{"id":12308,"date":"2025-03-03T11:28:11","date_gmt":"2025-03-03T11:28:11","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/micenas\/"},"modified":"2025-03-06T11:47:05","modified_gmt":"2025-03-06T11:47:05","slug":"micenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/micenas\/","title":{"rendered":"MICENAS"},"content":{"rendered":"<p>\u201cDicen que la puerta es obra de los C\u00edclopes que construyeron la muralla de Tirinto para Preto.\u201d (Pausanias. La Descripci\u00f3n de Grecia. Libro II, 16, 5.)<\/p>\n<p>Se sale de la autopista Corinto \u2013 Tr\u00edpoli en el enlace de Nemea con direcci\u00f3n Argos. Pasamos el pueblo de Papoutsaiika y despu\u00e9s, una carretera a la izquierda nos lleva al yacimiento.<\/p>\n<p>Micenas se levant\u00f3 entre dos colinas, la colina del Profeta El\u00edas (805 m) y la colina Sara (660 m), sobre una baja meseta a unos 280 m sobre el nivel del mar que sobresale en la llanura de la Arg\u00f3lida y que permit\u00eda el control de las comunicaciones terrestres y mar\u00edtimas. La ocupaci\u00f3n del lugar se realiz\u00f3 de forma continua desde el s\u00e9ptimo milenio a.C. hasta los tiempos hist\u00f3ricos. A principios del segundo milenio a.C. hab\u00eda un peque\u00f1o asentamiento sobre la colina y un cementerio en su lado SO, con tumbas sencillas. En torno al 1700 a.C. aparecieron familias poderosas y aristocr\u00e1ticas.  Micenas recibe influencia de la Creta minoica durante el periodo 1600-1450 a.C., periodo en el cual destacan las tumbas de fosa. Esta influencia se debilita despu\u00e9s del 1450 a.C., mientras que a partir del 1400 a.C. la evoluci\u00f3n del arte mic\u00e9nico sigue su curso sin influencias extranjeras. Esto se ve tanto en la forma como en la decoraci\u00f3n de la cer\u00e1mica. Las tumbas m\u00e1s antiguas del c\u00edrculo B, en el extremo oeste de la acr\u00f3polis, se remontan al periodo 1650 a.C. \u2013 1550 a.C. Las estelas de piedra que las se\u00f1alaban ten\u00edan relieves muy toscos: representaciones figuradas con escenas de carro (rituales de caza o de guerra) y otros asuntos y geometrismos decorativos de inspiraci\u00f3n minoica.  Probablemente, en la cima de la colina se alzaba un palacio, y es a este hipot\u00e9tico edificio al que se deben atribuir las ruinas de las murallas encontradas a distinta profundidad en varias \u00e1reas de la parte actualmente visible del palacio. El c\u00edrculo A se fecha entre el 1600 a.C. y el 1500 a.C. y conten\u00eda elementos funerarios muy ricos, mucho m\u00e1s ricos en general que los del c\u00edrculo B.  Los c\u00edrculos no revelan un enriquecimiento s\u00fabito, sino el resultado de un proceso largo, que afect\u00f3 a varias generaciones durante m\u00e1s de un siglo.  Quiz\u00e1s el c\u00edrculo B fuera el recinto funerario destinado a antiguos dirigentes mic\u00e9nicos, de los que se desgaj\u00f3 un grupo menor que se hizo con el poder supremo, y a cuyos componentes se destinaron las sepulturas del c\u00edrculo A. El espacio circular del c\u00edrculo B fue utilizado para trabajar las piedras destinadas a la Tumba de Clitemnestra, a\u00f1os m\u00e1s tarde, una vez que los enterrados en este c\u00edrculo cayeron en el olvido. Micenas alcanz\u00f3 su m\u00e1ximo esplendor hacia el 1400 a.C. En el 1350 a.C. la cima de la acr\u00f3polis estaba rodeada por s\u00f3lidas fortificaciones y ten\u00eda un gran palacio construido en su interior. Unos 100 a\u00f1os m\u00e1s tarde (1250 a.C.) los muros se ampliaron hacia el oeste para confinar los t\u00famulos del c\u00edrculo A y se inici\u00f3 la construcci\u00f3n de la Puerta de los Leones, el basti\u00f3n occidental y la Puerta Norte. Hacia 1230 a.C., un incendio destruy\u00f3 las casas situadas bajo la acr\u00f3polis y el mismo sino abati\u00f3 al palacio y a otras construcciones de la ciudadela. Tuvo lugar entonces una fase de reconstrucci\u00f3n de ciertos edificios, as\u00ed como el reforzamiento del tramo oeste de las murallas de la ciudad.  Hacia 1210 a.C. las murallas fueron modificadas de nuevo, en la esquina sureste, para incluir la entrada a la cisterna subterr\u00e1nea dentro de la zona protegida. Como sucedi\u00f3 en otros centros mic\u00e9nicos, la destrucci\u00f3n lleg\u00f3 hacia el 1200 a.C.  En el \u00faltimo cuarto del siglo VI a.C. se erigi\u00f3 un templo en la cima de la acr\u00f3polis dedicado a Hera que fue reconstruido en el periodo helen\u00edstico. Micenas, en 480 a.C., env\u00edo 80 guerreros a combatir a las \u00f3rdenes de Leonidas en la batalla de las Term\u00f3pilas y el a\u00f1o 479 a.C., junto con Tirinto, 400 guerreros a Platea. Como Tirinto, en 468 a.C., Micenas se someti\u00f3 al control de Argos cuando \u00e9sta siti\u00f3 la acr\u00f3polis y destruy\u00f3 varias partes de las fortificaciones. La ciudad fue destruida en el segundo cuarto del siglo II a.C.<\/p>\n<p>El fundador m\u00edtico de Micenas es Perseo, hijo de Zeus y de D\u00e1nae. Perseo, tras el intercambio de tierras con su t\u00edo Megapentes, funda y amuralla Micenas con ayuda de los C\u00edclopes para establecer en ella su capital. De \u00e9l arranca el linaje de los Perseidas que reinan en Micenas. Despu\u00e9s de Perseo, rey de Micenas fueron sus hijos Electri\u00f3n y  Est\u00e9nelo y despu\u00e9s de \u00e9ste su hijo Euristeo. Euristeo rein\u00f3 en Micenas gracias a una treta de Hera la cual envi\u00f3 a Micenas a Ilit\u00eda, hija de Zeus y de Hera y diosa de los alumbramientos, para adelantar el nacimiento de Euristeo a fin de que \u00e9ste en lugar de Heracles pudiese reinar en Micenas y Tirinto. A Heracles, otro perseida, le hubiera otorgado Zeus este privilegio de haber nacido primero. Lo cierto es que Ilit\u00eda despu\u00e9s de Micenas se dirigi\u00f3 a Tebas para retrasar el nacimiento de Heracles y as\u00ed lo hizo hasta que el pr\u00edncipe sietemesino Euristeo lleg\u00f3 al mundo. A Micenas se dirige Heracles despu\u00e9s de haber dado muerte al le\u00f3n de Nemea para presentar ante el rey Euristeo los despojos del temido animal. El monarca, comprobando la fortaleza del h\u00e9roe y receloso de sus posibles reacciones futuras, le ordena que, en lo sucesivo, se abstenga de penetrara en la ciudad y se limite a exponer las pruebas de sus trabajos tan solo ante las puertas de la misma. No seguro del todo, Euristeo dispone bajo tierra una enorme tinaja de bronce en la que buscar\u00e1 refugio cada vez que sus heraldos le anuncien la inminente llegada del h\u00e9roe.  Muerto Euristeo, un or\u00e1culo aconsej\u00f3 a los mic\u00e9nicos que eligieran a un pr\u00edncipe de la casa pel\u00f3pida para que los gobernara. Llegaron a la Arg\u00f3lida Atreo y Tiestes, hijos de P\u00e9lope, rey de la \u00c9lide, e Hipodamia, que hab\u00edan sido expulsados de su patria, Pisa, junto con su madre, como presuntos responsables de la muerte de su hermanastro Crisipo. Ambos compiten por el trono, y Tiestes- que con la ayuda de la esposa de Atreo se hab\u00eda hecho con un vell\u00f3n de oro que \u00e9ste guardaba celosamente en un cofre- propone que sea investido rey aqu\u00e9l que posea el famoso vellocino. Atreo acepta y Tiestes es proclamado rey ante el estupor de su hermano. Zeus acude entonces en defensa de Atreo comunic\u00e1ndole que, para probar la impostura de Tiestes, le har\u00e1 que consiga que el sol invierta su rumbo. Atreo, pues, hace jurar a su hermano que le ceder\u00e1 el trono si consigue obrar el prodigio de que el sol se ponga por Oriente. Tiestes acepta y Zeus invierte las leyes de la naturaleza: Helios, ya en la mitad de su carrera, invierte la direcci\u00f3n de sus caballos. El reino pasa as\u00ed a manos de Atreo. \u00c9ste, una vez en el trono, expulsa de Micenas a su hermano, inici\u00e1ndose entre ambos una profunda enemistad que habr\u00e1 de arruinar por completo sus casas. Enterado Atreo que su esposa A\u00e9rope hab\u00eda sido seducida por Tiestes para poder hacerse con el vell\u00f3n de oro deg\u00fcella a los hijos de \u00e9ste e invita a Tiestes a volver del exilio ofreci\u00e9ndole la mitad del reino y fingiendo una reconciliaci\u00f3n y, a su llegada, le sirve en un banquete la carne de sus hijos, reservando las extremidades para mostr\u00e1rselas cuando ya se hubiera saciado. Tras el macabro banquete, Atreo destierra de nuevo a su hermano. Tras una estancia en la corte del rey Tesproto, Tiestes acude a Sici\u00f3n con intenci\u00f3n de poner en marcha los planes para vengarse de su hermano Atreo. Un or\u00e1culo le hab\u00eda se\u00f1alado que s\u00f3lo lograr\u00eda su prop\u00f3sito engendrando un hijo con su propia hija. As\u00ed, llega a Sici\u00f3n, en donde su hija Pelopia participa en unos sacrificios en honor a \u00c1rtemis. Durante la danza ritual, Pelopia cae al suelo, se mancha la t\u00fanica con la sangre de las v\u00edctimas y acude despu\u00e9s a lavarse al r\u00edo. All\u00ed la sorprende su padre Tiestes que, con el rostro cubierto con una m\u00e1scara para evitar ser reconocido, consigue violarla. Durante el forcejeo, Pelopia le arrebata la espada.  Entre tanto, otro or\u00e1culo revela a Atreo que s\u00f3lo si hac\u00eda volver a Tiestes desde Sici\u00f3n librar\u00eda a Micenas de las desgracias que sobrevendr\u00edan despu\u00e9s de la matanza de sus hijos. Cuando llega a la corte del rey Tesproto, Tiestes ya se hab\u00eda marchado, pero su hija Pelopia se encontraba casualmente aqu\u00ed. Atreo, ignorando su verdadera identidad, se enamora de ella y se la lleva consigo a Micenas, (pues para entonces ya hab\u00eda ejecutado a A\u00e9rope), donde, al cabo de un tiempo, Pelopia da a luz al hijo que hab\u00eda engendrado sin saberlo con su propio padre. Tras el parto, Pelopia deja al ni\u00f1o expuesto en el monte. Atreo, que supon\u00eda que el hijo era suyo y que Pelopia hab\u00eda sido invadida por la locura pasajera que sobreviene a algunas mujeres despu\u00e9s del parto, recuper\u00f3 al ni\u00f1o y, como unos pastores le hab\u00edan amamantado con leche de cabra, le da por nombre Egisto \u201cfuerza de cabra\u201d. Tiestes es apresado en Delfos por sus sobrinos Agamen\u00f3n y Menelao quienes lo encontraron por casualidad cuando consultaba el or\u00e1culo sobre los planes de su venganza. Conducido a Micenas, Atreo dispone que sea ejecutado por Egisto que ten\u00eda entonces siete a\u00f1os de edad. Cuando \u00e9ste desenvaina su espada para cumplir con la orden Tiestes la reconoce y le hace saber a Egisto que es hijo suyo. Pelopia, tras confirmar con horror las palabras de Tiestes, se suicida con la funesta espada. Egisto extrae el arma del pecho de su madre y, obrando a favor de su verdadero padre, da muerte a Atreo y restituye a Tiestes en el trono de Micenas. Seg\u00fan Graves, poseer un vellocino era un distintivo de la realeza, porque el rey lo utilizaba en una ceremonia para atraer la lluvia anual. El cordero es metaf\u00f3ricamente de oro; en Grecia \u201cel agua es oro\u201d y el vell\u00f3n produc\u00eda m\u00e1gicamente la lluvia. El rey reinaba hasta el solsticio de verano, cuando el sol llegaba a su punto m\u00e1s septentrional y se deten\u00eda; entonces el heredero le mataba y ocupaba su lugar y el sol se retiraba diariamente hacia el sur hasta alcanzar el solsticio de invierno. Este odio mutuo se agudizaba por los celos sexuales porque el heredero se casaba con la viuda de su rival. El banquete can\u00edbal ha sido confundido con el sacrificio anual de ni\u00f1os sustitutos. La violaci\u00f3n de Pelopia por Tiestes es la tentativa del rey de prolongar su reinado m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite acostumbrado mediante el casamiento con su hijastra, la heredera.    