{"id":12278,"date":"2025-03-03T11:28:10","date_gmt":"2025-03-03T11:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/el-yacimiento-de-la-acropolis\/"},"modified":"2025-03-03T13:29:18","modified_gmt":"2025-03-03T13:29:18","slug":"el-yacimiento-de-la-acropolis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/index.php\/2025\/03\/03\/el-yacimiento-de-la-acropolis\/","title":{"rendered":"EL YACIMIENTO DE LA ACR\u00d3POLIS"},"content":{"rendered":"<p>\u201cLa Acr\u00f3polis est\u00e1 rodeada de un muro que,  excepto la parte que construy\u00f3 Cim\u00f3n, hijo de Milc\u00edades, el resto se dice que fue construido por los pelasgos que vivieron en otro tiempo al pie de la Acr\u00f3polis\u201d   (Pausanias. La Desripci\u00f3n de Grecia. Libro I, 28, 3)<\/p>\n<p>La estaci\u00f3n de metro Acr\u00f3polis linda con la calle Dionisiou Areopagitou que conduce al yacimiento.<\/p>\n<p>La acr\u00f3polis mic\u00e9nica de Atenas fue edificada en 1270 a.C. Fue fuertemente fortificada en torno al 1250 a.C. al igual que Micenas y Tirinto. La muralla mic\u00e9nica, de 6 m de espesor, rodeaba la cima siguiendo los trazos irregulares m\u00e1s altos y encerraba tanto al palacio como al poblado.  Un acceso subterr\u00e1neo a la cisterna se construy\u00f3 en la acr\u00f3polis en 1225 a.C. La fuente que la abastec\u00eda ten\u00eda una profundidad de 18 m. El acceso se realiza a base de escalones tallados en la roca y de otros de madera. La fuente se utiliz\u00f3 durante unos treinta a\u00f1os, pues quiz\u00e1s un corrimiento de tierras la inutiliz\u00f3.   El palacio se encontraba entre el Erecteon y el Parten\u00f3n. Ten\u00eda un m\u00e9garon con un patio frontal y construcciones secundarias, tal vez almacenes. Los materiales mic\u00e9nicos encontrados en las laderas meridionales, hacia el r\u00edo Ilisos, denotan el lugar del primitivo asentamiento. Al parecer, la Atenas mic\u00e9nica ten\u00eda un papel predominante sobre otras ciudades de la regi\u00f3n, pero la centralizaci\u00f3n fue realiz\u00e1ndose de una forma gradual de modo que la \u00faltima etapa de este proceso se dio con la incorporaci\u00f3n de Eleusis en el siglo VIII a.C. o en el siglo VII a.C. No se sabe casi nada de la Acr\u00f3polis durante el periodo geom\u00e9trico. La ocupaci\u00f3n est\u00e1 atestiguada por tumbas en la secci\u00f3n sudoeste de la Acr\u00f3polis y por cer\u00e1mica en las laderas del norte, pero no existen restos de edificios.   Los atenienses, desde finales del siglo VI a.C. llamaban \u201cAcr\u00f3polis\u201d (de acron, \u201ccima\u201d) a la roca sagrada, en contraposici\u00f3n a la ciudad, el \u201casti\u201d que en principio era la zona fuera de los l\u00edmites amurallados de la roca, donde habitaba la poblaci\u00f3n. En la Acr\u00f3polis habitaron los reyes de Atenas hasta el 682 a.C. Tras la ca\u00edda de la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica (s. VII a.C.) y el paso del poder a manos de los Eup\u00e1tridas, la Acr\u00f3polis contin\u00faa siendo durante alg\u00fan tiempo el n\u00facleo de las actividades p\u00fablicas de la ciudad, y se vuelve a utilizar como residencia del soberano cuando se instalaron all\u00ed Pis\u00edstrato y sus hijos.  En el 510 a.C. la Acr\u00f3polis sufri\u00f3 el asedio de los ciudadanos de Atenas y el pisistr\u00e1tida Hipias fue derrocado y obligado a abandonar su residencia en la Acr\u00f3polis.  Con la implantaci\u00f3n de la Democracia ateniense el centro del poder pol\u00edtico, administrativo y judicial se traslada al \u00c1gora y al Pnix. As\u00ed, la ciudad se desarrolla y florece m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la roca de la Acr\u00f3polis la cual queda como lugar de santuarios y de culto exclusivamente.  La reci\u00e9n nacida democracia mantuvo el programa constructivo en el \u00e1gora y en la Acr\u00f3polis hasta que fue interrumpido por la invasi\u00f3n persa del 480 a.C. En el tiempo transcurrido entre Tem\u00edstocles y Cim\u00f3n, la ciudad estuvo ocupada principalmente en levantar defensas, obligada por el voto de no reconstruir los templos destruidos por los b\u00e1rbaros, de manera que en la Acr\u00f3polis apenas se acometieron obras. En el periodo de Cim\u00f3n se construyeron los tramos rectos de la muralla del sur de la Acr\u00f3polis y la zona de alrededor de la fuente Clepsidra se monumentaliz\u00f3. Aquel fue el tiempo (460-450 a.C.) en que Fidias realiz\u00f3 durante diez a\u00f1os la colosal estatua de bronce de Atenea Promachos. Despu\u00e9s lleg\u00f3 el periodo \u201cmilagroso\u201d de Pericles, un periodo especial que hicieron posible los enormes recursos financieros e intelectuales disponibles. En el 454 a.C. el tesoro de la Liga D\u00e9lica se hab\u00eda trasladado a Atenas, ciudad que hizo uso de \u00e9l para fines que no eran puramente defensivos, aun cuando as\u00ed infring\u00eda los acuerdos vigentes. La pretensi\u00f3n de Pericles era dar a la ciudad que hab\u00eda guiado a Grecia a una libertad suprema, una hegemon\u00eda que no fuera s\u00f3lo militar, sino tambi\u00e9n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural.  Un aspecto de este plan era la construcci\u00f3n de grandes monumentos en una Acr\u00f3polis casi desierta. El coloso crisoelefantino de Atenea Parthenos de 14 m de altura fue el punto de partida de este programa de construcci\u00f3n. La estatua, que se comenz\u00f3 en el 447 a.C fue finalizada en el 438 a.C.<\/p>\n<p>Posid\u00f3n codicia los reinos terrenales y en una ocasi\u00f3n pretendi\u00f3 la posesi\u00f3n del \u00c1tica clavando su tridente en la Acr\u00f3polis de Atenas, donde inmediatamente brot\u00f3 un pozo de agua marina que todav\u00eda se puede ver; cuando sopla el Viento del Sur se puede o\u00edr el sonido del oleaje muy abajo. M\u00e1s tarde, durante el reinado de C\u00e9crope, Atenea fue a tomar posesi\u00f3n del \u00c1tica de una manera m\u00e1s apacible, plantando el primer olivo junto al pozo. Posid\u00f3n, furioso, la desafi\u00f3 a un combate singular, y Atenea habr\u00eda aceptado si no se hubiera interpuesto Zeus, quien les orden\u00f3 que sometieran la disputa a arbitraje. En consecuencia, al poco tiempo se presentaron ante un tribunal divino compuesto por los otros dioses celestiales, quienes apelaron a C\u00e9crope para que diera testimonio. El propio Zeus no expuso opini\u00f3n alguna, pero mientras todos los otros dioses apoyaron a Posid\u00f3n, todas las diosas apoyaron a Atenea. En consecuencia, por mayor\u00eda de un voto, el tribunal decidi\u00f3 que Atenea ten\u00eda m\u00e1s derecho al pa\u00eds, porque le hab\u00eda dado el mejor don. Muy ofendido, Posid\u00f3n envi\u00f3 olas gigantescas para que inundaran la Llanura Triasiana, donde se hallaba Atene, la ciudad de Atenea y, en consecuencia, la diosa fij\u00f3 su residencia en Atenas, a la que tambi\u00e9n dio su nombre. Sin embargo, para aplacar la ira de Posid\u00f3n, se prohibi\u00f3 a las mujeres de Atenas el voto y a los hombres que llevaran los nombres de sus madres como hab\u00eda sucedido hasta entonces. Seg\u00fan Graves, las tentativas de Posid\u00f3n para apoderarse de ciertas ciudades son mitos pol\u00edticos. Su disputa por Atenas indica una tentativa desafortunada de los eleos para hacerse con la ciudad. Es evidente que los jonios de Atenas fueron vencidos por los eolios y que Atenea reconquist\u00f3 su soberan\u00eda s\u00f3lo mediante una alianza con los aqueos de Zeus, quienes, m\u00e1s tarde, hicieron que Atenea repudiase la paternidad de Posid\u00f3n y admitiera que hab\u00eda renacido de la cabeza de Zeus. Sin embargo, la victoria de \u00e9sta fue menoscabada por una concesi\u00f3n al patriarcado: los atenienses abandonaron la costumbre cretense de adoptar los nombres de sus madres.  El olivo cultivado fue importado originalmente de Libia, lo que apoya el mito del origen libio de Atenea. El \u00e1rbol de Atenea se mostraba todav\u00eda en Atenas en el siglo II d. de C. Atenea rechazaba siempre todos los requerimientos amorosos que dioses y gigantes le hicieron.  En una ocasi\u00f3n, durante la guerra de Troya, como no quer\u00eda pedir a Zeus que le prestase sus armas porque \u00e9ste se hab\u00eda declarado neutral, pidi\u00f3 a Hefesto que le hiciese un equipo especial para ella. Hefesto no quiso que le pagara y dijo t\u00edmidamente que har\u00eda el trabajo por amor. Cuando, sin sospechar el significado de esas palabras, Atenea entr\u00f3 en la fragua para ver c\u00f3mo el dios golpeaba el metal candente, Hefesto de pronto se dio media vuelta y trat\u00f3 de violarla. Hefesto, que no siempre se comportaba tan groseramente, hab\u00eda sido v\u00edctima de una broma maliciosa: Posid\u00f3n acababa de inf\u00f3rmale de que Atenea se dirig\u00eda a la fragua, con el consentimiento de Zeus, llevada por la esperanza de que le hiciese el amor violentamente. Al apartarse Atenea precipitadamente, Hefesto eyacul\u00f3 contra su muslo, un poco por encima de la rodilla. Ella se limpi\u00f3 el semen con un pu\u00f1ado de lana, que luego arroj\u00f3 con asco; \u00e9ste cay\u00f3 al suelo en las cercan\u00edas de Atenas y fertiliz\u00f3 accidentalmente a la Madre Tierra que estaba all\u00ed de visita. Asqueada ante la idea de dar a luz un hijo que Hefesto hab\u00eda tratado de engendrar con Atenea, la Madre Tierra declar\u00f3 que no aceptar\u00eda responsabilidad alguna en su crianza. En consecuencia, Atenea se hizo cargo de la criatura tan pronto como naci\u00f3. La llam\u00f3 Erictonio y, como no quer\u00eda que Posid\u00f3n se riese del buen \u00e9xito de su chanza, lo ocult\u00f3 en un cesto sagrado que entreg\u00f3 a Aglauro, la hija mayor del rey ateniense C\u00e9crope, con la orden de guardarlo cuidadosamente. C\u00e9crope, un hijo de la Madre Tierra y, como Erictonio \u2014quien seg\u00fan algunos era su padre\u2014, en parte hombre y en parte serpiente, fue el primer rey que reconoci\u00f3 la paternidad. Se cas\u00f3 con una hija de Acteo, el primer rey del \u00c1tica. Tambi\u00e9n instituy\u00f3 la monogamia, dividi\u00f3 el pa\u00eds de \u00c1tica en doce comunidades, construy\u00f3 templos dedicados a Atenea y aboli\u00f3 ciertos sacrificios de sangre en favor de modestas ofrendas de tortas de cebada. Su esposa se llamaba Agraulo; sus tres hijas, Aglauro, Herse y P\u00e1ndroso, viv\u00edan en una casa de tres habitaciones en la Acr\u00f3polis. Una noche, cuando las j\u00f3venes volvieron de un festival llevando en la cabeza los cestos sagrados de Atenea, Hermes soborn\u00f3 a Aglauro para que le diera acceso a Herse, la m\u00e1s joven de las tres, de la que se hab\u00eda enamorado locamente. Aglauro se qued\u00f3 con el oro de Hermes, pero nada hizo para ganarlo, porque Atenea hizo que sintiera celos de la buena suerte de Herse. En consecuencia, Hermes se introdujo airadamente en la casa, convirti\u00f3 a Aglauro en piedra e hizo lo que deseaba con Herse. Despu\u00e9s de haberle dado Herse dos hijos a Hermes, C\u00e9falo, el amado de Eos, y Cerice, el primer heraldo de los Misterios Eleusinos, ella, P\u00e1ndroso y su madre Agraulo sintieron la curiosidad de atisbar debajo de la tapa del cesto que hab\u00eda llevado Aglauro. Al ver un ni\u00f1o con cola de serpiente en vez de piernas, lanzaron gritos de terror y, precedidas por Aglauro, se precipitaron desde lo alto de la Acr\u00f3polis. Cuando Atenea se enter\u00f3 de esta fatalidad se afligi\u00f3 de tal modo que dej\u00f3 caer la enorme roca que estaba transportando a la Acr\u00f3polis para usarla como fortificaci\u00f3n adicional, roca que se identifica con en el monte Licabeto. Y al cuervo que le hab\u00eda llevado la noticia le cambi\u00f3 el color de blanco a negro y prohibi\u00f3 a todos los cuervos que volvieran a visitar la Acr\u00f3polis. Erictonio se refugi\u00f3 entonces en la \u00e9gida de Atenea, donde ella le cri\u00f3 tan tiernamente que algunos la tomaron equivocadamente por su madre. M\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser rey de Atenas, donde instituy\u00f3 el culto de Atenea y ense\u00f1\u00f3 a sus conciudadanos el uso de la plata. Su imagen fue puesta entre las estrellas como la constelaci\u00f3n del Auriga, puesto que hab\u00eda introducido el carro tirado por cuatro caballos. Seg\u00fan Graves, a Erictonio los atenienses lo representaban como una serpiente con cabeza humana, porque era el h\u00e9roe, o esp\u00edritu, del rey sacrificado que hac\u00eda saber los deseos de la Anciana (la tercera faceta de la diosa en tr\u00edada). Con este aspecto de Anciana acompa\u00f1aban a Atenea un buho y un cuervo. La antigua familia real de Atenas pretend\u00eda descender de Erictonio y Erecteo y sus miembros se llamaban a s\u00ed mismos erectidas; sol\u00edan llevar serpientes doradas como amuletos y guardaban una serpiente sagrada en el Erecteo.   La ocasi\u00f3n en que las hijas de C\u00e9crope saltaron desde la Acr\u00f3polis puede hacer referencia a una toma de Atenas por los helenos, despu\u00e9s de la cual, se intent\u00f3 imponer por la fuerza la monogamia a las sacerdotisas de Atenea. Pero ellas prefirieron la muerte al deshonor, y de aqu\u00ed proven\u00eda el juramento que hac\u00edan las j\u00f3venes atenienses en el templo de Agraulo. Apolo yaci\u00f3 en secreto con Cre\u00fasa, hija de Erecteo y nieta de Erictonio, en una cueva situada bajo los Propileos de la Acr\u00f3polis y engendr\u00f3 con ella a un hijo. La joven Cre\u00fasa, tras dar a luz a su hijo, lo dej\u00f3 abandonado en una cesta. Apolo recogi\u00f3 al reci\u00e9n nacido y se lo llev\u00f3 misteriosamente a Delfos, donde lleg\u00f3 a ser servidor de un templo y fue llamado I\u00f3n por los sacerdotes, convirti\u00e9ndose en el antecesor de los jonios. Poco despu\u00e9s, Cre\u00fasa contrae matrimonio con Juto, hijo de Heleno y de la ninfa Orseide. No consiguiendo tener descendencia, la pareja fue por fin a preguntar al or\u00e1culo d\u00e9lfico c\u00f3mo pod\u00eda conseguir un hijo. Les sorprendi\u00f3 que les dijeran que la primera persona que encontrar\u00edan al salir del templo ser\u00eda su hijo. \u00c9ste era I\u00f3n, y Juto lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que lo hab\u00eda engendrado con alguna M\u00e9nade en las promiscuas org\u00edas dionis\u00edacas de Delfos muchos a\u00f1os antes. I\u00f3n no pod\u00eda contradecirle y le reconoci\u00f3 como padre. Pero Cre\u00fasa se sinti\u00f3 vejada al descubrir que Juto pod\u00eda tener hijos y ella no, y trat\u00f3 de dar muerte a I\u00f3n ofreci\u00e9ndole una copa de vino envenenado. Pero I\u00f3n verti\u00f3 primeramente una libaci\u00f3n para los dioses y una paloma descendi\u00f3 para probar el vino derramado. La paloma muri\u00f3 y Cre\u00fasa corri\u00f3 a refugiarse en el altar de Apolo. Cuando el vengativo I\u00f3n trat\u00f3 de arrastrarla afuera intervino la sacerdotisa y le explic\u00f3 que \u00e9l era hijo de Cre\u00fasa y de Apolo, pero que no se deb\u00eda desenga\u00f1ar a Juto en la creencia de que \u00e9l lo hab\u00eda engendrado con una M\u00e9nade. Luego, con Cre\u00fasa, Juto tuvo a Doro y a Aqueo. Ares sent\u00eda un desprecio tan profundo por los pleitos que nunca se present\u00f3 ante un tribunal como demandante y s\u00f3lo lo hizo una vez como acusado, cuando los otros dioses le inculparon del asesinato voluntario de Halirrotio, hijo de Posid\u00f3n, junto a la fuente del santuario de Asclepio. Se justific\u00f3 alegando que hab\u00eda salvado a su hija Alcipe, de la casa de C\u00e9crope, de ser violada por dicho Halirrotio. Como nadie hab\u00eda presenciado el incidente, excepto el propio Ares y Alcipe, quien, naturalmente, confirm\u00f3 la declaraci\u00f3n de su padre, el tribunal lo absolvi\u00f3. Esta fue la primera sentencia pronunciada en un juicio por asesinato. A la colina en que se celebr\u00f3 la causa se la llam\u00f3 Are\u00f3pago, nombre que todav\u00eda lleva. La ascendencia de D\u00e9dalo es discutible. Algunos llaman a su madre Alcipe, otros M\u00e9rope y otros m\u00e1s If\u00ednoe; y todos le dan un padre diferente, aunque se conviene generalmente en que pertenec\u00eda a la casa real de Atenas, la cual pretend\u00eda descender de Erecteo. Era un herrero admirable, pues le hab\u00eda ense\u00f1ado ese arte Atenea misma. Uno de sus aprendices, Talos, hijo de su hermana Policaste, o P\u00e9rdice, le hab\u00eda superado ya en su habilidad en el oficio cuando s\u00f3lo ten\u00eda doce a\u00f1os de edad. Sucedi\u00f3 que un d\u00eda, Talos encontr\u00f3 el maxilar de una serpiente o, seg\u00fan dicen algunos, el espinazo de un pez, y al ver que pod\u00eda utilizarlo para cortar un palo por la mitad, lo copi\u00f3 en hierro y as\u00ed invento la sierra. Este y otros inventos suyos \u2014como la rueda de alfarero y el comp\u00e1s para trazar c\u00edrculos\u2014 le valieron una gran reputaci\u00f3n en Atenas, y D\u00e9dalo, que pretend\u00eda haber forjado la primera sierra, se sinti\u00f3 pronto insoportablemente celoso. Llev\u00f3 a Talos al techo del templo de Atenea en la Acr\u00f3polis, le se\u00f1al\u00f3 ciertas vistas lejanas y de pronto le empuj\u00f3 y le hizo caer a tierra. Pero, a pesar de todos sus celos, no habr\u00eda hecho da\u00f1o a Talos si no hubiera sospechado que manten\u00eda relaciones incestuosas con su madre Policaste. D\u00e9dalo corri\u00f3 al pie de la Acr\u00f3polis y meti\u00f3 el cad\u00e1ver de Talos en un saco con el prop\u00f3sito de enterrarlo en secreto. Cuando le interrogaron unos transe\u00fantes, les explic\u00f3 que hab\u00eda recogido piadosamente una serpiente muerta, como lo exig\u00eda la ley \u2014lo que no era enteramente falso, pues Talos era un erectida\u2014, pero hab\u00eda manchas de sangre en el saco y su crimen fue descubierto, y el Are\u00f3pago le desterr\u00f3 por asesinato. Seg\u00fan otro relato, huy\u00f3 antes que se viera el juicio. En cualquier caso, D\u00e9dalo march\u00f3 a Creta. Ahora bien, el alma de Talos \u2014a quien algunos llaman Calo, Circino o T\u00e1ntalo\u2014 vol\u00f3 en la forma de una perdiz, pero su cuerpo fue enterrado en el lugar en que hab\u00eda ca\u00eddo. Policaste se ahorc\u00f3 al enterarse de su muerte y los atenienses erigieron en su honor un templo junto a la Acr\u00f3polis. Seg\u00fan Graves, a Hefesto se le describe a veces como hijo de Hera y Talos y a Talos como sobrino joven de D\u00e9dalo, pero D\u00e9dalo era un miembro subalterno de la casa de Erecteo, fundada mucho tiempo despu\u00e9s del nacimiento de Hefesto. Estas discrepancias cronol\u00f3gicas son muy usuales en la mitolog\u00eda. D\u00e9dalo (\u00abinteligente\u00bb o \u00abh\u00e1bilmente forjado\u00bb), Talos (\u00absufridor\u00bb) y Hefesto (\u00abel que brilla de d\u00eda\u00bb) demuestran por la semejanza de sus atributos que s\u00f3lo son t\u00edtulos diferentes del mismo personaje m\u00edtico. \u00cdcaro puede ser otro de sus t\u00edtulos. Pues Hefesto, el dios herrero, se cas\u00f3 con Afrodita, a la que estaba consagrada la perdiz; la hermana de D\u00e9dalo, el herrero, se llamaba P\u00e9rdice (\u00abperdiz\u00bb); el alma de Talos, el herrero, levant\u00f3 vuelo como una perdiz; una perdiz apareci\u00f3 en el entierro de \u00cdcaro, el hijo de D\u00e9dalo. Adem\u00e1s, Hefesto fue arrojado desde el Olimpo, y Talos fue arrojado desde la Acr\u00f3polis. Hefesto qued\u00f3 rengo al caer; uno de los nombres de Talos era T\u00e1ntalo (\u00abcojeando, o tambaleando\u00bb); la perdiz macho cojea en su danza amorosa sujetando un tal\u00f3n con el que se dispone a golpear a sus rivales.  