{"id":12297,"date":"2025-03-03T11:28:10","date_gmt":"2025-03-03T11:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/anfiareio\/"},"modified":"2025-03-06T09:04:24","modified_gmt":"2025-03-06T09:04:24","slug":"anfiareio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/anfiareio\/","title":{"rendered":"ANFIAREIO"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEl templo de Anfiarao se traslad\u00f3 aqu\u00ed desde  la tebana Cnopia de acuerdo con un or\u00e1culo.\u201d   (Estrab\u00f3n. Geograf\u00eda 2,10)<\/p>\n<p>El acceso al yacimiento se hace directamente desde el enlace de Mark\u00f3poulo en la E \u2013 75. Antes de llegar a la localidad de Mark\u00f3poulo nos desviamos a la derecha en direcci\u00f3n a Kalamos. Antes de llegar a este pueblo, a mano izquierda en la carretera, nos encontramos el yacimiento.<\/p>\n<p>El Anphiareio de Orop\u00f3s se fund\u00f3 a finales del siglo V a.C., despu\u00e9s del apogeo y del abandono del conocido por Herodoto Anphiareio de Tebas, y de acuerdo con el or\u00e1culo de que nos habla Estrab\u00f3n.  Era un santuario terap\u00e9utico. Los que sufr\u00edan alguna enfermedad y quer\u00edan encontrar su curaci\u00f3n con la ayuda del dios o quer\u00edan su consejo para solucionar un problema importante segu\u00edan un determinado ritual que conocemos por las epigraf\u00edas del santuario y por los escritores de la antig\u00fcedad. Los fieles ofrec\u00edan diferentes cosas al dios, insignificantes o de gran valor. La mayor\u00eda de las veces eran objetos de peque\u00f1o valor que compraban en las tiendas de la margen derecha del santuario con representaciones relacionadas con Anfiarao: peque\u00f1as estatuillas de terracota, relieves de m\u00e1rmol con representaciones relacionadas con Anfiarao y su culto, peque\u00f1as estatuas de m\u00e1rmol o, habitualmente, reproducciones de miembros humanos grabadas en metales preciosos. Todas estas ofrendas eran depositadas en el santuario, a la vista del p\u00fablico, bien al aire libre, bien en el interior del templo (las m\u00e1s peque\u00f1as), sobre la mesa que hab\u00eda enfrente de la estatua de Anfiarao o colgadas en los muros o pegadas con cera sobre la estatua del dios. Los habitantes de Orop\u00f3s honraban a Anfiarao organizando cada cinco a\u00f1os juegos en honor al dios (Las Grandes Anfiareas). Empezaron a celebrarse a finales del siglo V a.C. Las competiciones atl\u00e9ticas se desarrollaban en el estadio que quiz\u00e1s se encontrase delante de la gran stoa. No hab\u00eda asientos y los espectadores se sentaban en el suelo o en los escalones de la stoa.<\/p>\n<p>Tras haber sido tragado por la tierra durante la huida de Tebas, Anfiarao, convertido en dios, sale a la superficie por la fuente sagrada del recinto del Anfiareio de Orop\u00f3s e instituye en el lugar la curaci\u00f3n y el or\u00e1culo a trav\u00e9s de los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Gracias a la Sociedad Arqueol\u00f3gica empezaron las excavaciones del lugar al mando de Basilio Leonardo que duraron con interrupciones hasta el a\u00f1o 1929. Estas excavaciones sacaron a la luz los edificios que vemos hoy en d\u00eda en las m\u00e1rgenes del barranco de Mavrod\u00edlesi y muchas epigraf\u00edas que nos dan importantes informaciones de la historia de Orop\u00f3s, del santuario y de la figura y del culto de Anfiarao. La entrada al santuario estaba en la antig\u00fcedad su extremo oriental y desde aqu\u00ed vamos a empezar la descripci\u00f3n de los restos de los monumentos que se han conservado.  