Tind\u00e1reo, el rey de Esparta, march\u00f3 sobre Micenas y oblig\u00f3 a Tiestes, que se hab\u00eda refugiado en el altar de Hera, a legar el cetro a Agamen\u00f3n y a partir hacia el destierro para no volver jam\u00e1s. Agamen\u00f3n hizo primeramente la guerra contra T\u00e1ntalo, rey de Pisa, al que mat\u00f3 en batalla. Se casa despu\u00e9s con su viuda Clitemnestra, hija de Leda y del rey Tind\u00e1reo de Esparta. Los Di\u00f3scuros, hermanos de Clitemnestra, marcharon por lo tanto sobre Micenas, pero Agamen\u00f3n acude como suplicante ante Tind\u00e1reo que le perdona y le permite quedarse con Clitemnestra. Despu\u00e9s de la muerte de los Dioscuros, Menelao se cas\u00f3 con la hermana de Clitemnestra, Helena, y Tind\u00e1reo abdic\u00f3 en su favor.  Hijos de Clitemnestra y Agamen\u00f3n fueron: Electra, Ifigenia, Cris\u00f3temis y Orestes. Parten Agamen\u00f3n y Menelao a Troya permaneciendo ausentes de su patria 10 a\u00f1os. Y aqu\u00ed entra en juego un personaje secundario pero que tendr\u00eda gran influencia en el desarrollo de los acontecimientos subsiguientes. Se trata de Palamedes el cual hab\u00eda desenmascarado a Ulises cuando intentaba pasar por loco para no ir a la guerra de Troya. Una vez en la guerra, Ulises se toma venganza de Palamedes haci\u00e9ndole pasar por traidor. Palamedes entonces es lapidado por los aqueos. Nauplio, su padre, reclama justicia ante Agamen\u00f3n, pero \u00e9ste no le hace caso. Entonces decide abandonar Troya y dedicarse a recorrer la costa \u00c1tica y el Peloponeso incitando al adulterio a las mujeres de los aqueos. Visita en Micenas a Clitemnestra y le informa de que Agamen\u00f3n ha tomado por concubina a la princesa Casandra, la profetisa hija de Pr\u00edamo. Egisto, deseoso tambi\u00e9n de vengarse de la casa de Atreo, seduce a Clitemnestra y planea junto a ella la muerte de Agamen\u00f3n. Clitemnestra lleg\u00f3 incluso a tener una hija con Egisto llamada Er\u00edgone. Cuando Agamen\u00f3n regresa de Troya es recibido por Clitemnestra quien ha organizado un banquete en su honor. El rey se ba\u00f1a con intenci\u00f3n de preparase para la celebraci\u00f3n. Cuando se dispone a salir del agua, Clitemnestra le cubre con una t\u00fanica sin abertura alguna y Agamen\u00f3n, preso en el interior de dicha prenda es asesinado por Egisto a la vez que Clitemnestra le corta la cabeza con un hacha. A continuaci\u00f3n, se desencadena una terrible matanza en la que pierden la vida la princesa troyana Casandra y los dos hijos gemelos que hab\u00eda tenido con Agamen\u00f3n. Esta matanza se realiz\u00f3 un 13 de enero.  Cuenta S\u00f3focles en Electra que despu\u00e9s que Clitemnestra dio muerte a Agamen\u00f3n le cort\u00f3 las manos y los pies y los at\u00f3 a sus axilas para que el muerto estuviera incapacitado de tomar venganza. Este rito se llamaba \u201csobaquera.\u201d Despu\u00e9s, para purificarse, enjug\u00f3 sus manchas de sangre en la cabeza del muerto para hacer recaer sobre \u00e9l la responsabilidad del crimen. Seg\u00fan Graves, este mito es el mito familiar del rey sagrado que muere en el solsticio estival (aunque en este caso es en enero), la diosa que le traiciona, el heredero que le sucede y el hijo que le venga. El hacha de Clitemnestra era el s\u00edmbolo cretense de la soberan\u00eda. El d\u00eda 13 coincid\u00eda con la luna llena de aquel mes de enero. Parece que el sacrificio del rey se realizaba siempre en la luna llena.  Electra, tras la muerte de su padre, y ayudada por el anciano preceptor de aqu\u00e9l, saca a Orestes a escondidas de la ciudad. Se cr\u00eda en Crisa, en la corte del rey Estrofio, que estaba casado con una hermana de Agamen\u00f3n, donde tiene por compa\u00f1ero de juegos a P\u00edlades, el mism\u00edsimo hijo del rey. Por el anciano preceptor se entera de que el cad\u00e1ver de Agamen\u00f3n hab\u00eda sido sacado de la casa y enterrado apresuradamente por Clitemnestra, sin las libaciones ni las ramas de mirto al uso, y que a los habitantes de Micenas se les hab\u00eda prohibido asistir al funeral. Egisto rein\u00f3 en Micenas durante siete a\u00f1os. En el octavo a\u00f1o Orestes llega en secreto a Micenas, invoca a Hermes Ctonio, patr\u00f3n de la paternidad, y ofrenda un mech\u00f3n de su cabello a la memoria ultrajada de su padre. Electra, al hallar el mech\u00f3n en el sepulcro comprende que una ofrenda as\u00ed s\u00f3lo puede provenir de Orestes y reconoce en el joven extranjero a su querido y esperado hermano. Juntos traman el plan de su venganza. Orestes, haci\u00e9ndose pasar por el heraldo del rey Estrofio, comunica a Clitemnestra la \u201ctriste\u201d noticia de que el hijo de Agamen\u00f3n ha muerto y solicita, en nombre de su soberano, instrucciones sobre el lugar d\u00f3nde han de ser depositadas sus cenizas, cenizas que trae P\u00edlades en una urna de bronce. Egisto entra en la sala, jubiloso y cr\u00e9dulo, y no tarda en morir por la espada de Orestes. Clitemnestra, reconociendo aterrada a su hijo, implora compasi\u00f3n descubri\u00e9ndose el pecho, pero es decapitada por el joven junto al cuerpo sin vida de su amante. Llegada la noche, tras el horrendo crimen, las Erinias se le aparecen a Orestes y desde ese momento le acosar\u00e1n sin tregua. Seis d\u00edas despu\u00e9s de los asesinatos Tind\u00e1reo se presenta ante su nieto Orestes y le reprocha duramente el matricidio. P\u00edlades, Electra y el atormentado Orestes son condenados al suicidio y, conscientes de la suerte que les aguarda, deciden que Helena, como causante de todos sus males, debe precederles en la muerte. Para garantizar el cumplimiento de sus planes, toman a Hermione, su hija, como reh\u00e9n, pero llegado el momento crucial, la intervenci\u00f3n de Apolo pone fin al conflicto. Env\u00eda a Orestes al destierro y Helena es transportada al Olimpo en el momento en que el enloquecido Orestes se dispon\u00eda a matarla. De este modo, Helena se hace inmortal y se une a sus hermanos los Di\u00f3scuros como protectora de los navegantes. El destierro de Orestes dur\u00f3 un a\u00f1o, periodo que debe transcurrir antes de que un homicida pueda volver a actuar entre sus conciudadanos. Fue a lugares lejanos, por tierra y mar, perseguido por las incansables Erinias y purific\u00e1ndose constantemente con sangre de cerdos y agua corriente. Cuando hubo transcurrido un a\u00f1o, Orestes hizo una visita a Atenas, gobernada entonces por Pandi\u00f3n, seg\u00fan unos o por Demofonte, seg\u00fan otros. Se dirigi\u00f3 inmediatamente al templo de Atenea en la Acr\u00f3polis, se sent\u00f3 y abraz\u00f3 su imagen. Las Erinias negras no tardaron en llegar, jadeantes, pues hab\u00edan perdido su rastro cuando cruzaba el Istmo. Atenea tom\u00f3 juramento como jueces a los ciudadanos m\u00e1s nobles y convoc\u00f3 al Are\u00f3pago para que juzgara el que era en aquel momento s\u00f3lo el segundo caso de homicidio que se presentaba ante \u00e9l. A su debido tiempo se realiz\u00f3 el juicio. Apolo se present\u00f3 como defensor y la mayor de las Erinias como fiscal. En un discurso elocuente Apolo neg\u00f3 la importancia de la maternidad, afirmando que la mujer no era m\u00e1s que el surco inerte donde el hombre deposita la semilla y declar\u00f3 que la acci\u00f3n de Orestes estaba sobradamente justificada y que el padre era el \u00fanico progenitor merecedor de ese nombre. Como los votos se dividieron en partes iguales, Atenea se declar\u00f3 totalmente a favor del padre y su voto decisivo favoreci\u00f3 a Orestes. Orestes, una vez libre de la Erinias, se casa con Herm\u00edone, engendra con ella a su hijo Tis\u00e1meno y desposa a Electra con su fiel compa\u00f1ero P\u00edlades. A la muerte de Menelao, los lacedemonios le reclaman como leg\u00edtimo heredero y, m\u00e1s tarde, el fallecimiento sin sucesi\u00f3n del rey Cilarabes a\u00f1ade a sus predios las ricas tierras de Argos. Sinti\u00e9ndose ya anciano, recibe del Or\u00e1culo de Delfos el consejo de retirarse a la Arcadia.  Seg\u00fan Graves, un equilibrio de poder se mantuvo en el Olimpo (6 dioses y 6 diosas) hasta que Atenea volvi\u00f3 a nacer de la cabeza de Zeus y Dionisio, nacido de su muslo, ocup\u00f3 el asiento de Hestia en el Consejo divino; en adelante, la preponderancia masculina en todos los debates divinos estaba asegurada, situaci\u00f3n que se ve\u00eda reflejada en la Tierra, y se pod\u00edan desafiar con buen \u00e9xito las antiguas prerrogativas de las diosas. La herencia matrilineal era uno de los axiomas tomados de la religi\u00f3n pre-helena. Puesto que todos los reyes ten\u00edan que ser necesariamente extranjeros que gobernaban en virtud de su casamiento con una heredera al trono, los pr\u00edncipes reales aprendieron a considerara a su madre como el principal soporte del reino y el matricidio como un crimen inimaginable. Se les criaba de acuerdo con los ritos de la religi\u00f3n anterior, seg\u00fan la cual el rey sagrado hab\u00eda sido siempre enga\u00f1ado por su esposa diosa, muerto por su heredero y vengado por su hijo; sab\u00edan que el hijo nunca castigaba a su madre ad\u00faltera, quien hab\u00eda actuado con toda la autoridad de la diosa a la que serv\u00eda. En la versi\u00f3n arcaica del mito era sin duda un pr\u00edncipe focense (como P\u00edlades) quien mat\u00f3 ritualmente a Egisto al t\u00e9rmino de los ocho a\u00f1os de su reinado y se convirti\u00f3 en el nuevo rey cas\u00e1ndose con Cris\u00f3temis, la hija de Clitemnestra. Es muy improbable que Orestes como nos cuentan los dramaturgos \u00e1ticos matara a Clitemnestra. Si lo hubiera hecho, Homero sin duda lo habr\u00eda mencionado y no le habr\u00eda llamado \u201csemejante a los dioses\u201d y, adem\u00e1s, solamente escribe que mat\u00f3 a Egisto. Es posible que despu\u00e9s, se limitara a entregar a Clitemnestra a la justicia popular cosa que recomienda significativamente Tind\u00e1reo en el Orestes de Eur\u00edpides.   Parece que con este mito el sacerdocio de Apolo y de Atenea nacida de Zeus (traidora a la vieja religi\u00f3n) invalid\u00f3, de una vez por todas, el axioma religioso de que la maternidad es m\u00e1s divina que la paternidad.<\/p>\n<p>Heinrich Schliemann naci\u00f3 en Mecklemburgo, al norte de Alemania, en 1822. A los 7 a\u00f1os se propuso descubrir Troya. En 1841 consigui\u00f3 un puesto de escribiente en Amsterdam. En una pobre y fr\u00eda buhardilla empez\u00f3 a estudiar idiomas modernos. Autodidacta, aprendi\u00f3 el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s, el holand\u00e9s, el espa\u00f1ol, el italiano, el portugu\u00e9s y el ruso (7 idiomas.) En 1846, a los 24 a\u00f1os, se march\u00f3 como agente de su empresa a San Petersburgo, y un a\u00f1o despu\u00e9s fundaba su propia empresa.  