“…y se dice también que Lépreo disputó con Heracles Acerca de que no comía menos que él.” (Pausanias. La Descripción de Grecia. Libro V, 5, 4.)
Desde la carretera que une Kyparissia con Zacharo, la carretera que recorre la costa oeste del Peloponeso, después de pasar Tholo y antes de llegar a Kato Taxiarches sale a la derecha el desvío a Lépreo. Entrando en el pueblo, a la izquierda sale un desvío que nos lleva a la Antigua Lépreo.
La antigua Lépreo era una ciudad del sur de Trifilia, en las cumbres de las estribaciones occidentales de los montes Μίνθη, sobre la actual localidad del mismo nombre. Heródoto la integra en la hexápolis que fundaron los minias en Trifilia, la cual, de acuerdo con Calímaco, ocupaban hasta entonces los káukones. Trifilia existió como ciudad independiente y participó en la batalla de Platea contra los persas. Fue fundada por el mítico rey Lépreo, hijo de Pirgueo, el cual fue muerto por Heracles. La ciudad tuvo vida continuada desde la prehistoria hasta la época bizantina, con un particular florecimiento durante las épocas clásica y helenística, cuando devino capital de Trifilia. Jugó un importante entre las ciudades de la antigua Trifilia dado que controlaba las vías que unían Élide con Messenia y la Arcadia con el jónico. Era la principal fuerza de choque contra las presiones de sus vecinos, los mesenios, los arcadios y, principalmente, los eleos. La ciudad conoció un importante desarrollo durante los tiempos históricos y se extendía desde la cima de la acrópolis, al norte del pueblo actual, hasta la colina de Agios Demitrios, en donde existió un asentamiento protoheládico (2500 – 2000 a.C.) identificado por algunos como la Aipu homérica.
Lépreo, había aconsejado al rey Augías que encadenase a Heracles cuando éste pidió que le pagase por la limpieza de los establos. Al saber que se dirigía a la ciudad, su madre convenció a Lépreo para que lo recibiera cortesmente y le pidiera perdón. Heracles se lo concedió, pero desafió a Lépreo a una competencia triple: arrojar el disco, beber un balde de agua tras otro y comer un buey. Aunque Heracles ganó en el lanzamiento del disco y la bebida del agua, Lépreo comió el buey en menos tiempo que él. Engreído con el triunfo, Lépreo desafió a Heracles a un duelo en el cual Heracles le mató con la clava. La tumba de Lépreo se exhibe en Figalia.
La antigua acrópolis se extendía en la ladera que se encuentra al norte del pueblo actual y a una altura de 150 m sobre el mismo, con murallas reforzadas por torres cuadrangulares, alguna de las cuales se ha salvado en una altura de 4,5 m. La muralla estaba construida de acuerdo a un sistema mixto poligonal e isodómico y tenía un perímetro de unos 800 m. En las excavaciones que hizo en el interior de la acrópolis alrededor de 1970 el arqueólogo Νίκος Γιαλούρης salieron a la luz los cimientos de un templo de columnas dóricas con una extraordinaria vista hacia el golfo Kiparisio. Las dimensiones del estilóbato son de 10,44 x 20,22 m y tenía 6 x 11 columnas. Constaba de pronaos y naos. Si este templo corresponde con el templo de Deméter que refiere Pausanias, entonces se utilizaron adobes para los muros de la cella. El templo puede datarse en torno al 390 a.C. y de él se conservan los cimientos de la naos y muchos restos arquitectónicos. La entrada al templo se realizaba a través de tres escalones. Los tambores de las columnas presentan veinte acanaladuras y muchas conservan restos de pintura blanca. Las metopas estaban sin decorar y las tejas eran de cerámica. En el interior del templo han aparecido los cimientos de un templo anterior. A una distancia de unos 7 m de la fachada del templo han aparecido un cimiento rectangular de 4,90 x 1,46 m que pertenecen al altar del templo, que era lo bastante grande para el sacrificio de bueyes. Pausanias habla también de un templo dedicado a Zeus Líkeo y de las tumbas de Licurgo y Káukonas, el padre del mítico fundador Lepreo. Restos de la ciudad baja se conservan al sur y al sureste de la acrópolis.
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