{"id":12287,"date":"2025-03-03T11:28:10","date_gmt":"2025-03-03T11:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/el-ceramico\/"},"modified":"2025-03-05T09:41:39","modified_gmt":"2025-03-05T09:41:39","slug":"el-ceramico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/el-ceramico\/","title":{"rendered":"EL CER\u00c1MICO"},"content":{"rendered":"<p>\u201cCuando lleg\u00f3 el d\u00eda de la fiesta, mientras que,  fuera de la ciudad, en el llamado Cer\u00e1mico, Hipias,  acompa\u00f1ado de su escolta, dispon\u00eda c\u00f3mo deb\u00eda   marchar cada cual en la procesi\u00f3n, Harmodio y  Aristogit\u00f3n, empu\u00f1ando ya los pu\u00f1ales, se  dispon\u00edan a actuar.\u201d (Tuc\u00eddides. Historia de la Guerra del Peloponeso. Libro VI, 57,1)<\/p>\n<p>El Cer\u00e1mico se encuentra entre las calles Ermou, Peiraios y Melidoni. La estaci\u00f3n de metro m\u00e1s cercana es la de Thiseio. Se accede directamente por la calle Ermou.<\/p>\n<p>Justo al norte del \u00c1gora estaba el demos de Kerameis, lugar de culto del h\u00e9roe K\u00e9ramos, del que se dice era hijo de Di\u00f3nisos y Ariadna, fundador de la artesan\u00eda m\u00e1s extendida, la cer\u00e1mica. Fue esta una zona en la que se hicieron productos espl\u00e9ndidos cuyo rastro puede seguirse por toda la cuenca mediterr\u00e1nea desde el siglo VIII al V a.C. El barrio est\u00e1 dividido en dos partes por la muralla de Tem\u00edstocles que se levant\u00f3 despu\u00e9s de la batalla de Platea (479 \u2013 478 a.C.), por lo que el Cer\u00e1mico se extend\u00eda tanto hacia dentro como hacia fuera de la ciudad. La muralla de Atenas ten\u00eda una longitud de unos 6.500 m y, al menos, siete puertas. La altura era de unos 7 a 8 m y en su parte superior se dispusieron almenas. Su anchura era de unos 2,5 m y frente a ella se excav\u00f3 un foso. La muralla fue reconstruida primeramente en el 420 a.C. durante la guerra del Peloponeso. Despu\u00e9s fue vuelta a reconstruir por Con\u00f3n en el 394 a.C. y de nuevo en torno al 338 a.C. o el 307 a.C., durante el desarrollo de las guerras macedonias. Entonces, el sistema defensivo se reforz\u00f3 con la construcci\u00f3n del llamado \u03c0\u03c1\u03bf\u03c4\u03b5\u03af\u03c7\u03b9\u03c3\u03bc\u03b1, una muralla situada a unos 8 m del recinto de Tem\u00edstocles formada por un muro de piedra y una zanja de secci\u00f3n rectangular asociada al muro de unos 8 m de anchura y 4 m de profundidad.  La m\u00e1s notable de las 13 puertas que ten\u00eda la muralla era el D\u00edpilon (\u201cpuerta doble\u201d), que se abr\u00eda a la m\u00e1s conocida necr\u00f3polis de Atenas, cuyo uso se remontaba hasta el siglo XII a.C.  Justo la sur estaba la llamada Puerta Sagrada. Ambas puertas un\u00edan la parte interior del barrio con la exterior a las murallas.<\/p>\n<p>La excavaci\u00f3n y la recuperaci\u00f3n de grandes cantidades de material se iniciaron en el 1863 a cargo de la Sociedad Arqueol\u00f3gica Griega, bajo la direcci\u00f3n de \u039a\u03c5\u03c1\u03b9\u03b1\u03ba\u03cc\u03c2 \u03a0\u03b9\u03c4\u03c4\u03ac\u03ba\u03b7\u03c2, y se prolongaron hasta los inicios de la d\u00e9cada de 1900. En 1913 asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de las excavaciones de El Cer\u00e1mico el arque\u00f3logo alem\u00e1n Alfred Brueckner del Instituto Arqueol\u00f3gico Alem\u00e1n. Desde entonces y hasta nuestros d\u00edas este organismo ha asumido las excavaciones del lugar. El m\u00e9todo de enterramiento que encontramos en el Cer\u00e1mico era, en principio, la inhumaci\u00f3n en fosas rectangulares, pero, hacia el a\u00f1o 1000 a.C. cambi\u00f3 a favor de la incineraci\u00f3n. Despu\u00e9s, hacia el 800 a.C., se volvi\u00f3 a preferir la inhumaci\u00f3n y, a partir del siglo VII a.C., coexistieron ambas pr\u00e1cticas. Las tumbas se cubr\u00edan con t\u00famulos y sobre ellas se colocaban vasos para las libaciones. Aquellos vasos adquirieron dimensiones monumentales a partir del siglo VIII a.C. Se encuentran piezas de casi 3 m de altura decoradas con bellos motivos geom\u00e9tricos. Estas piezas, dieron nombre a un periodo preciso de la civilizaci\u00f3n, el periodo geom\u00e9trico. Desde finales del siglo VII a.C., aparecen estatuas de kouroi y korai, as\u00ed como estelas. Las estelas eran de tipo pilar o pseudosepulcro, y ten\u00edan car\u00e1cter simb\u00f3lico.  El desarrollo m\u00e1s importante fue la aglomeraci\u00f3n de sepulcros en t\u00famulos cada vez mayores que probablemente se inspiraron en modelos j\u00f3nicos, y que parecen haber sido lugares de enterramiento de grandes familias. Como respuesta a estos grandes monumentos aristocr\u00e1ticos, Sol\u00f3n promulg\u00f3 un decreto contra las tumbas construidas, pol\u00edtica que tambi\u00e9n adoptar\u00eda posteriormente Cl\u00edstenes. El periodo cl\u00e1sico asisti\u00f3 a un lento revivir de las estelas funerarias y a la sustituci\u00f3n de los t\u00famulos por monumentos c\u00fabicos, hechos con ladrillo no cocido y rematado con piedra o, a veces, decorados con placas de arcilla pintada, que sosten\u00edan a las estelas. \u00c9stas ten\u00edan a su vez el aspecto de sencillas columnas, losas funerarias, vasos de m\u00e1rmol, estatuas de animales o verdaderos sepulcros. En la segunda mitad del siglo IV a.C., un decreto emitido por Demetrio Falereos incidi\u00f3 de nuevo contra las tumbas lujosas, pero de un modo m\u00e1s radical, con lo que se puso fin a esta tradici\u00f3n