En 1850 estaba en Am\u00e9rica del Norte y cuando California se uni\u00f3 a los EEUU adquiri\u00f3 la nacionalidad norteamericana. Su pasi\u00f3n por el oro le hizo fundar un banco para el comercio aur\u00edfero. Para entonces era ya un gran se\u00f1or a quien recib\u00eda el Presidente de los EEUU. Schliemann fue, junto con Burton, el mayor genio pol\u00edglota de su \u00e9poca. Sent\u00eda miedo de acercarse a la lengua griega por temor a sucumbir a su encanto y que esto le hiciese abandonar sus negocios. En 1854 aprende sueco y polaco y, por fin, en 1856 comenz\u00f3 el estudio del griego moderno que logr\u00f3 dominar en seis semanas. En otros tres meses aprendi\u00f3 el griego cl\u00e1sico.  En los a\u00f1os siguientes aprendi\u00f3 tambi\u00e9n el lat\u00edn y el \u00e1rabe. Su diario s\u00f3lo pueden leerlo los grandes pol\u00edglotas pues escrib\u00eda siempre en el idioma del pa\u00eds en donde se hallaba. En 1863 pose\u00eda una inmensa fortuna por lo que se retir\u00f3 del comercio para dedicarse a los estudios que m\u00e1s le ilusionaban. As\u00ed pues, con el \u00fanico bagaje de su Homero, se decidi\u00f3 a desafiar al mundo cient\u00edfico que pensaba que lo descrito por aqu\u00e9l pertenec\u00eda tan solo al mundo de la mitolog\u00eda. En 1869 se casa en segundas nupcias con \u03a3\u03bf\u03c6\u03af\u03b1 \u0395\u03b3\u03ba\u03b1\u03c3\u03c4\u03c1\u03c9\u03bc\u03ad\u03bd\u03bf\u03c5, mujer de una buena familia ateniense, quien le sigui\u00f3 en todas sus excavaciones. A los 46 a\u00f1os se dirigi\u00f3 a Troya, la cual excav\u00f3 entre 1870 y 1873. El 15 de junio de 1873 descubre el Tesoro de Pr\u00edamo. Esto le anim\u00f3 a buscar otro tesoro y, cosa que nadie cre\u00eda, lo hall\u00f3 en Micenas. Bas\u00e1ndose en un determinado p\u00e1rrafo de Pausanias tuvo por seguro que las tumbas de Agamen\u00f3n y sus compa\u00f1eros deb\u00edan estar dentro de la ciudadela, y que no eran los magn\u00edficos mausoleos de c\u00fapula conservados fuera de las murallas, como todos los eruditos cre\u00edan, dando por cierto que no pod\u00eda seguirse al pie de la letra el texto de Pausanias. Empez\u00f3 las excavaciones el 7 de agosto de 1876 cerca de la Puerta de los Leones y lo primero que hall\u00f3 fue un c\u00edrculo extra\u00f1o formado por una doble fila de mojones colocados verticalmente. No hubo duda alguna por parte de Schliemann de que aquello era el \u00e1gora redonda de Micenas. El \u00e1gora referida por el mensajero de Eur\u00edpides en su tragedia Electra. Y cuando hall\u00f3 nueve tumbas, cinco en forma de pozo en el interior del castillo y cuatro de c\u00fapula, cientos de a\u00f1os m\u00e1s modernas, fuera del mismo, manifest\u00f3 que hab\u00eda hallado las tumbas que Pausanias, siguiendo la tradici\u00f3n, atribuye a Atreo, Agamen\u00f3n, a su conductor de carro Eurimedonte, a Casandra y a sus compa\u00f1eros.  Es de imaginar la emoci\u00f3n de Schliemann cuando, poco a poco, fue descubriendo los esqueletos de aquellos a los que todo el mundo consideraba seres mitol\u00f3gicos. Aquellos cuerpos estaban realmente cargados de joyas y de oro y de armas ricas. No ten\u00eda ninguna duda de a qui\u00e9n pertenec\u00edan y, sin embargo, hoy sabemos que su teor\u00eda estaba equivocada. S\u00ed, hab\u00eda hallado, en efecto, tumbas de reyes bajo el \u00e1gora, pero no la de Agamen\u00f3n y sus compa\u00f1eros sino otras 350 a\u00f1os m\u00e1s antiguas. As\u00ed pues, bien pudiera ser que no fuese Agamen\u00f3n sino Perseo uno de los que estuviese enterrado all\u00ed. Los hallazgos de piezas de oro, en cualquier caso, fueron inmensos: diademas, m\u00e1scaras, anillos, brazaletes, cinturones, y cientos de botones tallados.   Schliemann muri\u00f3 en 1890 en N\u00e1poles y su cad\u00e1ver fue trasladado a Atenas. Las excavaciones siguieron bajo la direcci\u00f3n de los arque\u00f3logos griegos P. Stamatakis (1877-1879) y C. Tsountas (1886-1902) y, en fechas posteriores, de la Escuela Brit\u00e1nica de Arqueolog\u00eda de Atenas (Alan Wace, 1919-1923). Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, las excavaciones prosiguieron por dicha Escuela (Alan Wace, 1950-1957, y D.French y W.Taylor, 1957-1967).  La acr\u00f3polis, en la parte superior de la colina, estaba bordeada por fortificaciones masivas; era el lugar donde se asentaban el palacio del rey, las casas de los dignatarios, edificios para la guarnici\u00f3n militar, el tesoro real y almacenes para v\u00edveres. La construcci\u00f3n de las murallas (1350-1340 a.C.) se atribu\u00eda a los c\u00edclopes. Estaban compuestas por dos muros paralelos de piedra no tallada (conocida como mamposter\u00eda cicl\u00f3pea) con cavidades rellenas de piedras menores. Las obras posteriores de construcci\u00f3n (mediados del siglo XIII a.C.), como el reforzamiento de la muralla del sudoeste, la Puerta de los Leones, la Puerta Norte y la construcci\u00f3n en forma de torre del basti\u00f3n noroeste, se crearon con el empleo de bloques de conglomerado (usados en construcciones importantes) minuciosamente cortados y dispuestos en horizontal. En los inicios del siglo XII a.C., las murallas fueron modificadas de nuevo, en la esquina nordeste, para incluir la cisterna subterr\u00e1nea dentro de la zona protegida. Las murallas ten\u00edan una longitud global de 900 m, un grosor medio entre 5,5 y 6 m y una altura original cifrada en torno a 12 m, aunque hoy la mayor altura conservada es de 8,5 m. Hab\u00eda dos entradas: la Puerta Norte, o Puerta del Postigo, y la Puerta de los Leones. Se han descubierto tambi\u00e9n dos pasos en la extensi\u00f3n sureste: el paso norte que permit\u00eda a los defensores mic\u00e9nicos sorprender a los atacantes de la Puerta Norte desde atr\u00e1s, y el paso sur, que conduc\u00eda a una plataforma natural que dominaba la abrupta ladera hacia la corriente del Javos.  La Puerta de los Leones (a) se alza en la parte superior de los escalones que llegan desde la ciudad inferior y se abre a un estrecho pasadizo confinado por una abrupta roca a la izquierda y un basti\u00f3n oblongo a la derecha. Construida a partir de 3 enormes monolitos de conglomerado, de m\u00e1s de 20 t cada uno, estaba cerrada originalmente por dos puertas de madera, recubiertas de bronce. En el dintel, de 4,5 m de longitud, se ven los huecos de los pernos. Atr\u00e1s una gran tranca aseguraba la puerta. Los huecos de la tranca se ven todav\u00eda en las jambas, que tienen 3 m de longitud. Para aliviar el dintel del peso de las piedras superiores, estaba dise\u00f1ada con un tri\u00e1ngulo de descarga que fue caracter\u00edstico de la arquitectura mic\u00e9nica tard\u00eda. Este espacio triangular se rellen\u00f3 con finas losas de caliza labrada, y es el relieve monumental m\u00e1s antiguo de Grecia. Dos leones her\u00e1ldicos apoyan sus patas delanteras sobre dos altares gemelos en los que se ha labrado una columna sosteniendo un techo, lo cual demuestra que la columna no pretend\u00eda representar una divinidad (como alguien sugiri\u00f3 inicialmente) sino un edificio, seguramente el propio palacio, la casa real de Micenas, guardada y simbolizada por los leones. Las caras de los leones, hoy perdidas, estaban hechas de un material diferente, tal vez, esteatita. Los gobernantes mic\u00e9nicos, cuando se construy\u00f3 la puerta, pertenec\u00edan, seg\u00fan la tradici\u00f3n, a la casa de Atreo y el relieve de la puerta podr\u00eda haber sido su escudo de armas. Desde la Puerta de los Leones se acced\u00eda a un patio cuadrado que originariamente estaba cubierto. Est\u00e1 flanqueado a la derecha por un muro autoestable y delante hab\u00eda una escalera por la que se acced\u00eda al espacio techado y seguramente tambi\u00e9n a la propia muralla; y a la izquierda el patio estaba flanqueado por la roca, ocultada bajo un revestimiento de conglomerado. Rompe este revestimiento un peque\u00f1o espacio que podr\u00eda ser un santuario. Junto a la Puerta de los Leones est\u00e1n los restos del Granero (d), que debe su nombre a la presencia de pithoi que conten\u00edan cebada y trigo carbonizados. La entrada al C\u00edrculo A se encuentra frente a este edificio. Parece que fue construido despu\u00e9s de la devastaci\u00f3n de 1200 a.C.  El C\u00edrculo A (e) es un recinto de tumbas reales (siglo XVI \u2013 XV a.C.) Hacia el 1250 a.C. las murallas se extendieron para rodear al c\u00edrculo. Como el recinto se situaba por debajo de la altura de las murallas de la ciudad, los mic\u00e9nicos construyeron muros s\u00f3lidos alrededor de las tumbas para sostener una plataforma artificial. En ella se erigi\u00f3 una nueva muralla circular de dos filas conc\u00e9ntricas de losas de piedra hincadas en el suelo y separadas 1,2 m. La cavidad entre ellas se rellen\u00f3 con piedras peque\u00f1as y se cubri\u00f3 con lajas horizontales. Sobre las tumbas se erigieron al menos 11 estelas decoradas con relieves de caza, escenas de guerra o juegos atl\u00e9ticos.  Al recinto se acced\u00eda a trav\u00e9s de una abertura practicada en el NO, justo frente a la Puerta de los Leones.   El gran recinto, de unos 26 m de di\u00e1metro, conten\u00eda seis tumbas de fosa (I a VI), cada una de los cuales conten\u00eda los restos de varios cuerpos (en total 19 personas: 8 hombres, 9 mujeres y 2 ni\u00f1os) acompa\u00f1ados de suntuosos objetos funerarios (Museo Arqueol\u00f3gico de Atenas). Tambi\u00e9n conten\u00eda ocho tumbas corrientes, peque\u00f1as y poco profundas.  El mobiliario de las tumbas III, IV y V, las m\u00e1s recientes, es incomparablemente m\u00e1s rico que el de las tumbas I, II y VI. Probablemente la tumba m\u00e1s rica de todas es la IV que albergaba a 2 mujeres y 3 hombres, y conten\u00eda entre otros objetos, tres de las cinco famosas m\u00e1scaras de oro halladas en el C\u00edrculo A y 5 vasos de oro y 11 de plata. Algunos de estos vasos son considerados como piezas claramente minoicas, importadas de Creta o realizadas por artesanos que trabajaban en Micenas, mientras que otros son mic\u00e9nicos. Una de las m\u00e1scaras \u00e1ureas del C\u00edrculo A es la llamada de Agamen\u00f3n que corresponde a un rey mic\u00e9nico que habr\u00eda muerto en torno al 1600 a.C. por lo que muy bien, como ya dijimos antes, pudiera haber sido Perseo. Dentro de la zona occidental, y a continuaci\u00f3n del Circulo A se encuentra la Casa de la Rampa (f). Hoy en d\u00eda pueden verse el m\u00e9garon, el vest\u00edbulo y tres peque\u00f1as salas adyacentes (tal vez despensas). Cinco estancias subterr\u00e1neas quedan en la parcialmente conservada Casa del Vaso de los guerreros (g), que debe su nombre a la cr\u00e1tera decorada con un desfile de hombres armados que se encontr\u00f3 en ella. Fue excavada por Schliemann creyendo que era el palacio de Agamen\u00f3n. La cr\u00e1tera fue encontrada a 6 m de profundidad y su dataci\u00f3n ha sido bastante discutida porque no se corresponde con el contexto arqueol\u00f3gico. En efecto, el vaso data aproximadamente del 1150 a.C., mientras que la casa parece haber sido destruida hacia el 1200 a.C., por lo que es posible que el recipiente proceda de otro lugar y que llegara hasta aqu\u00ed por un corrimiento de tierras. El edificio parece haber estado dividido en dos partes, separadas por un corredor distribuidor. La secci\u00f3n norte comprend\u00eda tres estancias irregulares, de tama\u00f1o desigual: una mayor con forma de L al oeste (con entrada directa desde la calle) y otras dos m\u00e1s peque\u00f1as, al este. Una de estas habitaciones reducidas no parece haber tenido puerta de acceso al nivel del suelo. Quiz\u00e1s fue un espacio destinado al almacenamiento, al que se acced\u00eda desde el piso superior a trav\u00e9s de una trampilla y una escalera de madera. Del mismo modo, en la secci\u00f3n sur, existen los restos de lo que habr\u00eda sido un s\u00f3tano mucho mayor, al que tambi\u00e9n se acced\u00eda desde el piso superior. Los muros de cimentaci\u00f3n de esta parte de la vivienda podr\u00edan indicar que la planta del piso superior ten\u00eda una estructura semejante a un m\u00e9garon, con vest\u00edbulo y una sala principal. A la Casa del Vaso de los guerreros le siguen la Casa Sur (h) y el Centro de Culto (i). El conjunto denominado Casa Sur est\u00e1 formado por la Casa Sur propiamente dicha y dos grupos de edificios conocidos como Anexo Este.  