Parece que en la primavera se realizaba una danza er\u00f3tica de la perdiz en honor de la diosa Luna, y que los bailarines varones renqueaban y llevaban alas.  El mito de D\u00e9dalo y Talos, como su variante, el mito de D\u00e9dalo e \u00cdcaro, parece combinar el rito de quemar al sustituto del rey solar, que se hab\u00eda puesto alas de \u00e1guila en la hoguera de la primavera con los ritos de arrojar al pharmacos con alas de perdiz, un sustituto.  El comp\u00e1s forma parte del misterio del forjador de bronce y es esencial para el dibujo exacto de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos cuando hay que forjar cuencos, yelmos o m\u00e1scaras. De aqu\u00ed que a Talos se le llamara Circino (\u00abel circular\u00bb), t\u00edtulo que se refer\u00eda tanto al curso del sol como al empleo del comp\u00e1s.  Cuando hubo transcurrido un a\u00f1o desde su destierro, Orestes hizo una visita a Atenas, gobernada entonces por su pariente Pandi\u00f3n; o, seg\u00fan dicen algunos, por Demofonte. Se dirigi\u00f3 inmediatamente al templo de Atenea en la Acr\u00f3polis, se sent\u00f3 y abraz\u00f3 su imagen. Las Erinias negras no tardaron en llegar, jadeantes, pues hab\u00edan perdido su rastro cuando cruzaba el Istmo. Aunque al principio nadie quiso recibirle porque sufr\u00eda el odio de los dioses, poco despu\u00e9s algunos se animaron a invitarlo a sus casas, donde se sentaba en una mesa separada y beb\u00eda de una copa de vino distinta. A las Erinias, que ya hab\u00edan comenzado a acusarle ante los atenienses, se les unieron pronto Tind\u00e1reo y su nieta Er\u00edgone hija de Egisto y Clitemestra y, seg\u00fan dicen algunos, tambi\u00e9n Perileo, primo de Clitemestra e hijo de Icario. Pero Atenea, que hab\u00eda o\u00eddo la s\u00faplica de Orestes desde el Escamandro, su territorio troyano reci\u00e9n adquirido, se apresur\u00f3 a ir a Atenas, tom\u00f3 juramento como jueces a los ciudadanos m\u00e1s nobles y convoc\u00f3 al Are\u00f3pago para que juzgara el que era en aquel momento s\u00f3lo el segundo caso de homicidio que se presentaba ante \u00e9l. A su debido tiempo se realiz\u00f3 el juicio. Apolo se present\u00f3 como defensor y la mayor de las Erinias como fiscal. En un discurso elocuente Apolo neg\u00f3 la importancia de la maternidad, afirmando que la mujer no era m\u00e1s que el surco inerte en el que el marido deposita su semilla y declar\u00f3 que la acci\u00f3n de Orestes estaba sobradamente justificada y que el padre era el \u00fanico progenitor merecedor de ese nombre. Como los votos se dividieron en partes iguales, Atenea se declar\u00f3 completamente en favor del padre y su voto decisivo favoreci\u00f3 a Orestes. Absuelto as\u00ed honorablemente, volvi\u00f3 muy contento a Arg\u00f3lide y jur\u00f3 que ser\u00eda un fiel aliado de Atenas mientras viviese. Las Erinias, no obstante, lamentaron fuertemente esta abolici\u00f3n de la antigua ley llevada a cabo por unos dioses advenedizos, y Er\u00edgone se ahorc\u00f3 impulsada por la mortificaci\u00f3n. Seg\u00fan Graves, La herencia matrilineal era uno de los axiomas tomados de la religi\u00f3n pre-helena. Puesto que todos los reyes ten\u00edan que ser necesariamente extranjeros que gobernaban en virtud de su casamiento con una heredera al trono, los pr\u00edncipes reales aprendieron a considerar a su madre como el principal soporte del reino y el matricidio como un crimen inimaginable. Se les educaba de acuerdo con los ritos de la religi\u00f3n anterior, seg\u00fan la cual el rey sagrado (ejemplo Agamen\u00f3n) hab\u00eda sido siempre enga\u00f1ado por su esposa diosa (ejemplo Clitemnestra), muerto por su heredero (ejemplo Egisto) y vengado por su hijo (ejemplo Orestes); sab\u00edan que el hijo nunca castigaba a su madre ad\u00faltera, quien hab\u00eda actuado con toda la autoridad de la diosa a la que serv\u00eda. En la versi\u00f3n arcaica del mito de Orestes era sin duda un pr\u00edncipe focense (como P\u00edlades) quien mat\u00f3 ritualmente a Egisto al t\u00e9rmino de los ocho a\u00f1os de su reinado y se convirti\u00f3 en el nuevo rey cas\u00e1ndose con Cris\u00f3temis, la hija de Clitemnestra. Es muy improbable que Orestes, como nos cuentan los dramaturgos \u00e1ticos, matara a Clitemnestra. Si lo hubiera hecho, Homero sin duda lo habr\u00eda mencionado y no le habr\u00eda llamado \u201csemejante a los dioses\u201d y, adem\u00e1s, Homero, solamente escribe que mat\u00f3 a Egisto y no dice nada de que matase a su madre. Es posible que despu\u00e9s, Orestes, se limitara a entregar a Clitemnestra a la justicia popular cosa que recomienda significativamente Tind\u00e1reo en el Orestes de Eur\u00edpides.   El acceso al poder de las tribus aqueas debilit\u00f3 gravemente la tradici\u00f3n matrilineal, pues, al parecer, el rey se las ingeniaba para reinar durante toda su vida natural. Con la \u201cllegada de los dorios\u201d al final del segundo milenio, la sucesi\u00f3n patrilineal se convirti\u00f3 en regla.  Fue entonces cuando se convino en el sistema familiar ol\u00edmpico como una transacci\u00f3n entre los puntos de vista hel\u00e9nico y pre-hel\u00e9nico: una familia divina de seis dioses y seis diosas, encabezada por los soberanos Zeus y Hera. Pero tras una rebeli\u00f3n de la poblaci\u00f3n pre-hel\u00e9nica, descrita en la Il\u00edada como una conspiraci\u00f3n contra Zeus, Hera qued\u00f3 subordinada a aqu\u00e9l, Atenea se declar\u00f3 \u201ctotalmente a favor del padre\u201d y al final Dionisio asegur\u00f3 la preponderancia masculina en el consejo desalojando a Hestia.  A este respecto hay que recordar que en el juicio de Orestes que tuvo lugar en el Are\u00f3pago, y en el que estaban presentes todos los dioses, hubo empate de votos, empate que dirimi\u00f3 Atenea votando a favor de Orestes, pues Atenea hab\u00eda nacido s\u00f3lo de un padre (Zeus) sin intervenci\u00f3n de madre alguna. Nuevo ejemplo del triunfo del patriarcado sobre el matriarcado. En agradecimiento por su absoluci\u00f3n, Orestes dedic\u00f3 un altar a Atenea Belicosa, pero las Erinias amenazaron con que, si no se revocaba la sentencia, dejar\u00edan caer una gota de la sangre de sus corazones que har\u00eda est\u00e9ril la tierra, arruinar\u00eda las cosechas y destruir\u00eda a todos los habitantes de Atenas. Pero Atenea calm\u00f3 su ira mediante la lisonja: reconoci\u00f3 que eran mucho m\u00e1s sabias que ella y les sugiri\u00f3 que pod\u00edan fijar su residencia en una gruta de Atenas, donde reunir\u00edan una multitud de adoradores, m\u00e1s de los que pod\u00edan esperar hallar en ninguna otra parte. Contar\u00edan con altares dom\u00e9sticos apropiados para las deidades infernales, as\u00ed como con sacrificios moderados, libaciones a la luz de las antorchas, primicias ofrecidas despu\u00e9s de la consumaci\u00f3n de matrimonio o del nacimiento de los hijos, e incluso asientos en el Erecteo. Si ellas aceptaban esta invitaci\u00f3n, Atenea decretar\u00eda que ninguna casa en la que no se les rindiera culto pudiera prosperar; pero ellas, a cambio, deb\u00edan comprometerse a invocar vientos favorables para sus barcos, fertilidad para su tierra y casamientos fecundos para los habitantes de su ciudad, as\u00ed como a extirpar a los imp\u00edos, de modo que ella pudiera juzgar conveniente conceder a Atenas la victoria en la guerra. Las Erinias, tras una breve deliberaci\u00f3n, aceptaron de buena gana las propuestas. Con expresiones de agradecimiento y de buenos deseos, y encantamientos contra los vientos perjudiciales, la sequ\u00eda, el a\u00f1ublo y la sedici\u00f3n, las Erinias \u2014a las que en adelante se las llam\u00f3 Eum\u00e9nides\u2014 se despidieron de Atenea y fueron conducidas por su gente en una procesi\u00f3n con antorchas de j\u00f3venes, matronas y ancianas (vestidas de p\u00farpura y que llevaban la antigua imagen de Atenea) a la entrada de una profunda gruta situada en el \u00e1ngulo sudeste del Are\u00f3pago. All\u00ed les ofrecieron los sacrificios adecuados y ellas se introdujeron en la gruta, que es ahora un templete oracular y un lugar de refugio para los suplicantes. En la gruta de las Eum\u00e9nides, en Atenas, sus tres im\u00e1genes no tienen un aspecto m\u00e1s terrible que el de los dioses infernales situados a su lado, a saber, Hades, Hermes y la Madre Tierra. All\u00ed los que han sido absueltos de la acusaci\u00f3n de asesinato por el Are\u00f3pago sacrifican una v\u00edctima negra. Otras muchas ofrendas se hacen a las Eum\u00e9nides de acuerdo con la promesa de Atenea; y una de las tres noches que el Are\u00f3pago destina cada mes a la vista de los juicios por asesinato, es asignada a cada una de ellas. Seg\u00fan Graves, la \u00absangre de los corazones\u00bb de las Erinias con la que estaba amenazada el \u00c1tica parece ser un eufemismo por la sangre menstrual. Un encantamiento inmemorial utilizado por las hechiceras que quieren maldecir una casa, un campo o un establo, consiste en correr desnudas a su alrededor, en sentido contrario al del movimiento del sol, nueve veces, mientras tienen la menstruaci\u00f3n. Esta maldici\u00f3n es considerada m\u00e1s peligrosa para las cosechas, el ganado y los ni\u00f1os durante un eclipse lunar, y completamente inevitable si la hechicera es una virgen que tiene la menstruaci\u00f3n por primera vez. Al marchar Teseo a Creta para derrotar al Minotauro, Egeo, su padre, le dio una vela blanca (en lugar de las velas negras que llev\u00f3 en las otras dos ocasiones el barco que transportaba las v\u00edctimas para ser devoradas por el Minotauro) para que la izase a su regreso en se\u00f1al de buen \u00e9xito. De regreso a Atenas, bien fuera por la aflicci\u00f3n que sent\u00eda por haber perdido a Ariadna, o bien por la alegr\u00eda que le produjo ver la costa de \u00c1tica, de la que le hab\u00edan mantenido apartado vientos prolongados, olvid\u00f3 su promesa de izar la vela blanca. Egeo, que le esperaba en la Acr\u00f3polis, en el lugar donde se alza ahora el Templo de Atenea Nike, divis\u00f3 la vela negra, se desmay\u00f3, cay\u00f3 de cabeza al valle de abajo y muri\u00f3. Pero algunos dicen que se arroj\u00f3 deliberadamente al mar, que desde entonces se llama Egeo. Seg\u00fan Graves, el nuevo rey luchaba con el rey viejo y lo arrojaba, como pharmacos, desde la Roca Blanca al mar. En la ilustraci\u00f3n que el mit\u00f3grafo ha interpretado mal evidentemente, la nave con la vela negra de Teseo tiene que haber sido una embarcaci\u00f3n lista para salvar al pharmacos; ten\u00eda velas negras porque los pescadores del Mediterr\u00e1neo embetunan habitualmente sus redes y velas para impedir que el agua salada las pudra.  En el Are\u00f3pago C\u00e9falo es juzgado por la muerte de su esposa Procris y condenado a perpetuo destierro. Edipo, ciego y desahuciado y acompa\u00f1ado por su hija Ant\u00edgona, llega a Colono en donde las Erinias, que tienen all\u00ed un bosquecillo, le persiguieron hasta matarlo. Teseo traslad\u00f3 sus restos al santuario de las Eum\u00e9nides y lo llor\u00f3 al lado de Ant\u00edgona.<\/p>\n<p>El yacimiento Tras la independencia griega, los trabajos de reconstrucci\u00f3n de la Acr\u00f3polis empiezan en enero de 1835 al mando del arque\u00f3logo alem\u00e1n Ludwig Ross. Uno de los grandes momentos de la Acr\u00f3polis de aquella \u00e9poca fue la reconstrucci\u00f3n del templo de Atenea Nike que hab\u00eda desaparecido de la Roca Sagrada durante 150 a\u00f1os. Fue el primer templo cl\u00e1sico que se reconstruy\u00f3 en Europa. A Ross le sucedi\u00f3 \u039a\u03c5\u03c1\u03b9\u03b1\u03ba\u03cc\u03c2 \u03a0\u03b9\u03c4\u03c4\u03ac\u03ba\u03b7\u03c2, ateniense, que se har\u00eda cargo de las excavaciones desde 1836 hasta 1860, final del reinado de Ot\u00f3n. Sus operaciones de limpieza no se limitaron a los grandes monumentos, sino que se extendieron a los espacios de alrededor, de forma que, al final del periodo hab\u00eda \u201cdesbrozado\u201d la superficie natural de la roca. Paralelamente reconstruy\u00f3 gran parte de los grandes monumentos. Fueron frecuentes los errores: partes que pertenec\u00edan a un monumento se utilizaron en la reconstrucci\u00f3n de otro. Sin embargo, con todas sus deficiencias, la \u00e9poca de \u03a0\u03b9\u03c4\u03c4\u03ac\u03ba\u03b7\u03c2 prepar\u00f3 el camino para las actuaciones que se realizar\u00edan a continuaci\u00f3n. En las dos primeras \u00e9pocas del reinado del rey Jorge (1863-1913) fueron responsables de la Acr\u00f3polis, y del resto de los monumentos arqueol\u00f3gicos de Grecia, \u03a0\u03b1\u03bd\u03b1\u03b3\u03b9\u03ce\u03c4\u03b7\u03c2 \u0395\u03c5\u03c3\u03c4\u03c1\u03b1\u03c4\u03b9\u03ac\u03b4\u03b7\u03c2 y \u03a3\u03c4\u03ad\u03c6\u03b1\u03bd\u03bf\u03c2 \u039a\u03bf\u03c5\u03bc\u03b1\u03bd\u03bf\u03cd\u03b4\u03b7\u03c2. En esta \u00e9poca dos grandes actuaciones cambiaron el aspecto de la Acr\u00f3polis: la construcci\u00f3n de un museo durante el periodo 1865 \u2013 1874 y el derribo de la llamada Torre de los Francos, que desde el siglo XV dominaba la entrada a la roca. \u03a0\u03b1\u03bd\u03b1\u03b3\u03b9\u03ce\u03c4\u03b7\u03c2 \u039a\u03b1\u03b2\u03b2\u03b1\u03b4\u03af\u03b1\u03c2, continuador en el cargo de \u03a0\u03b1\u03bd\u03b1\u03b3\u03b9\u03ce\u03c4\u03b7\u03c2 \u0395\u03c5\u03c3\u03c4\u03c1\u03b1\u03c4\u03b9\u03ac\u03b4\u03b7\u03c2, empieza en noviembre de 1885 una excavaci\u00f3n sistem\u00e1tica en el interior de la Acr\u00f3polis con objeto de restituir el \u201cpiso\u201d que supuestamente exist\u00eda en la \u00e9poca cl\u00e1sica. Este programa, que finaliz\u00f3 en febrero de 1890, se extendi\u00f3 al interior de los grandes monumentos. El programa de excavaciones fue desigual y muchas veces contrario a los modernos criterios arqueol\u00f3gicos. Multitud de hallazgos salieron a la luz y con ello se complet\u00f3 la historia antigua del yacimiento desde la \u00e9poca mic\u00e9nica hasta la romana. Con ello se hab\u00eda completado la transformaci\u00f3n de la Acr\u00f3polis desde fortaleza a monumento de la \u00e9poca cl\u00e1sica. La moderna historia del yacimiento se completa con las intervenciones de reconstrucci\u00f3n de \u039d. \u039c\u03c0\u03b1\u03bb\u03ac\u03bd\u03bf\u03c5 que empezaron en el Parten\u00f3n en el 1898 y se extendieron a todos los monumentos de la roca a trav\u00e9s de varias d\u00e9cadas hasta construir la imagen de la Acr\u00f3polis que se conoc\u00eda despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. Nuevas reconstrucciones que empezaron en 1978, y que contin\u00faan hasta nuestros d\u00edas, concretaron la nueva imagen de la Roca Sagrada de la que gozamos hoy en d\u00eda.   El muro La explanada de la cumbre mide 300 m de este a oeste y 150 m de norte a sur. La vertiente occidental, la m\u00e1s suave, hace posible la subida a la roca y fue siempre su principal v\u00eda de acceso. La existencia de manantiales en las laderas facilit\u00f3 su poblamiento en tanto que su altura (60 a 70 m) proporcionaba seguridad. El primitivo muro cicl\u00f3peo mic\u00e9nico ten\u00eda dos entradas, una en la vertiente norte y otra, la principal, en el extremo suroeste de la colina, en el emplazamiento de los futuros propileos. En bastantes puntos se conservan notables restos del primitivo muro cicl\u00f3peo. La entrada norte se utiliz\u00f3 durante todo el siglo XV a.C. Sin embargo, cuando se termin\u00f3 la construcci\u00f3n de las murallas se cerr\u00f3. Un poco despu\u00e9s se complet\u00f3 la fortificaci\u00f3n de la Acr\u00f3polis construy\u00e9ndose el llamado \u201cmuro pel\u00e1sgico\u201d, cimentado en los espolones noroccidentales de la roca, que abarcaba desde los propileos hasta el edificio de los Arr\u00e9foros, incluyendo la fuente de la Clepsidra y las tres cuevas al este de \u00e9sta. Posteriormente, durante el submic\u00e9nico y la \u00e9poca geom\u00e9trica, se fortific\u00f3 la ladera oeste, pero de modo que dicha fortificaci\u00f3n acogiera a un camino serpenteante que conduc\u00eda arriba a la entrada del muro mic\u00e9nico. Esta fortificaci\u00f3n completaba al muro pel\u00e1sgico y arropaba en la \u00e9poca arcaica a la ladera sur hasta los l\u00edmites del posterior Asclepieion. Este amurallamiento, con nueve entradas en diferentes puntos, constituye el conocido \u201cEne\u00e1pilon\u201d o \u201cde las nueve puertas\u201d. Tanto el muro mic\u00e9nico como el pel\u00e1sgico y el ene\u00e1pilon se conservaban en buen estado hasta los tiempos de Pis\u00edstrato, quien renov\u00f3 la muralla y edific\u00f3 un hermoso propileo a la entrada de la Acr\u00f3polis. Con el derrocamiento de Hipias los atenienses derribaron la mayor parte del muro mic\u00e9nico para que no volviera jam\u00e1s a hacerse fuerte otro tirano dentro de la fortificaci\u00f3n, de modo que los persas, el 480 a. C., encontraron la Acr\u00f3polis desguarnecida. Pero en el a\u00f1o 479 a.C. Tem\u00edstocles construy\u00f3 un muro en la parte norte (temistocl\u00eda) y el 476 a.C. Cim\u00f3n complet\u00f3 la fortificaci\u00f3n con el muro meridional (muro cimonio). Mucho m\u00e1s tarde, en el siglo III d.C., tras la invasi\u00f3n de los h\u00e9rulos, se fortific\u00f3 el espacio oeste de los propileos, una de cuyas puertas, la llamada puerta Beul\u00e9, sirve actualmente de entrada a la Acr\u00f3polis. El muro que actualmente rodea la Acr\u00f3polis adquiri\u00f3 su forma durante la Edad Media y la dominaci\u00f3n turca.  Los accesos El camino de las Panateneas comenzaba su trazado en el Cer\u00e1mico, en la llamada Puerta del Dipil\u00f3n y conclu\u00eda en la Acr\u00f3polis. Este era el camino que segu\u00eda la procesi\u00f3n de las Panateneas, la cual llevaba a la Acr\u00f3polis el peplo con el que vestir\u00edan la estatua cultual de Atenea.  La segunda v\u00eda, el camino de los Tr\u00edpodes, que debe su nombre a la multitud de monumentos cor\u00e9gicos con tr\u00edpodes que se encontraban a lo largo de su recorrido, era uno de los caminos con m\u00e1s vida y m\u00e1s frecuentados de la Atenas antigua, y el m\u00e1s corto para alcanzar el teatro de Dioniso desde el centro del \u00c1gora. Ten\u00eda una anchura de 6 m y una longitud de 800 m. El monumento cor\u00e9gico mejor conservado que se halla en el este camino es la llamada Linterna de Lis\u00edcrates (1) que fue erigido por el corego Lis\u00edcrates con motivo de su victoria del a\u00f1o 334 a.C. en el concurso dram\u00e1tico. Este monumento se levanta sobre un alto pedestal cuadrangular con un z\u00f3calo de tres escalones. Es cil\u00edndrico y en su extremo se mantiene a\u00fan el capitel corintio con la triple formaci\u00f3n que serv\u00eda de soporte al tr\u00edpode. Seis peque\u00f1as semicolumnas corintias de 3,44 m de altura est\u00e1n adosadas al cuerpo cil\u00edndrico del monumento al cual cubre un entablamento circular con arquitrabe y friso. En el friso hay escenas en relieve de la vida de Dionisos. En el monumento encontramos esta inscripci\u00f3n: \u201cCuando Lis\u00edcrates, hijo de Lisistides, del demo de Cicinna, era corego, la tribu Acam\u00e1ntide qued\u00f3 victoriosa en el concurso de los ni\u00f1os. Teon tocaba el oboe; Lis\u00edades de Atenas hab\u00eda preparado el coro; Euainetos era arconte\u201d.  