El primer edificio que nos encontramos a la derecha, seg\u00fan avanzamos hacia el oeste, son ba\u00f1os (a). Sus ruinas pertenecen a dos \u00e9pocas. A la m\u00e1s antigua (s. IV a.C.) pertenece la parte de abajo del edificio cuadrangular construido con piedra azul amarillenta del lugar. Cada uno de sus lados tiene una longitud de 16,67 m. La escasez de las ruinas conservadas no nos permite hacer ninguna hip\u00f3tesis de sus dimensiones interiores ni de su forma exterior. Tampoco sabemos qu\u00e9 a\u00f1o se destruy\u00f3 o dej\u00f3 de utilizarse. En los tiempos paleocristianos el lugar volvi\u00f3 a utilizarse. Estos ba\u00f1os, de acuerdo con las informaciones de los escritores antiguos, eran muy famosos en la antig\u00fcedad y muchas veces su fama ensombrec\u00eda a la del propio santuario. C\u00e9lebre era tambi\u00e9n el agua del Anfiareio, a la que se atribu\u00edan propiedades curativas. Al lado y al oeste de los ba\u00f1os estaba la gran stoa (b) del santuario de dimensiones 110 x 11 m. En su fachada ten\u00eda 41 (o 39) columnas d\u00f3ricas de piedra de poros. Una segunda columnata de estilo j\u00f3nico y tambi\u00e9n de piedra de poros de 17 columnas, divid\u00eda el edificio por la mitad en dos espacios. Y en los dos extremos del edificio una zona de 5,5, m de anchura estaba separada del resto de la stoa por dos columnas j\u00f3nicas. Los huecos entre estas dos columnas estaban tapados, constituyendo as\u00ed dos habitaciones aisladas. Aqu\u00ed estaba el \u03b5\u03b3\u03ba\u03bf\u03af\u03bc\u03b7\u03c3\u03b7 de los enfermos y, en general, de aquellos que ven\u00edan para recabar el consejo de Anfiarao. En la fachada de las habitaciones no hab\u00eda columnas sino muro. Dentro de la stoa, unido a sus muros, hab\u00eda un poyete de m\u00e1rmol para que descansaran los visitantes. Trozos de \u00e9l pueden verse todav\u00eda en algunas partes del edificio. Los muros de la stoa en su parte posterior eran de caliza mientras que en su parte anterior eran, en los tiempos antiguos, de adobe que, en la \u00e9poca romana se sustituyeron por los que vemos ahora construidos de piedras y tejas. La stoa se levant\u00f3 en el siglo IV a.C. para sustituir a otra m\u00e1s antigua que se encontraba en el lugar que ocupan hoy los pedestales. El teatro (c) se encuentra detr\u00e1s y m\u00e1s alto que la gran stoa del santuario. Ten\u00eda una capacidad de 3.000 espectadores. Presenta un inter\u00e9s excepcional para el estudio de otros teatros puesto que se conserva una gran parte de su escena. Al teatro se entraba a trav\u00e9s de dos pasillos inclinados de los que hoy s\u00f3lo se usa el occidental. La c\u00e1vea estaba excavada en la ladera de la colina en la cual se conservan todav\u00eda los cimientos de los bancos de madera que utilizaban los espectadores.  La orquestra era circular de 12,36 m de di\u00e1metro. Al lado del borde de la orquestra estaban colocados cinco tronos lujosamente decorados de los tiempos de Sila. Frente a la orquesta y la c\u00e1vea se alza hoy la reconstruida columnata del proscenio del teatro con 8 semicolumnas d\u00f3ricas entre dos hastiales. Fue levantada despu\u00e9s del 200 a.C. y los huecos entre las columnas estaban rellenos con cuadros con escenas que ten\u00edan relaci\u00f3n con la obra que se representaba.   Sobre el proscenio hab\u00eda una platea y, m\u00e1s adentro, hacia la stoa, estaba la escena cuya forma no conocemos exactamente. Quiz\u00e1s tuviera en la fachada una serie de seis pilares que sosten\u00edan un entablamento d\u00f3rico. En el arquitrabe estaba grabada una gran epigraf\u00eda.  