La entrada de la casa, construida a principios del siglo XIII a.C. sobre una s\u00f3lida terraza, da acceso a una larga sala a trav\u00e9s de la cual se llegaba a otras dos. El Anexo tiene tres entradas distintas: la primera lleva a un s\u00f3tano, mientras que las otras dos conducen a una serie de pasillos y almacenes del piso superior.     El Centro de Culto se construy\u00f3 entre finales del siglo XIV y mediados del siglo XIII a.C. En origen, puesto que el complejo se construy\u00f3 antes que la nueva muralla, al patio central se acced\u00eda directamente desde el oeste, ascendiendo por el desnivel de la colina. Pero, al erigirse la fortificaci\u00f3n, el patio qued\u00f3 encerrado, de modo que el acceso al complejo pas\u00f3 a hacerse a trav\u00e9s de la V\u00eda ceremonial (1) que se un\u00eda con la Gran Rampa por unos escalones y una entrada monumental. El camino conduc\u00eda a una sala (2), el llamado Santuario Gamma, que en su sala principal de 6 x 4 m ten\u00eda un altar de yeso en forma de herradura en su entrada y, dentro, un hogar y un bloque de piedra no tallada hincado en el suelo. \u00c9ste emerg\u00eda del suelo s\u00f3lo 23 cm y puede que se usase para sacrificios. En la parte posterior de la sala hab\u00eda un peque\u00f1o \u00e1dyton.  El conjunto de edificios (3) se considera hoy un templo. Un vest\u00edbulo de 4 x 3 m conduc\u00eda a una estancia de 5 x 4 m con un hogar rectangular en el centro y una serie de bancos a diferentes alturas en los lados norte y noroeste. En la esquina noroeste se abr\u00eda un peque\u00f1o espacio triangular, conocido como \u201cnicho\u201d, excavado en la propia roca. En su interior se descubrieron numerosos fragmentos de estatuillas votivas. En la peque\u00f1a sala del norte de unos 2 m2 (estancia de los \u00eddolos), a la que se acced\u00eda por una escalera, se encontr\u00f3 una colecci\u00f3n de figuras de terracota (17 grandes \u00eddolos, muchas estatuillas menores y unos diez anillos de serpiente) que est\u00e1n hoy en el Museo de Nauplio. Separado por un paso hacia el oeste hay otro centro de culto (4) (en el que est\u00e1 la llamada Sala del Fresco), con una gran sala, un vest\u00edbulo, un hogar central y una ba\u00f1era. A ambos lados del hogar hab\u00eda columnas de madera. En el muro sur se encontr\u00f3 parte de un fresco de tres deidades (s. XIII a.C.) que se encuentra en el Museo de Micenas. El fresco ten\u00eda 1,83 m de largo y se compon\u00eda de tres diosas: dos m\u00e1s grandes y una m\u00e1s peque\u00f1a en la parte inferior. Esta \u00faltima es la llamada \u201cparisienne\u201d. Junto a la entrada hab\u00eda una pileta de arcilla utilizada seguramente en ritos de purificaci\u00f3n. Delante del fresco hab\u00eda un altar de unos 60 cm de alto con tres peque\u00f1os hogares cerca de la esquina externa. Fragmentos importantes de frescos (la \u201cDama de Micenas\u201d y grandes escudos bilobulados) que, probablemente, ten\u00edan un significado religioso proceden del edificio (5) que pudo haber sido la residencia de los asistentes al culto. El primero se encuentra en el Museo Arqueol\u00f3gico Nacional y los segundos en el Museo de Micenas. Apoyado en los muros de la ciudad estaba el edificio denominado Casa de Tsountas (j). Hoy pueden verse sus despensas a lo largo de un corredor y, a un nivel m\u00e1s alto, el m\u00e9garon con un hogar cuadrado en el centro, y un vest\u00edbulo que se abre a un patio. Es posible que tuviera una funci\u00f3n dom\u00e9stica. La casa se interpreta como una residencia para el personal encargado de las actividades rituales. Se supone que estaba decorado con un fresco que representaba una procesi\u00f3n. La Gran Rampa (c) conduce fuera del patio principal. Estaba rodeada al este por un muro de adobe con armaz\u00f3n de madera y se interrump\u00eda en el punto donde el camino que conduc\u00eda a la acr\u00f3polis giraba hacia el este. La forma actual de los escalones se remonta al \u00faltimo cuarto del siglo XIII a.C. La estructura se ensanch\u00f3 en \u00e9poca helen\u00edstica y sus cimientos invadieron el parapeto del c\u00edrculo de tumbas A y cerraron el paso. Entre los muros del sector sudoeste y la gran rampa se ven los restos de varias casas, pero resultan dif\u00edciles de interpretar, ya que la zona sufri\u00f3 una notable remodelaci\u00f3n tambi\u00e9n durante la \u00e9poca helen\u00edstica. Siguiendo por la Gran Rampa se llega al Palacio (k). Este edificio cubr\u00eda 3 vastas terrazas artificiales soportadas por murallas cicl\u00f3peas. Las construcciones del nivel superior (A), probablemente las dependencias de la familia real, fueron casi eliminadas por el templo (B) que se erigi\u00f3 en el periodo arcaico y se reconstruy\u00f3 en la era helen\u00edstica. En la terraza media (C) pueden verse trazas de dos largos corredores que un\u00edan el ala superior con la zona usada para recepciones oficiales.  El palacio ten\u00eda dos entradas: una en un nivel superior, donde terminaba la rama noroeste de la Gran Rampa, y la otra, de peor calidad, que se reservaba a visitantes oficiales en un nivel inferior. Era posible llegar a las salas situadas frente al corredor norte (k2), en la secci\u00f3n superior del palacio, a trav\u00e9s de la entrada noroeste (k1), un p\u00f3rtico mon\u00f3stilo doble, y siguiendo los escalones de la esquina nordeste. Un amplio paso (k3) daba acceso a otras partes del palacio. Encamin\u00e1ndose hacia el sur se llega a la entrada principal del palacio (k4) que hab\u00eda estado protegida por un puesto de guardia (k5), y desde aqu\u00ed, el corredor (k6) nos lleva a la zona dom\u00e9stica y al \u00e1rea de recepciones oficiales (a \u00e9sta a trav\u00e9s de una pasarela). El corredor (k6) conduce tambi\u00e9n a una gran sala estrecha y larga (k8) cuya funci\u00f3n resulta incierta. Ten\u00eda bancos de piedra a lo largo de los muros este y oeste, y frescos poco habituales. Por el paso (k7) se acced\u00eda al Gran Patio y, consecuentemente, al m\u00e9garon.  La \u00fanica secci\u00f3n que queda de la zona dom\u00e9stica del palacio es una sala (k9) con los vestigios de un suelo de estuco rojo y un canal de desag\u00fce. Probablemente fue un ba\u00f1o y, en consecuencia, la imaginaci\u00f3n popular lo ha identificado como el lugar en que fue asesinado Agamen\u00f3n. La terraza inferior (D) conduc\u00eda a otra rama de la Gran Rampa que terminaba cerca de la entrada inferior (k10). Desde aqu\u00ed, pasando a trav\u00e9s de un atrio (k11) con bancos a los lados norte y oeste, se llega a una monumental escalera (k12) de arenisca, originalmente revestida de estuco. Un segundo conjunto de escalera, quiz\u00e1 de madera, llevaba a una planta superior y a una peque\u00f1a plaza (k13) desde la que se pod\u00eda llegar al \u00e1rea de recepciones. La entrada anterior era un basamento (k14) construido parcialmente bajo tierra, con una columna central. Una peque\u00f1a sala en el lado norte de la plaza, originalmente con un suelo estucado y paredes con frescos, se une por el oeste con una sala que se usaba como ba\u00f1o. Se trataba de un palacio de invitados (k15) que, como era habitual, no ten\u00eda acceso a las dependencias reales. La entrada al Gran Patio (k16) se hac\u00eda por el oeste de la plaza a trav\u00e9s de una puerta, en el paso (k7), de la que s\u00f3lo quedan restos del umbral. El patio era un espacio grande y abierto, aunque confinado en tres lados por los muros de los edificios circundantes, pero que se abr\u00eda al sudeste para ofrecer una soberbia vista de la llanura de Argos. Med\u00eda 11 x 15 m y estaba pavimentado con estuco, imitando losas decoradas con motivos lineales.   El m\u00e9garon se situaba en el lado este, y era el lugar donde el rey y su corte desarrollaban sus acciones cotidianas. Estaba precedido de un p\u00f3rtico (k17) con dos columnas de madera (quedan las basas de piedra), suelo de yeso importado de Creta y muros decorados con motivos mic\u00e9nicos de triglifos y rosetas. El p\u00f3rtico daba acceso a un vest\u00edbulo (k18) cuyo suelo estaba revestido con baldosas de yeso y, en la parte central, con estuco decorado con figuras zigzagueantes en cuadrados azules, rojos y amarillos. A la sala (k19), de 13 x 11 m, se llegaba a trav\u00e9s de una gran abertura (todav\u00eda puede distinguirse el umbral). En el centro se encuentra un gran hogar formado por un anillo, de m\u00e1s de 3,5 m de di\u00e1metro, de piedras alrededor de un n\u00facleo de arcilla revestido con estuco pintado. La superficie fue renovada diez veces, pero sin alterar los motivos decorativos en forma de llamas y espirales. La zona del hogar estaba limitada por cuatro columnas de madera (cuyas basas se conservan) que sosten\u00edan el techo, provisto de una abertura para permitir la entrada de aire y luz. A\u00fan pueden verse en el Museo fragmentos de los frescos con guerreros, caballeros, soldados en carros y mujeres delante de un palacio. El trono deb\u00eda estar situado contra el muro, a la derecha de la entrada, pero se ha hundido por corrimientos de tierra (se ha restaurado su secci\u00f3n oriental).  Como han demostrado las excavaciones recientes, una serie de edificios al este del complejo formaban tambi\u00e9n parte del palacio, que fue la mayor residencia real de Grecia durante el periodo mic\u00e9nico. El edificio (l), o Barrio de los artesanos, se organizaba alrededor de un patio flanqueado por dos corredores y un conjunto de habitaciones.  