La calle terminaba en el propileo del santuario de Dionisos. El tercer camino que ce\u00f1\u00eda la Acr\u00f3polis por fuera era el Per\u00edpato (paseo) que se situaba justo debajo de las pe\u00f1as cortadas a pico de la roca, en la parte norte y este. Ten\u00eda una longitud de unos 1100 m.      Monumentos y santuarios de la ladera sur. Tres antiguas calles (1,3 y 7 del plano de detalle) se juntaban fuera de la esquina SE del santuario de Di\u00f3nisos. La primera (1) conectaba el Olympieion con la ladera sur de la Acr\u00f3polis y la roca sagrada. La segunda (3), con direcci\u00f3n SE NO ven\u00eda del sur de la ciudad y terminaba en el p\u00e1rodos oriental del Teatro de Di\u00f3nisos. En su trayecto se encontraba con el final de la calle de los Tr\u00edpodes frente al propileo del santuario. La tercera calle (7), con direcci\u00f3n SO, se cruzaba probablemente con las dos anteriores fuera de la esquina SE del santuario de Di\u00f3nisos, donde estaba ubicado un peque\u00f1o templete (8) que estaba dedicado a una divinidad desconocida, quiz\u00e1s H\u00e9cate o Hermes. El santuario de Dionisos Eleutereos es uno de los tres santuarios dionis\u00edacos m\u00e1s importantes. Pausanias lo caracteriza de \u201cantiqu\u00edsimo\u201d. El santuario, con dos entradas, una hacia el este y otra hacia el oeste (propileo sin n\u00famero en el plano), estaba rodeado por el sur por el camino de los Tr\u00edpodes y comprende dos peque\u00f1os templos, uno m\u00e1s antiguo (3) y otro m\u00e1s reciente (4) de Dionisos Eleutereos, un altar (5) y, al norte, un gran p\u00f3rtico (6) cuya parte posterior es tambi\u00e9n el l\u00edmite de la escena del Teatro de Dionisos. Altar y p\u00f3rtico datan del siglo IV a.C. Los cimientos del propileo ten\u00edan forma de doble \u03a0. Se levantaba sobre otro anterior del siglo V a.C. Ten\u00eda dimensiones de 8,40 m x 9,45 m con una abertura para la puerta de 1,85 m. Corresponde al programa de construcciones de Licurgo en el siglo IV a.C. El templo m\u00e1s antiguo, d\u00edstilo d\u00f3rico in antis, fue levantado hacia el 540 a.C. por Pis\u00edstrato y albergaba el xoanon del dios tra\u00eddo desde El\u00e9uteras. Ten\u00eda dimensiones 13,5 x 8 m. El templo m\u00e1s moderno, pr\u00f3stilo, tetr\u00e1stilo d\u00f3rico de 21,95 x 10,5 m se construy\u00f3 en la segunda mitad del siglo IV a.C. y cobijaba la estatua crisoelefantina del dios, obra del escultor Alc\u00e1menes. Adem\u00e1s, estaban el ciclo pict\u00f3rico del retorno de Hefestos al Olimpo con la ayuda de Dionisos y el de Penteo y Licurgo pagando la pena por los ultrajes que infligieron a Dionisos. Hoy se conservan los cimientos y vestigios del p\u00f3rtico y del altar. El p\u00f3rtico ten\u00eda dimensiones de 62 x 8 m y ten\u00eda en su extremo occidental una habitaci\u00f3n cerrada. Era de estilo d\u00f3rico y se levant\u00f3, tambi\u00e9n, dentro del programa de reformas que realiz\u00f3 Licurgo en el Teatro de Dionisos.  El teatro de Dionisos Eleutereos, ligado directamente con el vecino santuario, constituye una extensi\u00f3n org\u00e1nica y funcional del mismo.  En su primera fase, es decir, en el siglo VI a.C., el teatro estaba constituido solamente por una orchestra, es decir, por un espacio circular de tierra apisonada en el cual ten\u00edan lugar ceremonias religiosas relacionadas con el culto al dios.  Paralelamente al desarrollo del drama en Atenas, con la introducci\u00f3n de competiciones de teatro en las Grandes Dionisias, se desarrolla y conforma la forma del teatro de Dionisos en la Acr\u00f3polis. As\u00ed, a mediados del siglo V a.C. el espacio del teatro presenta la forma siguiente: La orquestra (8) tiene un di\u00e1metro de unos 20 m con tierra apisonada y un canalillo de desag\u00fce para el agua de lluvia. En la pendiente ascendente, donde est\u00e1n hoy las gradas, se hallaban s\u00f3lo algunas filas de bancos de piedra, siendo el resto de madera, habi\u00e9ndose puesto los cimientos de la sencilla instalaci\u00f3n esc\u00e9nica de madera para la actuaci\u00f3n de los actores. En un teatro con esta forma representaron sus obras Esquilo, S\u00f3focles, Eur\u00edpides y Arist\u00f3fanes. Desde finales del siglo V a.C. empiezan los reajustes y las intervenciones en el teatro que continuar\u00e1n hasta el siglo III d.C. Las m\u00e1s numerosas y definitivas ocurrieron en el escenario (7) que fue edificado por primera vez durante la paz de Nicias (421 \u2013 415 a.C.)  Etapa significativa en el desarrollo hist\u00f3rico del teatro de Dionisos fue el a\u00f1o 330 a.C., arcontado de Licurgo, durante el cual se sustituyeron los bancos de madera por otros de piedra y se transformaron por completo las gradas. Paralelamente se levant\u00f3 una cerca en torno al santuario quedando, de este modo, separados y desconectados org\u00e1nicamente el santuario y el teatro. En este nuevo teatro de m\u00e1rmol, con capacidad para 16.000 espectadores, Menandro fue el \u00fanico de los grandes dramaturgos que ofreci\u00f3 representaciones de sus obras. En la primera fila de asientos hab\u00eda 67 con epigraf\u00eda en la que se se\u00f1alaba el t\u00edtulo de la personalidad oficial que deb\u00eda ocuparlos.  En el periodo helen\u00edstico la forma del teatro se conserv\u00f3 en l\u00edneas generales. Se realizaron modificaciones posteriores cuando se celebraban aqu\u00ed las asambleas populares, que hasta entonces se hab\u00edan convocado en el Pnix. Las esculturas que se encuentran hoy en d\u00eda frente a la escena, en la llamada tribuna de Fedro, pertenecen a los siglos II y III d.C. y representan diferentes episodios de la vida de Dionisos. El teatro de Dionisos es, en cuanto concepci\u00f3n, forma y soluci\u00f3n arquitect\u00f3nica, el primer teatro del mundo y, al mismo tiempo, el configurador de la idea de teatro tal y como se ha desarrollado desde la antig\u00fcedad hasta nuestros d\u00edas. El ode\u00f3n de Pericles (2), gigantesca sala hip\u00f3stila con dimensiones de 62,40 x 68,80 m, se encuentra adosada al borde oriental del teatro. Fue construido bajo la supervisi\u00f3n de Pericles. Dotado de gradas de madera para los oyentes, estaba destinado por su propulsor para todos los acontecimientos musicales previsibles, incluyendo los de las Panateneas. Su \u00fanica c\u00e1mara estaba cubierta con techumbre inclinada (las vigas se tomaron de barcos persas capturados en la batalla de Salamina) sostenida por nueve filas de diez columnas cada una. Ten\u00eda una capacidad de 5.000 personas.  Iktino y otros arquitectos que hab\u00edan trabajado en el Parten\u00f3n lo dise\u00f1aron y construyeron usando la experiencia acumulada en la construcci\u00f3n del Telesterion de Eleusis. Construido en el 445 a.C. fue destruido por Sila en el 86 a.C. y reconstruido por Ariobarzanes II, rey de Capadocia, en el 61 a.C. En el ode\u00f3n ten\u00eda lugar la primera fase de las celebraciones en honor de Di\u00f3nisos antes de proceder a las representaciones dram\u00e1ticas que ten\u00edan lugar en el teatro.  El monumento cor\u00e9gico de Tr\u00e1silo (9) se construy\u00f3 en la peque\u00f1a cueva que se haya detr\u00e1s del teatro, ligeramente por encima de \u00e9l, en el a\u00f1o 320 a.C., tras la victoria de Tr\u00e1silo como corego, seg\u00fan la inscripci\u00f3n del arquitrabe del monumento. La cavidad natural de la roca se tall\u00f3 de acuerdo con las necesidades del monumento, abriendo un espacio de 6,20 x 1,70 m con una altura de unos 6 m. La abertura rectangular, acompa\u00f1ada por dos columnas adosadas a los lados y una central en el medio que sosten\u00edan al arquitrabe, se cerr\u00f3 con dos grandes batientes de m\u00e1rmol. Sobre el arquitrabe, en un pedestal con tres escalones, se levantaba el tr\u00edpode cor\u00e9gico. Cuando en el 270 a.C., el hijo de Tr\u00e1silo, Trasicles, gan\u00f3 dos veces como patrocinador de las competiciones, a\u00f1adi\u00f3 otros dos tr\u00edpodes, a derecha e izquierda del tr\u00edpode de su padre, cuyos pedestales con sus dedicatorias inscritas se han conservado.   Sobre la b\u00f3veda natural que recubre el monumento de Tr\u00e1silo se alzan dos columnas lisas (10) de m\u00e1rmol de aproximadamente el mismo tama\u00f1o, con capiteles corintios de tres caras pertenecientes al periodo romano. El monumento cor\u00e9gico de Nicias (11) se erigi\u00f3 en el 319 a.C. despu\u00e9s de la victoria cor\u00e9gica de Nicias, hijo de Nicodemo, seg\u00fan la inscripci\u00f3n que se haya grabada sobre el arquitrabe del monumento.  Era un peque\u00f1o templo d\u00f3rico hex\u00e1stilo en m\u00e1rmol pent\u00e9lico. Los elementos arquitect\u00f3nicos del monumento de Nicias est\u00e1n adosados al muro de la puerta Beul\u00e9. Hoy en d\u00eda s\u00f3lo una parte de sus cimientos es visible.  El santuario de Asclepio est\u00e1 pr\u00f3ximo al l\u00edmite noroeste de las gradas del teatro de Dionisos, entre el Per\u00edpato y las pe\u00f1as cortadas a pico de la vertiente sur de la Acr\u00f3polis, en un punto donde mana agua de una depresi\u00f3n del terreno, elemento indispensable para el funcionamiento de un Asclepieion.       El Asclepieion, fundado por un cierto Tel\u00e9maco en el 420\/419 a.C., que fue cuando se introdujo el culto al dios en Atenas. Durante la celebraci\u00f3n de los misterios eleusinos se celebraban aqu\u00ed las \u0395\u03c0\u03b9\u03b4\u03b1\u03cd\u03c1\u03b9\u03b1 en honor de Asclepio, organizadas por el arconte rey, y que conllevaban un sacrifico en el Asclepieion. Incluye un conjunto de edificios: El templo del dios (12), de dimensiones 10,4 x 6 m, con una cella sencilla, fachada de cuatro columnas hacia el este y un altar (13) enfrente, y las estatuas de Asclepio y la diosa Salud al fondo de la cella, sobre un pedestal. La estatua de Asclepio fue tra\u00edda por Tel\u00e9maco del templo de Epidauro. Los restos que pueden verse hoy en d\u00eda pertenecen al periodo romano.   Un p\u00f3rtico de dos pisos (14), sala de los enfermos, al norte del templo, con dimensiones de 49,9 x 9,75 m. El p\u00f3rtico ten\u00eda en sus dos pisos una fila interior de columnas j\u00f3nicas y 17 columnas d\u00f3ricas en la fachada. Detr\u00e1s, en el muro norte, hab\u00eda una abertura que conduce a un espacio circular excavado en forma de cueva, que es donde brotaba el manantial. Este p\u00f3rtico era el llamado enkoimeterion en donde se so\u00f1aban sue\u00f1os de sanaci\u00f3n. Se construy\u00f3 en el 300\/229 a.C. y hoy se encuentra ocupado por una bas\u00edlica cristiana del siglo V d.C. Una c\u00e1mara cuadrangular (15) en el extremo noroeste del p\u00f3rtico en cuyo centro exist\u00eda un hoyo redondo, dep\u00f3sito de 2,70 m de di\u00e1metro y 2,2 m de profundidad que serv\u00eda para arrojar los restos sagrados de los sacrificios. Una construcci\u00f3n alargada, el llamado p\u00f3rtico j\u00f3nico (17) al oeste de la habitaci\u00f3n cuadrangular, de dimensiones 28 x 14 m con cuatro habitaciones al fondo, y en la fachada, un p\u00f3rtico con columnas j\u00f3nicas. La parte de las habitaciones, que se usaba para alojar a los enfermos o a los sacerdotes, se construy\u00f3 en el siglo V a.C. posiblemente antes de la construcci\u00f3n del Asclepeion. Pero a finales de dicho siglo, o durante el siglo IV a.C., fue cuando se le a\u00f1adi\u00f3 la fachada con el p\u00f3rtico j\u00f3nico.  Un p\u00f3rtico (16) abierto hacia el templo del dios que se a\u00f1adi\u00f3 en los a\u00f1os de dominaci\u00f3n romana. Ten\u00eda una entrada con propileo, al oeste del p\u00f3rtico romano, justamente en el l\u00edmite con el Per\u00edpato. Al oeste de la construcci\u00f3n del p\u00f3rtico j\u00f3nico se encuentra la fuente de Alcipe (18), un manantial que desde tiempos arcaicos (520 a.C.) fue convertido en fuente. El pozo circular tiene 3,1 m de profundidad. Junto a esta fuente, dicen que Halirrotio, hijo de Posid\u00f3n, despu\u00e9s de ultrajar a una hija de Ares, Alcipe, muri\u00f3 a manos de \u00e9ste, y que por causa de este homicidio hubo por primera vez un juicio. El tribunal lo formaron los dioses y se reuni\u00f3 en la colina que desde entonces se llam\u00f3 Colina de Ares (Are\u00f3pago). Un templo dedicado a la diosa Temis (19), la diosa de las leyes, es, posiblemente, el monumento que se encuentra al sur de la fuente, con dimensiones 5,06 x 4,25 m. M\u00e1s al oeste del templete de Temis, la tradici\u00f3n sit\u00faa el santuario de Afrodita y el Hipoliteo (20), centro de culto de Hip\u00f3lito, hijo de Teseo. Ambos deb\u00edan existir antes de la fundaci\u00f3n del Asclepieion. El P\u00f3rtico de Eumenes (21), edificio de gran longitud, de dos pisos (163 m de longitud y 17,65 m de anchura), regalo del rey de P\u00e9rgamo, Eumenes II, a la ciudad de Atenas, fue construido en la primera mitad del siglo II a.C. para las necesidades de los numerosos espectadores del teatro de Dionisos. Los cimentos del P\u00f3rtico se hallan a un nivel mucho m\u00e1s bajo que el del Per\u00edpato, debido a la desigual altura del terreno, y por esto antes de construir el muro norte del p\u00f3rtico se levant\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l un muro de contenci\u00f3n que terminaba en su parte superior en una serie de arcos. La comunicaci\u00f3n de la planta baja con el primer piso del p\u00f3rtico se realizaba mediante una escalera construida a lo largo del lado estrecho del p\u00f3rtico, justamente al norte del monumento de Nicias. El p\u00f3rtico tiene una fila interna de 32 columnas j\u00f3nicas y una fachada d\u00f3rica de 64 columnas. El p\u00f3rtico de Eumenes II, construcci\u00f3n ligada en un principio al teatro de Dionisos y m\u00e1s adelante al Ode\u00f3n de Herodes \u00c1tico, ocupaba y adornaba todo el espacio intermedio entre las dos edificaciones. El m\u00e1rmol que fue utilizado en su construcci\u00f3n proven\u00eda de Asia Menor y los elementos arquitect\u00f3nicos de la stoa fueron construidos en talleres de P\u00e9rgamo antes de ser llevados a Atenas. El Ode\u00f3n de Herodes \u00c1tico (22) comenz\u00f3 a construirse el a\u00f1o 160 d.C. por el sobresaliente orador y sofista que m\u00e1s adelante ser\u00eda senador de Roma, Herodes \u00c1tico, en memoria de su mujer Regila que muri\u00f3 aquel mismo a\u00f1o.   En la zona llana que se encuentra exactamente debajo del z\u00f3calo donde se levanta el templo de Atenea Nike, al sur, hay que situar el santuario de Afrodita Pandemo, cuyo culto se remontaba al siglo VI a.C. Afrodita Pandemo era adorada con grandes honores por los atenienses y en su santuario hab\u00eda estatuas consagradas por grandes artistas, como refiere Pausanias. Las fuentes filol\u00f3gicas y los testimonios epigr\u00e1ficos destinan el espacio de debajo de los propileos, cerca del templo de Afrodita Pandemo, a asiento del santuario com\u00fan de Dem\u00e9ter \u0395\u03cd\u03c7\u03bb\u03bf\u03bf y Gea Cur\u00f3trofos (s. I \u2013 II d.C.), con un altar (25) para cada una de ellas.  Al sur del Ode\u00f3n de Herodes \u00c1tico se levant\u00f3 a mediados del siglo VII a.C. el santuario de las Ninfas (23) en donde se encontraron gran n\u00famero de vasijas con inscripciones dedicadas a las Ninfas protectoras de la boda y de las ceremonias nupciales. En la primera mitad del siglo V a.C. se levant\u00f3 un muro perimetral elipsoidal del cual hoy s\u00f3lo queda su parte occidental y su parte sur. Fue destruido por Sila en el 76 d.C. y despu\u00e9s se abandon\u00f3. Alrededor del santuario de las Ninfas se descubrieron restos de casas pertenecientes al periodo cl\u00e1sico. En la misma \u00e9poca parece que se terraplen\u00f3 la parte occidental del barrio con objeto de facilitar el paso de los carruajes que transportaban materiales de construcci\u00f3n a la roca de la Acr\u00f3polis. Para la sujeci\u00f3n de este terrapl\u00e9n se construy\u00f3 en la segunda mitad del siglo V a.C. un muro de contenci\u00f3n del que hoy se conservan 38,5 m. Santuarios en la ladera norte de la Acr\u00f3polis. En el extremo oeste de la Acr\u00f3polis, m\u00e1s al norte del monumento de Agripa, se encuentra la fuente Clepsidra (26) dentro de una peque\u00f1a cueva natural, exactamente en el punto donde terminaba el \u00faltimo tramo del camino de las Panateneas. (El antiguo nombre de la fuente era \u0395\u03bc\u03c0\u03b5\u03b4\u03ce). En tiempos mic\u00e9nicos se tall\u00f3 la roca para utilizar el agua de la fuente. En tiempos de Cim\u00f3n (470 \u2013 460 a.C.) se monumentaliz\u00f3 la fuente. Se construy\u00f3 un edificio ortogonal, con una stoa en forma de \u0393, en cuyo fondo se encontraba la cisterna con agua.   En la cueva recib\u00edan culto las ninfas. Muy cerca de la Clepsidra, al este, hay tres peque\u00f1as cuevas sagradas dedicadas al culto de un n\u00famero igual de dioses. La m\u00e1s cercana a la Clepsidra es la cueva de Apolo (27) donde, seg\u00fan la tradici\u00f3n, durmi\u00f3 el dios con la hija de Erecteo, Creusa. De esta uni\u00f3n naci\u00f3 I\u00f3n. Su utilizaci\u00f3n se remonta al siglo XIII a.C. Cada cuatro a\u00f1os, a finales de julio, los 9 arcontes de Atenas, despu\u00e9s de ser elegidos, juraban su cargo en el \u00e1gora, en el altar de Apolo Patroos, y luego sub\u00edan aqu\u00ed para realizar un segundo juramento. En dicho acto, juraban que, si no gobernaban correctamente la ciudad o despilfarraban el dinero p\u00fablico, deber\u00edan levantar dentro de la cueva una estatua de oro a Apolo, algo que nunca sucedi\u00f3. Adem\u00e1s, estos nueve arcontes, cuando terminaban su mandato, ofrec\u00edan al dios una placa con coronas de laurel y mirto en relieve. Muchas de estas placas se han encontrado dentro de la cueva y en sus alrededores.  La segunda era la cueva de Zeus (28) en donde recib\u00eda culto Zeus Ol\u00edmpico desde el siglo V a.C. En ella se reun\u00edan cada primavera los atenienses elegidos para representar a la ciudad en los Juegos Pitios de Delfos, esperando un rel\u00e1mpago, esto es, la se\u00f1al del dios para iniciar su marcha.  La tercera era la cueva de Pan y las Ninfas (29) donde el culto se remontaba a comienzos del siglo V a.C. despu\u00e9s de la batalla de Marat\u00f3n. Cuenta Her\u00f3doto que Fil\u00edpides, corredor de larga distancia, habiendo ido a Esparta a avisar a los espartanos para que ayudaran en la batalla de Marat\u00f3n, hall\u00e1ndose cerca del monte Partenio, m\u00e1s arriba de Tegea, se le apareci\u00f3 Pan, quien le mand\u00f3 anunciar a los atenienses por qu\u00e9 no hac\u00edan ninguna cuenta de \u00e9l, que les era ben\u00e9volo, les hab\u00eda sido \u00fatil muchas veces y hab\u00eda de serles todav\u00eda. Tuvieron los atenienses por verdadera esta historia, y estando ya sus cosas en buen estado, levantaron al pie de la acr\u00f3polis el templo de Pan, y desde aquella embajada se le propicia con sacrificios anuales y con una carrera de antorchas.  