de la nobleza. M\u00e1s tarde, sin embargo, llegar\u00edan los \u201crecintos familiares\u201d que dieron a la zona un aspecto ordenado, organizado en calles, como una ciudad, lo que justificaba el nombre griego de necr\u00f3polis (\u201cciudad de los muertos\u201d). Bajo la influencia de la ideolog\u00eda \u201cheroizante\u201d y los espectaculares modelos orientales, los periodos helen\u00edstico medio y tard\u00edo se caracterizan por tumbas en forma de sacellum que requer\u00edan una inversi\u00f3n arquitect\u00f3nica sustancial. Despu\u00e9s de un largo y nuevo periodo de \u201ccrisis monumental\u201d, en el que tuvo lugar tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n provocada por Sila en el 86 a.C. y que llev\u00f3 al establecimiento en la zona de numerosos hornos de cer\u00e1mica y metal, se produjo el resurgimiento decidido de las tumbas lujosas en la era imperial. La zona est\u00e1 dominada por tramos de la muralla. Bajo los impresionantes restos del muro helen\u00edstico se distinguen todas las fases antiguas del amurallamiento de Atenas, empezando por la muralla poligonal (28), que construy\u00f3 de forma apresurada Tem\u00edstocles y en el que empleo incluso estelas funerarias, estelas que hoy pueden verse en el Museo Arqueol\u00f3gico Nacional de Atenas. La muralla estaba atravesada en esta zona por dos puertas: el D\u00edpilon al norte y la Puerta Sagrada al sur.  El D\u00edpilon (31), llamado en su origen Puerta de Tr\u00eda, (pues el camino que part\u00eda de ella conduc\u00eda a la llanura de Tr\u00eda, en Eleusis), era la m\u00e1s grande de Grecia y la principal de Atenas.  Su antepatio ten\u00eda 1800 m2. Cuatro torres rectangulares cubr\u00edan las cuatro esquinas del antepatio y entre ellas discurr\u00edan dos muros laterales. Un pilar central separaba las puertas dobles. Las torres ten\u00edan, probablemente, techo y escalera que conduc\u00eda hasta la parte superior.  El D\u00edpilon se conserv\u00f3 con su misma forma desde la fecha de su construcci\u00f3n, 478 a.C., hasta el periodo romano. Durante el periodo helen\u00edstico (307 -304 a.C.) se ampliaron las torres y se les a\u00f1adieron dos puertas sobre el lado que daba al patio. En este patio se reun\u00edan los atenienses en dos ceremonias oficiales: En las ceremonias f\u00fanebres del Dimosio Sima y en la procesi\u00f3n de las Panateneas hacia el \u00e1gora y la Acr\u00f3polis. Hab\u00eda en el D\u00edpilion una gran fuente (307 \u2013 304 a.C.) en donde pod\u00edan refrescarse los viajeros que llegaban aqu\u00ed procedentes de toda Grecia, antes de dirigirse a la ciudad. El altar (32) de m\u00e1rmol que se encuentra detr\u00e1s de la puerta de D\u00edpilon est\u00e1 dedicado a Zeus Herkeios (\u201cprotector de los recintos\u201d), a Hermes (protector de los viajeros) y al h\u00e9roe ep\u00f3nimo Acam\u00e1s, a quien se honra porque el altar se encontraba en el Cer\u00e1mico, un demos perteneciente a la tribu de los acam\u00e1ntidas. La Puerta Sagrada (30) ten\u00eda un acceso de antepatio con cuatro torres rectangulares en las alas. Este acceso estaba situado a unos 18 m por detr\u00e1s de la l\u00ednea de la muralla urbana y dispon\u00eda de dos pasajes, uno para el paso del rio Er\u00eddano y otro para la V\u00eda Sagrada (27). Sufri\u00f3 las mismas fases de reconstrucci\u00f3n que las murallas de Atenas. La V\u00eda Sagrada conduc\u00eda desde la Puerta Sagrada hasta Eleusis, que estaba a una distancia de unos 20 km. Durante los tiempos prehist\u00f3ricos y los primeros tiempos hist\u00f3ricos el r\u00edo Eridan\u00f3s se desbordaba y la zona se inundaba. Tem\u00edstocles rectific\u00f3 el cauce del r\u00edo y lo encauz\u00f3.  En una orilla de la calle tenemos los siguientes monumentos y recintos: Estela de Antidosis (21), Recinto de Astr\u00f3machos (22), Recinto de Ol\u00edmpichos (23), Recinto de Eukolyne (24) y las tumbas de los pr\u00f3xenos de K\u00e9rkira (25 y 26). Por la otra orilla discurre el r\u00edo Eridan\u00f3s. Entre la Puerta Sagrada y el D\u00edpilon se encuentra el Pompeion (33), un edificio en el que se preparaban todas las fiestas atenienses y se guardaban los objetos sagrados (\u03c4\u03b1 \u03c0\u03bf\u03bc\u03c0\u03b5\u03af\u03b1). Aqu\u00ed se iniciaban las procesiones, entre ellas, y principalmente, la de las Panateneas. Erigido a finales del siglo V a.C. y renovado a principios del siglo IV a.C., consist\u00eda en un propileo j\u00f3nico, un patio con peristilo, en el que hab\u00eda un carruaje en forma de barco usado para el transporte del peplo sagrado, y una serie de estancias para banquetes sagrados en las que hab\u00eda un total de 66 lechos. Di\u00f3genes Laercio y Plutarco refieren que en el Pompeion hab\u00eda una estatua de bronce de S\u00f3crates que hab\u00eda sido hecha por Lisipo, y retratos pintados de diversas personalidades como Is\u00f3crates.   