Al este linda con un s\u00f3lido muro de contenci\u00f3n que los separa de la Casa de las Columnas. Podr\u00eda tratarse de un conjunto de talleres en donde trabajaban los artesanos de palacio. Los talleres se construyeron en dos explanadas excavadas en parte en la roca, con unos 3 m de desnivel, aunque conformando un \u00fanico edificio. Se trata de una estructura rectangular de unos 27 x 28 m, que originalmente dispon\u00eda de una planta baja y un piso superior. Los talleres estaban distribuidos en dos sectores, este y oeste, en los que se dispon\u00edan cuatro estancias consecutivas a lo largo de un corredor central, que discurr\u00eda en direcci\u00f3n norte \u2013 sur. La puerta de entrada estaba situada en el lado norte y se acced\u00eda a ella mediante una rampa de unos 5 m de largo. Justo al lado de la entrada, pero ya dentro del edificio, una escalera \u2013 de la que se conservan los tres primeros escalones de piedra \u2013 permit\u00eda acceder al piso superior. El corredor central, de unos 2,5 m de ancho, dispon\u00eda de unas canalizaciones que serv\u00edan para drenar las aguas pluviales hacia el exterior, lo que indica que esta parte no estar\u00eda techada y que, quiz\u00e1s, el tejado estaba inclinado para evitar la acumulaci\u00f3n de agua. A cada lado de este corredor se elevaban los dos sectores del edificio. Las estancias de uno y otro eran todas ellas de dimensiones muy parecidas de 6,6 x 4,8 m. Las del piso inferior no daban al corredor, por lo que se supone que eran almacenes a los que se acced\u00eda desde el piso superior a trav\u00e9s de trampillas. Al norte del sector se ha encontrado un peque\u00f1o pasillo que parece comunicar directamente con la Casa de las Columnas, que estaba situada en el espacio entre los talleres y la muralla, en una terraza inferior. Dado que no se conservan restos de ninguna escalera, es imposible saber si ambos edificios estaban conectados. En este edificio se han encontrado numerosos fragmentos de grandes vasijas de aceite y vino, aunque los hallazgos m\u00e1s importantes son los abundantes trozos de l\u00e1minas de oro, vidrio o marfil (hasta 800 pedazos) y las esquirlas de \u00f3palo, esteatita verde o cuarzo, limaduras de bronce o fragmentos de yeso pintado, quiz\u00e1s pertenecientes a mesas de ofrendas.     La Casa de las Columnas (m) debe su nombre al gran patio de columnas que constitu\u00eda el centro de la residencia y en torno al cual se dispon\u00edan las habitaciones (entre ellas dos m\u00e9gara) y las despensas. Se cree que tambi\u00e9n form\u00f3 parte del complejo del palacio. Del nivel del s\u00f3tano procede una de las pocas tablillas inscritas en Lineal B del interior de la ciudadela, con una lista de prendas de vestir de tipo desconocido. Fue construida en la segunda mitad del siglo XIII a.C. Un camino que se encuentra situado inmediatamente al este de esta residencia conduc\u00eda a una plaza (n) frente a la que los edificios (o, p) se destinaban probablemente a almacenes para las provisiones y pertenencias de la familia real. Se alzaban por detr\u00e1s de la secci\u00f3n oriental de las murallas que se ampliaron a finales del siglo XIII a.C. para incluir la cisterna subterr\u00e1nea (q), una de las construcciones m\u00e1s sorprendentes de la acr\u00f3polis.  En las monta\u00f1as cercanas a Micenas existen todav\u00eda hoy manantiales que sirvieron en su momento para aprovisionar de agua a la ciudadela fortificada. La canalizaci\u00f3n de agua que descend\u00eda por la falda de estas monta\u00f1as era relativamente sencilla, pues consist\u00eda en un conducto de piedra que se val\u00eda de la pendiente para transportar el agua por gravedad. El problema surg\u00eda cuando hab\u00eda que salvar el desnivel y subir el agua a lo alto de la acr\u00f3polis. La soluci\u00f3n se encontr\u00f3 en el aprovechamiento de una grieta natural abierta en la roca del promontorio, en el \u00e1ngulo nordeste de la ciudadela. Aprovechando esta peque\u00f1a falla, se construy\u00f3 una cisterna que serv\u00eda para acumular el agua.   Estaba construida con el sistema ekforik\u00f3. Con una profundidad de 18 m, se llegaba a ella por tres tramos de escalera en t\u00fanel (falsa b\u00f3veda de 1,5 m de ancho x 2,5 m de alto) y estaba conectada con el manantial de Perseia, (a unos 360 m, en la ladera de la monta\u00f1a del Profeta Elias, y 13 m m\u00e1s alto que la cumbre de la acr\u00f3polis), por una conducci\u00f3n subterr\u00e1nea. Del primer tramo de escalera se conservan sus 16 escalones. Lleva hasta una puerta cicl\u00f3pea y desde aqu\u00ed la escalera va girando hasta llegar a un descansillo desde donde gira hacia el oeste. El segundo tramo de escalera consta de 20 escalones y se desarrolla, cambiando de orientaci\u00f3n hacia el este. Despu\u00e9s del \u00faltimo giro comienza el tercer tramo, que tiene una pendiente escarpada pues cubre una distancia de 12 m en horizontal con 54 escalones. La cisterna tiene una profundidad de 5 m y hasta ella llegaba el colector subterr\u00e1neo. En su parte superior dispon\u00eda de un respiradero que llegaba hasta la superficie, y que estaba en parte cubierto para evitar que entraran tierra, hojas, etc.  Cerca de la entrada de la cisterna, un edificio (r) pudo servir de residencia al superintendente de la cisterna. Construida contra el muro hab\u00eda una despensa (s).  Siguiendo por la secci\u00f3n norte de las murallas se cruza la Puerta Norte y se llega a un grupo de edificios de servicio en la zona nordeste.  La Puerta Norte (b) se basaba en el modelo de la puerta principal. Tiene un vano de 2 m de alto x 2 m de ancho y 1,5 m de grosor. Se construy\u00f3 usando cuatro monolitos de conglomerado y se bloqueaba por el mismo procedimiento de viga de madera. La \u00fanica diferencia entre esta puerta y la Puerta de los Leones radica en el tri\u00e1ngulo de descarga, que en lugar de contener una sola placa en relieve tiene dos placas de conglomerado con un espacio vac\u00edo entre ambos. Desde la puerta se dominaba el barranco Kokoretsa. Los edificios de la zona nordeste pertenecen a la \u00faltima fase de la construcci\u00f3n. El edificio M (t) fue acaso el cuartel general del mando militar mic\u00e9nico; se construy\u00f3 sobre una serie de corredores que llevaban a los almacenes de armas y provisiones dentro de las murallas. Sin embargo, la funci\u00f3n del edificio N (u) resulta incierta, aunque pudo haberse dedicado a barracones para la guarnici\u00f3n de la acr\u00f3polis.   En la zona exterior a la ciudadela encontramos, en primer lugar, los cimientos de una fuente (6) (siglo III a.C.), tal vez la \u201cFuente de Perseo\u201d comentada por Pausanias. Al sur de la fuente se encuentran los restos de un edificio de car\u00e1cter sagrado del siglo III o II a.C. dedicado a la diosa Hera o al h\u00e9roe Perseo. En Micenas hay 9 tumbas de tholos, cuatro de ellas son visitables y se encuentran en las inmediaciones de la fortaleza. Las tumbas de tholos en Micenas habr\u00edan podido indicar el ascenso a la realeza de una nueva dinast\u00eda que hubiese destronado a los reyes de las tumbas de fosa, exactamente lo mismo que los Pel\u00f3pidas sustituyeron a los Perseidas. Alan Wace ha realizado un perfecto estudio para la dataci\u00f3n de las tumbas de tholos sobre la base de sus caracter\u00edsticas. Las divide en tres categor\u00edas: Las m\u00e1s tard\u00edas son aquellas del tipo de Atreo y Clitemnestra cuyos \u201cdromos\u201d (paseo de entrada) est\u00e1n recubiertos con paredes de construcci\u00f3n \u201cis\u00f3doma\u201d excelente. Las fachadas de la entrada son de la misma construcci\u00f3n y est\u00e1n decoradas con semicolumnas; las superficies de estas columnas y las lonchas de los tri\u00e1ngulos de descarga est\u00e1n decoradas con bajo relieves. Las entradas se cerraban con grandes puertas de madera, probablemente recubiertas de bronce. Rasgos caracter\u00edsticos de esta tipolog\u00eda se encuentran en la Tumba de los Leones (8) (1350 a.C.), que se encuentra a la derecha de la Puerta de los Leones, y en la Tumba de Clitemnestra (9) (1225 a.C.) que, con el Tesoro de Atreo (17) (1250 a.C.), suponen la culminaci\u00f3n de este tipo de construcci\u00f3n.  Las tumbas de tholos anteriores a las precedentes eran m\u00e1s simples, es decir, el \u201cdromos\u201d era de mamposter\u00eda descuidada y las fachadas de la entrada de decoraci\u00f3n m\u00e1s pobre. Por \u00faltimo, el \u201cdromos\u201d de las tumbas de tholos m\u00e1s antiguas no se recubr\u00eda con sillares y no se usaban puertas para cerrar las entradas, sino que se obstru\u00edan con muros de piedra; los bloques utilizados como jambas no estaban bien pulidos y los bloques del dintel no se tallaban de tal modo que siguiesen la curvatura interior de la c\u00fapula. Finalmente, la c\u00fapula se constru\u00eda con bloques de piedra irregulares y no llevaba tri\u00e1ngulo de descarga sobre el dintel de la entrada.   La Tumba de Egisto (7) constituye uno de los ejemplos m\u00e1s antiguos (1500 \u2013 1460 a.C.) del uso de piedra no acabada, falta de revestimiento en los muros del corredor y ausencia del tri\u00e1ngulo de descarga sobre el dintel de la puerta. Descubierta por casualidad en los inicios de la d\u00e9cada de 1800, la Tumba de Clitemnestra fue saqueada por el gobernador turco de Nauplio, que rompi\u00f3 el tholos (hoy restaurado) para entrar en ella, ya que el acceso del corredor estaba impracticable. Se considera la m\u00e1s tard\u00eda de las tumbas de tholos. La fachada monumental, en el extremo del corredor hecho de bloques minuciosamente cortados de conglomerado, estuvo enmarcada originalmente por semicolumnas de yeso acanalado (las basas se conservan), revestido con m\u00e1rmol de color y decorado con motivos labrados (espirales, rosetas y triglifos). En la c\u00e1mara de enterramiento, una gran tira de piedras de arquitrabe forma la base del tholos. Desde el siglo III a.C. esta tumba dejo de ser visible ya que sobre ella se construy\u00f3 un peque\u00f1o teatro. A su vez, la tumba estaba construida en parte sobre un recinto de sepulcros reales- C\u00edrculo B (10)- que se hizo usando grandes piedras sin cortar de distintos tama\u00f1os; \u00fanicamente se conserva una peque\u00f1a parte del recinto (de 28 m de di\u00e1metro) que puede verse en el lado norte. El C\u00edrculo contiene 26 tumbas de diferente tipo y cronolog\u00eda (se han identificado por las letras del alfabeto griego), algunas de los cuales se marcaron con estelas decoradas. De las 26 tumbas, 14 son de fosa, mientras que el resto son simplemente enterramientos poco profundos. En total se hallaron 35 cuerpos enterrados.  Las diez tumbas m\u00e1s antiguas (mediados del siglo XVII a.C.) se cavaron en tierra o roca y se usaron para inhumaci\u00f3n. Los muertos se sepultaban con art\u00edculos funerarios modestos, como vasos sin decorar. Las otras 16 tumbas (primera mitad del siglo XVI a.C.) eran tumbas como las del C\u00edrculo A. Conten\u00edan los restos de varias personas y se acompa\u00f1aban de objetos funerarios de alta calidad. (Museo Arqueol\u00f3gico Nacional de Atenas). Al sur del recinto funerario se encuentran los restos de un grupo de cuatro edificios situados al sur del C\u00edrculo B. Parece que estos edificios, poco corrientes, tuvieron un papel importante en Micenas, dentro del marco de las actividades econ\u00f3micas del palacio. Pero, este papel no excluye que hubieran servido tambi\u00e9n de residencias privadas.  Estos edificios fueron construidos en el siglo XIII a.C. y destruidos por un incendio tambi\u00e9n a finales del siglo XIII a.C. y luego abandonados. Lo que queda de ellos es, en general, poco m\u00e1s que basamentos; sin embargo, su tama\u00f1o (que originariamente ser\u00eda de m\u00e1s de un piso) y los restos de los accesorios demuestran la alta calidad de vida de sus habitantes, comerciantes y artesanos. En estas casas es donde se encontr\u00f3 la pr\u00e1ctica totalidad de las tablillas con inscripciones en Lineal B halladas en Micenas.  