En el borde norte de la pe\u00f1a, exactamente debajo del l\u00edmite noroeste del Erecteo y cerca de la escalera mic\u00e9nica, se ha localizado un santuario de Afrodita y Eros (30). Este santuario al aire libre tiene estrecha relaci\u00f3n con los ritos secretos de las Arr\u00e9foros. Por esta raz\u00f3n comunicaba por un pasaje secreto con su sede en la Acr\u00f3polis: el Arreforio. En el santuario se encontraban tallados en la roca 23 cavidades para la exposici\u00f3n de relieves votivos y otras ofrendas. Aqu\u00ed el culto a Afrodita reemplaz\u00f3 al culto de la diosa mic\u00e9nica de la fertilidad. Santuarios en la ladera este de la Acr\u00f3polis. En la ladera este destaca una gran cueva que a pesar de sus grandes dimensiones (22 x 14 m) no conservaba huellas visibles de haber sido usada en la antig\u00fcedad. Los intentos de los primeros investigadores del siglo XIX de identificarla con alguno de los monumentos referidos por los antiguos escritores r\u00e1pidamente se abandonaron. Sin embargo, las excavaciones de 1980 sacaron a la luz una epigraf\u00eda sobre una estela de m\u00e1rmol dedicada a Timocritis, sacerdotisa del Aglaureo (31), santuario consagrado al culto de Aglauro, hija de C\u00e9crope, la cual est\u00e1 datada del 247\/246 a.C. Al Aglaureo iban los atenienses adolescentes para jurar que defender\u00edan a su patria y que no deshonrar\u00edan sus armas.  Este descubrimiento, important\u00edsimo para la topograf\u00eda de la antigua Atenas, ha hecho que debamos trasladar el primitivo y tradicional lugar en que se supon\u00eda instalado el Aglaureo (cueva en la ladera norte bajo el Arreforio) a la ladera este. Al mismo tiempo hay que trasladar tambi\u00e9n a la ladera este el lugar de ubicaci\u00f3n de otros edificios p\u00fablicos y sagrados de la antigua Atenas como el Anaceo (32), santuario dedicado a los Di\u00f3scuros (C\u00e1stor y P\u00f3lux), que nos es conocido s\u00f3lo por fuentes filol\u00f3gicas y epigr\u00e1ficas, cuya localizaci\u00f3n depende de la del Aglaureo.     El extremo oeste de la Acr\u00f3polis. El extremo oeste de la Acr\u00f3polis era el \u00fanico acceso sin obst\u00e1culos a la pe\u00f1a. Por esta raz\u00f3n se utiliz\u00f3 siempre y sufri\u00f3 a lo largo de los siglos numerosos y distintos ajustes y transformaciones. La primera intervenci\u00f3n conocida sobre el acceso est\u00e1 realizada en tiempos submic\u00e9nicos y geom\u00e9tricos por razones defensivas, la cual culmina en el Ene\u00e1pilo de \u00e9poca arcaica. As\u00eds e conform\u00f3 un camino ascendente y serpenteante del que eran parte muros de contenci\u00f3n y muchas puertas. Seguramente proteg\u00edan el acceso bastiones de defensa. Este camino terminaba en el propileo \u201ccicl\u00f3peo\u201d de la Acr\u00f3polis. Esta forma de acceso, que inclu\u00eda tambi\u00e9n altares y peque\u00f1os santuarios de h\u00e9roes, se conserv\u00f3 hasta la \u00e9poca de reorganizaci\u00f3n de las Panateneas, el 566 a.C., cuando se construye un acceso monumental, apropiado para que se desplazara c\u00f3modamente la muchedumbre que participaba en la fiesta de las Panateneas. Este acceso, con una pista en l\u00ednea recta de 10 m de anchura y unos 80 m de longitud, empezaba en los bardes de la colina y terminaba en la entrada de la Acr\u00f3polis, donde, seguramente, se hab\u00eda erigido durante la misma \u00e9poca un propileo monumental. Una parte del muro de contenci\u00f3n norte, construido con la t\u00e9cnica poligonal, se distingue al este de la puerta Beul\u00e9. El acceso monumental se conserv\u00f3 en esta forma hasta la \u00e9poca en que se construyeron los propileos con el dise\u00f1o de Mnesicles (437 a 432 a.C.) cuando se dobl\u00f3 su anchura para ajustarla a las exigencias de la nueva reforma. El amplio acceso de Mnesicles permaneci\u00f3 sin cambios hasta mediados del siglo I d.C. En la entrada de la Acr\u00f3polis, al este de la puerta Beul\u00e9 (33), que debe su nombre al arque\u00f3logo franc\u00e9s Beul\u00e9, el cual la localiz\u00f3 y excav\u00f3 en 1852. Esta entrada se levant\u00f3 en el siglo III d.C. Junto al muro poligonal est\u00e1 el altar de Apolo Aigeo (34) de piedra de poros, protector de puertas y caminos.  Directamente unido a la entrada de la Acr\u00f3polis est\u00e1 el santuario de doble nicho de Atenea Pil\u00e1tide (35), que se encuentra abajo dentro del lado oeste del basti\u00f3n de Atenea Nike. Este santuario lo encuentra hoy el visitante a su derecha, seg\u00fan sale por la puerta Beul\u00e9. En tiempos antiguos el visitante se inclinaba all\u00ed con reverencias y dejaba sus ofrendas a la diosa, antes de ascender a la cima. Atenea con el ep\u00f3nimo de Pil\u00e1tida es la protectora y guardiana de toda la entrada a la colina sagrada. En la zona de acceso, enfrente y debajo del \u00e1ngulo suroeste del ala norte de los propileos y casi a la misma altura que el pedestal del templo de Atenea Nike, se encuentra un pedestal sumamente alto de m\u00e1rmol azulado de 13,4 m de altura. Su base tiene una altura de 4,5 m con lados de 3,30 x 3,8 m. En este pedestal exist\u00eda en principio una cuadriga de bronce del rey de P\u00e9rgamo Eumenes II con \u00e9l mismo y su hermano Atalo sobre ella, y se erigi\u00f3 por la victoria del rey en los juegos de las Panateneas del 178 a.C. La cuadriga de Eumenes II fue sustituida hacia el 27 a.C. por la cuadriga de bronce de Agripa, tal y como muestra la correspondiente inscripci\u00f3n votiva, que se conserva en la cara oeste del pedestal, y por ello a este monumento se le conoce como pedestal de Agripa (36).    Los monumentos de la Acr\u00f3polis Los propileos (37), seg\u00fan los planos del arquitecto Mnesicles, son obra de un plan m\u00e1s amplio de Pericles para la reforma de la Acr\u00f3polis. En el lugar en que se encuentran existieron tres propileos anteriores: El primero era el llamado propileo cicl\u00f3peo, que fue construido en el periodo geom\u00e9trico. El segundo fue mandado construir por el tirano Pis\u00edstrato, durante la \u00e9poca arcaica. El tercero es el llamado propileo precl\u00e1sico, y fue comenzado a construir por los atenienses despu\u00e9s de la victoria de Marat\u00f3n en 490 a.C. Fue destruido antes de su terminaci\u00f3n en el ataque de los persas a la Acr\u00f3polis (480 a.C.). En cada fachada de los propileos hab\u00eda seis columnas d\u00f3ricas, seg\u00fan su eje este \u2013 oeste; dos muros laterales cerraban la zona central de los propileos que ten\u00eda unos 25 m de largo por 18 m de ancho. Un muro transversal a 10 m de la fachada oeste divide esta zona en dos secciones con diferentes niveles: la oriental en el m\u00e1s alto. Este muro transversal tiene cinco aberturas m\u00e1s estrechas seg\u00fan se aleja uno del centro: la central es de unos 4 m, las intermedias de 3 m y las extremas de 1,5 m. Por el vado central entraban en la Acr\u00f3polis las v\u00edctimas de los sacrificios (toros, cabras, etc.) La techumbre de la secci\u00f3n occidental, que se hallaba a un nivel m\u00e1s bajo, se sustentaba sobre dos series de 3 columnas que bordeaban el pasillo central, sumamente altas: med\u00edan 10,39 m en tanto que las de la fachada occidental med\u00edan 8,81 m y las de la oriental 8,53 m. Los tejados terminaban en las dos fachadas en sendos frontones. Una porci\u00f3n del entablamento del edificio con una parte de la cornisa se conserva magn\u00edficamente en el \u00e1ngulo NE de la fachada oriental. Los techos del edificio central estaban decorados con estrellas doradas de muchas puntas. Para conseguir que el eje de los Propileos fuera paralelo al eje del Parten\u00f3n, cuyas proporciones comparte en lo que tiene de refinamientos matem\u00e1ticos y de ilusionismo visual, se rectific\u00f3 el eje de entrada a la Acr\u00f3polis en 27\u00ba. Ello oblig\u00f3 a hacer importantes remodelaciones topogr\u00e1ficas y de ah\u00ed los impresionantes muros de contenci\u00f3n, construidos en caliza del Pireo, que imprimen a la Acr\u00f3polis por el este una imagen de inexpugnable fortaleza. Tambi\u00e9n es esta la raz\u00f3n de que el templo de Atenea Nike quedara como al borde del precipicio.   Los propileos fueron el \u00faltimo monumento que se construy\u00f3 dentro del programa arquitect\u00f3nico de Pericles para la acr\u00f3polis toda vez que por este punto se realizaba el tr\u00e1nsito de todos los materiales para la construcci\u00f3n del resto de las edificaciones de la plataforma superior de la roca. Conviene se\u00f1alar, en cualquier caso, que no se terminaron nunca, puesto que en 431 a.C. estall\u00f3 la guerra del Peloponeso lo que oblig\u00f3 a parar las obras. Por fuentes hist\u00f3rico \u2013 filol\u00f3gicas sabemos que en los propileos hab\u00eda muchas ofrendas. Entre ellas el Hermes propileo de Alk\u00e1menos, las tres Gracias del escultor S\u00f3crates, la leona de bronce que simboliza a la amante del tiranicida Aristog\u00edtonas, la Afrodita de Kalamis y la estatua de bronce de Afrodita Salud, de la cual se conserva el pedestal.     En la fachada oeste de los propileos, a derecha e izquierda, se levantan dos alas sim\u00e9tricas con fachadas opuestas.  El ala norte est\u00e1 constituida por un atrio con tres columnas d\u00f3ricas in antis y una gran sala de 10,7 x 8,97 m que ten\u00eda en sus cuatro lados, a lo largo de las paredes, bancos. En el muro norte de la sala estaba la entada con una ventana a cada lado. Esta gran sala, es conocida como Pinacoteca (38), porque, seg\u00fan Pausanias, colgaban de sus paredes pinturas sobre madera. No era una sala de exposiciones, puesto que las pinturas eran ofrendas a la diosa y, en realidad, estaba dedicada al descanso y espera de los visitantes de la Acr\u00f3polis o, seg\u00fan otra opini\u00f3n, a la celebraci\u00f3n de los banquetes rituales que segu\u00edan a los sacrificios. Se encontraban, entre las pinturas que en ella hab\u00eda, la conocida composici\u00f3n de Polignoto \u201cAquiles en Esciro\u201d, la victoria de Alcibiades en Nemea y Perseo llevando la cabeza de la Medusa a Polidectes. Al noroeste de la pinacoteca hay una construcci\u00f3n con dos habitaciones (39) contiguas con entradas desde el sur, cuyas caras posteriores se hallan en el muro norte de la Acr\u00f3polis. El destino y uso de esta construcci\u00f3n se ignora. La torre de la muralla mic\u00e9nica situada a la derecha de los propileos se us\u00f3 para fines de culto desde tiempos muy antiguos.  En el mismo emplazamiento del actual templo de Atenea Nike, m\u00e1s debajo de los cimientos y a una profundidad de 1,4 m, se hallaron los cimientos de otro templo diminuto, fechado en el segundo cuarto del siglo VI a.C. Este templo, una simple cella octogonal de dimensiones externas 2,31 x 3,50 m, ten\u00eda delante dos altares de piedra de poros, de los cuales uno tiene una inscripci\u00f3n que lo consagra a Atenea Nike. El templo fue destruido durante la invasi\u00f3n persa. Seg\u00fan una votaci\u00f3n del a\u00f1o 449-448 a.C. parece ser que el templo de Atenea Nike fue propuesto a la Asamblea por Hip\u00f3nico, hijo de Calias y nieto de Cim\u00f3n, para que fuera dise\u00f1ado por el arquitecto del Parten\u00f3n, Cal\u00edcrates. No se construy\u00f3 inmediatamente pues lo impidieron la falta de fondos, las batallas pol\u00edticas internas entre Pericles y los partidarios de Cim\u00f3n y, principalmente, por la Guerra del Peloponeso. El templo debi\u00f3 empezar a ser construido el 427 a.C., es decir, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Pericles. Su construcci\u00f3n finalizar\u00eda tres a\u00f1os despu\u00e9s. La imagen cultual de la diosa, el \u201cxoanon \u00e1pteron\u201d, que sosten\u00eda un casco en la derecha y una granada en la izquierda es dos a\u00f1os posterior. El pretil con las Nikes es mucho m\u00e1s tard\u00edo (alrededor del 410 a.C.), despu\u00e9s de las batallas victoriosas de Alcib\u00edades. Sobre un pedestal tipo torre m\u00e1s alto y ancho que la torre de la \u00e9poca mic\u00e9nica, se levanta el diminuto templo de Atenea Nike (40), j\u00f3nico y anfipr\u00f3stilo. Se asienta sobre un z\u00f3calo de cuatro escalones. Las dimensiones del estil\u00f3bato son 8,268 x 5,64 m. Est\u00e1 formado por una cella de 3,78 x 4,14 m con cuatro columnas monol\u00edticas j\u00f3nicas de 4 m de altura en las caras m\u00e1s estrechas (la este y la oeste). El lado este de la cella estaba abierto. Dos pilares, dentro de la pared este de la cella, formaban un pasillo de 1,5 m de anchura en el centro y a los lados unas aberturas estrechas y largas cerradas por una reja. El templo no ten\u00eda ni pronaos ni opistodomos y su cella estaba destinada a albergar la estatua sagrada. Sobre las dos filas de columnas y sobre las paredes de la cella apoyan los arquitrabes con la triple divisi\u00f3n horizontal del j\u00f3nico. Sobre ellos se asienta el friso continuo esculpido, de 0,45 m de anchura, que rodea al templo. La decoraci\u00f3n escult\u00f3rica del friso ten\u00eda como tema, en el lado este, reuni\u00f3n de dioses del Olimpo que quiz\u00e1s est\u00e9n decidiendo sobre la suerte de las almas de los mortales de acuerdo con el modo de vida que han llevado en la tierra; en el lado sur, lucha de griegos contra persas; y en los otros dos lados, lucha de hoplitas griegos contra otros hoplitas. La mayor parte del friso se halla en el Museo Brit\u00e1nico. Solamente el lado este se encuentra en el Museo de la Acr\u00f3polis. La autor\u00eda del friso, en el que trabajaron muchos escultores diferentes, se atribuye a Agor\u00e1crito de Paros, pupilo de Fidias. Una gigantomaquia y una amazonomaquia, respectivamente, decoraban los frontones este y oeste, algunos de cuyos fragmentos pueden verse en el Museo de la Acr\u00f3polis.  En tres de los lados del templo hab\u00eda una valla de hierro adornada con placas de de m\u00e1rmol (410 a.C.) de 1,50 m de altura en las que estaban esculpidas Nikes aladas que conduc\u00edan animales para los sacrificios, ofrec\u00edan dones a la diosa o adornaban un trofeo. Estos relieves eran obra del escultor Cal\u00edmaco, uno de los principales escultores de finales del siglo V a.C. Alguno de estos relieves se hallan en el Museo de la Acr\u00f3polis. Enfrente de la entrada exist\u00eda un altar de piedra del cual se conservan solamente unos fragmentos del recubrimiento de m\u00e1rmol. Muy cerca, hacia el sureste de los propileos, se encuentran los cimientos del santuario de Artemis Brauronia (41), del siglo V a.C. El culto a la diosa, protectora de las embarazadas y del parto, se hab\u00eda trasladado desde los a\u00f1os de Pis\u00edstrato, a la Acr\u00f3polis donde, de acuerdo con la leyenda, hab\u00eda llevado Ifigenia el x\u00f3anon cultual desde la regi\u00f3n de los tauros (Ta\u00faride). La estatua de m\u00e1rmol que, sin embargo, vio Pausanias era obra de Prax\u00edteles, pues el antiguo x\u00f3anon hab\u00eda sido trasladado a Braur\u00f3n. Su planta tiene forma de \u03a0 y en cada extremo sobresale una habitaci\u00f3n. La stoa, de dimensiones 38 x 7 m, contaba con una columnata de 10 columnas d\u00f3ricas. En contacto por el oeste con el Brauronio, se conservan los cimientos de un edificio largo y estrecho de mediados del siglo V a.C. (43 x 14 m): la Calcoteca (42) que conocemos por las inscripciones. En ella se conservaban diversos objetos de bronce dedicados a la diosa Atenea, sobre todo armas. Dispon\u00eda de una columnata interior de seis columnas d\u00f3ricas construida en el siglo V a.C. A principios del siglo IV a.C. se le a\u00f1adi\u00f3 al edificio una stoa a lo largo de la fachada norte. Sin embargo, la esquina NE de esta stoa cay\u00f3 sobre los antiguos escalones tallados, al oeste del Parten\u00f3n, por lo que se restaur\u00f3 en \u00e9poca romana. El Parten\u00f3n (43) En la antig\u00fcedad el nombre de Parten\u00f3n se reservaba s\u00f3lo al opistodomo del templo y fue a partir del siglo IV a.C. cuando con este nombre era referido el templo entero. Se trataba de un monumento no s\u00f3lo de car\u00e1cter religioso sino tambi\u00e9n pol\u00edtico cuyo objetivo era el de proclamar a la posteridad la grandeza de Atenas despu\u00e9s de su victoria sobre los persas en la batalla de Salamina. Fue construido por los famosos arquitectos Iktino y Kal\u00edkrates con la supervisi\u00f3n general de Fidias. Su construcci\u00f3n empez\u00f3 en el 447 a.C. y s\u00f3lo dur\u00f3 9 a\u00f1os mientras que su decoraci\u00f3n finaliz\u00f3 cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 432 a.C. Se inaugur\u00f3 en el 438 a.C. coincidiendo con la fiesta de las Panateneas. No fue el primer edificio que se construy\u00f3 en este concreto lugar, pues aqu\u00ed se hab\u00edan construido ya tres edificios anteriores: el primero un templo d\u00f3rico per\u00edptero del 570 a.C. de 100 pies de longitud, conocido como \u201c\u0395\u03ba\u03b1\u03c4\u03cc\u03bc\u03b2\u03b5\u03b4\u03bf\u03c2 \u03bd\u03b5\u03ce\u03c2\u201d (el templo de los cien pies). Las dimensiones de sus cimientos eran de 32,7 x 16,24 m; el segundo, de 500 a.C., y de dimensiones muy superiores al anterior, no lleg\u00f3 a terminarse; y el tercero, que empez\u00f3 a construirse despu\u00e9s de la batalla de Marat\u00f3n (490 a.C.). Era el llamado \u03a0\u03c1\u03bf \u2013 \u03c0\u03b1\u03c1\u03b8\u03b5\u03bd\u03ce\u03bd, cuya construcci\u00f3n ces\u00f3 a la altura del tercer tambor de sus columnas en 480 a.C. cuando los persas invadieron Atenas y destruyeron la Acr\u00f3polis. Bastantes de los elementos semidestruidos de este templo, especialmente los tambores de las columnas, fueron utilizados en la construcci\u00f3n del muro norte de la Acr\u00f3polis (el Temistoclio), mientras que otras partes, entre las que se encuentran secciones del krip\u00eddoma, se incorporaron al templo nuevo. El nuevo templo era per\u00edptero (8 x 17). En cada lado estrecho, interior a la columnata exterior, hab\u00eda una segunda pr\u00f3stasis, \u00fanica en Grecia, de 6 columnas. El templo era de estilo d\u00f3rico, pero ten\u00eda elementos caracter\u00edsticos del orden j\u00f3nico, como las columnas j\u00f3nicas que sosten\u00edan el techo del adyton, y el friso que recorr\u00eda la parte superior del muro de la cella al igual que la parte superior del arquitrabe de la pronaos y del opist\u00f3domos.\t Los cimientos del Partenon, visibles en casi su totalidad, est\u00e1n constituidos por la base (krip\u00eddoma), hecha de m\u00e1rmol pent\u00e9lico lo mismo que el resto del templo, con dimensiones en el piso (estil\u00f3bato) de 69,16 x 26,19 m. Tiene una altura desde la l\u00ednea inferior hasta el piso de 1,65 m dividida en tres escalones de 0,55 m de altura cada uno.  