El lugar se usaba tambi\u00e9n como gimnasio. Destruido por Sila en el 86 a.C., fue reconstruido en el siglo II d.C. con tres naves y utilizado como almac\u00e9n. Entre el Eridan\u00f3s y el Pompeion, y detr\u00e1s de la muralla de Licurgo (29), se descubri\u00f3 un gran t\u00famulo (38) perteneciente a la primera edad del hierro (1050 \u2013 950 a.C.). Desde la Academia, el dromos entra en el Cer\u00e1mico por el D\u00edpilon. El dromos (34) era un camino de unos 40 m de ancho a lo largo del cual avanzaba la procesi\u00f3n panatenea. Esta v\u00eda ten\u00eda una longitud de unos 1.800 m Justo detr\u00e1s de las ruinas de unos ba\u00f1os helen\u00edsticos (35) est\u00e1 el \u0394\u03b7\u03bc\u03cc\u03c3\u03b9\u03bf\u03bd \u03a3\u03ae\u03bc\u03b1, el camposanto p\u00fablico, es decir, en donde se enterraba a los pobres, a los hombres de relevancia p\u00fablica y a los ca\u00eddos en la guerra a expensas del erario p\u00fablico. Pudo haberse construido durante el mandato de Cl\u00edstenes. Fue all\u00ed donde se celebraban las competiciones para celebrar a los h\u00e9roes y donde Pericles pronunci\u00f3 su famoso Epitafio para los ca\u00eddos en el primer a\u00f1o de la Guerra del Peloponeso. En la primera secci\u00f3n se alzaba el Poliandrion (36), tumba de los espartanos que murieron en batalla en el 403 a.C. en la lucha contra los atenienses que se hab\u00edan alzado contra el gobierno de los Treinta Tiranos. Es el \u00fanico monumento funerario de guerreros espartanos que se ha conservado en Grecia. Finalmente estaba el llamado Monumento funerario en el tercer l\u00edmite (37). Antes de atravesar la Puerta Sagrada, a la V\u00eda Sagrada, que ven\u00eda desde Eleusis, se le incorporaba la llamada Calle de las Tumbas (2). En la confluencia estaba el Santuario de los Tritop\u00e1tores (20), deidades guardianas de los nacimientos que a menudo eran identificadas con los vientos pero que, tal vez, encarnaban tambi\u00e9n a los ancestros.  Dentro de la Calle de las Tumbas se conservan los monumentos funerarios m\u00e1s impresionantes de los siglos V y IV a.C. Las estelas, las esculturas y los m\u00e1rmoles de estos monumentos pertenec\u00edan generalmente a recintos funerarios familiares. Eran de familias ricas y conocidas en Atenas o de extranjeros que se hab\u00edan trasladado a la ciudad.  En el lado izquierdo de la calle, en direcci\u00f3n a la calle Peiraios, encontramos los siguientes monumentos correspondientes a otros tantos recintos: Estela de Dex\u00edleos (8) joven que cay\u00f3 en 394 a.C en la lucha contra los espartanos, Estela de Agathon y Sos\u00edcrates (9), Toro del recinto de Dionisio de Kolit\u00f3s (10), Recinto de Lisim\u00e1chides (11) con el perro de m\u00e1rmol, Recinto de Tefis\u00f3daros (12) y Recinto de Nik\u00f3strates (13).    En el lado derecho encontramos los siguientes recintos y monumentos: Recinto de Eubios de Patmos (14), Columna de Bion (15), Recinto de K\u00f3rivos de Mileto con la famosa Estela de H\u00e9geso (16), Recinto de Samaki\u00f3n y Menes, Recinto de Hipparete (18) y Recinto de Fanocles y Fil\u00f3crates (19).   A la Calle de las Tumbas, antes de su confluencia con la V\u00eda Sagrada, se le incorporaba por la derecha la llamada Calle Sur (1). En la margen izquierda de esta calle podemos encontrar los siguientes recintos y monumentos: Recinto de Fil\u00f3xenos (3), Estela de Panfilia y Demetria (4), Recinto de Hegetor (5), Recinto de Jer\u00f3nimo (6) y Recinto de Mak\u00e1reos (7).<\/p>\n<p>Buena parte de los trabajos en la necr\u00f3polis del Cer\u00e1mico pudieron realizarse gracias a la financiaci\u00f3n de un rico empresario estadounidense de origen alem\u00e1n, Gustav Oberlaender, quien desde su \u00e9poca de estudiante hab\u00eda sido un apasionado de la Antig\u00fcedad grecorromana. Otra generosa aportaci\u00f3n suya fue lo que permiti\u00f3 la apertura en 1937, un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte, del Museo Arqueol\u00f3gico del Cer\u00e1mico. Conocido tambi\u00e9n como Museo Oberlaender en memoria de su mecenas, en \u00e9l se guardan algunos de los hallazgos m\u00e1s valiosos del yacimiento.  Construido seg\u00fan planos del arquitecto Heinrich Johannes, el edificio evoca una casa de \u00e9poca cl\u00e1sica cuyas salas se distribuyen en torno a un patio cubierto. En la d\u00e9cada de 1960, una donaci\u00f3n de los hermanos Boehringer, de la industria farmac\u00e9utica del mismo nombre, permiti\u00f3 ampliar el espacio expositivo. El \u00faltimo hallazgo de los que se exponen en el museo tuvo lugar en el 2002 con el descubrimiento de una excepcional escultura de la \u00e9poca arcaica, el llamado kouros de la puerta Sacra. Para mostrarla al p\u00fablico en las mejores condiciones, las instalaciones fueron profundamente renovadas y modernizadas. El museo actual funciona desde el a\u00f1o 2004. La exposici\u00f3n sigue un orden cronol\u00f3gico, desde la \u00e9poca mic\u00e9nica hasta la edad romana.   En el PATIO EXTERIOR, una stoa con forma de \u0393, se exponen monumentos funerarios del siglo IV a.C. y un trozo del mosaico del suelo del Pompeion, tambi\u00e9n del siglo IV a.C. Destacan los siguientes: Le\u00f3n encontrado al sur de la Calle de las Tumbas. Seguramente perteneciente a alguno de los recintos funerarios que se encontraron aqu\u00ed. Siglo IV a.C. Perro moloso colocado como acrotera en el recinto funerario de Lisimachides, de la Calle de las Tumbas. 320 a.C. Lekith\u00f3s con representaci\u00f3n de cinco figuras. El difunto Kle\u00f3nices, sentado, despide a Dem\u00f3strata. Mediados del siglo IV a.C. Dos ancianos sentados con mujeres en torno a una mesa. Del recinto funerario de Lisimachides. Arist\u00f3maca, mujer (\u00bf?) mujer de Kefis\u00f3dotos del demos de Kollit\u00f3s (actual This\u00edo), sentada, se despide de su pareja. Algo despu\u00e9s del 338 a.C. La estela del jinete Menes, hijo de Kalli\u00e1s de Argos. Se encontr\u00f3 en el recinto funerario de Samaki\u00f3n en el lado norte de la Calle de las Tumbas. Finales del siglo IV a.C.  