La Casa de los Escudos (11). Dispon\u00eda de una sola planta, dividida en dos grandes estancias rectangulares y paralelas, as\u00ed como una m\u00e1s peque\u00f1a, a modo de vest\u00edbulo, con la puerta principal hacia el norte. Conten\u00eda muchos fragmentos de leones, delfines, espirales, triglifos y escudos de marfil finamente trabajados en forma de ocho que se usaban probablemente para decorar los muebles. Fue la primera en construirse junto con la Casa Oeste. La Casa del Mercader de Aceite (12) est\u00e1 construida en dos niveles, para lo cual se vale de una terraza artificial que facilita la construcci\u00f3n del piso superior para las estancias dom\u00e9sticas. En los almacenes de la terraza inferior se encontraron 30 vasos que se usaban quiz\u00e1 para el transporte del aceite guardado en los 11 pithoi descubiertos en la sala.  La Casa de las Esfinges (13) ten\u00eda los almacenes y talleres organizados a lo largo de un corredor. En ellos se encontraron fragmentos de marfil labrado, entre ellos la placa con dos esfinges de la que el edificio toma su nombre y que se encuentra en el Museo Arqueol\u00f3gico Nacional. Los marfiles decoraban los muebles que cayeron desde la planta superior durante el incendio. En un nivel superior detr\u00e1s de estos edificios se han excavado otras dos casas. Una es la Casa Oeste (14). Dispon\u00eda de una estancia con estructura de m\u00e9garon, con vest\u00edbulo y sala principal, y ten\u00eda el resto de habitaciones distribuidas a lo largo de un corredor central. Destacan, en el lado oeste, los almacenes o talleres y lo que podr\u00eda haber sido una cocina. Se descubrieron en ella tablillas en Lineal B que hablan sobre aromas lo que sugiere que el edificio pudo haberse utilizado para preparar perfumes. Al sur de la Casa Oeste se alza otra casa (15) con m\u00e9garon, pronaos y vest\u00edbulo que pudo haberse construido en tiempos del C\u00edrculo B por lo que se tratar\u00eda de la casa m\u00e1s antiguas de las conocidas en Micenas.  Un poco al sur, cerca del barrio residencial (16) que fue parcialmente destruido por un terremoto hacia mediados del siglo XIII a.C. se encuentra el Tesoro de Atreo, tambi\u00e9n denominado Tumba de Agamen\u00f3n (17) (1250 a.C.), una de las obras maestras de la arquitectura mic\u00e9nica. El corredor de acceso de 36 m de largo y 6 m de anchura desembocaba en una doble puerta de 5 m de altura, como indican los huecos de las bisagras conservados en el umbral. En su origen, la fachada estaba decorada con elegancia; la puerta se enmarcaba en dos semicolumnas de m\u00e1rmol verde decoradas en zigzag (algunos fragmentos est\u00e1n en el Museo Brit\u00e1nico y en el Museo Arqueol\u00f3gico de Atenas.) Sobre el dintel, el tri\u00e1ngulo de descarga estaba flanqueado por dos semicolumnas y revestido con m\u00e1rmol pol\u00edcromo adornado con bandas horizontales de espirales y rosetas. El tholos tiene un di\u00e1metro de 14,5 m y una altura de 13,2 m. Se construy\u00f3 con 33 filas paralelas de sillares ortogonales con el estilo de construcci\u00f3n llamado \u201c\u03b5\u03bd \u03ad\u03ba\u03c6\u03bf\u03c1\u03b1\u201d en donde cada fila superior de piedras sobresale hacia el centro disminuy\u00e9ndose as\u00ed en cada fila el di\u00e1metro del c\u00edrculo. Se hallaba decorado con piezas met\u00e1licas, fijadas con clavos (se sabe por los agujeros).  Una sala de menores dimensiones (6,5 x 6,0 m x 5 m de altura) se sit\u00faa en el lado norte de la c\u00e1mara, cuyos muros estaban recubiertos originalmente con losas de piedra labrada. En el suelo estaban excavadas dos tumbas, mientras que dos basas de piedra dan fe de la existencia de dos columnas. Posiblemente provengan de aqu\u00ed las dos placas de yeso que se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico con toros en relieve. Toda la tumba estaba cubierta por un t\u00famulo de tierra.   El Tesoro de Atreo representa en su \u00e9poca el mayor monumento arquitect\u00f3nico del continente europeo.<\/p>\n<p>El Museo Arqueol\u00f3gico de Micenas se encuentra dentro de un edificio actual, cerca de la acr\u00f3polis. Esta construido en tres niveles y ocupa un \u00e1rea de 2.000 m2. El espacio expositivo ocupa un cuarto de la superficie del museo y est\u00e1 conformado en el ala este del edificio en dos pisos que comprenden tres salas. Las obras de edificaci\u00f3n empezaron el a\u00f1o 1985 y terminaron en 1997. Se inaugur\u00f3 el 31 de julio de 2003. La mayor parte de las piezas procedentes de la excavaci\u00f3n del yacimiento de Micenas se exhiben en el Museo Arqueol\u00f3gico Nacional de Atenas, mientras que en el Museo Arqueol\u00f3gico de Micenas se pueden contemplar los hallazgos m\u00e1s recientes, as\u00ed como algunas copias de las m\u00e1s famosas piezas desenterradas por Schliemann.   El material expuesto procede de Micenas y de los lugares que han sido investigados en la regi\u00f3n y representa todos los periodos de utilizaci\u00f3n del asentamiento desde el inicio de la Edad del Bronce (3000 a.C. aprox.) hasta la \u00e9poca helen\u00edstica (s. II a.C.). La entrada conduce a un amplio vest\u00edbulo de 165 m2, en cuyo centro se ha colocado una maqueta de la acr\u00f3polis. Varios textos enmarcados nos hablan de la historia de las excavaciones. El visitante empieza por la sala que conecta a la derecha con el vest\u00edbulo. Las otras dos salas se encuentran en el piso de abajo. La exposici\u00f3n se compone de cuatro unidades aut\u00f3nomas.  La Sala 1 est\u00e1 dedicada a la vida de los micenios y muestra hallazgo que datan desde los primeros tiempos de uso del espacio topogr\u00e1fico hasta finales de los tiempos prehist\u00f3ricos, en relaci\u00f3n con los complejos habitacionales de la acr\u00f3polis en donde se han encontrado. La exposici\u00f3n se realiza sobre todo a trav\u00e9s de la evoluci\u00f3n de la cer\u00e1mica encontrada.  Las piezas m\u00e1s importantes que se exponen en ella son: Basa de p\u00f3rfiro del palacio (1400 \u2013 1300 a.C.). K\u00e1lathos de la Casa Occidental (1300 \u2013 1250 a.C.). Fresco con escena de batalla del m\u00e9garon del palacio (1400 \u2013 1300 a.C.). Trozos del friso de piedra del propileo del palacio con decoraci\u00f3n de rosetas (1400 \u2013 1300 a.C.). Escal\u00f3n con decoraci\u00f3n de espirales de la habitaci\u00f3n norte de la entrada occidental del palacio (1450 \u2013 1350 a.C.).  Serpiente de la habitaci\u00f3n 19 del Centro de Culto (1250 \u2013 1180 a.C.). Figuritas antropom\u00f3rficas de las habitaciones 18 y 19 del Centro de Culto (1250 \u2013 1180 a.C.).  Vaso, figura antropom\u00f3rfica y modelo de doble hacha de la habitaci\u00f3n 18 y 19 del Centro de Culto (1250 \u2013 1180 a.C.).  Figuras antropom\u00f3rficas de la habitaci\u00f3n 19 del Centro de Culto (1250 \u2013 1180 a.C.).  Figura femenina de la habitaci\u00f3n 32 del Centro de Culto (1250 \u2013 1180 a.C.).  Fresco de las tres deidades. Fresco del escudo con forma de ocho. Vaso p\u00e9treo con tres patas del Edificio A (1300 \u2013 1180 a.C.).      La Sala 2, en el piso inferior, est\u00e1 dedicada a las costumbres funerarias. En ella el material que se muestra proviene de las tumbas, empezando por los C\u00edrculos A y B y continuando por los hallazgos de las tumbas de tholos y de c\u00e1mara de los diferentes cementerios del lugar. Las joyas que se encontraron en las tumbas de Micenas, el famoso Tesoro de los Atridas, pueden admirarse en el Museo Arqueol\u00f3gico de Atenas. Los materiales encontrados en el C\u00edrculo A se exponen en el museo por medio de copias del original. Las piezas m\u00e1s importantes que se exponen en ella son: Estela funeraria y espada de bronce tipo A de la Tumba A del C\u00edrculo B (1700 \u2013 1600 a.C.).  Estela funeraria de la Tumba \u0393 del C\u00edrculo B (1600 \u2013 1500 a.C.).  Jarra encontrada en la tumba 529 de Kalkami (1500 \u2013 1450 a.C.).  La Sala 3, tambi\u00e9n en el s\u00f3tano, comprende dos unidades tem\u00e1ticas. La primera corresponde a las actividades de los micenios, a las cuales se debe la singularidad de la cultura mic\u00e9nica, y la segunda al uso del espacio topogr\u00e1fico durante los tiempos hist\u00f3ricos (desde la \u00e9poca submic\u00e9nica a la helen\u00edstica). Las piezas m\u00e1s importantes que se exponen en ella son: Vaso antropomorfo del Centro de Culto (1350 \u2013 1300 a.C.). Fresco con la representaci\u00f3n de una procesi\u00f3n de hombres que llevan casco de la Casa de las Placas (1250 \u2013 1180 a.C.). Ryt\u00f3n de la Tumba 1 de Koutsoumbela (1350 \u2013 1300 a.C.).  Figuritas del santuario edificado sobre la Casa Occidental (Finales del siglo VI \u2013 Principios del siglo V a.C.). P\u00edxides de la necr\u00f3polis del periodo geom\u00e9trico (730 \u2013 690 a.C.).   En los almacenes del Museo de Micenas se guardan cerca de 28.000 objetos que anteriormente se guardaban en los almacenes del Museo de Nauplio. S\u00f3lo 1.700 objetos pueden exponerse en las vitrinas de este museo.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1298\" height=\"878\" data-id=\"17235\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.1-Vista-aerea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17235\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"642\" height=\"480\" data-id=\"17234\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.2-Maqueta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17234\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"1808\" height=\"860\" data-id=\"17238\" 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src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.10-Reconstruccion-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17374\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"7442\" height=\"4703\" data-id=\"17375\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.11-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17375\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17350\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.12-Bastion-y-Puerta-de-los-Leones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17350\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1372\" height=\"1030\" data-id=\"17240\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.13-Puerta-de-los-Leones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17240\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17342\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.14-Puerta-de-los-Leones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17342\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4608\" height=\"3456\" data-id=\"17354\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.15-Puerta-de-los-Leones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17354\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17290\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.16-El-Granero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17290\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17315\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.17-El-Circulo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17315\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17369\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.18-Circulo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17369\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"541\" height=\"427\" data-id=\"17236\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.20-Reconstruccion-del-Circulo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17236\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1512\" height=\"2216\" data-id=\"17346\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.21-Estela-de-la-Tumba-V-del-Circulo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17346\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"777\" data-id=\"17241\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.22-Estela-del-Circulo-A.