Las columnas exteriores est\u00e1n formadas por 10, 11 o 12 tambores y tienen una altura de 10,433 m con un di\u00e1metro inferior de 1,90 m y superior de 1,481 m y 20 acanaladuras cada una.  La cella ten\u00eda una longitud de 100 pies \u00e1ticos antiguos. Dos series de columnas d\u00f3ricas sobrepuestas, con 10 pares de columnas cada una, divid\u00edan la cella en tres naves; y una tercera fila, cuyos extremos eran columnas cuadrangulares, un\u00eda las dos filas anteriores por detr\u00e1s del pedestal (4,09 x 8,04 m) de la imagen cultual de Atenea. Al fondo de la cella se alzaba el pedestal y la colosal estatua crisoelefantina de Atenea Parthenos, de 11,5 m de altura, obra de Fidias, rodeada por una columnata de dos pisos. La cara y las partes desnudas del cuerpo de la diosa estaban construidas de marfil y sus ropajes de oro, material del que se utilizaron 1.150 kg. S\u00f3lo han llegado hasta nuestros d\u00edas, algunos trozos del pedestal y el armaz\u00f3n en que apoyaba el poste de madera que sosten\u00eda a la estatua. Sin embargo, la forma de la estatua es conocida debido, por una parte a la descripci\u00f3n de Pausanias, y, por otra a copias posteriores de peque\u00f1o tama\u00f1o de las cuales la mejor es la llamada Atenea de Varvakeion que se encuentra en el Museo Arqueol\u00f3gico de Atenas. En medio del casco, la estatua de Atenea ten\u00eda una imagen esculpida de la Esfinge y a los lados hab\u00eda dos figuras de grifos. Su t\u00fanica llegaba hasta los pies y llevaba una figura de marfil de Medusa en el pecho. La diosa sosten\u00eda a Nike, de unos 4 codos de altura y con la otra mano una lanza. Cerca de sus pies se halla el escudo y junto a la lanza hay una serpiente, quiz\u00e1 Erictonio. En el escudo estaba esculpida la batalla de Teseo contra las amazonas. Seg\u00fan Plutarco, en esta escena aparec\u00eda Fidias como un viejo calvo levantando una piedra con ambas manos y Pericles luchando contra una amazona.  El pedestal, que se supone ten\u00eda una altura de 1,2 m, estaba decorado con relieves que representaban el nacimiento de Pandora. El opist\u00f3domos, separado de la cella por un muro transversal que hoy en d\u00eda no existe, ten\u00eda en su centro cuatro columnas j\u00f3nicas en dos filas que descansaban sobre losas cuadradas y que sosten\u00edan el techo. Hoy en d\u00eda se conservan en su sitio \u00fanicamente las cuatro bases. Aqu\u00ed se guardaban objetos preciosos (muebles, vasos, armas), archivos y la caja de la propia ciudad de Atenas. Seg\u00fan una fuente antigua, este lugar sagrado e inviolable del Parten\u00f3n en 304 a.C. se utiliz\u00f3 para vivienda temporal de Demetrio Poliorcetes quien lo convirti\u00f3 en un lugar de org\u00edas. El techo de la cella era de madera; en cambio, los techos de la pronaos y el opist\u00f3domos eran de m\u00e1rmol con el artesonado pintado. El tejado estaba cubierto de tejas marm\u00f3reas.  En los cuatro extremos de los lados largos, all\u00ed donde terminaban las cornisas, hab\u00eda cuatro g\u00e1rgolas en forma de cabeza de le\u00f3n. El tejado en los lados cortos terminaba en los dos frontones del templo cuyos \u00e1ngulos laterales y superiores estaban adornados por gigantescas acr\u00f3teras palmeadas de m\u00e1rmol. El Parten\u00f3n, como monumento arquitect\u00f3nico, es famoso por los llamados curvaturas y refinamientos que fueron observados por primera vez por los alemanes J. Hoffner y E. Schaubert y el erudito ingl\u00e9s J. Pennethorne. Los m\u00e1s conocidos son las curvaturas de todos los elementos horizontales desde el estilobato hasta las cornisas, y la gradual disminuci\u00f3n del di\u00e1metro de las columnas hacia la parte superior a la vez que el hinchado en el primer tercio de su altura. Adem\u00e1s, la inclinaci\u00f3n de las columnas hacia dentro y la doble inclinaci\u00f3n de las columnas de esquina ten\u00edan por objetivo no provocar el efecto \u00f3ptico de que el templo se abr\u00eda hacia el exterior. Si se prolongasen al infinito las de los lados largos se cruzar\u00edan a los 2.000 m y las de los cortos, a los 4.800 m  El estil\u00f3bato, por mor de la curvatura, se eleva unos 11 cm en la zona central de las fachadas laterales y 6 cm en la zona central de las fachadas frontales. En el espacio entre columnas se dispusieron tres triglifos y dos metopas. Adem\u00e1s, para la integraci\u00f3n est\u00e9tica de las esquinas. Los triglifos de esquina no se colocaron en el eje de las columnas sino en los extremos mientras que se disminuy\u00f3 proporcionalmente la anchura de las metopas de esquina. El Parten\u00f3n sufri\u00f3 diferentes cat\u00e1strofes la peor de las cuales fue el incendio de la cella durante el ataque de los herulos en el 267 d.C.    Decoraci\u00f3n escult\u00f3rica del Parten\u00f3n El Parten\u00f3n no era admirado s\u00f3lo por su arquitectura sino por su decoraci\u00f3n escult\u00f3rica: en las fachadas los conjuntos escult\u00f3ricos de los frontones; en todos los lados del templo metopas esculpidas que alternaban con triglifos creaban un extra\u00f1o cintur\u00f3n entre los epistilia de la columnata y el tejado; y, adem\u00e1s, circunvalando la parte superior de la cella, el famoso friso. El conjunto escult\u00f3rico estaba coloreado: azul en los triglifos y en el fondo del friso, blanco en el fondo de las metopas, policrom\u00eda en los ropajes y en las joyas, mientras que los accesorios, que eran de cobre, brillar\u00edan bajo el sol \u00e1tico completando una imagen fantasmag\u00f3rica. Mito y realidad se mezclaban en los temas escult\u00f3ricos correspondientes a las tres unidades principales: metopas, friso y frontones. Concretamente, los temas de las metopas y de los frontones estaban sacados de la mitolog\u00eda \u00e1tica, mientras que la ilustraci\u00f3n del friso correspond\u00eda a la narraci\u00f3n de un hecho real: la procesi\u00f3n de las Grandes Panateneas en honor de la diosa patrona de la ciudad de Atenas. En las metopas del lado este se representa la Gigantomaquia; en las del lado oeste, la Amazonomaquia; en las del lado norte, la Campa\u00f1a de Troya; y en las del lado sur, la Centauromaquia.  Ninguna fuente antigua habla de la intervenci\u00f3n de Fidias en la decoraci\u00f3n escult\u00f3rica del Parten\u00f3n (a excepci\u00f3n de la estatua crisoelefantina de la diosa), algo que ha sido deducido por los estudiosos contempor\u00e1neos.  Las metopas y el friso no vienen referidos en las fuentes antiguas, mientras que los frontones son descritos por Pausanias.  En el front\u00f3n este se representa el nacimiento de Atenea de la cabeza de su padre Zeus, y en el oeste la disputa entre Atenea y Poseid\u00f3n por el patronazgo de la ciudad de Atenas en presencia de deidades y h\u00e9roes locales. Algunas de las piezas escult\u00f3ricas de los frontones, en las cuales se reconoce claramente el estilo de Fidias, pudieron ser esculpidas sobre maquetas que dej\u00f3 el escultor antes de partir de Atenas en el 438\/7 a.C., mientras que otras ser\u00edan esculpidas por alumnos aventajados del gran escultor como \u0391\u03bb\u03ba\u03b1\u03bc\u03ad\u03bd\u03b7\u03c2, \u0391\u03b3\u03bf\u03c1\u03ac\u03ba\u03c1\u03b9\u03c4\u03bf\u03c2, \u039a\u03c1\u03b7\u03c3\u03b9\u03bb\u03b1\u03c2, etc. Quince a\u00f1os fueron necesarios para esculpir el total del conjunto, cuyo proyecto se debi\u00f3 al famoso escultor de la antig\u00fcedad, mientras que su desarrollo se materializ\u00f3 por otros grandes escultores griegos bajo su supervisi\u00f3n. 8.1.1 Las metopas Cada metopa est\u00e1 referida en la bibliograf\u00eda internacional con un n\u00famero ar\u00e1bigo, n\u00famero que aumenta en cada lado de izquierda a derecha. LAS METOPAS DEL LADO SUR  De las 32 metopas del lado sur, las metopas centrales (11, 13 -25) se destrozaron por la bomba de los venecianos en su asedio de los turcos que se hab\u00edan refugiado en el Parten\u00f3n (1687). Sin embargo, algunas pueden reemplazarse por trozos gracias a los dibujos que hizo J. Carrey en 1674, dibujos que completan nuestro conocimiento y nos informan a la vez del conjunto de las metopas que no se salvo en absoluto. Las metopas 2 \u2013 9 y 26 \u2013 32 se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico. La 10 est\u00e1 en el Museo del Louvre y la 12 en el Museo de la Acr\u00f3polis junto con un conjunto de trozos que corresponden a tres metopas centrales. El tema de la mayor parte de las metopas de este lado (1 \u2013 12 y 22 \u2013 32) es la Centauromaquia, es decir, la lucha entre Centauros y Lapitas. En cada metopa se representan dos figuras: un centauro y un lapita o un centauro violando a una lapita. La mayor\u00eda de las armas, que com\u00fanmente ten\u00edan a\u00f1adidos de bronce, no se han conservado. En las metopas centrales no aparecen centauros por lo que parece que las escenas se refieren solamente a la boda de Piritoo. Algunas escenas tienen una calidad sobresaliente (1, 4, 5, 9, 27, 28) por lo que se piensa que en ellas trabajaron los famosos escultores \u039c\u03cd\u03c1\u03c9\u03bd, \u0391\u03bb\u03ba\u03b1\u03bc\u03ad\u03bd\u03b7\u03c2, \u039a\u03bf\u03bb\u03ce\u03c4\u03b7\u03c2 o el mismo Fidias.  8.1.1.2. LAS METOPAS DEL LADO ESTE Las 14 metopas del lado este se conservan muy deterioradas a causa de las destrucciones que sufrieron por los cristianos durante la conversi\u00f3n del templo en iglesia cristiana. Los temas est\u00e1n sacados de la Gigantomaquia, esto es, la lucha de los dioses del Olimpo contra los gigantes, en donde tuvo un papel preponderante la diosa Atenea. El reconocimiento de las escenas hubiera sido imposible sin el estudio de C. Praschniker y otros arque\u00f3logos. Sin embargo, no existe unanimidad en las identidades. Con relativa seguridad se han identificado Hermes (1), Dionisos (2), Atenea (4), Hera (7), Zeus (8) y Heracles (13). Al parecer, toda la composici\u00f3n tiene una referencia aleg\u00f3rica a la victoria de los griegos sobre los persas. A pesar del mal estado de conservaci\u00f3n, se reconocen, en l\u00edneas generales, las formas sobre la base de an\u00e1logas escenas de Gigantomaquia. En todas las metopas se representan dos formas, a excepci\u00f3n de las correspondientes a los n\u00fameros 4 y 11 en las que tenemos tres formas. En la metopa central, la n\u00famero 8, se reconoce a Zeus luchando contra un gigante que ya est\u00e1 arrodillado levantando su escudo con las dos manos.   En las metopas 5, 7, 10 y 14 los dioses no tienen ning\u00fan gigante como enemigo, sino que van montados en carros, siendo los aurigas de los dioses que aparecen luchando en las metopas contiguas.     LAS METOPAS DEL LADO NORTE Se conservan en muy mal estado a causa de las destrucciones que sufrieron por los cristianos, a excepci\u00f3n de la metopa 32 que permanece casi intacta pues la composici\u00f3n y forma de las im\u00e1genes recuerda a la Anunciaci\u00f3n. Las pertenecientes a los n\u00fameros 4 a 23, la 26 y la 30 se han perdido. Las l\u00edneas generales son visibles en la mayor\u00eda de las metopas, pero la interpretaci\u00f3n de las escenas es problem\u00e1tica, y la pregunta de si el conjunto representa un tema \u00fanico sigue sin respuesta. Sin embargo, es dif\u00edcil poner en duda la unidad de la narraci\u00f3n desde el momento en que la aparici\u00f3n del Sol (metopa 1) y la de la Luna (metopa 29) enmarcan temporalmente toda la representaci\u00f3n. As\u00ed, la mayor\u00eda de los estudiosos concluyen que las escenas hacen referencia a la Ca\u00edda de Troya. 8.1.1.4 LAS METOPAS DEL LADO OETE    Al igual que las anteriores se encentran sobre el monumento destruidas por los cristianos en la \u00e9poca de construcci\u00f3n de la iglesia. Las correspondientes a los n\u00fameros 6 y 7 han sido destruidas en su totalidad, mientras que la n\u00famero 8 se encuentra en un estado fragmentario. El tema que representan es el de la Amazonomaquia, de acuerdo con la mayor\u00eda de los estudiosos, en alusi\u00f3n a la guerra entre griegos y persas. Heracles, Aquiles y Teseo participaron en la batalla, pero desgraciadamente no existen elementos seguros para poder identificarlos aqu\u00ed. Cada metopa contiene dos personajes, un griego y una amazona, a excepci\u00f3n de la metopa 1 en la que se representa solamente un personaje a caballo. Las escenas del combate se presentan de forma independiente sin seguir un determinado hilo argumental. Los frontones En cada uno de ellos (de 28,8 m de ancho x 3,4 m de alto) se instalaron 25 figuras de bulto redondo y de tama\u00f1o mayor que el natural. Algunas sentadas y otras en segundo plano. Parte de ellas sobresal\u00edan de la cornisa, aumentando la sensaci\u00f3n de profundidad y el dramatismo de las composiciones.  8.1.2.1 EL FRONT\u00d3N ESTE De acuerdo con la descripci\u00f3n que nos da Pausanias, el tema representado en el front\u00f3n este era el nacimiento de Atenea de la cabeza de su padre Zeus.  La escena deb\u00eda desarrollarse en el Olimpo. Zeus estar\u00eda sentado en su trono y a su lado estar\u00eda Atenea reci\u00e9n salida de la cabeza de su padre, mientras que una Nike voladora se preparar\u00eda para coronarla. En la parte izquierda, Hefestos portar\u00eda el hacha con la que ha abierto la cabeza de Zeus, mientras que a la derecha estar\u00edan las tres Moiras que se encentran habitualmente en las escenas de nacimientos.    Desgraciadamente, la parte central del front\u00f3n no se conserva pues fue destruida durante la transformaci\u00f3n del Parten\u00f3n en iglesia cristiana en el siglo VI d.C. As\u00ed, la reconstrucci\u00f3n del nacimiento de Atenea es dif\u00edcil porque no existen dibujos que lo representen. La mayor\u00eda de las esculturas que quedaron despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de los cristianos y de la bomba de los venecianos fueron llevadas a Londres por Lord Elgin a principios del siglo XIX y hoy se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico. En Atenas quedaron trozos de nueve figuras y de cuatro caballos, dos pertenecientes a Helios y dos a Selene.  Entre los trozos que se encontraron posteriormente y que fueron atribuidos al front\u00f3n este, el m\u00e1s importante es el trozo de la mano de Zeus, que portaba el rayo. Un brazo perteneciente a Helios, as\u00ed como una cabeza de uno de los caballos de su carro, pertenecientes a la esquina izquierda del front\u00f3n, est\u00e1n en el Museo de la Acr\u00f3polis. La representaci\u00f3n del nacimiento se encuadra temporalmente en las horas centrales de un d\u00eda: el sol con su carro sale por la izquierda y la luna con el suyo se pone por el lado derecho. Unos de los trozos correspondientes a dos de los caballos del sol ((B) se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico, mientras que otro correspondiente a los otros dos (C), en el Museo de la Acr\u00f3polis. El resto de las figuras del front\u00f3n este, a excepci\u00f3n de la correspondiente a Selene y uno de los caballos de su carro, se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico. En la parte izquierda del front\u00f3n, a los caballos del sol sigue la figura de Dionisos, reclinado en la forma de la postura adoptada en los banquetes, la \u00fanica figura que ha conservado su cabeza. La figura se ha identificado con Dioniso en tanto en cuanto est\u00e1 al lado de las figuras siguientes identificadas como Core y Dem\u00e9ter con las cuales el dios ten\u00eda relaci\u00f3n. Quiz\u00e1s alzaba una copa o un c\u00e1ntaro en su mano derecha. Las dos figuras posteriores se han tallado a partir de un \u00fanico trozo de m\u00e1rmol. Se identifican con Core y Dem\u00e9ter. La siguiente figura puede identificarse con Artemisa, Hebe, Ilit\u00eda o H\u00e9cate. Sin embargo, para \u0391\u03b3\u03b3\u03b5\u03bb\u03bf\u03c2 \u0394\u03b5\u03bb\u03b7\u03b2\u03bf\u03c1\u03c1\u03b9\u03ac\u03c2 es muy dif\u00edcil justificar la presencia de Dem\u00e9ter y Core en el nacimiento de Atenea por lo que cree que las tres figuras anteriores constituyen una tr\u00edada divina (Moiras, C\u00e1rites, Horas) como ocurre en an\u00e1logas representaciones del nacimiento. En la parte derecha del front\u00f3n lo primero que aparece es un grupo de tres formas femeninas que est\u00e1n sentadas en la roca y llevan puestos ricos ropajes bajo los cuales se adivinan las formas de sus cuerpos. La primera figura se ha identificado como Hestia o Let\u00f3 en correspondencia con la primitiva identificaci\u00f3n de la segunda como Artemisa. Sin embargo, ya que es generalmente aceptada la identificaci\u00f3n de la tercera figura con Afrodita, lo m\u00e1s probable es que la figura central corresponda a su madre Dione. En esta unidad escult\u00f3rica el arte del Parten\u00f3n lleg\u00f3 a su m\u00e1s alto grado de expresividad.   A la derecha de esta tr\u00edada se encuentra Selene (que no fue dibujada por Carrey) que est\u00e1 expuesta en el Museo de la Acr\u00f3polis. La hebilla de su cintur\u00f3n y las f\u00edbulas que sujetaban el peplo a los hombros eran de bronce. De los dos caballos de su carro el m\u00e1s deteriorado se encuentra en el Museo de la Acr\u00f3polis mientras que el mejor conservado est\u00e1 en el Museo Brit\u00e1nico. Este \u00faltimo est\u00e1 considerado como el caballo m\u00e1s hermoso del arte antiguo y se piensa que es obra de Fidias. En el hueco entre Selene y los caballos quiz\u00e1s estuviese representado su carro. Otros trozos de figuras esculpidas que se encontraron cerca del Parten\u00f3n se atribuyen al front\u00f3n este, pero no se sabe su situaci\u00f3n dentro del mismo toda vez que no fueron dibujadas por Carrey. Uno de ellos es el torso de un hombre desnudo que se encuentra en el Museo de la Acr\u00f3polis. Antiguamente se identific\u00f3 por algunos con Hefestos y por otros con Poseid\u00f3n. Sin embargo, para otros estudiosos se trata de un torso de Atlas o del conductor de una cuadriga perteneciente al front\u00f3n oeste. Una figura colosal femenina puesta en pie, vestida con un peplo y conocida con el nombre de \u03c0\u03b5\u03c0\u03bb\u03bf\u03c6\u03cc\u03c1\u03bf\u03c2 Wegner (por el nombre del arque\u00f3logo que fue el primero en identificarla) ha sido reconocida por la mayor\u00eda de los estudiosos como la diosa Hera. Est\u00e1 expuesta en el Museo de la Acr\u00f3polis. Su altura estaba alrededor de los 3 m por lo que deb\u00eda encontrarse en el eje central del front\u00f3n al lado de Zeus. La construcci\u00f3n de las figuras debi\u00f3 ser obra de diferentes escultores. 8.1.2.2 EL FRONT\u00d3N OESTE   De acuerdo con la descripci\u00f3n de Pausanias, el front\u00f3n oeste representa la disputa entre Atenea y Poseid\u00f3n para conseguir la supremac\u00eda en el territorio \u00e1tico. El front\u00f3n oeste pertenec\u00eda a la fachada que encontraba el visitante nada m\u00e1s atravesar los propileos. En el centro del front\u00f3n, a uno y otro lado del eje, se representaban ambos dioses con sus carros, conducidos el de Atenea por Nike y el de Poseid\u00f3n por Amf\u00edtrite. Los caballos del carro de Atenea se destrozaron cuando Morosini intent\u00f3 bajarlos para trasladarlos a Inglaterra.  