La estela de Eufr\u00f3sine y B\u00edon, hijo de Eubios, del demos de Potam\u00f3s. Se encontr\u00f3 en la Calle de las Tumbas. Primera mitad del siglo IV a.C.    La estela de Eukoline, hija de On\u00e9simo de Lesbos. La difunta juega con un perrito. Se encontr\u00f3 en una tumba peque\u00f1a entre la V\u00eda Sagrada y la Calle de las Tumbas. Mediados del siglo IV a.C. La estela de Koralli\u00f3s. La difunta, sentada, tiende la mano a su marido Agat\u00f3n. Se encontr\u00f3 en el recinto funerario de los Heracliotas (Calle de las Tumbas). Mediados del siglo IV a.C. El relieve de una mujer sentada que se encontr\u00f3 en el recinto funerario de los Mesenios, en la Calle Sur. Mediados del siglo IV a.C.  En las tres salas y en el patio interior pueden verse hallazgos casi exclusivamente de car\u00e1cter funerario. En la SALA PRIMERA, se exponen monumentos funerarios de dos tipos: Una colecci\u00f3n de monumentos funerarios arcaicos, muchos de las cuales se encontraron incorporadas a la muralla de Tem\u00edstocles. El fragmento del relieve del boxeador (560 \u2013 550 a.C.), los leones (590 \u2013 580 y 525 &#8211; 500 a.C.), las esfinges (560 a.C.) y el impresionante kouros del fondo de la sala (600 a.C.) son unas de las obras m\u00e1s importantes de la escultura \u00e1tica arcaica. Una colecci\u00f3n de estelas de la \u00e9poca cl\u00e1sica. Destaca entre ellas la estela de Dex\u00edleos (390 a.C.), la estela de Anfareti (430 \u2013 420 a.C.) con una mujer y su nieta, la estela de Eupheros (420 a.C.) y la estela de Demetria y Panfilia (4) (325 \u2013 310 a.C.). En la vitrina 1 se exponen ofrendas del primer periodo del cementerio (2500 \u2013 1000 a.C.) En las vitrinas 2, 3 y 4 se expone cer\u00e1mica del periodo protogeom\u00e9trico (1050 \u2013 900 a.C.) Las grandes vasijas de este periodo se utilizaban bien como urnas, bien como monumentos funerarios. En el PATIO INTERIOR destaca el toro del monumento de Dionisio de Kolit\u00f3s (345 \u2013 340 a.C.). En la SALA SEGUNDA, las vitrinas 5 y 6 recogen ofrendas del periodo geom\u00e9trico (900 -700 a.C.) representativas del Cer\u00e1mico. En ellas aparecen ya figuras antropom\u00f3rficas y de zoom\u00f3rficas. Destacan: Kr\u00e1tera utilizada como monumento funerario (630 a.C.) Objetos encontrados en la tumba de una mujer (siglo VIII a.C.) Jarra (740 \u2013 730 a.C.). \u00c1nfora (760 \u2013 750 a.C.). En la SALA TERCERA, las vitrinas 7, 8 y 9 recogen hallazgos de la \u00e9poca arcaica (700 \u2013 480 a.C.). Destacan: Miniatura de una mesa con 4 figuras de pla\u00f1ideras sobre ella (580 a.C.). Objeto lit\u00fargico proveniente de pozo de ofrendas (650 \u2013 550 a.C.). Olpe con decoraci\u00f3n de escamas y friso de animales (600 a.C.). Las vitrinas 11, 12 y 13 contienen ofrendas de la \u00e9poca cl\u00e1sica (S. V y IV a.C.) Destaca la hidr\u00eda del pintor de Medea de finales del siglo V a.C. La vitrina 14 cierra la historia del cementerio con hallazgos que comprenden el periodo que va desde la \u00e9poca helen\u00edstica a la \u00e9poca paleocristiana (s. III a.C. a s. VI d.C.) Las vitrinas 10 y 15 difieren de las dem\u00e1s. En la vitrina 10 se exponen hallazgos encontrados en una tumba comunal que se descubri\u00f3 durante las excavaciones del metro. Era un conjunto de hombres, mujeres y ni\u00f1os enterrados de forma desordenada, v\u00edctimas de la peste que asol\u00f3 Atenas en el verano de 430 a.C. La vitrina 15 contiene hallazgos correspondientes a la vida diaria del llamado Cer\u00e1mico interior, esto es, de la parte integrada en la ciudad.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"2279\" height=\"2983\" data-id=\"14343\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.3-Vista-aerea-del-yacimiento-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14343\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"2356\" height=\"2993\" data-id=\"14366\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.4-Vista-aerea-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14366\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"4960\" height=\"1380\" data-id=\"14351\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.5-Vista-panoramica-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14351\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14388\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.6-La-muralla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14388\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3147\" height=\"993\" data-id=\"14342\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.7-Fases-de-construccion-de-la-muralla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14342\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"880\" height=\"1296\" data-id=\"14348\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.8-Las-tres-fases-de-la-muralla-de-Atenas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14348\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14393\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.9-La-Muralla-de-Temistocles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14393\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14391\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.10-La-Muralla-de-Temistocles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14391\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1262\" height=\"751\" data-id