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17241\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1668\" height=\"1576\" data-id=\"17278\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.23-Mascara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17278\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1672\" height=\"1408\" data-id=\"17257\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.24-Mascara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17257\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17327\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.25-Casa-del-vaso-de-los-guerreros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17327\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2698\" height=\"2281\" data-id=\"17348\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.26-Reconstruccion-de-la-Casa-del-Vaso-de-los-guerreros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17348\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1612\" height=\"1184\" data-id=\"17276\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.27-Vaso-de-los-guerreros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17276\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2687\" height=\"2334\" data-id=\"17323\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.30-Reconstruccion-del-Centro-de-Culto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17323\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1424\" height=\"2144\" data-id=\"17310\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.31-Estatuillas-de-terracota-de-la-estancia-de-los-idolos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17310\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1148\" height=\"1192\" data-id=\"17260\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.32-Estancia-de-los-idolos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17260\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2768\" height=\"1887\" data-id=\"17249\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.33-Reconstruccion-de-la-Estancia-de-los-Idolos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17249\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1360\" height=\"1400\" data-id=\"17243\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.34-Habitacion-del-fresco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17243\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17259\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.35-Fresco-de-las-tres-deidades.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17259\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1404\" height=\"1028\" data-id=\"17268\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.36-Detalle-La-Parisienne.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17268\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1192\" height=\"1180\" data-id=\"17267\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.37-Sala-del-Fresco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17267\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1872\" height=\"1400\" data-id=\"17274\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.38-Demones-con-cabeza-de-asno.-Centro-cultual-mic-casa-de-Tsountas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17274\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"581\" height=\"599\" data-id=\"17237\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.39-Dama-de-Micenas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17237\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1771\" height=\"2696\" data-id=\"17253\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.40-Escudos-bilobulados.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17253\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17312\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.41-Casas-del-sector-suroeste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17312\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"17340\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.42-Casa-de-la-Rampa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17340\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17360\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.44-Gran-rampa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17360\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"5098\" height=\"2954\" data-id=\"17362\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.45-Maqueta-de-las-ruinas-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17362\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17293\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.47-Entrada-Noroeste-k1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17293\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2373\" height=\"2384\" data-id=\"17317\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.48-Reconstruccion-del-propileo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17317\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17295\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.49-Entrada-principal-del-palacio-k4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17295\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2035\" height=\"2557\" data-id=\"17255\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.50-Reconstruccion-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17255\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1732\" height=\"1208\" data-id=\"17285\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.51-Reconstruccion-del-megaron.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17285\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2093\" height=\"2722\" data-id=\"17336\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.52-Reconstruccion-del-megaron.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17336\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2216\" height=\"1208\" data-id=\"17254\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.53-Vista-frontal-del-megaron.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17254\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2479\" height=\"1629\" data-id=\"17288\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.54-El-alojamiento-de-visitantes-k15.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17288\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17298\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.55-El-Gran-Patio-k16.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17298\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3128\" height=\"1787\" data-id=\"17309\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.56-Reconstruccion-del-Gran-Patio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17309\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17291\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.57-El-Megaron-k17-k18-y-k19.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17291\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17301\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.58-Hueco-Largo-k8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17301\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17320\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.59-Barrio-de-los-artesanos-l.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17320\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2750\" height=\"2271\" data-id=\"17347\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.60-Reconstruccion-de-los-talleres-de-los-artesanos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17347\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"17318\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.62-La-casa-de-las-columnas-m.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17318\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17302\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.63-Despensas-o.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17302\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17322\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.64-Edificio-d.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17322\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17296\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.65-Extension-noreste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17296\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"668\" height=\"396\" data-id=\"17239\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.66-Cisterna.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17239\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17299\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.67-Tunel-de-acceso-a-la-cisterna.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17299\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"17270\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.68-Tunel-de-acceso-a-la-cisterna.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17270\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17326\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.70-La-Puerta-Norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17326\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17307\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.71-La-Puerta-Norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17307\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"17313\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.72-La-Puerta-Norte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17313\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17319\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.73-Edificios-M-y-N.