Detr\u00e1s de los carros corren los mensajeros de los dioses, Hermes a la izquierda e Iris a la derecha. A continuaci\u00f3n, en la cu\u00f1a de la izquierda deb\u00edan estar representados C\u00e9crope (el de m\u00e1s a la izquierda) con sus hijas: P\u00e1ndrosos, \u00c1glauros, Erysijzon y Erse; y en la cu\u00f1a de la derecha Oreithyia y otros personajes femeninos mitol\u00f3gicos con sus hijos. La victoria de Atenea disgust\u00f3 a Poseid\u00f3n, el cual, de acuerdo con el mito, para vengarse, inund\u00f3 la llanura de Thriasian, pero gracias a la intervenci\u00f3n de Zeus pudo cesar la cat\u00e1strofe. De acuerdo con esto, E. Simon supone que entre las dos deidades estaba representada la imagen de Zeus con el rayo. La escena se desarrolla en la roca de la Acr\u00f3polis. Cuando Carrey visit\u00f3 la Acr\u00f3polis la mayor\u00eda de las figuras del front\u00f3n permanec\u00edan en su sitio, por eso hay escasos huecos en su dibujo. En la esquina norte est\u00e1 representado, con la forma de un hombre, el r\u00edo Kifis\u00f3s. Algunos investigadores, sin embargo, creen que se trata de la figura del h\u00e9roe Aktaios, rey del \u00c1tica. De la figura de Atenea se han conservado la parte superior del cuerpo (Museo Brit\u00e1nico), su cabeza con el rostro destrozado y el hombro derecho (Museo de la Acr\u00f3polis). De la figura de Poseid\u00f3n se han conservado la parte superior del cuerpo (parte en el Museo Brit\u00e1nico y parte en el Museo de la Acr\u00f3polis) y su pierna derecha. A la derecha de Poseid\u00f3n se encuentra un cuerpo femenino que corre que se ha identificado como perteneciente a Iris, la mensajera alada de los doses. Su cabeza puede que se corresponda con la llamada cabeza Laborde que se encuentra en el Museo del Louvre. Su ropaje es uno de los m\u00e1s hermosos de las esculturas del Parten\u00f3n.  A la derecha de Iris, una mujer sentada se ha identificado con la mujer de Poseid\u00f3n, Anf\u00edtrite. Detr\u00e1s de Afrodita, y a su derecha, hay un grupo de mujeres con sus hijos. De la primera, se han conservado sus piernas hasta las rodillas. Se ha identificado con Oreithyia, y quiz\u00e1s evidencia la presencia de su marido invisible, Boreas, cuya intervenci\u00f3n tuvo una influencia decisiva en las guerras persas.  A continuaci\u00f3n del grupo de mujeres y ni\u00f1os, otra forma de mujer sentada en una roca se expone en el Museo de la Acr\u00f3polis. Finalmente, dos torsos, uno masculino y otro femenino, que se exponen en el Museo de la Acr\u00f3polis completan esta parte del front\u00f3n. El primero, seg\u00fan una primera hip\u00f3tesis, se ha identificado con un dios r\u00edo, quiz\u00e1s el Iliss\u00f3s. Seg\u00fan otra hip\u00f3tesis, corresponder\u00eda a K\u00e9falos o a Eumolpos. El segundo torso corresponde a una figura de mujer recostada en la roca. Parece que se trata de la personificaci\u00f3n de la fuente Kaliroe.  Ambos l\u00edmites del front\u00f3n, el r\u00edo Kifis\u00f3s y la fuente Kaliroe, delimitar\u00edan topogr\u00e1ficamente la escena que representa. Como hemos se\u00f1alado m\u00e1s arriba, y como resumen de las piezas de este fr\u00f3nt\u00f3n, en el Museo Brit\u00e1nico se encuentran los trozos correspondientes a Kifis\u00f3s, Hermes, Nike, Atenea (parte), Poseid\u00f3n (parte) y Oreithyia. El resto se encuentran, principalmente, en el Museo de la Acr\u00f3polis.  El friso No era muy visible puesto que estaba colocado a la sombra de la columnata exterior. Sin embargo, este problema se aminoraba al estar el friso coloreado sobre un fondo azul. Est\u00e1 constituido por piezas de rectangulares de 1,02 m de altura, largo variable y 0,6 m de espesor a lo largo de una longitud de 160 m. De la longitud total 16-17 m se conocen solamente por los dibujos de Carrey mientras que 13-14 m se han perdido definitivamente. Por eso el n\u00famero exacto de placas en los lados largos no se conoce. Las placas se numeran de izquierda a derecha en cada lado con n\u00fameros latinos y las figuras humanas con n\u00fameros ar\u00e1bigos, pero no los animales. El tema general de la representaci\u00f3n que propone el friso es el de la procesi\u00f3n de las Grandes Panateneas, fiestas que se celebraban cada cuatro a\u00f1os, acompa\u00f1adas de juegos y sacrificios, en las cuales se ofrec\u00eda al \u03be\u03cc\u03b1\u03bd\u03bf de la diosa un peplo que era confeccionado durante nueve meses por j\u00f3venes atenienses. La construcci\u00f3n de todo el friso se enmarca entre los a\u00f1os 442 a 438 a.C., es decir, entre la construcci\u00f3n de las metopas y la de los frontones. La parte norte es m\u00e1s reciente que las este y oeste, pero m\u00e1s antigua que la parte sur. La mayor\u00eda de los estudiosos piensan que las partes norte, sur y este fueron talladas despu\u00e9s de la colocaci\u00f3n de las placas mientras que la oeste fue tallada antes de su colocaci\u00f3n, como ocurri\u00f3 con las metopas. En la esquina NO del friso empieza la representaci\u00f3n de la procesi\u00f3n, que se desarrolla en dos direcciones hacia el este: una, a lo largo del lado sur y otra a lo largo del lado norte. Las dos finalizan en el lado este en donde se desarrolla la escena de la presentaci\u00f3n del peplo ante la presencia de los dioses del Olimpo. A pesar de la unidad tem\u00e1tica del friso, se pueden distinguir tres fases en la representaci\u00f3n: la primera, la preparaci\u00f3n de la procesi\u00f3n en el Keramik\u00f3s que se expone en el lado oeste; la segunda, la procesi\u00f3n por la calle de las Panateneas a trav\u00e9s del \u00c1gora Antigua, en la que corren los jinetes y los carros en dos l\u00edneas paralelas a lo largo de los lados norte y sur; y a los que siguen, representantes de la ciudad, m\u00fasicos, portadores de artesas y \u00e1nforas y los \u201dportadores de las ramas\u201d, \u03bf\u03b9 \u0398\u03b1\u03bb\u03bb\u03bf\u03c6\u03cc\u03c1\u03bf\u03b9; y, finalmente, en el extremo este de estos dos lados, los animales y la v\u00edctima sacrificial. La \u00faltima fase, que se desarrolla en el lado este, es la llegada de los dos brazos de la procesi\u00f3n encabezados por grupos de mujeres, con el ofrecimiento del peplo ante la presencia de los dioses. En conjunto est\u00e1n representadas 360 personas y m\u00e1s de 200 caballos y animales. Las armas y los arreos de los caballos estaban a\u00f1adidos en bronce. 8.1.3.1 EL LADO OESTE El lado oeste, a excepci\u00f3n de las placas I y II que fueron apeadas por Lord Elgin, se encuentra en el Museo de la Acr\u00f3polis. En el centro destaca la placa VIII, de mejor calidad t\u00e9cnica que el resto, que se atribuye al mism\u00edsimo Fidias. 8.1.3.2 EL LADO SUR El lado sur es el peor conservado debido a la gran destrucci\u00f3n que sufri\u00f3 por la bomba de Morosini. Adem\u00e1s, muchas placas se retiraron para construir ventanas cuando el monumento se transform\u00f3 en iglesia cristiana. Sin embargo, muchos de los trozos que faltan han podido conocerse gracias a los dibujos de Carrey. Su longitud era de 58,58 m y estaba constituido por 47 placas, muchas de las cuales est\u00e1n en el Museo de la Acr\u00f3polis y 25 en el Museo Brit\u00e1nico. Se han representado en \u00e9l 60 jinetes que pueden dividirse en 10 grupos (placas I \u2013 XXIV). Detr\u00e1s de los jinetes aparecen 10 carros uno en cada placa XXV \u2013 XXXV, grupos de notables, m\u00fasicos y porteadores (XXVI \u2013 XL) y 10 bueyes con sus acompa\u00f1antes (XLI \u2013 XLVII). La ejecuci\u00f3n de los relieves es, en general, de menor calidad que la correspondiente a la de los relieves del lado norte, a pesar de que existen algunas placas que se encuentran entre las mejores del Parten\u00f3n (III, XI, XXI, XLI \u2013 XLIV). 8.1.3.3 EL LADO NORTE  Se encuentra, en parte, en el Museo de la Acr\u00f3polis y, en parte, en el Museo Brit\u00e1nico. Tiene una longitud total de 58,69 m. Presenta diferentes secciones con episodios que se corresponden con los del lado sur, al reflejarse en ambos lados, la representaci\u00f3n de una \u00fanica procesi\u00f3n. Las unidades en que puede dividirse son: La procesi\u00f3n de las v\u00edctimas sacrificiales (cuatro bueyes y cuatro ovejas) en las placas I a V. Los portadores de artesa y \u00e1nforas, los m\u00fasicos y embajadores en las placas VI a X. Los carros con sus ocupantes en las placas XI a XXVIII. Los jinetes por grupos en las placas XXIX a XLVII. Se trata de la famosa representaci\u00f3n de los efebos atenienses a caballo.  8.1.3.4 EL LADO ESTE A continuaci\u00f3n de la figura de un maestro de ceremonias (placa I), siete grupos de figuras, tres a cada lado de la escena central que corresponde a la entrega del peplo de la diosa Atenea. Se trata de grupos de mujeres, h\u00e9roes y divinidades. Admirable es la placa VII, que se encuentra en el Museo del Louvre, en lo que al tallado, sobre todo de los ropajes, se refiere. Se trata, sin duda, de la obra de un gran artista.  Dos grupos de hombres, uno con seis figuras a la derecha (placas III y IV) y otro con cuatro a la izquierda (placa IV) hablan amigablemente entre ellos. Las primeras seis figuras se han identificado con h\u00e9roes \u00e1ticos, las segundas cuatro con dioses. Estos cuatro dioses forman parte de una escena mayor, que tiene por centro la entrega del peplo. Estos cuatro dioses se corresponden con Hermes, Dionisos, Dem\u00e9ter y Ares. A continuaci\u00f3n, en la placa V, tenemos a Iris, seguida de Zeus y Hera en el trono. Despu\u00e9s se desarrolla la escena central, que es la m\u00e1s importante a la vez que la m\u00e1s enigm\u00e1tica. Representa la entrega del peplo a la estatua de la diosa Atenea, objetivo final de la procesi\u00f3n. Comprende cinco figuras. A la izquierda, dos j\u00f3venes muchachas que estar\u00edan al servicio de la diosa Atenea y que hab\u00edan participado en la confecci\u00f3n del peplo. A continuaci\u00f3n, a la derecha, una mujer se ha identificado con la sacerdotisa de la diosa Atenea. Detr\u00e1s de la sacerdotisa un hombre alto se ha identificado como el rey, el cual, recoge el peplo de las manos de un muchacho.   En la parte m\u00e1s a la derecha de la escena central est\u00e1n representados la diosa Atenea y el dios Hefestos. Atenea, en este caso, no lleva ninguno de sus s\u00edmbolos caracter\u00edsticos (escudo, casco, etc.). A la derecha de la escena central, en la placa VI, tenemos a Poseid\u00f3n, Apolo, \u00c1rtemis, Afrodita y Eros. Este \u00faltimo recostado en las rodillas de su madre Afrodita, que es la divinidad que peor se conserva. En cuanto a la exposici\u00f3n de las placas de este lado del friso, hay que decir que las II, VIII y VI se encuentran en el Museo de la Acr\u00f3polis; las I, III, IV y V se encuentran en el Museo Brit\u00e1nico y la VII en el Museo del Louvre.   Para muchos investigadores, el friso representa la procesi\u00f3n de las Grandes Panateneas en diferentes \u00e9pocas. As\u00ed, el lado oeste en los tiempos mitol\u00f3gicos; el lado norte en la \u00e9poca arcaica; y el lado sur en la \u00e9poca cl\u00e1sica. Esta procesi\u00f3n ten\u00eda lugar el d\u00eda 28 del mes de Ekatombeonos, el d\u00eda del nacimiento de la diosa Atenea.  Resto de los monumentos de la Acr\u00f3polis. Al este del Parten\u00f3n est\u00e1n los restos de un edificio j\u00f3nico mon\u00f3ptero de planta circular, con un di\u00e1metro externo de 8,60 m y una altura de 7,35 m denominado Templo de Roma y Augusto (44) erigido por los atenienses el 27 a.C. para ganarse el favor de Roma. A 25 m al sur del Parten\u00f3n, en direcci\u00f3n hacia la esquina SE de la muralla de la Acr\u00f3polis, se encontraba, en el lugar del antiguo museo de La Acr\u00f3polis, el templo del rey m\u00edtico Pandion (45), hijo de Erecteo y padre de Egeo.  Muy cerca de la esquina noreste del Parten\u00f3n, en el nivel m\u00e1s alto de la superficie de la colina, al norte del templo de Roma, se sit\u00faa el santuario de Zeus Polieus (46), cuyo emplazamiento y cuya forma vienen principalmente determinados por las zanjas labradas en la pe\u00f1a para la cimentaci\u00f3n de sus muros. A Zeus Polieus se le representaba con el brazo derecho extendido hacia atr\u00e1s sujetando el rayo. A una distancia de nueve metros escasos desde la s\u00e9ptima columna del Parten\u00f3n, contando desde la esquina NO se encuentra el templo de Gea Carp\u00f3foro (47) (la tierra fruct\u00edfera). Aqu\u00ed es donde vio Pausanias \u201cuna estatua de Gea que ruega a Zeus le env\u00ede lluvia\u201d.  A una distancia de 15 m al este de la entrada del llamado templo antiguo de Atenea, estaba el antiqu\u00edsimo altar de Atenea y de Erecteo (48) que recib\u00edan culto juntos. La situaci\u00f3n del altar en este punto la determinan huellas de cincel en la pe\u00f1a. Era el gran altar de Atenea dentro de la Acr\u00f3polis y sirvi\u00f3 durante siglos a los correspondientes templos que se fueron construyendo sucesivamente en el emplazamiento del templo antiguo de Atenea, el Hekat\u00f3mpedo, as\u00ed como el posterior Erecteo. Al sur del Erecteo y a su lado se hallan los cimientos de un templo del siglo VI a.C. (\u00e9poca de los Pisistr\u00e1tidas) que estaba consagrado a Atenea: el famoso templo de Atenea Polias o Templo Antiguo de Atenea (49). Ocupaba el lugar del palacio mic\u00e9nico del cual hoy no se conserva b\u00e1sicamente nada. Fue destruido por los persas en el 480 a.C. El lugar alberg\u00f3 hasta los a\u00f1os de la tiran\u00eda a tres templos. El primero era la llamada \u201cMansi\u00f3n bien construida de Erecteo\u201d que parece que se edific\u00f3 en \u00e9poca geom\u00e9trica (finales del siglo VIII a.C.). De \u00e9ste no quedan nada m\u00e1s que dos bases de piedra en su lugar (hoy rodeadas por una verja) y una acrotera de bronce con representaci\u00f3n de la Gorgona entre animales. Se pone en duda si a este templo siguieron dos templos sucesivos durante el siglo VI a.C. o uno solo con dos fases constructivas, una hacia el 570 a.C. y otra hacia el 525 a.C. en la que se a\u00f1adir\u00eda al anterior templo la per\u00edstasis. Con todo, los cimientos que se conservan hoy en d\u00eda (43,44 x 21,43 m) deben atribuirse al templo del 525 a.C., es decir, al tercero de los templos de piedra, poros y m\u00e1rmol que era per\u00edptero, d\u00f3rico de 6 x 12, con pronaos, cella y opist\u00f3domos. La pronaos y el opist\u00f3domos ten\u00edan un frente de cuatro columnas cada uno o de dos columnas in antis entre dos columnas. La cella estaba partida por el muro transversal en dos divisiones una al este y otra al oeste. La divisi\u00f3n oriental, casi cuadrangular, con dos filas interiores de columnas a lo largo del edificio, de tres columnas cada una, estaba dividida en tres naves. En esta divisi\u00f3n estaba el \u201c\u03bf\u03c5\u03c1\u03b1\u03bd\u03bf\u03c0\u03b5\u03c4\u03ad\u03c2 \u03be\u03cc\u03b1\u03bd\u03bf\u03bd\u201d (xoanon ca\u00eddo del cielo) de la diosa Atenea. La divisi\u00f3n occidental era tripartita. Desde la entrada del opist\u00f3domos se entraba en una habitaci\u00f3n larga y estrecha cuya pared este ten\u00eda sendas entradas a dos gabinetes separados. Parece que esta tripartici\u00f3n de la divisi\u00f3n occidental de la cella, semejante a la distribuci\u00f3n del posterior Erecteion, se corresponde con el culto a un n\u00famero igual de dioses y h\u00e9roes: Poseid\u00f3n-Erecteo, Hefesto y Butes. El templo fue incendiado por los persas en el 480 a.C. y con \u00e9l el xoanon y los exvotos. Gran parte de los materiales del templo quedaron emparedados m\u00e1s tarde en el muro norte de la Acr\u00f3polis. Junto al templo estaba el famoso olivo de Atenea que fue testigo de la diosa en su lucha por conseguir la soberan\u00eda del pa\u00eds. Fue quemado en el mismo incendio provocado por los persas en que ardi\u00f3 el templo y cuentan que, una vez quemado reto\u00f1\u00f3 el mismo d\u00eda unos dos codos. Parece que inmediatamente despu\u00e9s de las guerras M\u00e9dicas (479 a.C.) los atenienses restauraron una parte de la cella del templo que se hab\u00eda salvado de la cat\u00e1strofe y sustituyeron el xoanon quemado poniendo uno nuevo en su lugar. A finales del siglo V a.C., seg\u00fan las noticias de Jenofonte, el templo ardi\u00f3. Seguramente fue incendiado adrede para despejar el terreno y que se pudiera ver sin obst\u00e1culos el nuevo templo, el Erecteo, al cual hab\u00eda sido llevado el xoanon de Atenea. Porciones del ornato de los frontones del templo pueden verse en el Museo de la Acr\u00f3polis. Se trata de una Gigantomaquia con Atenea en el centro de la composici\u00f3n.  