=\"14337\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.11-Reconstruccion-de-las-dos-puertas-del-Ceramico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14337\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"891\" height=\"503\" data-id=\"14338\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.12-Reconstruccion-de-las-dos-puertas-del-Ceramico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14338\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3512\" height=\"1853\" data-id=\"14378\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.13-Reconstruccion-de-las-dos-puertas-del-Ceramico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14378\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"1872\" data-id=\"14395\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.14-Reconstruccion-de-las-dos-puertas-del-Ceramico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14395\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2552\" height=\"1836\" data-id=\"14385\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.15-Reconstruccion-del-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14385\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3223\" height=\"1083\" data-id=\"14356\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.16-Reconstruccion-del-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14356\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1267\" height=\"743\" data-id=\"14340\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.17-Reconstruccion-del-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14340\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14396\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.18-El-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14396\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14406\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.19-El-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14406\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14389\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.20-El-Dipilon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14389\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14418\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.22-La-Casa-de-la-fuente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14418\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14411\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.23-El-altar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14411\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2557\" height=\"1787\" data-id=\"14360\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.24-La-Puerta-Sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14360\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3252\" height=\"1564\" data-id=\"14362\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.25-La-Puerta-Sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14362\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1268\" height=\"747\" data-id=\"14344\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.26-Reconstruccion-de-la-Puerta-Sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14344\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"861\" height=\"458\" data-id=\"14339\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.27-Reconstruccion-de-la-Puerta-Sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14339\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14407\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.28-La-Via-Sagrada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14407\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14423\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.29-Estela-de-Antidosis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14423\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14421\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.30-Recinto-de-Astromachos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14421\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"14392\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.31-Recinto-de-Astromachos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14392\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14449\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.32-Recinto-de-Olimpichos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14449\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14412\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.33-Recinto-de-Eukolyne.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14412\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"14410\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.34-Recinto-de-Eukolyne.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14410\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14413\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.35-Recinto-de-los-proxenos-de-Kerkira.