Al oeste de la gran stoa del santuario hay una explanada que limita en sus tres lados con fuertes muros de contenci\u00f3n. En este lugar existi\u00f3, antes de la construcci\u00f3n de la gran stoa, otra stoa m\u00e1s sencilla en su forma y en su construcci\u00f3n, el \u03ba\u03bf\u03b9\u03bc\u03b7\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03bf (d) del santuario en donde los fieles, dormidos sobre la piel de un carnero que previamente hab\u00edan sacrificado, esperaban el sue\u00f1o en el que se les aparecer\u00eda Anfiarao para informarles de la cura que tendr\u00eda lugar. Hoy, la explanada que ocupaba esta stoa est\u00e1 llena con un conjunto m\u00e1s o menos alineado de pedestales de estatuas (e). Las estatuas, de m\u00e1rmol o de bronce, representaban a ciudadanos de Orop\u00f3s o a importantes personalidades de la antig\u00fcedad, cuyos nombres sabemos gracias a las epigraf\u00edas grabadas en el pedestal. A continuaci\u00f3n, pasamos revista a estos pedestales: Pedestal 1: Con forma de T. Cat\u00e1logo de los vencedores en las Anfiareas y Romanas. Siglo I a.C. Pedestal 2: En \u00e9l se apoyaba la estatua de un ciudadano de Orop\u00f3s. Siglo III a.C. Pedestal 3: Sosten\u00eda la estatua de una mujer llamada Voidios. Siglo III a.C. Pedestal 4: Con forma de \u0393. Pedestal 5: Sobre \u00e9l se levantaban dos estatuas: una de \u03a0\u03c4\u03c9\u03af\u03c9\u03bd\u03bf\u03c2 \u03a3\u03ba\u03c5\u03b8\u03c1\u03af\u03c9\u03bd\u03bf\u03c2 y la otra de su esposa \u0391\u03c1\u03b9\u03c3\u03c4\u03bf\u03bd\u03af\u03ba\u03b7. Pedestal 6: Sobre el que se levantaba la estatua de \u0398\u03b5\u03bf\u03b4\u03ce\u03c1\u03bf\u03c2 \u0391\u03c1\u03c7\u03af\u03bb\u03bf\u03c7\u03bf\u03c2, sacerdote del santuario, y la de su nieto \u0398\u03b5\u03bf\u03b4\u03ce\u03c1\u03bf\u03c2 \u0394\u03b7\u03bc\u03b1\u03af\u03bd\u03b5\u03c4\u03bf\u03c2. Obra de finales del siglo III a.C. del escultor beocio Dionisio Ar\u00edstonos. Pedestal 7: Sobre el que se levantaba la estatua de \u0398\u03b5\u03bf\u03b4\u03ce\u03c1\u03bf\u03c2 \u0391\u03c1\u03c7\u03af\u03bb\u03bf\u03c7\u03bf\u03c2, sacerdote del santuario, y la de su mujer \u03a6\u03b1\u03bd\u03bf\u03c3\u03c4\u03c1\u03ac\u03c4\u03b7. Finales del siglo III a.C. Pedestal 8: Sobre el que se levantaba la estatua ecuestre de alguna personalidad que vivi\u00f3 en el siglo III a.C. A mediados del siglo I a.C. borraron los habitantes de Orop\u00f3s la antigua epigraf\u00eda y el monumento se dedico al romano Apio Claudio, el que construy\u00f3 los peque\u00f1os propileos de Eleusina. De la antigua inscripci\u00f3n se conserva s\u00f3lo el nombre del escultor: Dionisio Ar\u00edstonos. Pedestal 9: El mayor del santuario. Sobre \u00e9l erigieron los ciudadanos de Orop\u00f3s las esculturas de los reyes de Egipto: Ptolomeo IV Filop\u00e1toros y su mujer Arsinoe. Finales del siglo III a.C. Pedestal 10: Tiene forma de arco. Sobre \u00e9l se levant\u00f3 alrededor de 275 a.C. la estatua de Di\u00f3medes de Trec\u00e9n por haber liberado a su patria del yugo espartano. Pedestales 11 y 12: Dedicados a una pareja. En el 11, la estatua de la mujer Popilia y en el 12 la de su marido, el romano Gneos Calpurnios Pison. Mediados del siglo I a.C.  Pedestal 13: Sobre \u00e9l se alzada la estatua ecuestre de alguien que vivi\u00f3 en el siglo III a.C. Alrededor del 42 a.C. se borr\u00f3 la primitiva dedicatoria y se grab\u00f3 otra en honor a Bruto, el asesino de C\u00e9sar. Pedestal 14: Contempor\u00e1neo del pedestal de Bruto, portaba la estatua de Her\u00e1clito de Halicarnaso. Pedestal 15: Sobre el que se levant\u00f3 la estatua ecuestre de un importante griego del siglo III a.C. En el siglo I a.C. borraron la primitiva inscripci\u00f3n y grabaron otra en honor de Gayo Escribonio Curiona, colaborador de Sila en la guerra contra Mitr\u00eddates. Pedestal 16: S\u00f3lo se conserva el nombre del escultor, \u039c\u03b7\u03c4\u03af\u03bf\u03c7\u03bf\u03c2 el cual trabaj\u00f3 en el Anfiareio a finales del siglo IV a.C. y principios del siglo III a.C.   