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17319\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17339\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.76-La-fuente-de-Perseo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17339\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17331\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.78-Tumba-de-Egisto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17331\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17308\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.79-Tumba-de-Egisto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17308\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17292\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.80-Tumba-de-Egisto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17292\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17311\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.81-Tumba-de-Egisto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17311\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1372\" height=\"1030\" data-id=\"17242\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.83-Tumba-de-los-Leones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17242\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17337\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.84-Tumba-de-los-Leones-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17337\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17329\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.85-Tumba-de-los-Leones-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17329\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17316\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.86-Tumba-de-los-Leones-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17316\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17324\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.87-Tumba-de-los-Leones-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17324\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17314\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.88-Tumba-de-los-Leones-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17314\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17306\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.89-Tumba-de-Clitemnnestra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17306\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17304\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.91-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17304\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17328\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.92-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17328\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17341\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.93-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17341\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2294\" height=\"1097\" data-id=\"17245\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.94-Reconstruccion-del-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17245\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17325\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.96-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17325\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17305\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.97-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17305\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17335\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.98-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17335\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2729\" height=\"2218\" data-id=\"17349\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.99-Reconstruccion-de-las-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17349\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1144\" height=\"1537\" data-id=\"17264\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.100-Placa-de-las-esfinges-de-la-casa-del-mismo-nombre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17264\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17286\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.101-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17286\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17283\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.102-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17283\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"17280\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.103-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17280\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2472\" height=\"3296\" data-id=\"17297\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.104-El-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17297\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4608\" height=\"3456\" data-id=\"17359\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.105-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17359\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1376\" height=\"2123\" data-id=\"17282\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.106-Reconstruccion-de-la-Entrada-del-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17282\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"968\" height=\"960\" data-id=\"17261\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.107-Trozo-de-losa-esculpida-de-la-fachada-del-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17261\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3223\" height=\"2239\" data-id=\"17357\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.109-Reconstruccion-del-Tesoro-de-Atreo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17357\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"17334\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.110-El-Museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17334\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17356\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.111-El-Museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17356\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3070\" height=\"1925\" data-id=\"17338\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.113-Basa-de-porfiro-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17338\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1624\" height=\"1347\" data-id=\"17273\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.114-Kalathos-de-la-Casa-Occidental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17273\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3120\" height=\"1595\" data-id=\"17333\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.115-Fresco-con-escena-de-batalla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17333\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1087\" height=\"563\" data-id=\"17263\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.116-Trozos-del-friso-de-piedra-del-propileo-del-palacio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17263\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1417\" height=\"693\" data-id=\"17269\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.117-Escalon-con-decoracion-de-espirales.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17269\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4261\" height=\"2462\" data-id=\"17358\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.118-Serpiente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17358\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2687\" height=\"3331\" data-id=\"17352\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.119-Figuritas-del-Centro-de-Culto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17352\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2541\" height=\"2835\" data-id=\"17345\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.120-Vaso-figura-antropomorfica-y-modelo-de-doble-hacha.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17345\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1567\" height=\"3745\" data-id=\"17321\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.121-Figura-antropomorfica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17321\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2180\" height=\"3710\" data-id=\"17343\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.122-Figura-antropomorfica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17343\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1101\" height=\"1949\" data-id=\"17289\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.123-Figura-antropomorfica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17289\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1148\" height=\"1759\" data-id=\"17284\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.124-Figura-femenina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17284\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3774\" height=\"3183\" data-id=\"17367\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.125-Fresco-de-las-tres-deidades.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17367\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3768\" height=\"3221\" data-id=\"17364\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.126-Fresco-de-las-tres-deidades.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17364\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"17372\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.127-Fresco-del-escudo-con-forma-de-ocho.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17372\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1624\" height=\"1327\" data-id=\"17303\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.128-Vaso-petreo-con-tres-patas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17303\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4168\" height=\"2751\" data-id=\"17370\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.129-Estela-y-espada-de-la-Tumba-A-del-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17370\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2462\" height=\"4049\" data-id=\"17363\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.130-Estela-funeraria-de-la-Tumba-\u0393-del-Circulo-B.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17363\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1199\" height=\"1461\" data-id=\"17300\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.131-Jarra-de-Kalkami.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17300\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2140\" height=\"3337\" data-id=\"17355\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.132-Vaso-antropomorfo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17355\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"793\" height=\"1093\" data-id=\"17279\" 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src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.136-Figurita-del-santuario-construido-sobre-la-Casa-Occidental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17366\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"17373\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.137-Figurita-del-santuario-construido-sobre-la-Casa-Occidental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17373\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"17368\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-10.138-Figurita-del-santuario-construido-sobre-la-Casa-Occidental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17368\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" 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