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14413\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14420\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.36-El-rio-Eridanos-hacia-el-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14420\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14442\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.37-El-rio-Eridanos-hacia-la-calle-Peiraios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14442\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14408\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.38-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14408\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14425\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.39-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14425\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14419\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.40-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14419\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14435\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.41-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14435\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14447\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.42-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14447\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14428\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.43-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14428\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14424\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.44-El-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14424\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1273\" height=\"745\" data-id=\"14349\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.45-Reconstruccion-del-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14349\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1273\" height=\"751\" data-id=\"14345\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.46-Reconstruccion-del-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14345\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1268\" height=\"747\" data-id=\"14346\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.47-Reconstruccion-del-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14346\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"859\" height=\"460\" data-id=\"14341\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.48-Reconstruccion-del-Pompeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14341\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14434\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.49-La-Muralla-de-Licurgo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14434\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14438\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.50-La-muralla-de-Licurgo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14438\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14399\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.51-La-muralla-de-Licurgo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14399\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14409\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.52-Los-Tumulos-35-y-38.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14409\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14436\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.53-La-Calle-de-la-Academia-vista-desde-la-calle-Peiraios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14436\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1270\" height=\"750\" data-id=\"14347\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.54-Reconstruccion-del-Demosion-Sema.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14347\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3010\" height=\"1593\" data-id=\"14382\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.55-El-Poliandrion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14382\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14451\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.56-El-Poliandrion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14451\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3107\" height=\"1135\" data-id=\"14350\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.57-Reconstruccion-del-Poliandrion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14350\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14427\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.58-Monumento-en-el-tercer-limite.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14427\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14452\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.59-Monumento-en-el-tercer-limite.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14452\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3149\" height=\"1156\" data-id=\"14352\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.60-Reconstruccion-del-Monumento-en-el-tercer-limite.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14352\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3139\" height=\"1125\" data-id=\"14359\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.61-Reconstruccion-de-la-Calle-de-las-Tumbas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14359\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14433\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.62-La-Calle-de-las-Tumbas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14433\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14443\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.63-Santuario-de-los-Tritopatores.