" height=\"2400\" data-id=\"16887\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.40-Esquina-NE-del-santuario-de-Asclepio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16887\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16901\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.41-El-templo-de-Asclepio-al-fondo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16901\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16897\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.42-Esquina-SO-del-santuario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16897\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"16903\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.43-Esquina-SO-del-santuario.-Bajada-al-adyton.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16903\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16891\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.44-Muro-de-la-seccion-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16891\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16898\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.45-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16898\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16902\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.46-Sala-trasera-de-la-sala-sur-de-banquetes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16902\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"16905\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.47-Restos-exteriores-al-complejo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16905\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4234\" height=\"2524\" data-id=\"16885\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.49-El-Museo-Arqueologico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16885\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"1559\" data-id=\"16834\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.51-Los-kouroi-de-Tenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16834\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1366\" height=\"2989\" data-id=\"16842\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.52-Figura-masculina-de-terracota.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16842\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1228\" height=\"3279\" data-id=\"16838\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.53-Figura-masculina-de-terracota.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16838\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2792\" height=\"2019\" data-id=\"16860\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.54-Antefijas-y-sima-del-templo-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16860\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1137\" height=\"1552\" data-id=\"16832\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.55-Cabeza-de-hombre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16832\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1966\" height=\"2923\" data-id=\"16867\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.56-Esfinge-proveniente-de-una-tumba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16867\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3864\" height=\"5152\" data-id=\"16895\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.57-Cabeza-de-terracota-de-Afrodita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16895\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3864\" height=\"5152\" data-id=\"16888\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.58-Esfinge-de-marmol.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16888\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1195\" height=\"2095\" data-id=\"16833\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.59-Figurita-de-mujer-sentada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16833\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2914\" height=\"2521\" data-id=\"16882\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.60-Lecho-funerario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16882\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2322\" height=\"1740\" data-id=\"16839\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-3.61-Kylix-de-Tenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16839\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4305\" height=\"3251\" data-id=\"16886\" 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Historia de la guerra del Peloponeso. Libro I, 13, 2) (DESDE NAUPLIO) Se toma la carretera general en direcci\u00f3n Argos\/Atenas. 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