Pedestales 17 y 18: De ellos no se conserva la inscripci\u00f3n votiva. Pedestal 19: La inscripci\u00f3n honraba al romano Marco Agripa (64 &#8211; 12 a.C.)  sobre otra inscripci\u00f3n borrada del siglo IV o III a.C. La primitiva estatua la construy\u00f3 \u039c\u03b7\u03c4\u03af\u03bf\u03c7\u03bf\u03c2. Pedestal 20: Sobre \u00e9l se levantaba la estatua de Adias, la mujer del rey de Tracia Lis\u00edmaco (306 \u2013 281 a.C.). El escultor fue \u0397\u03c1\u03cc\u03b4\u03c9\u03c1\u03bf\u03c2 \u03a3\u03b8\u03ad\u03bd\u03bd\u03b9\u03b4\u03bf\u03c2.  Pedestal 21: S\u00f3lo se conserva el nombre del escultor: \u03a3\u03ce\u03c3\u03b9\u03c2. Pedestal 22: La inscripci\u00f3n, grabada sobre otra anterior borrada, honra a Gneos Cornelio Ledlo. El escultor de la primitiva estatua fue \u0397\u03c1\u03cc\u03b4\u03c9\u03c1\u03bf\u03c2 \u03a3\u03b8\u03ad\u03bd\u03bd\u03b9\u03b4\u03bf\u03c2. Pedestal 23: Portaba la estatua de un ciudadano de Orop\u00f3s desconocido. Primera mitad del siglo III a.C. Pedestal 24: Epigraf\u00eda, sobre otra anterior borrada, que honraba a Poplios Serulios Isauricos. Primera mitad del siglo I a.C. Frente a los \u00faltimos pedestales que hemos descrito vemos las ruinas del gran altar del santuario (f) (4,6 x 8,9 m). Se conserva s\u00f3lo su parte inferior. En la antig\u00fcedad era m\u00e1s alto y ten\u00eda un aspecto monumental. Se construy\u00f3 en el siglo IV a.C. y estaba dividido en varias partes: una de Heracles, Zeus y Apolo Pe\u00f3n, otra est\u00e1 consagrada a h\u00e9roes y mujeres de h\u00e9roes, y la tercera es de Hestia, Hermes, Anfiarao y los hijos de Anf\u00edloco. La cuarta parte del altar pertenece a Afrodita y Panacea, y tambi\u00e9n a Yaso, HIgiea y Atenea Peonia. Una quinta parte estaba hecha para las Ninfas, Pan y los r\u00edos Aqueloo y Kifis\u00f3s.   Entre los cimientos del gran altar se distinguen f\u00e1cilmente los restos de otros dos altares de m\u00e1rmol m\u00e1s antiguos. Enfrente del lado norte del altar pueden verse los restos de un hemiciclo escalonado (g) de tres gradas. Es todo lo que queda del llamado teatro del altar. En su forma primitiva (siglo V o IV a.C.) el teatro era m\u00e1s grande y su funci\u00f3n era la de ofrecer asiento a los que observaban los sacrificios que realizaban los sacerdotes sobre el altar. Cuando en el siglo IV a.C. se ampli\u00f3 el santuario, se decidi\u00f3 desmantelar el teatro y utilizar sus piedras como material de construcci\u00f3n para otros elementos del santuario. Detr\u00e1s del pedestal de la estatua de Is\u00e1urico se conserva con bastante altura el muro de un peque\u00f1o templo (h) que ten\u00eda en la fachada dos columnas entre dos hastiales. Estaba construido con mortero calizo y ten\u00eda dimensiones 5,5 x 4,05 m. Este templete (siglo IV a.C.) no se utiliz\u00f3 durante un gran periodo de tiempo ya que fue derrumbado cuando en su parte delantera se construyeron tres pedestales, siendo sustituido por el llamado Gran Templo. Al SO del altar y a una distancia de algunos metros de \u00e9ste, vemos los restos del Gran Templo (i) del santuario. S\u00f3lo se conserva su parte noroccidental ya que el resto fue arrastrado por el r\u00edo a finales de la \u00e9poca romana. El dise\u00f1o del templo era sencillo. En la fachada ten\u00eda 6 columnas d\u00f3ricas entre otras dos que constitu\u00edan los extremos de los grandes muros laterales. Detr\u00e1s de la columnata estaba la pronaos con poyetes de m\u00e1rmol adosados a los muros para que descansaran los visitantes e, inmediatamente despu\u00e9s, la cella, accesible a trav\u00e9s de una puerta, la cual estaba dividida en tres naves por medio de dos filas de columnas j\u00f3nicas. El muro de atr\u00e1s de la cella ten\u00eda una puerta de la que se conserva el hueco y el dintel. Conduc\u00eda a una peque\u00f1\u00edsima habitaci\u00f3n, m\u00e1s moderna que el resto del templo, la cual, o bien ten\u00eda alguna relaci\u00f3n con el culto, o bien era el tesoro del templo. A lo largo de los muros laterales de la cella estaba fijado un entablamento de madera. Entre las columnas de la cella hab\u00eda dos celos\u00edas que separaban la nave central de las laterales.      