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14443\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14405\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.64-Estela-de-Dexileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14405\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14400\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.65-Estela-de-Agaton-y-Sosicrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14400\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1511\" height=\"2220\" data-id=\"14369\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.66-Estela-de-Agathon-y-Sosicrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14369\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14415\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.67-Recinto-de-Dionisio-de-Kolitos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14415\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14439\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.68-Recinto-de-Lisimachides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14439\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14430\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.69-Recinto-de-Lisimachides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14430\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14446\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.70-Recinto-de-Lisimachides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14446\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14432\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.71-Recinto-de-Lisimachides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14432\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14437\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.72-Eubios-de-Patmos-y-Columna-de-Bion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14437\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14429\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.73-Recintos-de-Tefisodaros-y-Nikostrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14429\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14448\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.74-Estela-de-Hegeso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14448\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1150\" height=\"1764\" data-id=\"14357\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.75-Estela-de-Hegeso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14357\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14441\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.76-Recintos-de-Samakion-Y-Menes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14441\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14426\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.77-Recinto-de-Hipparete.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14426\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14414\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.78-La-Calle-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14414\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14450\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.79-Recinto-de-Filoxenos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14450\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14440\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.80-Estela-de-Panfilia-y-Demetria.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14440\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14416\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.81-Recinto-de-Hegetor.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14416\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14444\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.82-Recintos-Jeronimo-y-Makareos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14444\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14398\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.84-La-stoa-del-patio-del-museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14398\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14401\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.85-La-stoa-del-patio-del-museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14401\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14404\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.86-Leon-de-un-recinto-funerario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14404\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14445\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.87-Perro-moloso-del-recinto-de-Lisimachides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14445\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2036\" height=\"4045\" data-id=\"14390\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.88-Lekithos-con-representacion-de-cinco-figuras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14390\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14403\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.89-Dos-ancianos-con-mujeres-en-torno-a-una-mesa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14403\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1470\" height=\"2723\" data-id=\"14363\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.90-Aristomaca-se-despide-de-su-pareja.