El Erecteo (50) es la joya que domina la ladera norte de la Acr\u00f3polis. Se construy\u00f3 para sustituir al templo antiguo de Atenea y en \u00e9l se conservaron los mitos sobre la fundaci\u00f3n de la ciudad y las formas tradicionales de culto. El Erecteo empieza a construirse en el periodo de la Paz de Nicias (421 \u2013 415 a.C.) pero las obras se interrumpieron con la reanudaci\u00f3n de la guerra y la construcci\u00f3n se termin\u00f3 hacia el 406 a.C. Una inscripci\u00f3n que se hall\u00f3 en la Acr\u00f3polis, fechada en el a\u00f1o 409\/408 a.C. refiere que cierto Filocles, arquitecto, dirig\u00eda entonces las obras del Erecteo. Los planos eran quiz\u00e1s obra de Cal\u00edcrates. Estaba consagrado a Atenea y a Erecteo. Erecteo se identifica con Erictonio, rey m\u00edtico del \u00c1tica, hijo de Hefesto y Gea; y, m\u00e1s tarde, en \u00e9poca cl\u00e1sica, se identifica con Poseid\u00f3n. As\u00ed, el Ercteo es un templo doble, templo de Atenea y Poseid\u00f3n (dioses \u201cs\u00ednaos\u201d, esto es, que comparten un templo) a los cuales liga a este lugar la contienda que mantuvieron por la soberan\u00eda sobre el \u00c1tica. Seg\u00fan los informes de Pausanias en el Erecteo recib\u00edan culto tambi\u00e9n Hefesto, padre de Erictonio, y Butes, hermano de Erecteo. Un reciente estudio sobre los fragmentos conservados de la tragedia de Eur\u00edpides Erecteo, contempor\u00e1nea de las obras del Erecteo, permite reconstruir su argumento, lo que ayuda a conocer el sentido del edificio en conjunto. Poseid\u00f3n hab\u00eda sido el primero en recibir culto en la acr\u00f3polis ateniense, pero Atenea lo desbanc\u00f3 con el irresistible regalo del olivo, que C\u00e9crope, primer rey de los atenienses, hizo saber a los dioses que cre\u00eda mejor presente que la fuente sagrada de Poseid\u00f3n. Entonces Eumolpo, hijo del dios de las aguas y a la saz\u00f3n rey de Eleusis, se erigi\u00f3 en vengador de su padre llevando un ej\u00e9rcito contra Atenas. Erecteo supo por el or\u00e1culo de Delfos que s\u00f3lo podr\u00eda vencer a Eumolpo en un combate cuerpo a cuerpo si sacrificaba a una de sus hijas. Y as\u00ed lo hizo, con la ayuda de su esposa Prax\u00edtea, pero tambi\u00e9n perdi\u00f3 a dos hijas m\u00e1s, que decidieron suicidarse porque hab\u00edan prometido no sobrevivir a la hermana. La muerte de Eumolpo, sin embargo, volvi\u00f3 a encolerizar a Poseid\u00f3n y Zeus intent\u00f3 arreglarlo fulminando con el rayo a Erecteo. A\u00fan as\u00ed, Poseid\u00f3n amenaz\u00f3 con provocar un terremoto que destruir\u00eda a Atenas. Al final de la obra, Atenea ofrec\u00eda a la desconsolada Prax\u00edtea la soluci\u00f3n definitiva: esas hijas que hab\u00edan muerto para salvar a Atenas estaban ya entre los dioses y recibir\u00edan honores en una fiesta anual y a Erecteo se le construir\u00eda un templo de piedra en la acr\u00f3polis, pero ser\u00eda Poseid\u00f3n quien recibir\u00eda culto en \u00e9l bajo el nombre de Poseid\u00f3n Erecteo. En \u00e9l participar\u00edan las tres hijas de Erecteo sacrificadas por la patria junto con las otras tres, tambi\u00e9n importantes para Atenas en sus respectivos mitos. El Erecteo presenta unos rasgos de estilo propio con soluciones \u00fanicas, tanto en su forma como en la distribuci\u00f3n de los distintos espacios y niveles en la cella. El uso del color es extenso: bronce dorado en los capiteles, esferas de vidrio en las basas de las columnas y figuras de m\u00e1rmol blanco en el friso sobre la piedra negro-azulada de Eleusis. El templo, con dimensiones en la cella de 22,22 x 11,62 m, semeja en su lado este a un templo j\u00f3nico regular con 6 columnas de una altura de 6,59 m. La columna m\u00e1s al norte se halla en el Museo Brit\u00e1nico con los dem\u00e1s m\u00e1rmoles de Lord Elgin. El piso de la parte oeste del templo se encuentra unos tres metros m\u00e1s bajo que el de la oriental. En la parte inferior de la parte occidental existe un muro sobre el cual se apoyan cuatro soportes del entablamento, de una altura de 5,62 m que en el interior tienen forma de semicolumna y en el exterior de columna in antis. Una verja cerraba los huecos que dejaban las semicolumnas, con excepci\u00f3n del hueco de la columna in antis sur. Dos p\u00f3rticos peculiares hab\u00eda en los lados largos del templo. El p\u00f3rtico norte, de dimensiones 5,4 x 8,17 m, que se llama \u201cel p\u00f3rtico de delante del portal\u201d, est\u00e1 a un nivel m\u00e1s bajo que el p\u00f3rtico sur (unos 3 metros) y techa la entrada que conduce a la parte oeste del templo. Este p\u00f3rtico, con un z\u00f3calo de tres escalones, est\u00e1 constituido por seis columnas j\u00f3nicas (4 x 2) de una altura de 7,635 m con una peque\u00f1a klisis, con \u00e9ntasis y m\u00edosis al igual que ocurre con las del Parten\u00f3n. Al sobresalir unos 3 m del l\u00edmite oeste del templo forma una segunda columna in antis en la extensi\u00f3n del muro norte de la cella. A la izquierda de la entrada, en el piso, donde faltan hoy las baldosas, debi\u00f3 de existir el altar de Zeus Hipato (\u201calt\u00edsimo\u201d) o el altar de Tieco que pertenec\u00eda al sacerdocio ateniense. Sobre este altar, seg\u00fan refiere Pausanias, se ofrec\u00edan p\u00e9mata (panecillos dulces) en lugar de sacrificios de animales. En la zona del p\u00f3rtico estaba, seg\u00fan la tradici\u00f3n, la tumba de Erecteo.  En el lado sur del templo, en el punto opuesto al p\u00f3rtico norte, se encuentra el P\u00f3rtico de las Cari\u00e1tides, de tama\u00f1o mucho menor que el del norte y con un z\u00f3calo de tres escalones que contin\u00faa el z\u00f3calo de la parte este y sur del templo. Este p\u00f3rtico est\u00e1 constituido por un parapeto de 1,77 m de altura sobre el cual se yerguen las seis cari\u00e1tides (4 x 2) que sostienen el arquitrabe y la techumbre. En el lado este del parapeto hay una entrada peque\u00f1a que conduce mediante un pasaje secreto con escaleras a la tumba de C\u00e9crope (al Cecropeo) que se encontraba bastante abajo, bajo el SO del Erecteo. Hoy en d\u00eda es muy dif\u00edcil determinar la forma original del interior del templo ya que el Erecteo es uno de los monumentos de la Acr\u00f3polis que despu\u00e9s de la antig\u00fcedad sufri\u00f3 m\u00e1s transformaciones y reajustes. En cualquier caso, parece que el templo estaba dividido en dos secciones por el muro lateral, una al este y otra al oeste. La secci\u00f3n oriental de la cella, de una longitud de 7,31 m, ten\u00eda dos ventanas de 2,70 x 0,75 m en el lado este, a los lados de la entrada de 2,7 m de anchura, enfrente del p\u00f3rtico j\u00f3nico. Esta parte de la cella estaba consagrada al culto de Atenea Polias, defensora de la ciudad, y cobijaba su estatua cultual (el \u03b2\u03c1\u03ad\u03c4\u03b1\u03c2, el \u03ad\u03b4\u03bf\u03c2, el \u03b5\u03af\u03b4\u03c9\u03bb\u03bf\u03bd \u03bf el \u03be\u03cc\u03b1\u03bd\u03bf\u03bd de las fuentes) tallado en madera de olivo, al que las Arr\u00e9foros ofrec\u00edan el peplo tejido en oro de las Panateneas. Frente al xoanon ard\u00eda permanentemente la famos\u00edsima l\u00e1mpara de oro que realiz\u00f3 el escultor Cal\u00edmaco. All\u00ed estaba tambi\u00e9n la alt\u00edsima palmera de bronce que serv\u00eda para absorber el humo y que cuenta Pausanias que alcanzaba hasta el techo de madera del edificio. La secci\u00f3n occidental de la cella, que se encontraba a un nivel m\u00e1s bajo que la oriental, ten\u00eda una divisi\u00f3n tripartita, que se correspond\u00eda probablemente con la divisi\u00f3n de la misma secci\u00f3n en el Templo antiguo. La secci\u00f3n oeste ten\u00eda en su parte este dos peque\u00f1as c\u00e1maras, cuyas entradas part\u00edan del vest\u00edbulo o \u201cprostomeio\u201d, cuya entrada a su vez, era la puerta del p\u00f3rtico norte. El vest\u00edbulo, con una peque\u00f1a abertura en el lado sur, comunicaba con el p\u00f3rtico de las cari\u00e1tides. En esta secci\u00f3n, consagrada al culto de Poseid\u00f3n-Erecteo, adem\u00e1s del altar de Poseid\u00f3n, hab\u00eda otros de Butes y de Hefesto. Aqu\u00ed viv\u00eda asimismo el \u03bf\u03b9\u03ba\u03bf\u03c5\u03c1\u03cc\u03c2 \u03cc\u03c6\u03b9\u03c2 (la serpiente guardiana de la casa) de la Acr\u00f3polis, s\u00edmbolo del culto ct\u00f3nico a Erictonio. De acuerdo con la tradici\u00f3n, aqu\u00ed dio con su tridente Poseid\u00f3n en la contienda que sostuvo con Atenea y brot\u00f3 agua de mar. El agujero se encontraba bajo el suelo del vest\u00edbulo y del brocal toma el nombre el vest\u00edbulo \u201c\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3\u03c4\u03b9\u03bc\u03b9\u03b1\u03b9\u03bf\u03bd\u201d (\u201cdel brocal\u201d). En los muros de la parte occidental hab\u00eda listas escritas de las personas de la familia de los Eteobout\u00e1des que eran los que heredaban el sacerdocio de los dioses s\u00ednaos.  Contrariamente a la opini\u00f3n mantenida durante mucho tiempo sobre en qu\u00e9 lugares recib\u00edan culto los dioses \u201cs\u00ednaos\u201d dentro del Erecteo, en el 1990, el investigador griego J. Travlos ha se\u00f1alado que en la secci\u00f3n este recib\u00eda culto Poseid\u00f3n-Erecteo y en la oeste Atenea Polias. El espacio al aire libre que se hallaba entre el muro norte de la cella y el lado este del p\u00f3rtico norte estaba embaldosado y serv\u00eda de patio. En el l\u00edmite este de dicho patio comenzaba la escalera marm\u00f3rea que conduc\u00eda a la parte alta y facilitaba la comunicaci\u00f3n con la secci\u00f3n oriental del templo. Sobre los arquitrabes de la cella y del p\u00f3rtico norte hab\u00eda tejados con los correspondientes frontones. El tejado del p\u00f3rtico norte era m\u00e1s bajo que el de la cella y su eje longitudinal perpendicular al del \u00e9ste. El p\u00f3rtico de las cari\u00e1tides, con un arquitrabe propio, estaba cubierto por un tejado plano. Lo que embellec\u00eda a todo el templo era el friso (de 0,62 m de altura) de la cella y del p\u00f3rtico norte. Las figuras del friso, hechas de m\u00e1rmol del Pent\u00e9lico, se sosten\u00edan sobre placas de m\u00e1rmol c\u00e1rdeno de Eleusis. No se puede emitir f\u00e1cilmente juicio sobre cu\u00e1l era el tema de las representaciones del friso, por m\u00e1s que se hayan conservado bastantes fragmentos, que se hallan en el Museo de la Acr\u00f3polis. Muy probablemente el tema estaba relacionado con figuras m\u00edticas del \u00c1tica (Ion, C\u00e9crope, Erecteo, Eumolpo, etc). Tampoco es conocido el nombre del artista que plane\u00f3 las representaciones. Solamente sabemos los nombres de algunos artesanos que tallaron las formas dibujadas. Los frontones del Erecteo (los dos de la cella y el del p\u00f3rtico norte) parece que no ten\u00edan esculturas. En los \u00e1ngulos de los frontones hab\u00eda vasijas de adorno de m\u00e1rmol (acroterios). Y la cornisa, que coronaban antefijos palmeados, estaba adornada por cabezas de le\u00f3n de m\u00e1rmol. La puerta de entrada del p\u00f3rtico norte, indudablemente la m\u00e1s solemne del templo, era lujos\u00edsima y constitu\u00eda el ejemplo m\u00e1s hermoso de entrada a un templo antiguo. La puerta se restaur\u00f3 a finales del siglo I a.C. y debido a esto presenta desigualdades en la calidad del trabajo que son visibles en las palmetas y las rosetas de la marquesina, sustituidas en la restauraci\u00f3n. Otro complemento m\u00e1s del p\u00f3rtico son los artesones policromados del techo. Ahora bien, la obra cumbre de la expresi\u00f3n art\u00edstica en el Erecteo es la presencia de las \u201cKores\u201d (muchachas) (las Cari\u00e1tides) en el p\u00f3rtico sur del templo. Las seis kores, de 2,28 m de altura, situadas formando una \u03a0, sostienen admirablemente el techo del p\u00f3rtico sur del Erecteo siguiendo un antiguo uso de la arquitectura griega. Alc\u00e1menes fue probablemente el responsable de las kor\u00e9s. Las seis figuras pueden representar a las hijas de C\u00e9crope en la tumba de su padre, dado que llevaban en sus manos cuencos sacrificiales para las libaciones. Para su conservaci\u00f3n, las cari\u00e1tides han sido sustituidas por copias de cemento. Las originales de cuatro de ellas se exponen en el Museo de la Acr\u00f3polis. La quinta que se conserva fragmentada tambi\u00e9n est\u00e1 en el museo, mientras que la sexta, que desmont\u00f3 lord Elgin, se halla en el Museo Brit\u00e1nico. En el lado oeste del Erecteo se encontraba el Pandroseion (51), santuario consagrado al culto de P\u00e1ndroso, una de las hijas de C\u00e9crope.   Se trataba de un recinto cuadrangular con un templete y entrada por la peque\u00f1a puerta norte del Erecteo. En su esquina NO encerraba un altar dedicado a Zeus Erkios, es decir, \u201cprotector del recinto de la acr\u00f3polis\u201d. En el mismo lugar se encontraba el olivo sagrado de Atenea.    El Arreforio (52), del que dice Pausanias que no se encontraba lejos del Erecteo, se ha identificado con los cimientos de la construcci\u00f3n que se hallan en los l\u00edmites de la muralla norte de la Acr\u00f3polis, enfrente y un poco m\u00e1s al oeste que el Pandroseion. El Arreforio comprende una habitaci\u00f3n alargada (8,50 x 4,5 m) con entrada en el centro de su lado sur, que se abre a un p\u00f3rtico de 4 m de anchura que ten\u00eda dos columnas entre parastades. Su construcci\u00f3n data del 470 a.C. y en el viv\u00edan las arr\u00e9foros, durante un corto periodo de tiempo. Por pasajes secretos, (escaleras por debajo de la muralla) el Arreforio comunicaba con la cueva de Pan y con el santuario de Afrodita y de Eros. Proponen algunos estudiosos que entre estas escaleras por debajo de las murallas se encontraban las que serv\u00edan de acceso a la cisterna mic\u00e9nica construida en el 1225 a.C.  Las arr\u00e9foros, muchachas j\u00f3venes de entre 7 a 11 a\u00f1os, escogidas entre las m\u00e1s conocidas familias de Atenas, realizaban durante la fiesta llamada de los Arreforios, ritos sagrados secretos transportando unos objetos sagrados misteriosos (\u201c\u03ac\u03c1\u03c1\u03b7\u03c4\u03b1 \u03b9\u03b5\u03c1\u03ac\u201d), tapados para que ni siquiera los vieran ellas mismas, que entregaban al sacerdote del vecino templo de Afrodita y Eros, tras descender la escalera oculta. Del templo de Afrodita tomaban de manos de los sacerdotes otros objetos sagrados similares, tapados tambi\u00e9n \u00e9stos y, volviendo por el mismo camino, los entregaban a la sacerdotisa de Atenea. Los atenienses, tras su victoria contra los persas en la batalla de Marat\u00f3n, utilizando las cantidades que obtuvieron de la venta del bot\u00edn, consagraron en la Acr\u00f3polis una colosal estatua de Atenea en bronce, obra de Fidias, dedicada a Atenea Pr\u00f3machos (53), quien les ayud\u00f3 en la batalla.     La imponente estatua de la diosa, quiz\u00e1s una de las obras m\u00e1s antiguas de Fidias, se encontraba en frente de los propileos a unos 37 m de distancia, a la izquierda del recorrido procesional. Con su extraordinaria altura (7m m\u00e1s 2m del pedestal) dominaba la colina sagrada y era visible desde el mar por los viajeros que ven\u00edan de Sunio.  El pedestal ten\u00eda unas dimensiones de 5 x 5 m y se restaur\u00f3 en la \u00e9poca de Augusto. El escudo ten\u00eda una representaci\u00f3n en relieve de la centauromaquia que hab\u00eda trabajado en metal el cincelador Mis teniendo como modelo un dibujo del pintor Parrasio. La colosal estatua fue trasladada a Constantinopla y se coloc\u00f3 en el Hip\u00f3dromo en el siglo V d.C. siendo destruida en la toma de la ciudad por los francos en 1204.   Atenea Pr\u00f3machos era una de las estatuas m\u00e1s c\u00e9lebres de la antig\u00fcedad y el exvoto m\u00e1s voluminoso de la Acr\u00f3polis. Probablemente fue construida en el taller de bronce que se encuentra en la ladera suroeste entre los a\u00f1os 475 y 450 a.C.<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"13709\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.1-La-Acropolis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13709\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"6453\" height=\"3236\" data-id=\"13818\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.2-La-Acropolis-reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13818\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1276\" height=\"755\" data-id=\"13710\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.3-La-Acropolis.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13710\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1677\" height=\"1067\" data-id=\"13717\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.5-La-Acropolis-planta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13717\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1644\" height=\"840\" data-id=\"13734\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.7-La-Acropolis-maqueta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13734\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2172\" height=\"1324\" data-id=\"13762\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.8-La-Acropolis-maqueta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13762\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2220\" height=\"820\" data-id=\"13744\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.9-La-Acropolis.-Ilustracion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13744\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13796\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.10-La-cisterna-micenica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13796\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3475\" height=\"2738\" data-id=\"13795\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.15-El-camino-de-los-Tripodes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13795\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13801\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.16-El-camino-de-los-Tripodes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13801\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13809\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.17-La-linterna-de-Lisicrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13809\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13770\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.18-La-linterna-de-Lisicrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13770\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"294\" height=\"600\" data-id=\"13711\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.19-Detalle-del-entablamento-de-la-Linterna-de-Lisicrates.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13711\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3743\" height=\"2006\" data-id=\"13786\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.21-La-acropolis-en-el-siglo-V-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13786\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1017\" height=\"718\" data-id=\"13712\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.23-Santuario-y-Teatro-de-Dionisos.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13712\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13841\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.24-Lugar-en-donde-se-ubicaba-el-pequeno-templete-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13841\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13852\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.25-Recinto-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13852\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13846\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.26-Propileo-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13846\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13824\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.27-Templo-antiguo-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13824\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13833\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.28-Templo-nuevo-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13833\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13808\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.29-Templo-nuevo-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13808\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13837\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.30-Conjunto-de-los-dos-templos-del-santuario.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13837\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13855\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.31-El-altar-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13855\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13826\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.32-El-portico-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13826\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13840\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.33-El-portico-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13840\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13802\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.34-Portico-del-santuario-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13802\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3611\" height=\"1159\" data-id=\"13752\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.35-El-Teatro-de-Dionisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13752\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3623\" height=\"1843\" data-id=\"13768\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.36-El-Teatro-durante-el-siglo-V-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13768\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3809\" height=\"1880\" data-id=\"13776\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.37-El-Teatro-en-la-segunda-mitad-del-siglo-IV-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13776\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1948\" height=\"2692\" data-id=\"13784\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.38-El-Teatro-de-Dionisos.