Dentro del templo estaba la estatua de m\u00e1rmol de Anfiarao. Enfrente de la estatua se encontraba la mesa de las ofrendas sobre la cual estaba la vasija dorada con la cual hac\u00eda libaciones el sacerdote.  El templo estaba lleno de exvotos de los fieles, exvotos que recog\u00edan cada cierto tiempo los funcionarios del templo. Una comisi\u00f3n formada por ciudadanos decid\u00eda sobre la venta o fundici\u00f3n de los exvotos para proceder a la construcci\u00f3n de otros. El templo estaba construido con caliza local y ten\u00eda unas dimensiones de 38 x 14 m. De la fachada se conserva s\u00f3lo la esquina noroccidental del entablamento (arquitrabe, triglifos, metopas y cornisa) la cual podemos ver en el cobertizo detr\u00e1s del museo. Fuera del templo, al lado de su esquina noroccidental, est\u00e1 el Pedestal 25 en donde se levantaba la estatua de alguna personalidad importante del siglo III a.C. En el siglo I a.C. fue borrada la primitiva epigraf\u00eda y se grab\u00f3 otra nueva que honraba a Sila el cual hab\u00eda beneficiado mucho al Anfiareio. Al sur del altar, a un nivel m\u00e1s bajo, se encuentra la fuente sagrada (j), conocida por la descripci\u00f3n de Pausanias. El agua mana hoy por una cisterna de los tiempos romanos. El agua era sagrada y no se permit\u00eda su uso para lavarse las manos. De acuerdo con lo que dice Pausanias, cuando alguien se curaba, despu\u00e9s de haber recibido un or\u00e1culo de Anfiarao, echaba a la fuente monedas de oro y plata porque cre\u00edan que los habitantes de Orop\u00f3s que por esa fuente sali\u00f3 Anfiarao convertido en dios despu\u00e9s de su hundimiento en la tierra a causa del rayo de Zeus. Al lado y al este de la fuente se encuentran las ruinas de los ba\u00f1os masculinos (k) que se conocen por una epigraf\u00eda del siglo IV a.C. Lo que queda de ellos es dos grandes pilones, uno de m\u00e1rmol y otro de caliza y la parte baja de los muros y placas de m\u00e1rmol del suelo de algunas habitaciones de los ba\u00f1os. En los tiempos antiguos, exist\u00eda un puente para pasar de una orilla del r\u00edo a la otra del cual no queda ninguna huella. Su emplazamiento, sin embargo, era m\u00e1s o menos conocido. Uno de sus extremos estaba enfrente de los ba\u00f1os masculinos, el otro frente a la clepsidra. En la orilla derecha hab\u00eda instalaciones y construcciones necesarias para el funcionamiento del santuario, que se encontraba lejos de cualquier lugar habitado y por ello deb\u00eda de tener un cierto grado de autarqu\u00eda. Las excavaciones han sacado a la luz multitud de cimientos datados, la mayor\u00eda de ellos, en la \u00e9poca helen\u00edstica, \u00e9poca de apogeo del Anfiareio. Estos edificios constituyen una serie de manzanas separadas a lo largo por la v\u00eda ceremonial, que recorr\u00eda la orilla derecha del NE al SO, y por muchas bocacalles. Los m\u00e1s importantes eran los siguientes: El hotel (l), que est\u00e1 compuesto por un patio con una columnata con 4 columnas en su lado occidental para sostener un techo, formando as\u00ed una peque\u00f1a stoa. En el resto de los lados hab\u00eda habitaciones. El \u00e1gora (m), que se encuentra al SO del hotel y est\u00e1 constituida por un patio con columnas