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14363\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1018\" height=\"1666\" data-id=\"14353\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.91-Estela-del-jinete-Menes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14353\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1227\" height=\"3774\" data-id=\"14361\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.92-Estela-de-Eufrosine-y-Bion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14361\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1702\" height=\"2540\" data-id=\"14367\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.93-Estela-de-Eukoline.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14367\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2411\" height=\"3234\" data-id=\"14380\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.94-Estela-de-Korallios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14380\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3206\" height=\"3709\" data-id=\"14397\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.95-Relieve-de-una-mujer-sentada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14397\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1862\" height=\"4292\" data-id=\"14383\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.96-Relieve-del-boxeador.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14383\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3196\" height=\"2300\" data-id=\"14372\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.97-Leon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14372\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2657\" height=\"1825\" data-id=\"14368\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.98-Leon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14368\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2408\" height=\"3091\" data-id=\"14373\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.99-Esfinge.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14373\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1639\" height=\"961\" data-id=\"14355\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.100-Esfinge.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14355\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1750\" height=\"3724\" data-id=\"14370\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.101-Kouros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14370\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2583\" height=\"3072\" data-id=\"14387\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.102-Estela-de-Dexileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14387\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2034\" height=\"3063\" data-id=\"14384\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.103-Estela-de-Anfareti.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14384\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1999\" height=\"4283\" data-id=\"14381\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.104-Estela-de-Eupheros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14381\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2118\" height=\"3091\" data-id=\"14376\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.105-Estela-de-Demetria-y-Panfilia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14376\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3112\" height=\"3063\" data-id=\"14379\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.106-Toro-del-monumento-de-Dioniso-de-Kolitos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14379\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3736\" height=\"3064\" data-id=\"14394\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.107-Kratera-utilizada-como-monumento-funerario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14394\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14422\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.108-Objetos-encontrados-en-la-tumba-de-una-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14422\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"14431\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.109-Objetos-encontrados-en-la-tumba-de-una-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14431\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3837\" height=\"2639\" data-id=\"14417\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.110-Objetos-encontrados-en-la-tumba-de-una-mujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14417\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1723\" height=\"2850\" data-id=\"14375\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.111-Jarra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14375\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2097\" height=\"3020\" data-id=\"14386\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.112-Anfora.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14386\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2267\" height=\"2175\" data-id=\"14371\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.113-Objeto-liturgico-proveniente-de-un-pozo-de-ofrendas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14371\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1858\" height=\"2570\" data-id=\"14374\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-6.114-Mesa-en-miniatura.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14374\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1992\" height=\"2924\" data-id=\"14377\" 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