-Proedria.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13784\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13835\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.39Teatro-de-Dionisos-Eleutheros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13835\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1283\" height=\"1213\" data-id=\"13729\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.40-El-Teatro-de-Dionisos.-Proedria.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13729\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4292\" height=\"1117\" data-id=\"13759\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.41-La-tribuna-de-Fedro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13759\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13805\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.42-Paraskenion-del-Teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13805\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13815\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.43-Escena-del-Teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13815\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13814\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.44-El-Odeon-de-Pericles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13814\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2523\" height=\"2269\" data-id=\"13775\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.45-El-monumento-coregico-de-Trasilo-y-las-dos-columnas-lisas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13775\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13847\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.47-Monumento-coregico-de-Nicias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13847\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1018\" height=\"715\" data-id=\"13719\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.50-Asclepeio.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13719\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13830\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.51-El-templo-de-Asclepio-con-el-portico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13830\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13842\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.53-Reconstruccion-del-Templo-de-Asclepio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13842\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13829\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.54-El-templo-de-Asclepio-ante-el-portico-de-dos-pisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13829\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13849\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.55-El-altar-del-templo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13849\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13853\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.56-El-portico-de-dos-pisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13853\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13827\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.57-El-portico-de-dos-pisos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13827\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13807\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.58-Abertura-hacia-el-manantial.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13807\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13831\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.59-El-portico-jonico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13831\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13836\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.60-El-portico-jonico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13836\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13845\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.61-La-fuente-de-Alcipe.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13845\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1013\" height=\"714\" data-id=\"13721\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.63-Fuente-de-Alcipe.-Templo-de-Temis.-Santuario-de-Afrodita.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13721\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13839\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.64-El-templo-de-Temis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13839\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13844\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.65-El-portico-de-Eumenes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13844\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13851\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.66-El-portico-de-Eumenes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13851\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2060\" height=\"1550\" data-id=\"13740\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.67-Reconstruccion-del-Portico-de-Eumenes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13740\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13728\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.68-El-Odeon-de-Herodes-Atico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13728\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13732\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.69-El-Odeon-de-Herodes-Atico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13732\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13843\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.71-La-fuente-Clepsidra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13843\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13832\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.72-La-fuente-Clepsidra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13832\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13828\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.73-Cueva-de-Apolo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13828\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13854\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.74-Cueva-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13854\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13850\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.75-Santuario-de-Pan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13850\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13848\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.76-Santuario-de-Afrodita-y-Eros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13848\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13825\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.77-Santuario-de-Afrodita-y-Eros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13825\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1075\" height=\"719\" data-id=\"13724\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.78-Aglaureo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13724\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13803\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.80-La-puerta-Beule.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13803\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13799\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.81-La-puerta-Beule.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13799\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13834\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.82-Santuario-de-doble-nicho-de-Atenea-Pilatide.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13834\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13798\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.83-Pedestal-de-Agripa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13798\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4314\" height=\"1807\" data-id=\"13771\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.84-Los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13771\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13723\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.86-Los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13723\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4276\" height=\"2396\" data-id=\"13773\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.87-Los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13773\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13783\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.88-Los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13783\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13791\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.90-Los-Propileos-desde-el-interior.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13791\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"773\" height=\"623\" data-id=\"13714\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.91-Reconstruccion-de-los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13714\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1266\" height=\"746\" data-id=\"13720\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.92-Reconstruccion-de-los-Propileos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13720\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13793\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.93-La-Pinacoteca-al-fondo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13793\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1773\" height=\"1290\" data-id=\"13725\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.94-El-Templo-de-Atenea-Nike.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13725\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2373\" height=\"1891\" data-id=\"13755\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.96-El-Templo-de-Atenea-Nike.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13755\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1573\" height=\"1620\" data-id=\"13737\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.97-El-Templo-de-Atenea-Nike.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13737\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1876\" height=\"852\" data-id=\"13758\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.98-El-Santuario-de-Artemis-Brauronia.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13758\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1271\" height=\"754\" data-id=\"13718\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.100-Reconstruccion-del-santuario-de-Artemisa-Brauronia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13718\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13813\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.101-Santuario-de-Artemisa-Brauronia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13813\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1012\" height=\"717\" data-id=\"13715\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.102-Reconstruccion-de-la-Calcoteca.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13715\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13816\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.104-La-Calcoteca.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13816\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2780\" height=\"1584\" data-id=\"13788\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.105-El-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13788\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13735\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.106-El-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13735\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13739\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.107-El-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13739\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13838\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.108-Lateral-del-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13838\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13810\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.109-Fachada-trasera-del-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13810\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13817\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.110-Lateral-del-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13817\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1912\" height=\"1444\" data-id=\"13790\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.111-Reconstruccion-del-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13790\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2296\" height=\"1436\" data-id=\"13769\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.112-Fachada-del-Partenon.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13769\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3468\" height=\"2352\" data-id=\"13811\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.113-Partes-del-templo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13811\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1236\" height=\"1612\" data-id=\"13781\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.116-La-cella-del-Partenon.-Reconstruccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13781\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3412\" height=\"1093\" data-id=\"13782\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.118-Reconstruccion-del-fronton-este.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13782\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3328\" height=\"1093\" data-id=\"13763\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.119-Reconstruccion-del-fronton-oeste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13763\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1312\" height=\"1596\" data-id=\"13774\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.121-Reconstruccion-de-la-esquina-NO-del-Partenon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13774\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1273\" height=\"755\" data-id=\"13743\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.122-Reconstruccion-del-santuario-de-Pandion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13743\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2489\" height=\"1561\" data-id=\"13812\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.123-Templo-antiguo-de-Atenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13812\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13823\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.124-Antiguo-Templo-de-Atenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13823\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13819\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.125-Antiguo-Templo-de-Atenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13819\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1270\" height=\"721\" data-id=\"13746\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.127-Reconstruccion-del-antiguo-templo-de-Atenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13746\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1271\" height=\"750\" data-id=\"13748\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.128-Reconstruccion-del-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13748\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1272\" height=\"750\" data-id=\"13745\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.129-Reconstruccion-del-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13745\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2918\" height=\"2397\" data-id=\"13804\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.130-Reconstruccion-del-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13804\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2431\" height=\"1994\" data-id=\"13787\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.131-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13787\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3549\" height=\"2511\" data-id=\"13800\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.132-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13800\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"1600\" data-id=\"13754\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.133-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13754\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13821\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.134-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13821\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13806\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.135-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13806\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3240\" height=\"4320\" data-id=\"13820\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.136-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13820\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1200\" data-id=\"13767\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.137-El-olivo-de-Atenea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13767\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4320\" height=\"3240\" data-id=\"13822\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.138-El-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13822\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"600\" data-id=\"13756\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.139-Los-cimientos-del-Erecteo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13756\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1734\" height=\"1128\" data-id=\"13765\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.141-El-portico-de-las-Cariatides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13765\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-id=\"13753\" src=\"https:\/\/arqueogriegos.iatext.ulpgc.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/captioned_Diapo-1.142-El-portico-de-las-Cariatides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13753\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"358\" data-id=\"13750\" 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