alrededor. Estas columnas sosten\u00edan un techado que proteg\u00edan a la gente del mal tiempo y del fuerte sol. Junto al \u00e1gora, en su lado NE un edificio largo y estrecho era quiz\u00e1s el edificio de los inspectores del mercado. La clepsidra (n), una construcci\u00f3n subterr\u00e1nea muy cerca de la orilla del r\u00edo, que se utilizaba como un gran reloj hidr\u00e1ulico, imprescindible en el santuario. Se compone de una cisterna de cuatro caras que tiene en el exterior una peque\u00f1a escalera y un pasillo. La cisterna se llenaba muy lentamente con el agua de un grifo que se encontraba en su parte de abajo. La oscilaci\u00f3n del nivel de agua mov\u00eda un \u00edndice que indicaba el tiempo transcurrido. \u03a4\u03b1 \u03ba\u03b1\u03c4\u03b1\u03b3\u03ce\u03b3\u03b9\u03b1 (o), hoteles que, como el anterior, proporcionaban refugio a los que quer\u00edan pernoctar en el santuario m\u00e1s tiempo. El primer \u03ba\u03b1\u03c4\u03b1\u03b3\u03ce\u03b3\u03b9\u03bf, en el extremo SO del complejo, es una stoa que hoy se encuentra casi destruida con tres habitaciones en el NO. El segundo \u03ba\u03b1\u03c4\u03b1\u03b3\u03ce\u03b3\u03b9\u03bf se encuentra al lado, m\u00e1s al oeste, y tiene 10 habitaciones. Aparte de estos edificios, las epigraf\u00edas nos dan noticia de la existencia de otros como, por ejemplo, las tiendas que atend\u00edan a los extranjeros. Su explotaci\u00f3n estaba a cargo del santuario y las ganancias se destinaban para acometer nuevas obras o para atender a las necesidades de aqu\u00e9l.  Hab\u00eda, adem\u00e1s, talleres y tiendas de venta de exvotos.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"3244\" height=\"847\" data-id=\"15214\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.3-Reconstruccion-del-santuario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15214\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15252\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.4-Banos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15252\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" 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src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.25-El-Koimitirio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15263\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15239\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.26-El-Koimitirio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15239\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"15222\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.28-Los-pedestales.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15222\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"15240\" 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is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2159\" height=\"2052\" data-id=\"15221\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.48-Planta-de-la-clepsidra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15221\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3179\" height=\"1255\" data-id=\"15220\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.49-Planta-de-los-katagogeia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15220\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3101\" height=\"1870\" data-id=\"15219\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-14.1-Planta-general.jpg\" alt=\"\" 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Geograf\u00eda 2,10) El acceso al yacimiento se hace directamente desde el enlace de Mark\u00f3poulo en la E \u2013 75. Antes de llegar a la localidad de Mark\u00f3poulo nos desviamos a la derecha en direcci\u00f3n a Kalamos. 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